Categoría: Opiniones

  • VIOLENCIA ES DECIDIR NO VER

    Simple, cotidiano, tranquilo, placentero, hasta que sucede y el trayecto San Isidro – Retiro se hizo aterrador. En estación Martínez sube hombre, rapado, sucio, vestido poco más que con harapos arrastra los pies, ebrio, drogado, tal vez de 30 años, lo acompaña niño rubiecito, descalzo, no más de 4 años. El pasaje mira espantado, el silencio es un iceberg. Ni el chico llora, ni el padre pide. Una chica joven, seguramente estudiante universitaria, saca de su bolso un paquete de galletitas recién abierto, se lo da al chico, que saca una y come. Padre inmutable con la mirada perdida. Susurro que recorre el coche. Llegamos a estación La Lucila, se abren las puertas, suben y bajan pasajeros. Comentarios sobre la situación. Llegamos a Olivos. Baja el hombre, niño come distraido, sonido chirriante de puertas al cerrar, padre en andén chico sólo adentro. Susurro en aumento, gritos frenada brusca del tren, aparece guarda y dos individuos de seguridad. Tren detenido puertas se abren, baja guarda, personal de seguridad y varios pasajeros, Llega al andén personal policial una mujer dos hombres, intentan interrogar al padre, el chico sigue comiendo las galletitas.

    Volvemos a subir, cierre de puertas, sonido chirriante vemos al hombre y su hijo subir al coche policial. Ese fue el afuera. En mi interior suenan las palabras de Virginia Woolf “No son las catástrofes, los asesinatos, las enfermedades lo que nos envejece y nos mata; sí la manera como los demás miran y ríen y suben los escalones del bus”. “Una esquina de la calle Perú en la que Julio César Dabove me dijo un día que el peor pecado que un hombre puede cometer es engendrar un hijo y sentenciarlo a esta vida espantosa”, escribió Borges en “Buenos Aires”

    “Yo con mi plata hago lo que quiero y no te voy a dar ninguna explicación a vos, porque no sos juez, sos periodista” escuchaban a su jefe, en total silencio varios ministros del gabinete nacional.

  • AUCTORITAS NON VERITAS FACIT LEGEM

    Borges solía decir que un hombre bueno se ve obligado a mentir entre 6 a10 veces por día, no se expidió sobre si alguna vez un político habla con verdad. Tal vez en relación a este último tópico todos estemos en la columna de NS/NC.

    Supongo que mentimos por cobardía que es la sumatoria de miedo y vergüenza. ¿Qué alemán en 1940 se atrevía a no levantar el brazo y gritar “Heil Hitler”; pero no en un grupo de 10.000 personas donde uno pasa desapercibido; sino en una reunión de 20 personas y frente al lider? ¿Cómo se acepta, en un gobierno democrático, la aseveración “a la Doctora no se la interroga, se la obedece? ¿Cómo hace un liberal para tolerar a un Presidente de la Nación, que desde su posición insulta a economistas, políticos opositores y empresarios que lo critican, siendo el liberalismo el respeto irrestricto a la opinión del otro? ¿Es acaso lógico que funcionarios que se definen como liberales declamen que en el Congreso, cuando el partido propone una ley, ésta se vota a ciegas y después se la lee?

    Más allá de la larga tradición autoritaria en nuestra corta historia, que a mi entender comienza, cuando el Brigadier General Juan Manuel de Rosas asume la Gobernación de Buenos Aires, bajo la condición de “Si y sólo si”, la Legislatura le otorga la suma del poder público, que ejercerá sin atenuantes durante más de 20 años, marcando a fuego cómo se debe ejercer el poder. Baste leer las tres primeras páginas de “El Matadero” de Estéban Echeverría. Tengo la costumbre de llamar a Rosas “el padre de la patria”, por la matriz que dejó asentada para conducir a la sociedad. El General San Martín a quien la ciudadanía conoce como “el padre de la patria”, para mí es el padre que se va, el padre ausente. Tal vez el famoso sable corvo que le obsequia a Rosas por su actitud ante el bloqueo anglo – francés pueda ser entendido simbólicamente de otra manera: el sable es suyo General.

