Categoría: Opiniones

  • ¿ ?

    El problema no es el mundo; tampoco el país:el problema sos vos (me digo).

  • RELATIVIDAD DE LAS DISTANCIAS

    Heráclito (600 AC) mi admirado Heráclito, recostado en las colinas de Éfesos solía cruzarse de piernas, apuntaba su pie al sol, cerraba un ojo y escribía en su tablilla “El tamaño del sol, es el de un pie humano” (Fragmento 3). En círculos académicos se discute si se trataba del pie derecho o del izquierdo.

    En el colegio había que tomar distancia en una formación, que consistía en extender el brazo y apoyar la punta de los dedos en el hombro del chico que estaba delante de uno. También había que ponerse firme. Hacer la venia, no, eso vino más tarde.

    Las distancias más alejadas de casa (San Isidro) en donde estuve fueron Beijin (China) 19.500 km, Ulaam Bathor (Mongolia) 18.300 km, Katmandú (Nepal) 16.500 km, Cabo Cormorín (extremo sur de India) 16.000 km, Anchorage, Alaska (Estados Unidos), Cabo Norte (Noruega), Moscú (Rusia), Dubai (EAU), Maldivas todos destinos distantes de San Isidro entre 14.000 y 13.500 km. El vuelo más largo fue Buenos Aires, escala de 5 horas en París, Beijin, Ulaam Bathor, total 35 horas. Pensar que la Artemis II superó los 400.000 km, más de 20 veces la distancia Buenos Aires Beijin.

    La distancia cultural más extrema fueron los 2 días en el campamento de los pastores de renos en Tsaagannuur, Mongolia, en sus carpas en la taiga helada, tomano leche de reno y pan, mirándonos sin decir palabra. Ahí juré que jamás me vería haciendo nada. Vengo cumpliendo.

    La mayor distancia al progreso que experimenté fue la semana entre el 24 de marzo y el 1 de abril de 1976. Aquí Videla, en Estados Unidos Jobs y la fundación de Apple. El 24 de marzo dio origen a “la gloriosa recuperación de Malvinas” Oh my God!, el 1 de abril permitió que Apple hoy esté valuada en 620.000 millones de dólares. El BCRA, en un solo día compró 457 millones de dólares, ¡Vamos Argentina todavía, Seguí comprando Campeón!

    Las mayores distancias afectivas que he visto: Hace unos días en Comodoro Rivadavia la absurda , dolorosa, aberrante y vergonzante muerte de Ángel López de 4 años, un espanto. Unos días antes en San Cristóbal, Provincia de Santa Fé un chico de 15 años matando de un escopetazo a un compañero de 13, el horror. Hace poco en una fiesta, se encuentra un amigo mío con su ex y en una aparte él me dice “No sé como pude tener tres hijos con ella”, al rato en otro aparte, ella me dice “No sé como pude estar casada con él”. La verdad que yo tampoco; pero bueno ustedes ya me conocen, yo soy un tipo muy raro: soltero empedernido, pobre como un franciscano, pero conocedor de 68 países (con guita viaja cualquiera, sin ella: pocos), lector de 6000 libros, el mayor coleccionista de jarras de pingüino del mundo, orgulloso “abuelo” de Valentín, Benjamín, Felicitas y Fermín invitados al mundo por las queridas Guadalupe, Catalina y Camila, muy cabrón, cada día más y debo decir que en el colegio cuando había que tomar distancia, nunca extendí el brazo hacia el hombro de otro. Bueno en algo hay que ser el primero: el number ONE.

  • ESPEJISMOS

    El sol que nace en la República Oriental del Uruguay y que al llegar al horizonte del Río de la Plata se nacionaliza argentino, hoy a las 7.13 am se veía desde el muelle de Pacheco estallando en tono naranja estilo vestimenta astronautas Artemis II, reflejado en 6 edificios de lo que se ve, desde aquí, de la ciudad de Buenos Aires de color oro; tan intenso era que de pronto, me pareció estar viendo el perfil de Dubai, con el exhuberante dorado árabe, que intenta emular, el habitante transitorio del salón Oval de la Casa Blanca.

