Categoría: Opiniones

  • PANEMET CIRCENSES (pan y circo)

    En el año 80 de la era cristiana el Emperador Tito inaugura el Anfiteatro Flavio, que con el tiempo se conocerá como el Coliseo Romano con capacidad para 80.000 espectadores, que había comenzado su padre el Emperador Vespasiano en el año 70. La inauguración duró 100 días, para gloria de Roma, con la muerte de cientos de gladiadores y una masacre estimada de unos 9000 animales entre leones, osos y elefantes. Al final de la celebración se esperaba la pelea entre el Gigante Africano, un guerrero zulú de 2,03 metros de nombre Ma Phia contra el corpulento y rubicundo Antonino di Agrigento.

    Suenan clarines y tambores anunciando la llegada del Emperador acompañado de los senadores y tribunos Infantino, Chiqui Tapia, Manu Adorni, Xi Xi Pin, Rodrigo Borgia.

    Mientras tanto del otro lado del océano, todo está listo para que en el MetLife Stadium inaugurado en 2010, con capacidad para 82.500 espectadores se lleve a cabo la esperada final entre los dos mejores equipos de fútbol del 23 campeonato mundial que después de 39 días, el 19 de julio de 2026, corone al mejor de los 48 equipos participantes.

    Llega la limousine, apodada “La Bestia” que transporta al Presidente Donald Trump seguido por los autos que llevan a Calígula, Nerón, Domiciano, Vladimir Putin, Sergio Massa, Hayden Davis.

    Un cronista implacable de nombre Décimo Junio Juvenal (60 – 128) documentará mediante su mordaz sátira lo escultural del gigante Ma Phia aclamado por las tribunas, que una vez caído Antonino, lo decapitó de un contundente hachazo, y con la blonda cabeza chorreando sangre, la arrojó al palco del Emperador que cayó en manos de Chiqui Tapia, mientras la turbamulta prorrumpía en un ensordecedor grito Ma Phia, Ma Phia, Ma Phia, Ma Phia.

    Del otro lado del océano, las cadenas de televisión de todo el mundo esperaban el último penal que le daría el título de Campeón Mundial 2026 al mejor equipo de la temporada a ser pateado por el más grande jugador del torneo, que luego dedicaría el título a la memoria del gigante africano, Ma Phia, y mientras las cámaras hacían un paneo al estadio, deteniéndose en el palco de las autoridades la turbamulta aullaba estridente Ma Phia, Ma Phia, Ma Phia, Ma Phia, que cruzaba el océano y la historia universal de todos los tiempos.

    Aquí en la Argentina, un joven estudiante de Filosofía, excelente jugador de fútbol e hincha de River, ponía punto final a su tésis que presentaría para graduarse de licenciado, que encabezaba con el epígrafe de Jean Francois Revel de su libro “El Conocimiento Inútil” que dice “LA PRIMERA DE TODAS LAS FUERZAS QUE DIRIGEN EL MUNDO ES LA MENTIRA” y que dedicaba a Heráclito y a la Selección Argentina.

  • TE JURO QUE ME PUTEO

    Es verdad que todo los días tenemos la posibilidad de aprender algo, por ejemplo que jurar y maldecir (ya que estamos: putear) son lo mismo etimológicamente. Estaba leyendo, para el artículo que subí ayer, el libro de Woodbine Parish que tengo en español y donde dice “los carretilleros, medio desnudos JURANDO y gritando” y pensé que tal vez fuera un error de traducción, imaginé un “Swearing and screaming”, por eso escribí, creyendo corregir al traductor “los carretilleros INSULTANDO y gritando”. Pero me seguía molestando que to swear fuera jurar y to swear fuera maldecir (putear).

    Saqué toda la artillería pesada:El Diccionario Etimológico del Idioma Inglés de Oxford, el Diccionario de Inglés de Random House, el Volumen XXVI de la Onceava Edición de la Enciclopedia Británica (la misma con la que estudiaba Borges), el Diccionario “Slang and Euphemism”, de Richard A. Spears y el Diccionario de Uso del Español de María de Moliner. Todos coinciden, no los voy a abrumar, pero es “prometer algo solemnemente poniendo a Dios como testigo…” y es al mismo tiempo “blasfemar, maldecir, desbocarse, insultar…” (en fin putear) Todos los textos coinciden.

    Dos reflexiones y una historia; 1) Me he pasado la vida leyendo, viajando y dando clases y es ayer que me vengo enterar de que jurar y putear son homónimos (palabras que se escriben igual y tienen significados diferentes) Les juro que me puteo, por semejante distracción. 2) Cuando un ministro dice “Juro por Dios y estos Santos Evangelios” no estará diciendo “Me cago en Dios”. Cuando un senador dice ante un juez que “jura decir la verdad, toda la verdad y nada más que la verdad” no estará diciendo “Me cago en la verdad”. Les vuelvo a jurar que también me puteo. Cuando un Juez dice “Juro hacer justicia”, no estará diciendo “Maldigo a la Justicia”, nuevamente me vuelvo a putear por esto, se los juro. A juzgar por lo que se ve en los tres poderes del estado, les juro que se están burlando olímpicamente.