    Borges, menciona a Urquiza, después de Caseros de esta manera: “llegó a Palermo, Urquiza, el otro Rosas”. Alberdi, decía de Mitre “Es Rosas con frac”. Caudillos como Yrigoyen, Perón, los golpes militares, sobre todo el que en estos días cumplió 50 años que inauguró una novedosa categoría existencial entre la vida y la muerte, la condición de “desaparecido”; Krchner, Cristina Fernández son ejemplos de seguir el modelo fundacional.

    Me cuesta creer que el Presidente Milei pueda hacer suyas la consigna de Benjamin Disraeli “Me han elegido para conducirlos, voy detrás de ellos”. Ejemplo evidente de ello es la reivindicación del actual Jefe de Gabinete de Ministros con todos los secretarios de estado abroquelados en defender la no respuesta de el señor Adorni: “Auctoritas, la Veritas me chupa un huevo”.

    El Papa Benedicto XVI, ha sido un hombre que hizo suyo el pensamiento de Thomas Hobbes “Auctoritas non veritas facit legem”, que el inglés aplicó en un estado de Guerra Civil y de disolución avanzada de las instituciones en su país; el Papa alemán, por su estricta educación; los gobiernos nacionales argentinos de cualquier signo político porque es parte del ADN, no nos respetamos de otra manera: no “estamos condenados al éxito”, estamos condenados a la repetición de los mismos giros de la calesita, a veces con ritmo peronista, otras con ritmo libertario. Amén.

  • BUENOS AIRES, LA CIUDAD MÁS LINDA DEL MUNDO

    Vengo escuchando este slogan propalado por las autoridades del Gobierno de CABA, basado en una encuesta de la Wanderlust Reader Travel Awards que dio los siguientes resultados para 2025/6 :

    Ciudad más deseada: Buenos Aires

    Destino más deseado: (por cultura y herencia) Grecia.

    Destino más deseado: (por naturaleza y vida salvaje)Rep. Sudafricana

    Destino más deseado: (por gastronomía) España.

    Buenos Aires, donde nací, me gusta mucho y me encantó haberla mostrado a más de 11.000 turistas a lo largo de 31 años. Pero honestamente no me parece que sea la ciudad más linda del mundo. Me resulta imposible decir cual pueda ser y si ello es siquiera posible, ya que es algo subjetivo. La WRTA basa los resultados en el voto de 200.000 personas que reconocieron a Buenos Aires como la ciudad más deseada y atractiva del mundo para ser visitada durante 2026, destacada por su vibrante cultura, arquitectura, gastronomía y calidez de su gente, sus 287 teatros, 380 librerías, 150 museos además de importante vida nocturna y el tango, se destaca la arquitectura con variedad de estilos: europeo, moderno, barrios icónicos, espacios verdes, parrillas, bodegones y nuevos chefs. Me encanta y enorgullece y me parece muy bien hacer propaganda con ello, pero ser la ciudad más deseada por 200.000 personas no es suficiente para afirmar que sea la ciudad más linda del mundo. Este aprovechamiento de una encuesta con otros fines, por más loables y productivos que sean, es algo muy propio de nosotros; los argentinos; nos cuesta ceñirnos a los hechos, solemos agrandar o disminuirlos al extremo y así pasamos de ser el país mejor del mundo a “este país de mierda”.

    Desear y amar a nuestra esposa no la hace la mujer más bella del mundo. Desear ser una potencia mundial no nos hace, per se, tener el mayor PBI per capita, ni la más prestigiosa educación. A escritor se llega escribiendo no deseando ver tu nombre escrito en la cubierta de un libro.

