Categoría: Opiniones

  • FRESCOBALDI

    Como todas las mañanas pasadas las 6 salgo a hacer el recorrido en bicicleta bordeando el Río de la Plata desde casa hasta Olivos y regreso. Veo la salida del sol que aparece desde el Uruguay antes de nacionalizarse argentino a la altura de la calle Paraná donde se concentra la mayor cantidad de pescadores, con alguno de los cuales cambiamos saludos. Hoy uno de ellos frotándose las manos me dijo “frescobaldi amigo”. Cada vez que digo o me dicen “frescobaldi”, me voy mentalmente a Palermo, Sicilia a comienzos del invierno 1981, 12 del mediodía, gris y fresco. Tengo un viaje en bus de varios kilómetros: Palermo, Messina, Catania, Siracusa y Noto, son 428 kilómetros, voy a visitar a una amiga inglesa, que es cocinera con la que luego recorreremos todas esas ciudades comiendo y bebiendo. Vengo de Roma con el recuerdo muy fresco de la Fontana dei quattro Fiumi (de los cuatro ríos) en Piazza Navona que homenajea al Nilo, al Ganges, al Danubio y al Río de la Plata, del genial Lorenzo Bernini en 1651 y del Campo di Fiori donde uno de mis ídolos, Giordano Bruno (1548 – 1600) fuera quemado vivo por la Santa (¿?) Inquisición. Luego visité Nápoles donde Bruno había nacido.

    Como digo son las 12 del mediodía, tengo hambre, pero no tanto como para almorzar, pero como sé que me esperan casi 4 horas de viaje y sé que llegaré muerto de hambre ¿qué hacer?. Paso frente a pequeña verdulería, me atraen dos cajones con etiquetas de “Moño Azul”, manzanas de Río Negro. Entro, no hablo italiano pero nos entendemos, saludo, pido medio kilo de esas manzanas redondas, rojas, lustrosas, tentadoras. Las pesa y me dice “duemilacinquecento lire”. ¿Cómo? El kilo quattro mile y el medio 2500, “miracolo amici”, le digo. Me sonríe y vuelve a pesarlas “E’Vero, il signore inglese”, no argentino. “Mamma un argentino, la mia mamma conoce”, me pregunta a qué me dedico, le contesta que a la filosofía y a viajar y me felicita por haber amalgamado los valores espirituales y la viveza comercial y me invita a pasar a la trastienda y le grita con entusiasmo a su madre “Mamma, pastasciutta para un argentino”. Una gorda rosagante Mamma me sirve un plato de pasta casera al pomodoro, me dan abrazos y me regala las manzanas. Fue en ese momento que digo “Oggi, frescobaldi” y la buena señora me dice ¿Conoce a Girolamo?, que me transporto a una clase de música en el colegio secundario donde escuché ese nombre por primera vez y me contó que era un músico barroco (1583 – 1643) organista en San Pedro en Roma y luego en la corte de los Medici en Florencia. Dormí en parte del viaje, me sentía muy feliz y con la conciencia que todo había sido una situación muy argentina: avivada, simpatía, afecto, trampitas, la mamma, la pasta; en fin eso me recuerda siempre “frescobaldi”.

  • COLAPINTO O PINTA COLA

    Road Show, carisma, a un mes de cumplir 23 años, 500 ó 600.000 personas, demostrándole al mundo la necesidad que tenemos los argentinos de volver a tener una carrera de Fórmula 1 en el país; al menos esa es la conclusión que sacó el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires y practicamente todo el periodismo especializado y el no tanto también. Ídolo popular, actitud personal, soltura, “canchero argentino”, frescura, picardía, familia: novia, mamá, papá, y hasta abuela hacen al sueño de al menos los argentinos que gratuitamente u oblando tickets que oscilaban entre 80.000 y 180.000 pesos, para ver dos pasadas del ídolo necesario al volante de un auto de 2012, y una conduciendo una réplica del Flecha de Plata que tripuló Juan Manuel Fangio hace 72 años, con casco de época y bandera argentina, en una actuación que duró 5 horas. Sólo faltaba Juan Domingo Perón con su amplia sonrisa, su guayabera y la colocación de una corona de laureles.