    La historia: Debe haber sido en 1987 u 88, yo regresaba de Brasil por tierra, crucé Uruguay y en Montevideo tomé el ferry a Buenos Aires. Bolso con ropa y otro más pequeño con libros, que es lo único que compro en los viajes: traía entre otros El Diccionario Del Idioma Inglés de Random House que tiene 2059 páginas, ilustraciones excelentes y aun mejores mapas, que había comprado en Río por un precio ridículamente barato, pesa 4 kilos, pero, les juro que valía la pena.

    “¿Qué es eso? “la vocecita autoritaria de la controladora de diccionarios que de haber sido 4 kilos de cocaína, juro que se hacía la boluda. “Un Diccionario del Idioma inglés”, le contesto. “¿Tiene mapas?” “Sí y muy buenos” “No lo puede entrar porque si está en inglés debe decir Falkland Islands, me lo permite”, “Ve, no puede entrar al país con semejante texto”. Yo que soy irreverente, cabrón y me dan ganas de JURAR (en el (para mi)nuevo significado de la palabra), ante las injusticias pero ardo en llamas ante la pelotudez autoritaria, dogmática, militante, nacional y popular, respiré hondo y pedí hablar con un “superior”. Llegó, explique que era un texto de estudio y trabajo y no hubo problema.

    Bueno era eso. Creo que meditar, respirar hondo, mirar los lirios del campo es sano, pero siempre recuerdo lo que en tono de broma me dijo la esposa de un senador republicano norteamericano que ama a la Argentina “Lo que pasa es que ustedes “juran” a los Presidentes, nosotros cada tanto matamos a alguno”.

  • CARROS NO TIRADOS POR CABALLOS

    Una bella y sabia escritora con los ojos más celestes que he visto me dijo una vez mientras almorzábamos en su casa, en Bath, mirando un prado verde por donde transitaban varios autos antiguos que participaban de un desfile para juntar fondos para el hospital local, que cuando ella era chica su abuela le había contado que la primera vez que había visto un auto, no podía creer lo que estaba pasando: un cochero sin riendas ni látigo transportaba a dos personas en el asiento trasero, que además sonreían y parecían felices sin darse cuenta que ningún caballo tiraba del carro “She thought she was mad”. Mientras esta noble dama de 99 años, con un entusiasmo y energía sorprendentes, me narraba esta historia de su abuela niña viendo pasar el primer automovil de su vida, me acordé, ya que estaba en Inglaterra, a punto de seguir viaje hasta Banff, Escocia, donde quería investigar los pasos del General San Martín en el Reino Unido en 1824, y su relación con Lord Mac Duff, Conde de Fife, que entre otras amabilidades lo había nombrado “ciudadano honorario de Banff”, que algo parecido a lo que le había sucedido a su abuela le había pasado a un joven Woodbine Parish (1796 – 1882) primer Cónsul General de Gran Bretaña con funciones de Embajador en Buenos Aires, nombrado por Canning, que apenas desembarcado del bergantín “Cambridge” con su mujer y sus tres pequeños chicos en la madrugada destemplada del 31 de marzo de 1824 tuvo que subirse a una suerte de improvisada carreta con ruedas enormes de siete metros de diámetro que movían una plataforma de tablas de quebracho mal fijadas entre sí, por donde se colaba el agua helada del Río de la Plata y que esta rústica carreta tenía una lanzadera terminada en argolla desde la cual una gruesa rienda se sujetaba a una cincha de un caballo mal tratado por el carretillero y que le permitía al pobre animal moverse de tal manera escapando de los latigazos, que hacía que cada tanto uno pudiera ver algo tan insólito que es un carro delante del caballo. El joven Cónsul pensó que había llegado a un país donde las cosas funcionaban al revés.

    La dama casi centenaria largó, una carcajada; yo en cambio pensé : Qué visionario el Cónsul, que aún sin haber pisado el territorio, ya había escrito los siguientes 200 años de historia argentina. En su libro “Buenos Aires y las Provincias del Río de la Plata”, Hachette, Bs. As: 1958 Woodbine Parish expresa “… los carretilleros, medio desnudos, insultando y gritando, empujándose unos a otros y azotando a sus miserables y exhaustos caballos por entre el agua, como para mostrar el ningún valor que dan a las criaturas irracionales en estos países, es bastante para pasmar a un extranjero a su primera llegada y hacerle dudar de si verdaderamente desembarca en un país cristiano…” No debió dudarlo señor Cónsul, así se trata a criaturas, no sólo irracionales, sino a gran cantidad de ciudadanos que al retirarse cobran 320 dólares mensuales y donde los servidores públicos se aprovechan de su posición para robar desvergonzadamente y se ufanan de no tener que dar explicaciones.

  • QUIÑIHUAL – TRIER

    Obviamente casi nadie entenderá este título, salvo que tenga algún lector alemán, que comprenderá el segundo término pero no el primero.