  • FERIADO XXL

    Así de simple y contundente, sábado por ser sábado, domingo por ser domingo, lunes por ser “sandwich”, martes por ser feriado nacional inamovible desde el año 2002 declarado Día Nacional de la Memoria, la Verdad y la Justicia. Me pregunto, ese día hace 50 años (1976) se llevó a cabo el último golpe militar contra la democracia, ese día fue un día nefasto que produjo horror, espanto, tortura, exilio, desaparición y muertes. Lo he dicho ya muchas veces en este blog: No soy peronista, es más creo que es el cáncer que tiene nuestra sociedad y creo que el gobierno de Isabelita y López Rega son una de las peores cosas que nos han pasado, pero fue resultado de las urnas, es decir el soberano decidió eso y un demócrata lo respeta. La lógica sería celebrar el día que asume el Presidente Raúl Alfonsín y que señala la antítesis del 24 de marzo, el 10 de diciembre que desde el año 1948 las Naciones Unidas declaran como el día Internacional de los Derechos Humanos y que Alfonsín escoge en 1983 como día de su asunción. Además todos los 10 de diciembre se entrega el Premio Nobel de la Paz. Pero las cosas no son como uno cree que son, ¿Quién celebra una derrota? Parece que nosotros.

    En estos cuatro días que hoy terminan, leí a Marco Aurelio, a Samanta Schweblin, a David Markson, todas las notas y entrevistas del suplemento “Ideas” del diario La Nación (A 50 Años del Golpe), y el mismo diario del día domingo. El sábado comió conmigo mi querido nieto Valentín, el domingo un gran amigo que vino de Australia, el lunes una pareja que vive en Florencia.

    En la sección “Espectáculos” del diario del sábado, leí la nota necrológica sobre Chuck Norris (1940 – 2026) y a su lado otra sobre Michel Rolland (1947 – 2026). Leí también la nota sobre Mabel Anderson (1926) que acaba de cumplir 100 años que es la mujer que crió, y se convirtió en la madre sustituta de quien hoy es Carlos III, Rey de Gran Bretaña. El domingo leo la entrevista a Alex Gómez Marín (Barcelona 1981) que es un Doctor en Física, premiado en su doctorado, neurocientífico y Master en Biofísica, muy renombrado y citado por otros colegas, quien a partir de una hemorragia estomacal estuvo al borde de la muerte y esa experiencia límite hizo que escribiera y publicara “La ciencia del último umbral: un viaje a los límites de la vida, la muerte y la consciencia” y trabaja sobre la tesis de William James (1842 -1910) sobre si el cerebro es un órgano productivo o permisivo; es decir si el cerebro produce los pensamientos, la percepción, la memoria, la atención, la intención, la consciencia o si tan sólo los permite.

    Varias reflexiones, 1) estuve a punto de titular este artículo “Titanic” pero no por el famoso barco, el “Unsinkable Ship” que a los 4 días de su partida en su viaje inaugural choca contra un iceberg y en poco más de tres horas se hundió para siempre y aún descansa a 4 km de profundidad;sino porque tengo la sensación de que estamos yéndonos a pasos cada vez más rápidos a un final de varias cosas cuyos hitos han sido: 2020, Pandemia, 2022 Invasión Rusa a Ucrania, 2025 franja de Gaza Israel, 2026 Venezuela, 2026 Irán, Israel, Estados Unidos. 2) Más allá de ello, que nos atañe a todos, en lo personal observo que ultimamente las fechas de nacimiento de las personas que mueren están muy próximas a la fecha de mi nacimiento y la verdad es que me pone de muy mal humor. Obviamente ustedes dirán que de lo único que podemos estar seguros es de que todos vamos a morir y de que así es la realidad; y ese ha sido siempre mi problema: la REALIDAD, por eso me he inclinado por la literatura, el cine, la filosofía, los viajes, la aventura; pero ustedes tienen razón y es de caballeros reconocer la derrota. 3) De todos los artículos, notas y entrevistas con respecto a los 50 años del Golpe de 1976 rescato el relato del periodista Rogelio Alaniz, que el 24 de marzo de 1976 a los 25 años estaba en su casa en Rosario; él escucha que entran soldados armados, se escapa por los techos de su vivienda un joven subteniente de 23 de nombre Osvaldo Izaguirre intenta dispararle con su pistola, ésta se traba, Rogelio es arrestado y va a prisión por dos años sin motivo alguno y es soltado también sin ninguna explicación. En 2025, el periodista y el ahora Tcnel. retirado se encuentran, se abrazan, comen juntos. El militar le dice, que agradece infinitamente a Dios que su arma se hubiese trabado porque de lo contrario jamás se hubiese perdonado ese acto.