    Este dorado oriental (lo digo ahora por el Uruguay) se veía en un edificio a la altura de Nuñez, en otro en el bajo Belgrano, en dos de Retiro y en dos de Puerto Madero y de pronto aquí, en el muelle a las 7.13 am, de este sábado de otoño, tengo por unos instantes la ilusión de estar en una Argentina donde el PBI anual por habitante es de U$S 50.000 y no de los famélicos 12.000 U$S que supimos conseguir, la inflación ronda el 1,5 % anual, el analfabetismo es del 0,01 %, el desempleo es 0, la jubilación mínima es de U$S 1.500, el salario inicial del trabajo menos calificado es de U$S 1.000, los docentes por 12 horas semanales cobran U$S 1.600, la mortalidad infantil es de 0,03 anual y el Presidente de la Nación inaugura el MUSEO DE LA VERGÜENZA, donde se exhiben maquetas y películas de las antiguas “villas miseria” que abundaron en el país por más de 80 años. Se lee en carteles de acceso a algunas salas “POBREZA NUNCA MÁS”, “SI LOS POBRES SON BIENVENIDOS EN EL REINO DEL SEÑOR, ALLÁ ÉL; NO LO SON EN ESTA SOCIEDAD”, “EDUCACIÓN Y TRABAJO =GRAN NACIÓN”, “NUNCA FUE POSIBLE QUE UN CAMELLO PASASE POR EL OJO DE UNA AGUJA”.

    Sigo en la bicicleta hasta Olivos y a mi regreso 7.39 am nuevamente en el muelle de Pacheco, el sol ya totalmente argentino no refleja en los cristales de los edificios que muestran su color gris. Llego a casa 7.55 am, recojo el diario que viene sábados y domingos. Voy leyendo la portada mientras entro la bici “Artemis II”, “Inflación en CABA 3% en marzo”, “El BCRA compró en un sólo día 457 millones de U$S (Y yo que pensé que lo iban a cerrar), “Agite en la interna del gobierno por la AFA”. “El informe Adorni no iría al Congreso”, “La muerte de Ángel, un caso que expone el drama de la infancia vulnerable”. Ducha, café, huevos revueltos, jugo de pomelos. Tengo sobre el escritorio las dos novelas y tres libros de cuentos de Samanta Schweblin (1978), sólo me faltan leer los dos últimos cuentos de “El Buen Mal” con el que acaba de ganar 1.000.000 de Euros otorgados por el premio Donoso. APLAUDO DE PIE. Comienzo luego a re leer toda la obra.

    La literatura sana, la realidad argentina enferma en la narración Nac & Pop, Radical, Macrista, Zurda y también en la Liberal Libertaria. ¿Qué queda? A ustedes no lo sé; a mi, la FICCIÓN que es la única verdad, no la realidad, estimado Aristóteles.

  • PIANO MAN POR PHONE MAN

    La leyenda de Adán postula a un primer humano sin ombligo; si hoy tuviéramos que hablar de un nuevo Adán; representativo de la era en que vivimos, nos sería muy dificil encontrar a alguien sin estar sujeto (¿preso?) por el cordón umbilical a su celular. Salgo todos los días en primavera y verano a las 6 am en bicicleta y recorro la costa del Río de la Plata; un trayecto de 10 kilómetros entre los partidos de San Isidro y Vicente López. En otoño e invierno salgo un poco más tarde y sólo interrumpo esta rutina cuando llueve. Más allá del ejercicio que considero saludable físicamente, es también bueno para la felicidad: silencio, sólo pájaros, algún gallo, cantor, el movimiento de las olas cuando sopla el viento que agita además la profusa vegetación costera. El duelo entre la luna que se oculta y el sol que asoma en el fondo y que a mi me da siempre la sensación que aparece en la costa uruguaya. Las luces de la ciudad de Buenos Aires, desde el muelle de Pacheco, el despegar de los aviones desde Aeroparque y las luces delanteras que iluminan la ruta aerea; desde las profundidades del Delta los enormes cargueros rumbo al mar. Ya pasando la calle Paraná, la cantidad de pescadores que compiten con los que tiran sus líneas desde el muelle que acabo de nombrar.

    Me impresiona la cantidad de gente que mira la pantalla de su celular,en vez de gozar de la naturaleza. Estimo que han de ser gente muy importante ya que no paran de estar conectados: los que caminan, los que corren, los que pasean al perro, los que van en bici y los que pescan. O tal vez sea simple adicción, la imposibilidad de no entender el mundo sin mirar la pantallita.

