La verdad es el único estado que me interesa. El estado, los estados nacionales no me gustan, me gusta la gente que vive en ellos. El estado nacional y popular me resulta detestable y los autócratas hipermillonarios que los dirigen verdaderamente repugnantes. La clase política, lo que desde hace un tiempo se ha dado en llamar “la casta” me produce alergia, pero parece ser que es imposible de erradicar, es ínsito al poder, generar esa camarilla les asegura la supervivencia, la adulación que necesitan como el aire que respiramos, son hipócritas, mentirosos, insensibles. A mí me dan asco; allá ellos.
Comencé diciendo que el único estado que me interesa es el personal, es decir mi persona que implica un grupo de gente que son los que me constituyen, familiares más próximos, amigos de toda la vida, los que han estudiado conmigo, nuevos amigos con los que trabajo, gente querida y que sin ellos no soy; los recién llegados niños entre 11 años y 10 meses, es decir nietos a eso llamo mi estado personal, que además incluye a otro montón de personajes, gente que veo todos los días caminar por San Isidro, vecinos, comerciantes, en fin los miembros de la aldea a quienes saludo amablemente y cuyos nombres casi no sé, ni tampoco dónde viven, esos, la comunidad a la que pertenezco: todo ello más algún periodista de la mañana temprano y bueno todos mis libros, eso es mi estado personal. Ese estado personal (es decir moi meme) está subiendo a este Blog todos los días al menos un artículo y a veces dos y hasta tres, que nadie lee y cuando lo hacen es porque les digo que subí tal artículo y me da un poco de vergüenza porque parece que los obligara a tener que leerlos. Ese estado personal, seguirá escribiendo, pero la verdad ¿para qué escribo?, digo ¿para qué escribo en el blog? Porque escribir escribo siempre ya voy por la bitácora número 40, una suerte de diario con opiniones, historias de mis viajes, estados de ánimo, lugar donde tambén dibujo y en gran medida me explayo íntimamente. Escribo en el blog porque es lo más . parecido a publicar un libro, que en mi caso tiene título, “ORNITORRANCIA” que es una suerte de ensayo, opiniones, collage, diario, biografía, oralidad escrita, confluencia, instalación, vagabundeo, cruce de caminos, laberinto, mis viajes por 68 países, algo así como “A Cock and Bull Story” y que encaja, o me gusta que encaje en aquello que dice Walter Benjamin: “El que viaja, tiene algo que narrar, El sedentario, escribe una novela”.
Bueno era eso, necesitaba decirlo, hay veces que mi Estado Personal me rompe soberanamente las pelotas, hoy es una de esas veces. Creo que cuando uno está enojado con el mundo, uno miente, creo que uno sólo se enoja con su Estado Personal.

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