    Concluyo: El inundible Titanic se hunde, las guerras ocurren, las personas nos morimos, otros llegan al límite de la vida y regresan, otros por accidente no mataron y otros por ese mismo accidente no murieron. Tengo la impresión que la vida es caminar sobre el cable tendido entre las Torres Gemelas, que tampoco están, como tampoco está el Imperio Romano y como, me viene pareciendo algo está por acabar. En el interín, me llega un mensaje al celular, me ofrecen un Seguro de Vida. Sí, yo tengo un problema con la Realidad.

  • 27.304

    Es el número de una ley, que se conoce como “ley del arrepentido” que peremite reducir la pena a personas que participaron de un delito, siempre que proporcionen información que ayude en la investigación de crímenes como el tráfico, la trata de personas, corrupción de menores, pornografía infantil, secuestro extorsivo, privación de la libertad, contrabando, asociación ilícita, sobornos, dádivas, dar a fondos públicos un destino distinto al indicado, enriquecimiento ilícito, prevaricato. Queda expresamente aclarado que esta ley no se aplicará a delitos de lesa humanidad.

    No soy abogado; y en mi caso particular; debo decir que tampoco lo quise ser, ya que al terminar el colegio secundario hice el ingreso a Derecho y luego en el tercer año de la carrera cambié por Filosofía. Derecho no me gustó, me aburría con ganas. Ni códigos, ni leyes, ni la jurisprudencia eran lo mío. Tampoco, lo formal de los abogados me gustaba; exceso de “Doctor” por aquí, “Doctor” por allá. Tenía la impresión que los profesores, y hasta los estudiantes no tenían dudas, o que aplicaban el rigor de la ley en el trato de todos los temas, aun hablando de rugby, futbol o chicas, dictaminaban, cada aseveración me parecía una sentencia inapelable. Seguramente esto no es así, pero ya entonces me parecía que el mundo es nuestra representación, leía a Schopenhauer y a Nietzsche y me dije, por qué no estudiar cómo hemos pensado, más que como debemos legalmente comportarnos. Hubo un hecho que terminó de decidirme: recuerdo que en una clase de Civil III (Contratos), el profesor, un “Doctor” importante, comentó que cuando uno se recibe y se enfrenta a su primer cliente, piensa en hacer justicia; con los años cada vez que que un cliente se contacta con uno; decía el “Doctor”; se piensa de inmediato en el fajo de dólares que nos aportará. Fue muy festejado por los estudiantes. Salí a fumar un cigarrillo, me quedé sentado en las escalinatas de acceso al edificio de Figueroa Alcorta, mirando pasar los autos. Al rato me volví para ingresar y leí el frontispicio del regio edificio “Facultad de Derecho y Ciencias Sociales”. En mi representación siempre había leído “Facultad de Justicia”, asi´de “idealista” era yo a los 20, 21 años.

    Me inscribí en Filosofía y me gradué dos semanas antes del golpe militar que mañana se recuerda como para mantener viva la memoria de que algo semejante no vuelva a suceder nunca más.

    La Facultad de Filosofía no tenía entonces el edificio de la de Derecho. Su ubicación en la ciudad estaba repartida en tres vetustos edificios en Independencia y Rioja, 25 de Mayo 217 y el viejo Hospital de Clínicas respectivamente, no se escuchaba “Doctor” como una muletilla de presentación aunque un alto porcentaje de los profesores lo era y muchos de ellos en prestigiosas Universidades de Alemania, Francia, España, Italia y Estados Unidos. Las clases me parecieron una maravilla, dictadas por profesores, no por abogados dando clases. Me devoré “La República” y “El Fedón” de Platón en pocos días y ya le entraba a la “Ética Nicomaquea” de Aristóteles; estaba feliz, eso era lo que me gustaba; entendí también que con ese giro académico quedaba explícito que jamás tendría una casa en San Isidro con jardín y pileta mirando al río de la Plata que tanto amo. Vivo, sí en San Isidro en una sencilla casa centenaria con chimenea, gran biblioteca,profundo silencio a pesar de su centralidad en la ciudad y rodeado de tres centenares de bellas jarras de pingüino donde soy feliz. Supe también que nadie me llamaría “Doctor”.