    Quiñihual, es un paraje en Coronel Suarez que sólo tiene un almacén y 1 habitante, Pedro Meir, dueño del almacén. No conozco el lugar, pero al levantarme, aún semidormido escuché la noticia en la radio, y me puse a pensar que hace 45 años yo era uno de los 9 habitantes de un caserío (hameau) en el sur de Francia, al pie del Mont Bouquet. De los 9, éramos 3 argentinos; casi una invasión para semejante población, que tenía algunas variaciones en verano llegando como máximo a la docena. No había conflictos en una población tan escaza, salvo las discusiones que ocurren en el seno de toda familia. Supongo que en Quiñihual, que es palabra de orígen mapuche y que significa “Único Roble” (quiñi )es único, (hual) es roble y su habitante es quiñiwentru, ya que wentru es obviamente hombre, tampoco ha de haber muchos conflictos, salvo lo que se le cruza al quiñiwentru Meier por la cabeza en ese vacío infinito.

    Ese fragmento de noticia, escuchado al pasar me hizo revisar mis bitácoras, en las de mi época más solitaria. Abrí la número 2, y al azhar aparecí en octubre de 1979, donde me entero que salí de Saussine (así es el nombre del caserío) y mi trayecto fue Avignon, París, Chartres, París, Valle del Loire y visita a los castillos con pernoctes en Blois, Versailles y París y de ahí en tren via Belgica y Luxemburgo, parada en Trier, y destino final Heidelberg donde iba a visitar a amigos.

    Trier, Treveris era la antigua Augusta Treverorum, que ostenta el orgullo de ser la ciudad más antigua de Alemania fundada 16 años antes del nacimiento de Cristo, cuando todo era territorio del Imperio Romano y debe haber sido importante porque se la llamó la Segunda Roma. Como al cruzar la frontera desde Luxemburgo tenía que esperar un poco más de 4 horas antes de tomar el tren a mi destino final, decidí caminar la ciudad que entonces tenía menos de 100.000 habitantes y hoy Google me dice que son poco más de 112.000. Ahí me enteré (no lo sabía) que Karl Marx (1818 – 1883), había nacido en Trier y que su casa natal era un Museo y caminé la Brückenstrasse hasta el número 10 y una bella casa burguesa, construida en 1727, cerca del río Mosel y buenos y añosos viñedos fue la cuna del padre del proletariado universal. Linda casa, buenos muebles, retratos de Marx, papeles, escritorio todas sus obras. si la casa estuviese en San Isidro estaría mirando al Río de la Plata con jardín y pileta donde hoy ni antes creo que habiten marxistas, aunque bueno nunca se sabe. Visité la Porta Nigra una de las cuatro entradas que tenía la ciudad romana construída en el 170 DC. Fui hasta el Anfiteatro Romano, me pareció grande, con capacidad para 20.000 espectadores en el año 100 DC, visité la Catedral y después ya con un poco de hambre me fui a la Plaza del Mercado donde comí un sandwich de carne de cerdo caliente y papas fritas y me tomé un gran farol de cerveza, fue el lugar en donde aprendí que Gurke es pepino.

    Me gusta conservar estas bitácoras, hacen que se entienda mejor lo que uno ha hecho, por qué estoy donde estoy y también cómo estoy. Me dan conciencia histórica personal, que no es importante para nadie pero sí para este quiñiwentru que soy yo, que al final es lo único que tengo por un buen rato más. También me hace pensar en las posibles cavilaciones del solitario habitante del almacén de Quiñihual y me entero sobre que rumiaba mi cabecita en aquellos tiempos, la bitácora dice que me había tomado 12 días de vacaciones, de mi vida rural y que iba acompañado por Camus, De Quincey y Joyce.

  • TRANSFORMACIONES

    Parece que el ex Presidente de España no se llamaba Rodriguez Zapatero sino Rodriguez Joyero. Parece que el Papa Leon XIV, está por cambiar al “León” de su elección por el Caballito del escudo de Ferrari, perdón me corrijo, es probable que yo haya mal leído aquella fábula de “que es más fácil que pase un camello por el ojo de una aguja, que entre un rico en el reino de los cielos”, creo que confundí camello por Ferrari, o sea que hoy sería “es más fácil que pase una Ferrari por el ojo de una aguja a que entre un pobre en el reino de los cielos”, perdón me vuelvo a corregir, tal vez como el Papa está por venir a la Argentina, se está poniendo en onda: así como en Argentina los funcionarios hacen cualquier cosa y no pasa nada, en el Vaticano se puede hablar de pobreza y al mismo tiempo promover autos de alta gama y tampoco pasa nada.

    Cuando cayeron los imperios, Griego, Romano, Egipcio, Otomano, Austro Húngaro, Napoleónico, Hitleriano y Británico se vinieron abajo las ideas fuerza que aglutinaron voluntades que sostenían los imperios. Sin embargo sigue habiendo griegos, italianos, egipcios, turcos, austríacos, húngaros, franceses, nazis y británicos, pero no tan engrupidos, no tan soberbios, no tan como “En el Mundo se hace lo que yo digo”. Tal vez en la era de la Globalización, la IA ponga punto final a la sociedad conducida por Santidades, Altezas Reales, Excelencias, Soviets Supremos, Comités Centrales de Partidos Comunistas y Salones Ovales a cuyos dirigentes les viene siendo imposible comprender que ESTÁN en esos lugares y NO que SON esos lugares.