    Billy Joel en su composición musical “Piano Man” tenía un verso que me encantó desde la primera vez que los escuché: describía a un solitario apoyado en la barra de un bar “Making love to his tonic & gin” y yo veía a un solitario meditando frente a un inagotable y demorado vaso que se volvía a llenar, hasta que el bar tender apagaba las luces, cerraba y el solitario se metía en el lento amanecer de la ciudad. Hoy ese verso habría que cambiarlo por “Making love to his I Phone & Samsung”, como lírica me agrada más la de Joel y como actitud prefiero un baño de naturaleza en el silencio del amanecer. Después, si claro, llego a casa me ducho, café huevos revueltos, jugo de pomelo, y leo los mensajes.

  • SUEÑO DE UNA NOCHE DE OTOÑO

    Sale una mujer joven, muy bella vestida estilo Belle Epoque con un largo foulard de seda que toca el suelo de la Pizzería Pirilo de Defensa 821, San Telmo, sube a un MG rojo, al volante James Joyce, arranca el auto y gira en Av. Independencia hacia 9 de Julio. La Avenida es una extraña mezcla de Buenos Aires y New York, ya que entre los clásicos edificios porteños distingo el local de la librería “Kitchen, Arts & Letters” en el 1435 de Lexington Av. y a los pocos metros Fanelli Café de Mercer y Prince en el Soho. Atiende la librería Marcel Proust y detrás de la barra de Fanelli está Ronald Reagan tirando una larger y se la ve a Margaret Thatcher con delantal de mesera llevando dos platos a una de las mesas. La bella mujer del MG saluda, el auto frena y al arrancar el foulard de la señora se enrosca en la rueda y la estrangula, se cae muerta y Joyce dice “Isadora is dead”.

    Al despertar me pregunto qué tendra que ver conmigo Isadora, cuya historia conocía por mi abuela que la había ido a ver bailar al teatro, pero cuyo apellido no recordaba. Pregunto a IA y sale la biografía de Isadora Duncan (1877 – 1927) que nació en San Francisco, California, el padre abandona a la familia siendo ella muy pequeña, se van a vivir a Chicago y a los 17 años se va a New York, parece que de chica estaba obsesionada con el mar y pasaba horas en la playa mirando el movimiento de las olas y bailaba a su ritmo. Estudia baile y parece que fue excelente. Mujer hiper independiente, pensaba que el matrimonio esclaviza y que ella no pertenece más que a sí misma. Habitó cuanta cama encontró poblada por mujer o varón desnudo, tuvo dos niños, una hija con el escenógrafo Gordon Craig a la que llamaron Dreider y un hijo de nombre Patrick con Paris Singer (millonario hijo de las máquinas de coser). Vivió en París y un día el chofer que llevaba a sus adorados hijos a Versailles, hizo una mala maniobra, el auto cayó al Sena y los niños de 5 y 3 años mueren ahogados en 1913 y los lloró el resto de su vida que entró en una decadencia de alcohol y drogas. Vino a Buenos Aires y fue por eso que mi abuela que la fue a ver bailar al teatro nos contó la historia, que parece que fue extraña ya que no fue muy aplaudida y la Duncan se acercó al borde del escenario y les gritó “Es que ustedes son unos negros”, cosa que irritó a mi abuela que exclamó en su narración “Tilinga Conchuda”, y se sonrojó al decirlo y a nosotros nos causó una enorme gracia, escuchando a nuestra abuela diciendo “conchuda”. La Duncan se va a Moscú en 1905, se emociona con el comunismo y la lucha de clases, y la revolución de 1917, se casa con Sergei Esenin, poeta, en 1922 que a los pocos años se suicida ahorcándose. Ella en 1927 al subir a un descapotable que no era un MG al volante del cual no estaba James Joyce sino Benoit Falchetto, y no era en San Telmo sino en Niza muere estrangulada por su largo foulard.