    Todo esto venía a cuento de esa ley del arrepentido debido a una entrevista radial que le hicieron a Ernesto Clarens, financista de Néstor Kirchner que “lavaba unos 300.000 dólares por semana”. En la entrevista se lo notaba tranquilo al delicuente arrepentido colaborador, daba la sensación de un sabio oriental narrando los hechos casi como si fuera una película. Este arrepentido, es abogado, es decir “Doctor”.

    Yo, en cambio, no me arrepentí de la decisión tomada en 1971, cuando dejé derecho para estudiar Filosofía, que sigo leyendo a diario con el mismo entusiasmo de aquellas primeras lecturas.

  • WORDS,WORDS,WORDS

    El 1 de marzo de 2026 el Presidente de la Nación al inaugurar las sesiones ordinarias del Congreso Nacional escribió en los libros de honor de ambas cámaras, con esa letra enorme y el movimiento nervioso que lo caracterizan “VOLVAMOS A LOS VALORES DE OCCIDENTE: LA FILOSOFÍA GRIEGA, EL DERECHO ROMANO, LOS ESTOICOS Y LOS VALORES JUDEO CRISTIANOS”.

    Se lo veía flanqueado por la Vice Presidenta con quien no se habla a un lado, y por “El Jefe” (su inseparable hermana) y el Presidente de la Cámara de Diputados por el otro. Ya esa imagen no tenía nada que ver con lo que acababa de escribir y pre anunciaba la apertura de las sesiones; ahora sí; más desagradablemente ordinarias, en gestos, vocabulario, participación de hinchadas, más propias de una tribuna popular del peor espectáculo futbolero, que yo haya visto.

    No creo que el Presidente de la Nación sea lector de Filosofía, tampoco me parece que sea versado en Derecho, en cuanto a los valores judeo – cristianos (amor, templanza, caridad, humildad, perdón, búsqueda de la verdad, arrepentimiento) no viene demostrando que formen parte de su ADN, que a todas luces está formado por iracundia, venganza, rencor, resentimiento, hipocresía y mentiras. Quise dejar para el final el estoicismo, del que hablé en los artículos del 11 y del 12 de febrero de 2026 donde le dedico unos párrafos a los más grandes representantes de esa actitud ante la vida, Séneca, Epicteto y Marco Aurelio. Me voy a detener en éste último nacido en 121, Emperador de Roma desde 161 hasta su muerte en 180. Nos dejó sus “Meditaciones” en 12 libros (leáse Capítulos), a él le gustaba referirse a ellas como “Iconos” y explicaba que eran “Toxitanus” es decir “Cosas para mi mismo”.

    Le recomiendo al Presidente de la Nación la lectura del Libro II del que le copio un párrafo: “El alma del hombre se deshonra, sobre todo, cuando, en lo que de ella depende, se convierte en pústula y en algo parecido a una excrecencia del mundo. Porque enojarse con algún suceso de los que se presentan es una separación de las naturalezas de cada uno de los restantes seres. En segundo lugar, se deshonra también, cuando siente aversión a cualquier persona o se comporta hostilmente, con intención de dañarla, como es el caso de las naturalezas de los que montan en cólera. En tercer lugar, se deshonra, cuando sucumbe al placer o al pesar. En cuarto lugar, cuando es hipócrita, y hace o dice algo con ficción o contra la verdad. En quinto lugar, cuando se desentiende de una actividad o impulso que le es propio, sin perseguir ningún objetivo, sino que al azar e inconsecuentemente se aplica a cualquier tarea, siendo así que, incluso las más insignificantes actividades deberían llevarse a cabo referidas a un fin. Y el fin de los seres racionales es obedecer la razón y la ley de la ciudad y constitución más venerable.” Libro II, 16.

    Es cierto judeo – cristianos, hay que como Shylock han llegado a la celebridad por exigir una Libra de carne como pago de una deuda, o sea digamos, que como filósofo liberal que soy no lo volveré a votar.