    Socialistas, capitalistas, conservadores, liberales, populistas de derecha y de izquierda deberían entender que OCUPAR es sinónimo de TRANSITORIEDAD, pero como el poder les corrompe el lóbulo frontal, responsable de las funciones cognitivas superiores, de su ya débil cerebro, una caída GLOBAL del imperio humano, tampoco acabaría con los humanos y creceríamos con más VERGÜENZA, HONOR, DIGNIDAD, HUMILDAD, CONFIANZA, SERIEDAD, CRITERIO.

    No es la ideología, no es la cuna, no es el dinero, no es la ilustración, es la CALIDAD DE SER HUMANO QUE TE ENSEÑARON CON EJEMPLOS.

    Dicen que la tercera es la vencida; esta es la segunda vez que escribo que estoy por irme a la montaña; no porque quiera que alguien me detenga, ni que crea que me vayan a extrañar, es para que cuando ocurra no me vayan a buscar.

    Auguro, espero y deseo un nuevo DILUVIO UNIVERSAL.

  • DE LA BOCA A LOS LABIOS

    Solía haber una excelente exposición, fiesta y feria gastronómica en el bajo de San Isidro; por razones que ignoro, ha desaparecido tan grato encuentro social. Esas reuniones respondían al nombre de “Bocas Abiertas”, y su alma mater Diego García Tedesco supo conducirla con sabiduría. Desde el año pasado, ocupa ese espacio Expo Mate. El 25 de mayo asistí por primera vez. Me gustó mucho, lo noté muy concurrido: variedad asombrosa de yerba mate, que supera ampliamente mi conocimiento al respecto. También ricos alfajores; más allá de los tradicionales de dulce de leche y chocolate, vi de pistacho, de frambuesa, papaya, maicena; comí mi primer alfajor de yerba mate y me gustó; un sutil sabor a yerba cubierto por una delgada capa que se deshizo en sensación jugosa yerbal, es decir me comí un mate sin bombilla ni calabaza.

    Todo lo referido a la tradición de tomar mate estaba presente en Expo Mate: diseño de variadas formas en espléndidas maderas duras, forradas en cuero, terminadas en virolas de alpaca y plata y uno de ellos con tachas de oro; otros en maderas más comunes, muchos en cerámica y varios modelos en porcelana pintada; bombillas de varios materiales, incluso una de vidrio; termos de excelente calidad y diseño; pavas novedosas sobrias y elegantes; materas térmicas. En fin ha cambiado el hábito del mate, yo suelo tomar a la mañana y muchas veces a la hora del té. El mate para mi es una ceremonia casera, lo tomo mientras escribo en mi escritorio o en el living, leyendo cuando estoy solo, conversando cuando llega un amigo. Observo que hoy la gente toma mate a la “uruguaya”: caminando, viajando en tren, colectivo y en el auto.

    Los mismos stands, las mismas carpas, similar diseño de la feria anterior. LABIOS en lugar de BOCAS.

    BOCAS ABIERTAS, lo necesario para comer, masticar, deglutir carnes asadas, pizzas, hamburguesas, pescados, mariscos, sopas, pollos, ensaladas, postres, helados, variedad de panes, vinos de todas las zonas del país, cervezas, whiskies y tequilas. “BOCAS ABIERTAS” era la ingesta. En “EXPO MATE” los LABIOS son lo fundamental, labios que abrazan bombillas y sorben esa sana costumbre rioplatense. Me gustó, volveré, la pasé muy bien.

    Una reflexión que hace a la situación económica, las estadísticas informan sobre la caída sostenida del consumo de carne vacuna; durante los últimos 10 años hemos pasado de 60 kilos por persona y por año a 44/45 kilos actuales; se consume más cerdo y más pollo. En cuanto al vino, el año 2023 ha sido el de menor consumo de los últimos 60 años, pasamos del pico de 87,5 litros por persona y por año en 1968, a los 16,7 litros actuales. También me informan que de cada 4 litros de vino que se beben, 3 de ellos son de vino común y no de vinos finos.

    Estamos sin duda más pobres, estar más pobre es descender. Que le hayamos dejado el centro a los LABIOS en vez de a las BOCAS, espero que sea signo de BESAR y no de callarnos la BOCA ante sucesos que nos remiten a acciones del poder autoritarias y con palabras agraviantes y despectivas que salen de la BOCA de individuos que ocupan espacios de dignidad institucional.

  • VIVIMOS O ¿RELATAMOS LA VIDA?

    Uno viaja, regresa un mes después y relata ese viaje. Una mujer y un hombre jóvenes son alistados en algún ejército, combaten, corren peligro, sienten miedo, no saben si alguno de sus tiros mató. Regresan y cuentan “su” guerra; el estado relatará “la” guerra. Hay un relato religioso: en Occidente es el judeo cristiano, entre los árabes, entre los hindúes, entre los chinos cada uno relata su visión del mundo. Los mayas han tenido su relato, que no es el mismo que el relato oficial del estado mexicano.

    Cada país, relata su historia oficial, aunque haya varios relatos dispares sobre los mismos hechos históricos. Yo, como todos, tengo un relato de mi vida; no todos los capítulos son para ser leídos por todos ¿prudencia? Sí. ¿Auto censura?, sí, también; ¿exageraciones? y sí; ¿mentiras? por supuesto. No soy de mentirME, pero tuve que aprenderlo.