    Entrevistas a gente que vino de Santa Cruz, de Tucumán, de Mendoza, y hasta de Perú y Bolivia. Las palabras más escuchadas: emoción, llanto por el olor, el rugido, el humo y los trompos: Argentina, un país de emociones emotivas emocionadas emoyi.

    El Road Test, fue un Street Test por Avenida del Libertador.

    No tengo nada contra Franco Colapinto que en 2024 a los 21 años llega a la grilla de tan sólo 22 corredores que compiten en la máxima categoría. Mérito y se lo felicita. No tengo nada contra él; pero en rigor de verdad, en las Universidades del mundo te hontran con un título Cum Laude cuando tú promedio ha sido sobresaliente. Te otorgan un Premio Nobel cuando tenés una trayectoria en alguna disciplina, no cuando publicas dos o tres papers, te aclama una multitud cuando salís Campeón Mundial.

    Lo del domingo me pareció el equivalente a “Buenos Aires, la Ciudad más linda del mundo”, “Hemos recuperado Las Malvinas”, “los argentinos somos derechos y humanos”, “San Martín, el santo de la espada y padre de la Patria”, “Todos somos peronistas”, “Doctor”.

    Me parece que primero hay que producir, realizar, ganar (tratándose de competencias) hacer goles, subir al podio; de lo contrario da la sensación de hacer una fiesta grandiosa para inaugurar la casa nueva cuando tan sólo se ha pagado la primera cuota del lote. Es gritar “Somos los más grandes del mundo” ocupando la octava superficie de territorio como nación, con una llanura grandiosa, todos los climas, pero con una eterna inflación, pobreza que avergüenza, villas miserias colmadas de chicos sin educación. Primero ganar después festejar: las ganas de que los hechos ocurran es condición necesaria pero no suficiente para que sucedan. Definirse como anarco capitalista dirigiendo un país donde el 50 % de los muchachos de 18 años y menos es pobre, requiere de un estado organizado para re educarlos, para incorporarlos competitivamente para la empresa privada. Apoyar a Colapinto está muy bien y se lo merece, crear un ídolo popular antes de haber ganado una carrera y con el siguiente historial en F1:

    VICTORIAS: 0

    PODIOS: 0

    POLES: 0

    VUELTA RÁPIDA: 0

    TÍTULOS: 0

    MEJOR PUESTO: 6to.

    Es “Hemos recuperado las Malvinas”, “Cristina Libre”, “Estamos condenados al éxito”.

  • NO ES MALESTAR, ES MAL POR ESTAR

    Le doy vueltas al asunto todos los días. ¿Falta de plata? Sí, eso influye, pero siempre he vivido con poca plata. ¿Falta de ganas? Jamás, me encanta estar vivo. ¿Depresión? No la conozco. ¿Falta de amor? No, elegí ser soltero. ¿Falta de amigos? No, cuento con la compañía de varios a los que amo y me siento querido por ellos y otros no tan cercanos pero queribles. ¿Falta de creatividad? En lo más mínimo, siempre genero proyectos que llevo a la práctica. Entonces ¿qué carajo me está pasando? Hace 3 años y 6 meses que no salgo del país y si tengo un dogma en la vida, es la sentencia griega “Viajar es indispensable, vivir no lo es” y esto es lo que me tiene mal, como encarcelado: es MAL por ESTAR. Tengo alma de gitano, de nómade, necesito moverme, cambiar de panorama. Eso de anclarse, de quedarse es lo que me enferma. Comencé a viajar a los 15 años y el cruzar una frontera, entrar en otra cultura, sentir otros olores, comer otras cosas, hablar en otro idioma, ser negro entre los blancos, ser blanco entre los negros, atreverse a ser otro, el judío errante, la libertad, la exploración, lo relativo de todo, el comprobar que siendo quien uno es , pude haber sido otro, el “no creermela nunca”, eso es lo que me hace estar vivo.