  • NUBE DE PALABRAS

    Me gustan las nubes; todas: las nubes de la infancia al amanecer en Chapadmalal, cuando la epidemia de polio prolongó las vacaciones de verano hasta el mes de abril. Las nubes románticas de la adolescencia. Las nubes oscuras de tormenta que hacen del día una noche plena de misterios. Las nubes del atardecer viajando en tren por la Patagonia. Las nubes del verano en el Midi con olor a lavanda y la imagen del zorro perdiéndose entre la “garrigue”. Las nubes de Inglaterra. Las nubes de otoño en Buenos Aires. Las nubes desde el avión. Las nubes al amanecer desde el muelle de Pacheco en San Isidro. La expresión “viven en una Nube de Pedos” referida a todos los políticos argentinos de cualquier signo y en cualquier función, de ambos sexos y de cualquier edad, viven en ella todas, todos y todes. Las “nubes de palabras” empleadas por las Agencias Encuestadoras.

    Una “nube de palabras” es esa representación visual de datos de una encuesta donde se destacan por el tamaño de las letras, la opción señalada como la más elegida.

    Imaginemos dos preguntas: A) ¿Cuales son las palabras más usadas POR los políticos? YO, HERENCIA RECIBIDA, CORRUPCIÓN DEL GOBIERNO ANTERIOR, patria, pueblo, los pobres, pueblo trabajador, “Que Dios y la Patria me lo demanden (tocándose el huevo izquierdo). B) ¿Cuales son las palabras más usadas por la gente SOBRE los políticos? CORRUPTOS, YO, MENTIROSOS, Nepotismo, Charlatanes.

    Hoy quiero hacer una NUBE DE LETRAS sobre uno de los cuatro escritores argentinos que leo y releo; ellos son Jorge Luis Borges (1899 – 1986), César Aira (1949), Samanta Schewblin (1978), Pablo Maurette (1979). Hoy BORGES, en los próximos días los otros tres.

    Las palabras que en mi opinión lo definen: BORGES, SHAKESPERARE, KAFKA, MADRE, ESPEJO, BIBLIOTECA, PALERMO, LABERINTO, TIGRES, LOS BORGES, BUENOS AIRES, BIOY, COMPADRITO, Tiempo, Reloj, Duelo, Cuchillo, Espadas, tango, el otro, el monstruo. Este es el mapa del escritor argentino que más leo y releo, suelo definirlo como “nuestro Shakespeare”, creo que ese mapa, también es el mapa del país así como Shakespeare es el mapa de la historia de Inglaterra.

    “Robar dineros públicos, nunca ha sido considerado un crimen en la patria”, esto lo dice Borges en su “Evaristo Carriego” (1930). Señores jueces está en ustedes considerarlo un crimen y condenarlo, señores jueces menos feria y más lectura de Borges.

  • LUZ DE OTOÑO

    No es sólo la luz, también es el sonido, la intensidad del sol, los colores, una brisa que no soplaba ayer, ni el día anterior, la cantidad de hojas que dejaron desnudo el árbol para abrigar las veredas y los adoquines. El movimiento urbano también es diferente; han comenzado las clases, ha terminado el verano. Las calles se han poblado de escolares, de voces, de gritos, de risas y de abrazos.

    Me pregunto, de tanto en tanto si poodría vivir en espacios sin variaciones estacionales; no sé, regiones heladas, o zonas desérticas, ciudades tropicales, supongo que me resultaría difícil. Es curioso, como individuo siempre me costó vencer la inercia, me han molestado los cambios, y sin embargo gozo con vivir en una ciudad donde cada tres meses cambia el decorado natural. Es verdad que si el cambio se repite en verano, otoño, invierno, primavera, termina siendo rutina. Los viajes siempre me permitieron el ejercicio de entrar en culturas diferentes, en climas extremos: los 56 grados centígrados de Jalgaon, en India, y los -12 en la tundra de Mongolia fueron ejemplos extremos de someterme a esos cambios.