    Los relatos son presentados como “verdad”.

    El viaje que relato ¿fue el viaje?

    La historia oficial argentina ¿es lo que sucedió? Bartolomé Mitre,(1821 – 1906) vencedor de Pavón, Presidente de la Nación lo expresa con claridad: “Historiar es Gobernar” y a su historia la hizo palabra oficial: “Historia de Belgrano y de la Independencia argentina” (1857),”Guerra del Paraguay (Memorias Militares)” (1867), “Historia de San Martín y de la Emancipación Sudamericana” (1869).

    Juan Bautista Alberdi (1810 – 1884) relata de manera diferente, lo que el General y Presidente nos cuenta.

    Juan Manuel de Rosas (1793 – 1877) escribe a mediados de 1820 “Instrucciones a los Mayordomos de Estancias” (para consumo interno de los empleados de sus campos), pero lo publica en Southampton, en su exilio británico en 1856.

    José Hernández Pueyrredón (1834 – 1886), en 1881 publica “Instrucción del Estanciero”. El territorio es el mismo, el “campo” es distinto; han pasado 60 años entre ambos libros. Hernández le habla a sus pares; Rosas se dirige a sus “empleados”, a los mayordomos. Hernández instruye, educa, aconseja, recomienda, “ilustra”. Rosas ordena, comanda, advierte, amenaza, castiga. Con los pares, existen discrepancias de criterios, se discute y se acuerda. El mayordomo, en cambio, es el vasallo ennoblecido, que termina siendo inflexible custodio hasta de los caprichos de su señor.

    En 1820, está la “pampa”, están “los indios”

    En 1845, Richard Newton trae el alambre desde Inglaterra para su campo Santa María en Chascomús.

    En 1855, se alambra la totalidad del campo “Los Remedios” de Francisco Halbach (hoy Aeropuerto de Ezeiza).

    Mitre es Rosas con frac.

    Alberdi es Hernández sin campo.

    La línea imperante en la Argentina ha sido Rosas, Perón, López Rega- Isabelita, Menem, Kirchner, Kirchner, Milei. Más allá de las diferencias: se ordena, se comanda, se advierte, se amenaza, se acata o se castiga y se asesina. No hay actitud liberal posible, jamás habrá liberalismo con Rosas; siempre llamó a la Constitución “ese papelito escrito”, ni con Perón “Veinte verdades Peronistas”; “El liberalismo extranjerizante, sionista, entreguista y apátrida”; ni con López Rega- Isabelita “No atosigueis a la AAA”; ni en Menem “farándula liberal: Maria Julia en pelotas en Las Leñas,” ni en Kirchner (él) “¿Qué te pasa Clarín?”, ni en Kirchner (la) “A la Doctora se la escucha, se la obedece, no se le discute”, ni en Milei “ensobrados, corruptos, degenerados, chorros, basura miérdica, conspiradores contra las Fuerzas del Cielo”.

    Esta línea engendra militantes, es decir “mayordomos”, pero que carecen del antiguo ennoblecimiento. Quienes los dirigen no son reyes, son “grasas”; salvo Rosas (mal que me pese).

    La otra línea, la alberdiana, engendra “ciudadanos”, estamos a años luz de poder serlo.

  • 25 de MAYO

    Durante más de 30 años conduje grupos de turistas extranjeros, varios de los cuales me preguntaron por qué teníamos dos fechas celebratorias de la independencia, a lo que solía responder que el 25 de mayo era el día de la Revolución de 1810 y el 9 de julio el de la Independencia en 1816. Recuerdo un señor muy simpático de Estados Unidos que juntos esperábamos un avión para El Calafate que tuvo un retraso de 4 interminables horas, que con mucho humor me dijo “Si demouraron more than seis años entre Revolution y Independence, poudemos esperar 4 hours un fucking departure” y le enseñé a jugar al truco. “Juego trampouso como política en mi país, aquí as well?” “Yes, aquí trampousa, korrupta y full of fucking ladrounes que ocupan puestos para sus negocios personales”. Más allá de esta situación particular varias veces me había hecho la pregunta si deberíamos celebrar el cumpleaños del país el 25 de mayo o el 9 de julio. Conocía las opiniones que hablaban de que el 25 de mayo de 1810 fue un acontecimiento porteño, casi un hecho municipal con alcance no mucho más allá de la villa de Luján y que el 9 de julio fue, en cambio, un hecho federal, es decir que abarcó a todo el país. Con los años y después de la lectura de “Napoleón y la Independencia de América” y “La Independencia Argentina” (De la fábula a la historia) ambos de Emilio Ocampo, comparto su criterio que sintetiza con palabras de Cornelio Saavedra, “el jefe de la revolución de mayo en Buenos Aires que no quiso proclamar la caducidad de los Borbones hasta que no supo que habían caducado en España por la mano de Napoleón. Toda la filosofía de la historia de la Independencia de Sud América, está formulada en esas palabras del general Saavedra”. En tren de broma me gusta jugar con el concepto chino del nacimiento. En China los niños nacen con un año de edad, ya que cuentan los 9 meses de gestación y celebran con fiesta los 100 días de vida que es cuando consideran que ya el niño ha superado las fragilidades propias de la adaptación al medio. En este tono de broma entonces, la Revolución sería el embarazo y la Independencia, el alumbramiento.