    Nací en Recoleta, Anchorena 1872, viví los dos primerops años en Barrancas de Belgrano, calle Echeverría al 1600; 28 años en La Lucila, Bouchard 621; los años 1978 y 1979 en 78 Onslow Gdns. South Kengsington, London; los años 1980 y 81 en Saussine, Lussan, Gard, France; 1982 y 83 en La Lucila, Ada Elflein y Moreno y desde 1984 en 3 domicilios en San Isidro a no más de cuatro cuadras entre uno y otro. Desde 1999 en la casa que habito en la calle Rivadavia a dos cuadras de la estación San Isidro . Entre finales de los 90 y 2020 viajé mucho. Uno se mueve y el único domicilio definitivo es el cementerio Resquiescat in Pace, Rest in Peace, Descansa en Paz. Bien el viaje es hacerle “FUCK YOU” a esa eternidad de no hacer nada, a ese final, a ese silencio eterno. He estado en culturas que creen en la re encarnación, pero ¿de qué me sirve ser el sembrador en un arrozal en un valle del Himalaya en 1537, y re encarnar en el Duque de Kent en 1899, para re encarnar en la prostituta de Falkland Road en Mumbai en 2030 y comenzar cada vez sin recordar quién he sido? Todo mi respeto a quienes eso creen, yo no, yo creo que nos nacen, nos etiquetan con nombre, apellido, clase social, cultura (aquí todas las arvejas, este es el paquetito de yerba Porongatí, estos son los Fernández) y después “descansa en paz For Ever). No me gusta, pero así es la REALIDAD, es que ese es el problema, es mi problema: la REALIDAD. Nadie estudia Filosofía si está satisfecho con la realidad. Si estás satisfecho con la “realidad” sos abogado, te dedicás a la política y hacés turismo.

    Viajar es aventura, es permitirse ver y verse desde otra posición. Viajar no es ir a Aruba cinco días con tu esposa, ponerse una guayabera (hasta el nombre me irrita), tomar vodka con pajita desde un coco verde, sacarte una selfie y si sos funcionario público pagando el viaje con dinero del erario Nac & Pop o Liberal Libertario. Viajar es entender que uno es quien ha querido ser pero sabiendo que uno pudo haber sido esa señora obesa y alemana que va a comprar queso a la rotisería de Leipzig, o ese chofer yemenita que maneja un Yellow Cab por las calles de New York, o ese chico que acaba de pasar en silla de ruedas que sueña con ser Messi y en ello va la empatía con la humanidad.

    Amo la vida, detesto la muerte y me rompe las pelotas la REALIDAD. Además acabo de cumplir 78, me quedan 31 años de vida y no estoy viajando. ¿Cómo sé que me quedan 31 años? Viajá Campeón y vos también podras saber cuántos te quedan. Pero viajá, salite de vos.

  • LO QUE ESTÁ PASANDO MIENTRAS PASA LA GENTE

    Me detengo ante la luz roja del semáforo. El rojo es indicador de peligro: el banderín en la playa, las serpientes venenosas, los matafuegos, las luces intermitentes en los cruces ferroviarios, el paño rojo del torero que se llama “muleta”. En fin la sangre.

    La luz roja es indicadora para los conductores: “Si usted continúa puede poner en peligro la vida de un transeúnte” o “Señor conductor le estamos avisando que cualquiera de esos peatones puede ser un loco asesino y en un momento puede sacar un arma y dispararle”. Este semáforo tiene una duración explícita de 72 segundos; es lento y da para pensar. Cruzan viejos, jóvenes, de ambos sexos, chicos de colegio privado, señora con bastón y cojeando, gordito corriendo, señor pelado y panzón, matrimonio, abuela de 80, hija de 60, nieta de 30 charlando, más escolares, estos de escuela pública primaria, un hombre disfrazado de payaso, chica con casco y bicicleta, un chico “Rapi”. AMARILLO, suena en la radio “No More I Love You’s”, canta Annie Lennox, que tanto cantábamos, enamorados, rumbo a Rye, rumbo a Cornwall, rumbo a Oxford con Pam Steel; pongo primera, “somos mucha gente”, pero no es sólo esta cantidad que cruza esta calle o cualquier otra de la ciudad, es todo lo que sucede, la cantidad de acontecimientos: los hechos, VERDE, los juegos, los trabajos, los estudios, las familias, la Navidad, las vacaciones, las universidades, lo leído, la memoria. Lo que sucede visible, audible y palpable y los mundos invisibles que también cruzan la calle.