    Los sueños son lo que son, tienen su propia lógica, son entidades tan extrañas como nosotros, pero que Joyce, Proust, Isadora, mi abuela Ángela, la Pizzería Pirilo que cocina esa maravillosa pizza, ancha,”canchera”, grasosa con fainá y se come con un tinto de parado, Kitchen, Arts & Letters especialista en libros de cocina, gastrosofía y el buen yantar, y el café pub Fanelli con excelentes hamburguesas y una increible sopa de cebolla regenteado por Ronald Reagan y Margaret Thatcher estuvieran todos juntos ahí en mi cabeza me pareció muy raro, aunque últimamente las rarezas, al menos a mi, me superan, que el Presidente de la democracia más antigua de la modernidad haya apoyado al final de su primera presidencia ese asalto al Capitolio, haya sido reelegido, se crea Jesucristo, secuestre a un Presidente de mierda en Venezuela, proclame un ultimatum para hacer desaparecer a la civilización persa de más de 2500 años; y que aquí el Jefe de Gabinete de Ministros dando lecciones de moral al mismo tiempo que está robando dineros públicos, que un Ministro de Economía quiera “cagar a patadas en el culo a sus críticos” y que todo siga como si nada. En fin prefiero mirar la trayectoria de Artemis II, acompañado de The Dark Side of the Moon de Pink Floyd (1973) o deleitarme con La Vida Secreta de las Abejas un documental del National Geographic, narrada por el explorador Bertie Gregory, que trasmite pasión, ternura y verdad, mis lecturas, el silencio porque la realidad narrada por los políticos da ASCO, repugna y deseo y espero que un foulard gigante los ahorque a todos sin excepción, o mejor aún que una pitón como la que vi en Shri Lanka los asfixie y luego se los trague. Lo lamento por la pitón que tenga que engullir tanta mierda.

  • TENGO UNA GRAN DUDA

    Vengo barruntando; que para mí es previo al pensar; pero me viene carcomiendo la cabeza. Me encanta vivir en un mundo informado, que haya libertad de prensa y lo que voy a escribir a continuación es una pregunta, no una afirmación. Me ha conmovido el asesinato en la Provincia de Santa Fé de un chico de 13 años por otro de 15. Me vengo preguntando si los padres que vieron la película “Adolescencia”, además de quedar consternados, ¿qué conducta modificaron frente a sus hijos? o tan sólo lo tomaron como una película de terror, o como la guerra en Ucrania o Irán, o como una noticia más que presenta novedades, cambios. ¿Vieron esa película con lo hijos o éstos la vieron en su celular encerrados en sus cuartos? ¿Pudo alguno, dolido, menoscabado, haber visto la película y salir preparado a llevarla a la vida real como sucedió en San Cristobal? Hay veces que me sucede que el exceso de información me hace barruntar que nos perdemos en una selva tan colmada de vegetación que nos cuesta distinguir entre la orquídea y la ortiga. Es como el exceso de conciencia que nos impide movernos con espontaneidad. Hay un clásico relato del encuentro entre una hormiga y un cienpies. La hormiga ve bailar a un cienpies que se mueve al ritmo del reguetón con una destreza admirable y le pregunta ¿cómo lo haces?, yo con tres pares de patas me trabo toda y vos con 50 pares das cátedra, es increíble. El cienpies comienza a prestar atención a sus pasos y pierde el ritmo, se le enredan las patas, cae, no se levanta y muere.

    No sé , mi duda sigue.

    Barruntar: conjeturar, presentir, prever, intuir basado en señales, indicios, corazonadas en general con connotaciones hacia un resultado negativo.

    Debo reconocer que con usuario, contraseña, código, token, alias, QR, la espontaneidad está tan fuera de la realidad como la inocencia. Pero sigo dudando.

  • NO CREO

    Debe haber sido a los 14 ó 15 años cuando rezando El Credo en una misa a la que asistía por costumbre y donde me aburría, que me pregunté si yo creía lo que estaba diciendo; realmente “Creo en Dios Todopoderoso”, la verdad NO; “Creador del Cielo y de la Tierra” y NO y así con las consignas que como un mantra todos repetían a coro; sí en cambio creía que un tal Jesucristo “padeció bajo el poder de Poncio Pilatos y sí creía que “fue crucificado, muerto y sepultado”. Debo haber tardado un año en verbalizarlo y le dije a mi madre que no iría más a misa, que la verdad yo no creía que la religión fuera importante para mí, que la sentía como una tradición de Occidente, al que pertenezco con gusto, pero no como una vocación personal. No hubo problema y me encantó que no lo hubiera.