    Después el folklore, si llovía o no llovía, si con o sin paraguas, si fue una multitud colonial y popular o un grupo de elegantes caballeros, si French repartía cintas celestes y Berutti blancas, si “empanadas calientes que queman los dientes” o si ya había choripanes, si Victoria Villrrauel va al Tedeum y si en caso de ir Milei le da la mano, la elude o la escupe (perdón esto es de otro tiempo), si las empanadas de carne cortada (por favor no digan a cuchillo) se acompañaban con chocolate hirviente que le hizo exclamar a Menem “a la puta” o con vino y si el vino era Carlón o Cabernet Sauvignon, y si el vino se servía de un botellón o de una jarra de pingüino (perdón otra vez estoy mezclando acontecimientos; lo que pasa es que la historia argentina se asemeja tanto a una calesita que gira y gira y no avanza, que a veces con tantas vueltas me mareo). Aclaremos las empanadas calientes y fritas de carne cortada (toda carne se corta con un cuchillo, no con tijeritas) no quemaban los dientes sino la lengua o el paladar como le quemó a Menem el chocolate caliente y lo hizo putear, el vino era un vino común, no se hablaba de Malbec, ni de Cabernet Franc o Cabernet Sauvignon y no había jarras de pingüino en 1810, hubo que esperar medio siglo para que aparecieran en Francia, 10 años más para que aparecieran en Italia, otros 20 para que llegaran al río de la Plata, hasta la década del 30 del siglo XX para que se hicieran populares, hasta el 9 de mayo de 2022 para la creación del Museo Virtual de la Jarra de Pingüino, hasta abril de 2023 para que sacáramos el libro Jarras de Pingüino donde podrán leer toda la historia; habrá que seguir esperando para que lo hagamos Museo Físico porque a ninguna bodega parece interesarle el esponsoreo para poder crearlo. Señores aquí hay que esperar. Esperar seis años entre Revolución e Independencia, esperar cuatro horas el avión a Calafate, más de 200 lleva la espera para hacer de la nación que cuenta con la octava superficie del planeta una sociedad culta, rica, armoniosa y ahora como lo percibimos a diario esperar que Vaca Muerta, cuyos meros mujidos ya aumentan los salarios de la gente, esperar que la MINERIA genere oro, cobre, litio, petróleo (todo esto es rapidito) y el amor fraterno que se profesan las damas y caballeros del gobierno nacional, conducidos por la fina verborragia del Presidente hagan que este 25 de Mayo sea un día de la Patria Feliz. Y de no ser así será Feliz el 9 de julio del 2560 donde ahí si, ahí seguro que sí.

  • UN AMIGO EN CONFLICTO

    Un amigo de más de 40 años de amistad con quien he estudiado, viajado, compartido comidas, libros, trenes, espectáculos, discusiones políticas y en otra época una amante brasileña, que está casado en segundas nupcias, con tres hijos de su primer matrimonio que le han dado nietos, que sin ser rico tiene una buena posición económica con casa en San Isidro y finca en Mendoza donde ha comenzado una producción de vino para mi prometedora y para algunos interesados excelente; me invitó a comer a solas y terminada la primera botella, me expresó que 2026 viene siendo el peor año de su vida comenzada en 1950 en Bariloche donde vivió los primeros cinco años.

    Su queja -representativa de su malestar- comenzó de esta manera: “me molesta estar al final de la vida y no haber hecho algo que me trascienda; la verdad es que me siento como un actor extra en un decrépito teatro de provincia, habiendo soñado y haberme creído actor de Hollywood, y no me vengas con los clásicos consoladores de buen compañero, sobre mis hijos, mis nietos, mi esposa adorable, mis logros y que vos y todos los demás me quieren mucho”.

    Nos fuimos caminando desde el restaurante hasta su casa distante a tres cuadras, llamé a un Uber y nos despedimos con un abrazo como siempre y desde siempre.

    Obviamente me puse a pensar, ya que yo soy casi dos años mayor que él. La edad que tenemos, no cabe ninguna duda es de personas mayores, lo que algunos llaman viejos, otros viejos de mierda, otros viejos chotos, otros “viejos meados” y casi nadie mujeres y hombres sabios. La verdad es que me parece que “estar al final de la vida” es una sentencia y no una definición. El final de la vida (y soy el menos indicado para hablar de la muerte, a la que detesto como liberación, yo no me libero de la vida, la gozo y cada tanto la sufro a mi pesar) digo que es una sentencia auto impuesta, yo vivo pensando en dónde, cómo y con quién voy a festejar mis 100 años, lo cual para muchos- por más que no me lo digan, es un delirio- como era un delirio volar y en 1903 los Wright modificaron la manera de ver el mundo, como fue delirante caminar por la luna, que sucedió en 1969, como la tierra no es el centro del universo y le tuvieron que dar la razón a Galileo, como que la Argentina es potencialmente rica y lo sigue siendo, nosotros fuimos, somos y seremos en potencia por los siglos de los siglos amén. Un proyecto comienza siempre con un sueño, que se configura en idea y con trabajo y con fracasos y con más esfuerzo se convierte en realidad. Esforzarse es hacer, no decir, y mucho menos alardear, es equivocarse y corregirse, es pedir perdón y seguir adelante. Querer ser estrella de Hollywood en San Isidro, “es no posible”, hay que ir a Hollywood, y empujar, luchar y acostarse con quien corresponda y después comenzar la tarea.