    Llego a destino y descargo las cajas que fui a buscar, guardo el auto en la cochera y me encuentro con gente y charlo con uno y saludo con la mano a otro y entro en casa y me pongo a leer a Samanta Schweblin que me gusta mucho y que acaba de ganar 1.000.000 de Euros, ¡Bastante!, por su libro de cuentos “El Buen Mal” y me encantó uno de ellos “El Ojo en la Garganta” y mientras lo leo me acuerdo de aquella perdida estación de YPF ACA en Confluencia, en la Patagonia, los seis que viajábamos y que acurrucados esa fría noche a la espera de algún vehículo que nos llevara hasta Bariloche ya que íbamos a una casa en el Lago Moreno chico, detrás del Llao – Llao.

    “El silencio que lo llama cada noche se le queda pegado a lo largo del día, y no puede dejar de pensar en Morris. En él y en las tres islas de surtidores de la estación de servicio de General Acha, las mangueras colgadas de los soportes, las luces nocturnas de esa YPF de la interminable ruta pampeana”. A medida que transcurre el relato, en un momento se mencionan unos carteles que señalan frente a hierros y chapas retorcidos “El apellido de las familias que los conducían, figura abajo, en blanco sobre una chapa azul, con el número de víctimas fatales en rojo y una advertencia: NO SE QUEDE DORMIDO”. Todo fluye en el cuento y van pasando los años; pasan 15 y luego otros 20 y otros 17 después y acontece la vida y vuelvo a pensar en la cantidad de gente que cruza las calles y en todos los pensamientos que van cruzando junto a ellos. Y de pronto me imagino que un señor que cruza en un sentido y una señora en sentido contrario, y en ese cruce los pensamientos de él se van a la cabeza de ella y viceversa y cuando cada uno llega a sus respectivas casas, la esposa que lo recibe, piensa que tal vez su querido marido se está poniendo viejo y tal vez esté por contraer Alzheimer porque está dele hablar del gato enfermo que dejó en la veterinaria y lo cierto es que nunca en su vida tuvieron gatos porque él es alérgico a todo pelo felino y en la otra casa, el marido piensa que su mujer algo raro ha fumado ya que protesta porque Tito, el mecánico, no le colocó los amortiguadores y el auto no va a estar listo para ir el sábado a la quinta en Pilar, cuando ya hizo casi dos años que lo vendieron para economizar gastos.

    Mientras mi cabeza va remixando estas experiencias, me acuerdo de una serie que vi hace mucho “A Murder at the End of the World”, dirigida por Brit Marling que comienza con esa maravillosa escena en New York lloviendo y una persona con buzo rojo con capucha y auriculares escuchando “This is the End” por Jim Morrison. El personaje encapuchado entra en un local donde en letras de neón se lee BOOKS, abre la puerta, es una acogedora librería, se quita los auriculares, nos quedamos sin música y resulta que al descubrirse es la bella Emma Corrin en el papel de Darby Hart, que llega a presentar su libro “The Silver Doe”sobre crímenes seriales que va a dar origen a un thriller estupendo que continuará en el fin del mundo que no es Ushuaia sino una región aislada de la aislada Islandia.

    El cuento que tanto me gustó termina así:”No te preocupes papá, hemos sido felices, al principio, es suficiente. Todo va a estar bien papá. Y como no me contesta, como nunca me ha contestado, yo meto el dedo por ese agujero que es como un ojo, y lo toco por dentro. Toco por dentro a mi padre, y lo dejo ir” Y aquí, acaba de empezar a llover como llueve en New York y en Islandia y sobre el escritorio caen gotas rojas y me doy cuenta que estoy llorando sangre.

  • EL MAN

    Creo que nunca sabré su nombre, tal vez no tenga uno, o él quizás sea varios, o todo lo que me dijo sobre él no era cierto; en cambio todo lo que dijo sobre mí ha venido cumpliéndose con exactitud. Cada vez que acontece lo por él pronosticado, recuerdo la circunstancia en que me lo dijo muy vivamente, como si estuviera conversando con él en las escalinatas de Benarés, frente al Ganges allá en 1980.