    Yo sin embargo creo en “Dios”, es verdad que es omnipresente, hay iglesias, capillas, catedrales, monasterios, sinagogas, templos, mezquitas por todas partes, los presidentes juran por Dios; el escudo de Gran Bretaña reza “Dieu et mon Droit”; las Constituciones de muchas naciones dicen Dios, fuente de toda razón y justicia y reservan el juicio sobre las acciones privadas de los ciudadanos a Dios y las mismas quedan exentas de la autoridad de los magistrados. La potencia económica número uno, deja en claro que en cada billete que emite se dice “IN GOD WE TRUST”, es obvio el que se reconoce ateo no entiende la realidad. Dicho esto definamos Dios: Concepto ordenador de la sociedad. Su majestad el Rey se arrodilla ante Dios, es la manera de indicar al conde y su chofer, al caballero y al caballerizo, al pescador y al ascensorista que así como su majestad se inclina, los súbditos harán lo mismo ante el Rey. En los 68 países que he visitado hasta ahora, hay Dios, cuya representación en India se parece a los hindúes, con los que uno se topa en las calles; en Oriente tiene ojos rasgados; es rubio y de ojos celestes entre los nórdicos; la imagen de Cristo se parece más a un ario europeo que a un semita de Jerusalén, entre los pueblos de raza de color negro es negro y entre los pieles rojas supongo que no sería parecido a un japonés.

    A los que no soporto es a los que te dicen “yo soy agnóstico”, son los peores, son NO pero SÍ, por las dudas, dejan la puerta abierta son híbridos, son hipócritas, me hacen acordar a los que llaman “yanquis” a los norteamericanos e Imperio a Estados Unidos, pero tienen su dinero en Wall Street o Suiza y casas de veraneo en Miami, son esos, individuos no de izquierda; con los que es interesante conversar; sino “zurdos”, progres y algunos coronan su confesión diciendo y peronista. En ese momento yo me hago romano y digo “Crucificalos”.

  • AR / DR

    En estos días nos han informado la televisión, las radios y las omnipresentes REDES que un estudiante de 15 años de un colegio de San Cristóbal, provincia de Santa Fé, entra en el establecimiento y camuflada entre los libros de geografía, idiomas, matemáticas, lleva una escopeta, la carga en el baño y mata a un chico de 13 y deja a muchos heridos. Después de la conmoción comienzan los comentarios periodísticos; obviamente se menciona la serie británica “Adolescencia”, de si hay una o dos víctimas (pero claro, uno está muerto, el otro cargará con su culpa de por vida ¿será así?); si la escuela esto, si los padres aquello, si el sistema ha cumplido bien su función, si las drogas, si el bullying, si la soledad de los chicos que hablan, sueñan, se sacan selfies y se masturban con la pantalla encerrados en sus cuartos.

    Comencé mi escolaridad a los 5 años en un jardín de infantes: “The Doll’s House”, donde también hice primero inferior y primero superior y tuve que rendir examen en la Educación Pública para revalidar, que ese jardín privado había cumplido con su función; y sí, lo había hecho muy bien, mi examen fue excelente y además jamás me hicieron leer que “Eva me ama y Perón me ama, es decir mamá ellos me aman”, como sucedía en la educación oficial: tal vez por eso nunca fui peronista. En 1956 colegio bilingüe en Olivos hasta 6to grado. Sólo uno de los chicos (Ives), en el último grado tenía a sus padres separados, era el hijo del Cónsul General de Suecia. El comentario de mi abuela: “Esas son cosas que pasan en Suecia”. Colegio secundario en Escuela Pública de excelente nivel entre 1961 y 1965; al menos en nuestra divisíon, alrededor de 30 chicos, nadie era hijo de padres separados. Entre los amigos del barrio sólo uno de nosotros tuvo padres separados, pero cuando nuestro amigo ya estaba en la facultad. Con el tiempo nos llegó Suecia. Es obvio que había problemas, tuve un compañero que se suicidó porque le calentaban los chicos y no las chicas, otro se fue a vivir su sexualidad a San Francisco (no en Córdoba, sino en California), alguno huyó de su casa y nada era “Hogar dulce Hogar”, pero eran otras las formas (¿contenidos, vigilados, reprimidos, castraditos?) si algo de eso había, pero había padres presentes y eran padres, no amigos. Le decíamos “boludo” a Juan cuando no hacía el gol, jamás a tu viejo.

    En mis cuatro años en Europa (1978 – 1982) no sonó ningún celular, y sólo se veían computadoras en compañías aéreas, bancos, gobiernos. Regresé en el Federico C desde Génova: no sonó ningún celular.