    Seguí cavilando sobre lo que mi amigo me dijo, a sus 76 años es imposible , al menos para mi, decir que uno está al final de su vida, y esto va más allá del deseo, más allá de la voluntad y me remito a lo que veo, basta entrar en Google, lo acabo de hacer y hay 500.000 individuos mayores de 100 años en el mundo; el Ministro de Salud de la eterna nación en potencia se queja porque el PAMI tiene 5250 afiliados mayores de 100 años, a los que hay que pagarles (y que querés hacer, infame, meterlos en cámara de gas) la abuela del actual Rey de Gran Bretaña murió a los 101, su padre el Príncipe Felipe a poco de cumplir 100, su madre la Reina Isabel a los 96, Mirtha Legrand trabaja a los 99 con la energía de los 50 y más sabia, Carmen Dell’Orefice que en pocos días cumple 95 años sigue prestigiando con su elegancia y belleza las tapas de las revistas de moda más importantes del mundo, el ex Presidente James Carter murió a los 100 en 2024 y Henry Kissinger también a los 100 un año antes, Kirk Douglas murió a los 103, la actriz Hilda Bernard a los 101, Jeanne Calment murió en 1997 a los 122 años apagando el último Marlboro en el cenicero que la acompaño más de 80 y después hay también un montón de gente de mierda, según mi buen saber y entender que siguen compartiendo oxígeno. Disculpen, para mí ser buena persona incluye detestar, denunciar y condenar a los corruptos y a los hipócritas; yo no amo a todo el mundo, eso le corresponde a Dios, yo soy un simple mortal que nunca quiso ser actor de Hollywood, para mi la vida tiene hijos y entenados, ante la ley seremos todos iguales (cosa que no pasa de ser una ficción jurídica y entre nosotros claramente una mentira), igualdad que no concibo ni en mi pensamiento, ni en mi corazón y menos aún en mi cama. Intentar ser buena persona, es también mandar a LA CONCHA DE LA LORA a un montón de gente.

    Más allá de los ilustres centenarios y de los anónimos centenarios que pululan por el mundo, el final es cuando no hay proyectos, ganas de seguir aprendiendo, búsqueda para responder a la pregunta What the hell are we doing here? cuando las ganas de viajar se reducen a mirar las fotos en el celular del último viaje y cuando nos ponemos a cantar “y a sus plantas rendido un león” como si fuera La Canción de la Alegría y no la apología de la derrota.

    La fama tan desesperadamente buscada por cualquier medio, aparecer en la pantalla (y hoy hay más pantallas que territorios a caminar, más Gran Hermano, que hermano fraterno, más hacer plata de cualquier manera y a cualquier precio que producir algo que te haga trascender). También una cuota de realismo, no todo famoso es envidiable, todo el mundo sabe quien fue Hitler, casi nadie tiene la menor idea de quien fue Robert Plath, un piloto de compañía aérea estadounidense que un día vio las dificultades que tenía mucha gente llevando valijas pesadas y entonces le puso rueditas a las valijas, cambio lo horizontal por lo vertical y le agregó una manija que la transforma en carrito y trajo una solución. Todo el mundo sabe qué es y para que sirve una jarra de pingüino, casi nadie sabe quién tuvo la idea del primer y único MUSEO DE LA JARRA DE PINGÜINO, que por ahora es virtual hasta que consiga un sponsor para hacerlo físico y los pueda recibir con una sonrisa durante los próximos 30 años para visitar las seis salas, ver las más de 300 piezas, escuchar una charla sobre su orígen, su ¿por qué?, donde podrán comer y beber y disfrutar y dejarse de romper las pelotas con el final de la vida y la trascendencia Hollywoodense a orillas del Río de la Plata. Amigo querido esto es para vos y mirá que discreto he sido, no te quise hacer famoso por no haber llegado a Hollywood sino porque al leer esto tal vez se te ocurra ofrecerme un espacio para que mi Museo tenga un domicilio real, te doy mi palabra el Museo , cuando llegue mi final llevará mi nombre, una de las salas el tuyo: te avisé, hay hijos y entenados, y en mí la caridad empieza por casa. Te quiero, abrazo.

  • LOS EXTREMOS ¿SE TOCAN?

    De todas las ciudades que conozco, aquella en la que me muevo con mayor soltura, esa que tiene el ritmo que cuaja casi a la perfección con el mio, en fin la que más me gusta por arquitectura, respeto urbano, sonido, contrastes y más aún y aunque les parezca increíble a los nativos, por su clima, es Londres. Viví en ella durante dos años y volví como turista en 1981, 1998, 2000 y 2019. Ayer estaba siguiendo los debates en la Cámara de los Comunes y los avatares por la posible renuncia del Primer Ministro, después de las últimas elecciones locales que fueron de una fuerte derrota del laborismo gobernante y un cuestionamiento profundo al centenario bipartidismo entre estos y los conservadores, con el contundente triunfo del Reformismo liderado por Nigel Farage, digamos el Milei británico. Sin saber muy bien cómo, supongo que presioné por accidente “Luxury Hotels” y apareció un video sobre el tradicional Claridge’s Hotel, en el corazón del barrio de Mayfair en el que sólo tomé un inovidable desayuno hace más de 40 años, y cuyo exterior es el mejor ejemplo de lo que Borges llamaba “ese laberinto rojo que es Londres” y que está situado en la esquina de Brook Street y Davis Street y cuyo mejor ejemplo porteño es el edificio conocido como “La Colorada” en Cabello y República Árabe Siria, obra del arquitecto inglés Regis Pigeon en 1911.