    “Just call me The Hombre”, así fue como me lo dijo. “Joseph”, escuché que lo llamaban por las calles, otras veces respondía al llamado de “Mijail”, para todos era “Baba” y para mí fue y será siempre El Man. Lo encontré en India, precisamente en Benarés, ciudad habitada hace más de 2000 años, superpoblada, ruidosa, centro de peregrinación religiosa, lugar de cremaciones, olores extraños, también nauseabundos, cremación de cuerpos, que muchas veces tan sólo chamuscados flotan en sus aguas, que para ellos son sagradas, música de cítaras y tambores que vienen de otros tiempos, docenas de vacas negras flacas y con cornamenta, algún elefante, profesionales de la lástima, insectos, monos, calor del infierno, confluencia de la vida y de la muerte: esencia de la India. El Man era delgado, pero con una fuerza admirable: lo he visto llevar un tronco de grandes dimensiones sobre la cabeza en un equilibrio impecable; no muy alto, El Man debe medir no más de 1,70 m, de piel marrón verdoso, como una aceituna en maceración, como la mayoría de los indios. Una vez me dijo que había nacido en El Cairo, otras en Trincomalee, otras en Bangalore y otras en Paysandú. Cuando lo conocí, no le daba más de 50 años, me dijo que había nacido en 1899, con lo cual era un hombre de 81 al momento de vernos por primera vez, por supuesto pensé que era una broma; hoy, en cambio, estoy convencido que debe estar cumpliendo sus primeros 127 años. Nos vimos tan sólo durante una semana, después yo seguí mi camino, él, el suyo. Un día me tomó las manos y leyó una escritura incomprensible para mí. Lo primero que me dijo fue “veo que hace 6 meses que no tenés un encuentro sexual” (sexual encounter, así lo dijo) y me pegó fuerte, era como si hubiera entrado en mí con total desparpajo, “no te inquietes, ya volverán las ganas, veo que en Katmandú encontrarás a alguien”; como en verdad sucedió como todo lo que leyó en las incomprensibles líneas de mis manos. La verdad si uno no es capaz de leerse a sí mismo ¿de qué somos capaces? “Te enamorarás, casarte jamás, sos uno de los tantos gozadores de la soledad”. “En dos años estarás regresando por mar a tú país, tendrás un apasionado romance en la travesía, tú país entrará y perderá una guerra contra Gran Bretaña y morirá tú padre”. “No veo hijos, pero cuidarás a 3 niñas que con el tiempo te darán nietos. Libros, siempre leerás y muchas veces sin comprender lo que te están diciendo, hasta mucho después de haberlo leído, y entonces, recién, escribirás. Pero jamás te preocupes, así sos vos, todo en tú vida tiene un tiempo distinto al de la mayoría de tus contemporáneos. Serás un maestro ejemplar y muy querido por tus estudiantes, pero jamás te la creas, sé modesto y no alardees de tus éxitos. Excelente salud, un susto pasados los 75 años, la rápida recuperación asombrará a los médicos. Veo aves que no vuelan, imágenes o estampas u objetos de cerámica de aves no voladoras y un hombre mucho más joven que te acompañará hasta el final. Pasarás momentos difíciles, que te parecerán inmerecidos; pero no olvides que todo es un aprendizaje, está en vos sacar beneficios de algo que en principio no lo es. Hacés y harás un culto de la amistad. Siempre te ha costado y te costará vencer la inercia, son tus tiempos respetálos. Tú memoria es tan sensual que a una avanzada edad sentirás con la ingenuidad del infante, reaccionarás como un adolescente rebelde, pero sabrás retractarte como un adulto sabio y sin culpa, suele pasarle a algunos, serás implacable con la hipocresía, situación que te generará algunos rechazos, aunque si hay nobleza del otro lado te reconocerán y hasta comprenderán tus exabruptos. No te olvides que monstruos de la talla de Calígula, Stalin y Hitler entre los 0 y 10 años de edad fueron una maravilla, como todos los seres humanos. A partir de la adolescencia van apareciendo las monstruosas deformaciones que supimos formar. Jamás te preocupes por lo económico, tendrás momentos difíciles, algunos muy complicados, al final de tus 70 años, súbitamente acumularás el dinero suficiente como para vivir más de 30 años en esplendor y aún con lujos que jamás ostentarás por lo pudoroso que serás siempre en mostrar tu intimidad.”