    Creo haberlo comentado, en este blog; salgo todas las mañanas alrededor de las 6 a andar en bicicleta por la orilla del río entre San Isidro y Olivos, es un circuito de 10 km y tardo en recorrerlo entre 45 minutos y una hora. En esa rutina que sólo se suspende por frío intenso o lluvia, me encuentro con otros que corren, o caminan, o andan en bici o pasean el perro. Sé, muchas veces que estoy retrasado porque me crucé con la señora de buzo amarillo no en la esquina habitual, sino llegando al río, otras me digo, se habrá ido de vacaciones hace dos semanas que no lo veo. Con algunos cruzamos un saludo, alguna que otra palabra. Algunos, llegado el invierno, demoran las salidas o simplemente harán pilates o flexiones, en sus casas.

    Entre los habituales hay un señor mayor, que camina con cierta dificultad, en los últimos tiempos lo vi apoyándose en un bastón, siempre acompañado de Sammy, un Setter inglés. Hace varias semanas que no me lo cruzaba. Hoy al regresar para casa, sacaban un ataúd del edificio en donde vive, lo subieron a uno de esos coches grises, había autos alrededor. El aullido de Sammy, lo decía todo.

    El otoño no sólo deja pelados a los árboles, ni ilumina mi biblioteca de manera diferente, ni demora el amanecer, ni acorta las tardes, también, ha dejado a Sammy sin su amigo. No sólo nosotros lloramos, para tenerlo en cuenta.

  • MALESTAR

    Estoy creando situaciones que me generan dependencia y no me agrada. Estoy revisando conductas mias con relación a los otros y me parece que en ese balance no percibo progreso; me refiero a una actitud, a una predisposición, a un cierto malestar. Creo que en ello influye mi educación paterna, que fue de una rectitud casi “prusiana”, nada que ver con crueldad, pero sí con rigor. Esa educación me formó, forjó mi voluntad, me enseñó a ser perseverante y dio resultados positivos, me hizo un individuo confiable desde la puntualidad, que para mi es sagrada; hasta el cumplimiento de la palabra comprometida que es casi un dogma, me dio seguridad en mi mismo. Pero constato que formo parte de una sociedad que no comparte esos valores. Estoy más educado para vivir en un mundo sajón, que en uno sudamericano; y es aquí donde radica el mayor malestar, que cada tanto aflora. Hay en este aspecto algo que me distancia del otro y que me va aislando. Siento como que me cansé de la comunidad a la que pertenezco. Me agotó el tener que esperar; el cumplir y no encontrar eco en el otro. En la sociedad política, en lo institucional sucede lo mismo. Hay en estos momentos un affaire de corrupción (el caso $ Libra y el uso de aviones oficiales para fines particulares), una ex Presidenta condenada como jefa de una asociación ilícita, otro ex Presidente envuelto en desfalcos al estado, además de golpeador de su mujer; y lo peor es que la preocupación de parte de los involucrados es que se haya descubierto, que haya salido a la luz, no el hecho delictivo; ya lo decía Borges “robar dineros públicos nunca ha sido considerado un crimen en la patria; la cosa pública no significa “de todos” sino de “nadie”. “El peor agravio para un argentino es haber sido escarnecido en público”. Creo que esto no tiene solución, es constitutivo. Es el ADN nacional, popular, de centro, de izquierda, de derecha. Borges lo decía en 1930.

    Veo para mí, dos caminos: el exiliio, para el que ya estoy grande o la montaña.

    Este malestar personal – nacional se ve agravado por lo que además ocurre en el mundo. Más allá de las teorías de los expertos, los analistas de política internacional, los académicos especializados en historia militar; la sensación que tengo, es por un lado aterradora, por lo que implica una guerra que parece ser global; por otro abrumadora y aburridamente reiterativa, da la impresión que el maestro Heráclito tiene razón a 2500 años de haberlo dicho “Pólemos, es el padre de todas las cosas y el rey de todas, y a unos los revela dioses, a los otros hombres, a los unos hace libres, a los otros esclavos” (fragmento 53). En tercer lugar, me inquieta la subsistencia de la magia, de la superstición, de lo primitivo que no muere y me remito al ejemplo puesto por los “expertos en política internacional” quienes dan como posible desencadenante de una guerra global, al enfrentamiento entre Estados Unidos y China por la soberanía de Taiwan, que China considera territorio nacional y Estados Unidos, asiste y protege como país independiente y estiman que el año 2027 podría ser el elegido por ser el año del centenario del EPL (Ejército Popular de Liberación Chino). Recordemos que las Olimpíadas de 2008 en China comenzaron el 8/8/08 a las 8.08 am ya que el 888 es un número mágico para los chinos pues indica, buena suerte, prosperidad y riqueza y entonces me pregunto si realmente hemos crecido o si seguimos siendo los mismos monos que hemos cambiado la clásica navaja por armas nucleares. ¿Estamos en verdad expuestos, de uno y otro lado, a que una guerra se inicie caprichosamente por el vuelo de una mariposa, una procesión de hormigas, o una mala performance sexual de cualquiera de los líderes de esos países? Mi respuesta es sí y rezar no es la solución, también es parte de la magia.