    Entre 2016 y 2021 se produjo una revolución arquitectónica increíble, ya que al hotel se le reemplazaron los dos pisos superiores y se le agregaron cuatro plantas con 14 habitaciones y un Pent House con pileta, gimnasio, lago y un gran salón de 170 metros cuadrados que hoy para habitarlo se debe oblar la suma de 100.000 libras esterlinas por noche. Gran parte del frente de las nuevas habitaciones fue prefabricado en Irlanda con el mismo tipo de ladrillos del 1800 y traído en paneles armados listos para instalar, en camiones, subidos con una enorme grúa. Además se construyeron cinco subsuelos para instalar pileta, gimnasio, cocinas y otras dependencias. En pleno centro de Londres, la remoción de esa estructura y la posterior construcción fue toda una proeza y sin haber cerrado el hotel que alberga a una clientela exigente y super rica.

    El hotel se inaugura en 1812 con el nombre de Mivart’s Hotel y cambia de nombre en 1854 cuando fue comprado por el matrimonio Claridge que lo dirigió durante 40 años hasta ser comprado por el Savoy y desde entonces pasó a manos de otros grupos económicos y hoy es propiedad del Maybourne Hotel Group, que dirige un jeque catarí que fue Primer Ministro de Qatar, que hoy sigue honrando la exquisita tradición británica. Una habitación standard cuesta 6.900 libras por noche; la Royal Suite de dos habitaciones,y gran salón alberga un piano de cola, tiene un precio que oscila entre 10.000 y 15.000 libras esterlinas por noche. El Claridge’s fue elegido por la realeza británica desde la época de la Reina Victoria en adelante, personalidades mundiales, rock stars, multimillonarios y es la residencia permenente desde la década del 60 de una de las mujeres más bellas que he visto, que es la modelo Carmen Dell’Orefice, que hoy a punto de cumplir sus 95 años sigue prestigiando tapas de revistas de moda. El hotel cuenta con 203 habitaciones, alrededor de 800 empleados que atienden a 83.000 huéspedes por año, con ganancias que superan los 58.000.000 de libras esterlinas por año.

    Me voy a detener en lo humano, en base al video, que recomiendo mirar. La historia del matrimonio Melchor, Jack y Norma, alrededor de 85 años de edad en 2011, californianos habitués de la Royal Suite durante los últimos 40 años (1971 – 2011), solían pasar las Navidades en el Hotel y eran recibidos con abrazos en la puerta por el Gerente General y ya en el lobby con mano, abrazo y beso por el Butler de la suite, Michael Lynch que los atendió durante 34 años, el Chef y miembros del staff. La periodista que entrevista al personal le pregunta a una simpatiquísima mucama filipina que habla pésimo inglés de nombre Tita Etrata, si no le sorprende la cantidad de dinero que maneja la clientela y si nunca ha sentido celos o envidia de ellos y si ve felices a los pasajeros. Con espléndida sonrisa Tita afirma, que no, jamás sintió envidia ni celos, agrega estar muy bien con su vida de “persona simple y ordinaria, sin custodia y en plena libertad”. La misma pregunta se la formula al Butler que con sincera sonrisa de irlandés rozagante le dice que no, que jamás ha sentido celos, que le encanta servir a la gente y que “Life is too short, we are only passing through” El video termina con la sonrisa de Lynch, con la imagen de Norma Melchor leyendo en la Royal Suite y esta inscripción superpuesta “Esta Navidad de 2011 fue la última de los Melchor en el Hotel ya que en febrero de 2012 la señora Melchor falleció”. Sí, Life is too short.

    Me voy al cementerio de Highgate en el norte de Londres, que es una belleza de vegetación cubriendo los pasillos en forma de crescents con los mausoleos victorianos. Cementerio en el que se guardan los restos de Karl Marx desde 1883, donde en el pedestal que lo honra se lee “Los filósofos han interpretado el mundo, de varias maneras; pero el asunto es cambiarlo”. Karl Marx trabajó intensamente en el British Museum en estado de pobreza casi permanente, lo cual no le hubiera permitido gozar de un desayuno en el Claridge’s donde con toda seguridad hubiera sido recibido cálidamente, y él habría respondido de la misma manera, tal vez hubiera pedido un té y no habría dejado propina a la que consideraba un insulto, para el trabajador, concepto que comparte con los japoneses. Este final ficticio, que no tiene nada que ver con la lucha de clases, que en el video sobre el Claridge’s parece no existir, y donde las propinas se agradecen con la magnífica sonrisa del Butler Lynch.