    En 1983 tuve mi primera computadora, ya tenía 35 años y mi primer celular lo compré en 1998 a los 50. El primero que oí sonar fue en 1987, creo que era un Motorola, gigante, con valija. Viajé por primera vez a Estados Unidos, estuve un mes, sin celular y no compré ninguno, eso fue el 31 de diciembre de 1998; quería despedir el último primer día del año del siglo XX en Times Sq.. Mi primer IPhone fue el IV, después el V, sigo usando el X que compré en 2019.

    El siglo XXI es el siglo de las REDES, es lo nuevo, hay que adaptarse, ya llegarán los super tours de lujo sin celular: “Two weeks in Patagonia without a single ring” (All included 10.000 U$S per day). El automóvil invadió todo pero sigue habiendo caballos, hay clubs de equitación, la Argentina goza del mejor Polo del planeta, he visitado Mongolia y anduve a caballo 10 días, y corren por su estepa 40 millones de equinos salvajes. En el conurbano, es decir aquí a la vuelta, hay carros con ruedas de gastados neumáticos tirados por explotados y famélicos caballitos cargados de cartones y miseria. Pero sí, el siglo XXI es el de las REDES.

    Mi modesta proposición como diría Jonathan Swift: Señores terminó una época que comenzó en el 525 debido a Dionisio el Exiguo, que después de mucho estudio dató el nacimiento de Jesucristo (con un margen de error de entre 4 y 5 años) y así pasamos a Anno Domine 600, 601, 1453, 2025) Esa datación se popularizó a partir de Beda el Venerable (672 – 735) y fue recién con el teólogo Denis Pétau (1583- 1652) que se tomó por costumbre esto de AC / DC (Antes y Después de Cristo) (Ver en este blog el artículo “Relatividad del Tiempo” subido el 16 /10/25. Entonces mi propuesta AR / DR, Antes y Después de las REDES (ALEJANDRO FRANGO DIXIT), después no me vengan con que lo inventó el Pofesor Philipe Poronguis de La Pinchila University. Pero tengan presente que las redes siempre han sido la tumba de los peces que los transformaron en pescados y yo cada día veo mas gente con escamas, aletas y espinas.

  • FINDE LLUVIOSO, LECTURA, MORFI, “TRUST”

    Amo la lluvia, intensa, continua, con truenos. Leo el diario. Re leo “El Vestido Rosa” de César Aira. Re leo “Un Hombre sin Suerte” de Samanta Schweblin. Café.

    Salgo a caminar, a la lluvia hay que escucharla y también caminarla: eso es amar la lluvia, mero placer.

    Almuerzo: mientras cocino abro un Cabernet Franc salteño, impecable. Wok de pollo, langostinos, puerro, cebolla de verdeo, aceite de oliva, manteca, pimienta negra. Arroz,curry. Tarta de pera. Café.

    Salgo en auto a mirar el río, me encanta como golpea la lluvia el techo del auto. Regreso. Café. Re leo “Lottery” de Shirley Jackson (twice). Re leo “Mariposas” y “Pájaros en la Boca” de Samanta Schweblin.

    Alrededor de las 17.30, ha empezado a atardecer “Trust”, la serie de Disney sobre parte de la vida de Paul Getty (1892 – 1976) y el secuestro de su nieto Paul Getty III (el hippie de oro). Paul Getty cumple con el sueño norteamericano de empezar con 100 dólares y en menos de 40 años es el hombre más rico del mundo, o el segundo o el tercero, que da igual. Lo interpreta con maestría Donald Sutherland (1935 – 2024). Miré toda la serie. La actuación de éste Donald muy superior a la del Donald más conocido, y no me refiero al Pato. Algo me impresionó, además de su bellísima casa Sutton Place en Guilford, Gran Bretaña, es que (yo al menos) quería matar a Paul Getty, un “truly SOB Mother Fucker, Piece of Shit”. En una escena dice “Yo soy Plata”, y agrega “La plata es poder, cierta cantidad de plata es algo de poder, entonces querés más poder y después queres todo” Some, More, ALL. Me acordé del zorro de nuestro gallinero en Provence, y es así el zorro, la guerra, la plata, la cocaína, la vida es no PODER parar.

    Lamenté que Donal Sutherland se haya ido sin interpretar a Borges, en algunas escenas es un Borges NO no vidente. Terminé la jornada lluviosa con 1/4 de helado de Pistacho y Arándanos re leyendo “Las Ruinas Circulares”. Me tomé un whisky y me acosté y si George Clooney termina diciendo “What else?” por un café yo digo “La puta que es lindo estar vivo” y seguía lloviendo.