    El Man vio los grandes hitos que hasta ahora han venido siendo mi vida. Los recién ennumerados comentarios es lo que recuerdo de lo que me dijo, claro hay más pero me lo reservo, por ahora. Creo que de los más de 8.000.000.000 de seres humanos, la inmensa mayoría come, defeca y se reproduce, por generación debe haber alrededor de 100 individuos que transforman para bien el mundo. Aclaro no ser uno de ellos, y he recibido muchos críticas por mi opinión, pero soy más generoso que Borges, que considera que “Hay en la tierra, y hubo siempre 36 hombres rectos cuya misión es justificar el mundo ante Dios. Son los Lamed Wufniks. No se conocen entre sí y son muy pobres. Si un hombre llega al conocimiento de que es un Lamed Wufnik muere inmediatamente y hay otro, acaso en otra región del planeta, que toma su lugar. Constituyen, sin sospecharlo, los secretos pilares del universo. si no fuera por ellos, Dios aniquilaría al genero humano. Son nuestros salvadores y no lo saben” (Libro de los Seres Imaginarios).(Nuestro pobre Individualismo).

  • EL RETORNO DE LOS DIOSES

    En 1960 Louis Pauwels (1920 – 1997) y Jacques Bergier (1912 – 1978) publican “Le Matin des Magiciens” traducido al español como “El Retorno de los Brujos” en 1961, best seller mundial, que dio origen a la revista “Planeta” con una cantidad de artículos sobre esoterismo. Lo leí, no me interesó a otra cosa, pero estuvo de moda un tiempo prolongado. En última instancia ficción que no pasó de eso. Observo ahora con preocupación un retorno ya no de los magos o de los brujos sino de los profetas que anuncian dioses, guerras santas, cruzadas, exterminio de civilizaciones, actitudes mesiánicas, entrevistas a humanoides. La Artemis II nos presenta la imagen de nuestro planeta desde el lado oscuro de la Luna y esa proyección nos muestra a nosotros viéndonos desde 400.000 km de distancia, lo cual es una inversión total de lo que hasta ahora ha sido:Ver la luna desde casa, no lo opuesto.

    El Presidente de la Nación apela como un mantra “a las fuerzas del cielo”. El Presidente de los Estados Unidos finge distracción cuando uno de sus obsecuentes lo parangona con Jesucristo y declara poco menos que se yergue en “Superman Global”. Israel, Irán, Líbano, Gaza, Yemen, culturas con profundas raíces religiosas milenarias en guerras sangrientas ponen en peligro al planeta. Celebraciones en homenaje a un Papa argentino y peronista invitando a “hacer lío” colman de público la Plaza de Mayo, con un cura DJ, portugués Guilherme Peixoto en un altar de consolas remixando temas de Queen y Bad Bunny con crucifijos de neón, imágenes de Francisco y León XIV dando sus mensajes en un novedoso intento marquetinero de volver a convocar a los jóvenes, y las viejas católicas chochas porque la iglesia se actualiza.

    Todo esto en un contexto local de malestar económico, alta inflación, corrupción fuera de control, guerras narcos y un mundo paraleo de Inteligencia Artificial que sospecho ya se está utilizando para que genere mayor dependencia, se piense menos, se sienta menos, se colabore menos, se gane más y ante preguntas ¿Que es la ética? una posible respuesta pueda ser: “antiguo concepto, que etimológicamente está relacionado con el término “carácter”, muy mezclado con la adscripción a un comportamiento social que implicaba acatamiento a principios por los cuales una determinada sociedad juzgaba un hecho como bueno o malo característico de la inteligenci natural IN que ya no tiene lugar en las sociedades presentes donde por fin reina la IA que nos ha liberado de semejantes preocupaciones que nos impedían gozar plenamente de lo que es nuestro mayor anhelo: la destrucción del prójimo, la conquista de territorios, el PODER, dejemos que las iglesias incorporen IA a sus liturgias, el pueblo temeroso de Dios es más docil a la obediencia y la IA será una máquina de hacer milagros. Cantemos Aleluya,Aleluya.