  • NO HAY DIOS Y MARÍA ES SU MADRE

    (David Markson “La Soledad del Lector”)

    En Primrose Hill, Camden, Londres hay una calle Fitzroy Road, y en esa calle hay una casa con el número 23 y en su frente uno de los clásicos círculos celestes, donde se homenajea a alguna personalidad que vivió en ella; en este caso el poeta irlandés William Butler Yeats (1865 – 1939), también alquiló esa casa, después de su separación de Ted Hughes, la poeta Sylvia Plath (Boston 1932 – esa casa 1963), pero no hay círculo celeste con su nombre. Sylvia Plath se suicidó, cerrando toda la casa y abriendo la llave de gas, digamos que se gaseó, escuché que dejó el desayuno preparado para sus hijos Frieda y Nicholas (que estimo no estarían en la casa), esto ocurrió el 11 de febrero de 1963, en una helada mañana de un crudo invierno londinense que a ellos nada les gusta y a mi me encanta (nunca estuvo en mi suicidarme, pero de hacerlo sería en un oprobioso verano porteño con sol insolente, humedad, mosquitos, cucarachas y toda esa parafernalia nacional y pegajosa que me harta). Más allá de su depresión, parece ser que el desencadenante de tal acto fue la infidelidad de Ted Hughes con Assia Wevill. Siempre me ha inquietado el suicidio, estimo que la desesperación ha de ser atroz, no se le deba encontrar sentido a nada, la soledad debe tener la extensión del océano.

    Sandor Marai (1900 – 1989), el escritor húngaro se suicida a los 89, dijo algo así como “bueno ya es suficiente”; David Hume (1711 – 1776), que jamás pudo haberse suicidado; era un “Bon Vivant”, soltero, gozador de comidas y bebidas, escribió, sin embargo sobre el suicidio, pero sin drama y se desprende de su lectura (al menos es lo que yo concluyo) No me dí la vida, me la dieron, fui parte de un proyecto ajeno, pero me muero el día que yo decido, les queda claro. Otro que hasta me pareció gracioso (si este adjetivo vale en relación a la muerte) es Robert Burton (1577 – 1640) académico de Oxford y autor de “Anatomía de la Melancolía”, que tanto le gustaba a Borges. Parece que Burton sufría de melancolía (era algo así como un tanguero británico) desde pequeño y según se dice había predicho el día de su muerte mediante la astrología, para el 25 de enero de 1640, por eso es que David Markson especula que pudo haberse suicidado ese día. Yo no predije nada sobre mi muerte, porque yo no predigo, yo constato y sé que voy a morir el 21 de septiembre de 2057 a las 10.40 am, ahora si a las 6 am del 22 de septiembre sigo aquí, ni loco me suicido: Dom Perignon, jamón de Jabugo, helado de pistacho y chocolate amargo y a celebrar mi error. Sexo, no creo porque voy a tener 109 años, pero tal vez ya han inventado la “Poronguis Erectis Eterna”. En fin no hay Dios y María es su Madre, todo es posible.

    Un tiempo después el 23 de marzo de 1969, se suicida Assia Wevill que había nacido en Berlín en 1927 de la misma manera que Sylvia Plath, gaseándose pero además junto a su hija de 4 años, Shura, que había tenido con Ted Hughes. El hijo de Sylvia y Ted, Nicholas, se ahorca en su casa de Alaska a los 47 años. Para terminar, Ted Hughes (1930 – 1998) se murió de cáncer de colon. El resto de la humanidad sigue viva, por ahora.