  • CAMBIA ¿TODO CAMBIA?

    Como hay guerra en Medio Oriente y yo tengo que llenar el tanque de nafta del auto con los mismos 50 litros de siempre, pero debo pagar más dinero porque un señor estadounidense octogenario decidió junto a un equipo, que lo más conveniente para fortalecer su poder es unir sus fuerzas a las de otro señor de 76 años, éste israelí y su equipo y entrar en guerra contra otros intereses representados por unos déspotas religiosos musulmanes que además de querer extender su concepción del mundo, quieren erradicar de la faz de la tierra al estado de Israel y para ello han engendrado a Hezbollah en el Líbano, a Hamas en la Franja de Gaza y a los Huties en Yemen. Esta situación que lleva, en cuanto a este estallido puntual, un mes; viene desde hace muchos años, tantos que me remontó a la primera vez en mi vida que escuché la palabra “Ayatolá” (señal de Alá), cuando yo era un señor de 31 años y vivía en el campo en Provence y encendí el televisor un frío atardecer del 16 de enero de 1979 en Antenne 2 y Patrick Poivre d’Arvor anunció que el Sha (Rey) de Persia, Reza Pahlavi (1919 – 1980) había sido derrocado poniendo fin a su reinado comenzado en 1941 y a la monarquía que tenía entonces 2500 años. Se hacía cargo del gobierno el Ayatolá Ruhollah Komeini (1902 -1989).

    Mis problemas en el campo francés eran entonces cómo evitar que el zorro, que merodeaba nuestro gallinero no atacara a las gallinas, porque se ceba y al matar a una no puede parar y termina con todas como en verdad sucedió una noche; a qué hora era la comida en lo de Mai Zetterling y Glenn Grapiné en Ardeche; si convenía ir al mercado de Úsez a hacer las compras o si era suficiente con ir al almacén de Lussan; cómo planear mi viaje a Sri Lanka, India y Nepal, y en qué momento regresaría a Argentina. Y mi sempiterna pregunta What the hell are we doing here?

    Vivo en San Isidro y ahora soy un señor que en 10 días tendré 78 años y hoy mis problemas son cómo hacer rentable mi producción de jarras de pingüino; cómo hacer para que mi blog tenga lectores; cómo cumplir mi proyecto de visitar tantos países como años tengo (lo cumplí a la perfección hasta los 68), quiero recorrer los 12 que me faltan al cumplir los 80 y llegar al 100 años / 100 países. Hay algo que me inquieta, cuando yo vivía en Provence había un hombre de 78 años y una mujer de 76 y me parecían dos ancianos respetables y cada tanto “dos viejos chotos”, jubilados, pasivos y la verdad que no hacían más que comer, dormir y hablar del pasado, si pienso en mi padre, ya tenía 10 años de muerto, mi madre se había jubilado y ya llevaba 13 años de lecturas, yoga, algunos viajes con amigas, teatro Colón, atención de sus nietas hasta que murió a los 85 (los últimos 4 con asistencia de compañía en su casa hasta su internación). Lo que me inquieta es eso, 78, 79, 80……109. Porque además me sigo preguntando What the hell am I doing here?

    También me parece que así como el zorro se ceba con la matanza de una gallina y no puede parar hasta el exterminio total, algo así sucede con la guerra entre nosotros, arrojado un misíl se arrojan todos. En fin para responder a la pregunta del título; creo que al menos en estos 6000 años de historia, lo que siempre ha sucedido es lo que mi amado filósofo Heráclito pensó “Pólemos, padre de todas las cosas”, es decir que nada en verdad cambia a menos que estemos por terminar un ciclo ya que hoy leí que un objeto al que los astrónomos llaman “31 Atlas”, es el tercero objeto conocido procedente de fuera del sistema solar, que no sé qué consecuencias tenga, pero algo que se metió en el sistema solar, viene de otro lado, que espero sea un poco mejor que lo que se ve todos los días, ya que a mí me bastaría con que yo pudiera ser una mejor persona, que pudiera poner en ganancia mi emprendimiento y retomar los viajes porque hace ya tres años que no salgo del país y eso es claustrofóbico y produce diarrea estival hasta en invierno.