  • 47.000.000 DE HIJOS ÚNICOS

    Leer, volver a leer, cotejar, entretejer: la lectura enlaza el tejido social. Además de entretenernos, informarnos, enseñarnos, la lectura nos permite crear puentes, nos permite entender que pertenecemos a una tradición que no es otra cosa más que entregar lo que hemos recibido a quienes nos siguen. Quiero exponer los conceptos de tres escritores sobre “la cosa pública argentina”, es decir la “casa” que compartimos, pero que no sabemos gozar porque cada uno cree ser el único habitante de la misma, y entonces como dueño absoluto del espacio cada uno elabora sus propias reglas, es decir: “la ley soy YO”.

    En 1930, un joven Jorge Luis Borges (1899 – 1986) decía en “Evaristo Carriego” “El gaucho y el compadre son imaginados como rebeldes: el argentino a diferencia de los americanos del Norte y de casi todos los europeos, no se identifica con el Estado. Ello puede atribuirse al hecho general de que el Estado es una incocebible abstracción: lo cierto es que el argentino es un individuo, no un ciudadano. El estado es impersonal: el argentino sólo concibe una relación personal. Por eso para él, robar dineros públicos no es un crimen. Compruebo un hecho, no lo justifico o disculpo”.

    En 1990, Carlos Nino (1943 – 1993) en “Un País al Margen de la Ley” afirma: “Las normas hacen posible la integridad y la subsistencia de las sociedades” y a continuación cita a Max Weber “… el moderno capitalismo industrial racional necesita tanto de los medios técnicos de cálculo de trabajo, como de un derecho previsible y una administración guiada por reglas formales: sin esto es posible el capitalismo aventurero, comercial, especulador, y toda suerte de capitalismo político, pero es imposible la industria comercial privada con capital fijo y cálculo seguro”.

    Esto, expuesto por Nino es de vieja data, él mismo nos recuerda el episodio protagonizado por Hernán Cortés al recibir una Real Cédula contraria a sus intereses, en donde el “conquistador” “alzó sobre su cabeza la Real Cédula en signo de acatamiento, anunciando “Se acata, pero no se cumple”. En el Epílogo a su libro, Carlos Nino concluye “El lema argentino debería pasar a ser el opuesto al de los corregidores coloniales: “Aquí la ley se discute, pero se cumple”.

    En 2014, Andrés Neuman (1977) en “Una vez Argentina”, narra como su padre, Victor Neuman, se salvó del Servicio Militar Obligatorio en 1969, cuenta que estaba esperando el turno para la revisación médica, con la esperanza de que sus pies planos le permitiesen “safar”. Mientras aguardaba, “alguien preguntó si podía fumar. El cabo levantó la vista, exhaló una bocanada de humo y contestó señalando la pared. Obvio que no, colimba ¿No ve el cartelito? ¿O no sabe leer?” Cabe agregar que Victor Neuman safó de la colimba por el hecho de que el cabo le preguntó si era pariente del Tanque Neuman delantero de Chacarita a quien el cabo tenía por ídolo. Victor que no tenía ni idea, contestó es mi hermano y entonces entre salutaciones, deseos, gusto por codearse con famosos ,el cabo le dice “Acá tiene su libreta, Victor, Vaya tranquilo nomás y salúdeme calurosamente a su hermano”, sellándole la libreta de enrolamiento con el membrete “NO APTO”.

    En el siglo que va entre 1930 y 2026, estos tres argentinos cada uno a su manera, con su estilo, nos muestran que seguimos diciendo exactamente lo mismo que Rosas refiriéndose a la Constitución “ese cuadernito” o Manuel Adorni a sus obligaciones como sirviente público : “Aca la ley ni se acata ni se discute; me la paso por las pelotas. Fin”.

  • LLUVIA DE CORAJE Y REPUGNANCIA

    Amo los días de lluvia, son especiales para gozar la casa, para cocinar, para leer, para; como es el caso: escribir. Cuando va oscureciendo, ver alguna serie o película. Vi anoche, cerca de las 20 “Sisu” una exagerada fantasía sobre un “inmortal” de origen finlandés. El término “Sisu” es una palabra finlandesa de casi imposible traducción cuyo significado ronda la determinación, la tenacidad, el carácter, el coraje, la resistencia y la perseverancia ante la adversidad. Hace referencia a la capacidad mental de las personas para enfrentar desafíos y superar obstáculos a partir de la fortaleza interior. En fin una actitud ante la vida que me gusta tanto o más que la lluvia. Es la antítesis de la “victimización” que detesto con toda mi alma, al igual que la soberbia.

    La película transcurre en 1944, al final de la Segunda Guerra Mundial, en la zona desértica del norte de Finlandia. Los nazis son conscientes de que han perdido la guerra y Rusia pide a los finlandeses que persigan y acorralen a los nazis que puedan encontrar. Los nazis en su huída desean arrasar con cuanta ciudad o poblado encuentren a su paso. Un guerrero finlandés decide retirarse a la soledad, después de haber sido uno de los comandos más efectivos y corajudos como pronto se verá en las múltiples heridas y cicatrices en su cuerpo. Acompañado de un perro y un caballo se dedica a la búsqueda de oro, al que encuentra después de intensas jornadas de trabajo. Es un yacimiento importante, al punto que llena las alforjas y emprende el camino a la ciudad con la idea de cambiarlo por dinero. En su periplo se topa con militares alemanes nazis huyendo, que van ahorcando campesinos, quemando sembrados y destruyendo cuanto edificio encuentran. Soberbios criminales, sin un mínimo gesto de humanidad, los nazis provocan a nuestro héroe, intentan matarle al perro y cuando uno está a punto de matar al solitario, un oficial ordena dejarlo “ya que en los próximos kilómetros va a una muerte segura” porque han minado todo el camino. Los nazis continúan con su derrotero. Llevan en su huída a un grupo de mujeres de las que abusan con idéntica prepotencia como lo hacen con la civilización. El “inmortal” es una leyenda, es la encarnación del concepto “Sisu” y de manera exagerada, al extremo de lo grotesco, sobrevive a múltiples heridas de bala, ahorcamientos, torturas, caminos minados. “Sisu” es esa voluntad que contagia, que no puede no ser inmortal y se presenta como la figura arquetípica de los países escandinavos, que son los más civilizados que he visitado.

    Aquí sigue lloviendo, sigo leyendo, sigo escribiendo. ¿Qué sucedió en nuestra sociedad? Lo de siempre: inflación, algo que no se sabe si es justicia o soberbia leguleya, corrupción, pobreza, calles inundadas, ajuste eterno, desesperanza, arrogancia parlanchina de funcionarios. Reunión de la AmCham Summit 2026 donde con el desparpajo y la arrogancia de los sirvientes públicos que supimos conseguir, el Ministro de Salud se queja de que el Pami cuenta con más de 1.000.000 de afiliados de más de 80 años y más de 6.000 que superan los 100 años de edad y ello es una sobrecarga para la institución. ¿Qué hacemos entonces Heil von Lugones Scheize? ¿Por qué mejor no averiguamos cuanto nos cuestan los miles de burócratas y parásitos de las administraciones nacionales, provinciales y municipales. Lugones, ya tuvimos a uno en la década del 30, el de “Ya es la hora de la Espada”, su hijo fue Jefe de Policía que persiguió a su propio padre y ahora el Doctor más REPUGNANTE que la inflación, que le repugna al Presidente. Así nos va y nos seguirá yendo.

  • ¿ ?

    El problema no es el mundo; tampoco el país:el problema sos vos (me digo).

  • RELATIVIDAD DE LAS DISTANCIAS

    Heráclito (600 AC) mi admirado Heráclito, recostado en las colinas de Éfesos solía cruzarse de piernas, apuntaba su pie al sol, cerraba un ojo y escribía en su tablilla “El tamaño del sol, es el de un pie humano” (Fragmento 3). En círculos académicos se discute si se trataba del pie derecho o del izquierdo.

    En el colegio había que tomar distancia en una formación, que consistía en extender el brazo y apoyar la punta de los dedos en el hombro del chico que estaba delante de uno. También había que ponerse firme. Hacer la venia, no, eso vino más tarde.

    Las distancias más alejadas de casa (San Isidro) en donde estuve fueron Beijin (China) 19.500 km, Ulaam Bathor (Mongolia) 18.300 km, Katmandú (Nepal) 16.500 km, Cabo Cormorín (extremo sur de India) 16.000 km, Anchorage, Alaska (Estados Unidos), Cabo Norte (Noruega), Moscú (Rusia), Dubai (EAU), Maldivas todos destinos distantes de San Isidro entre 14.000 y 13.500 km. El vuelo más largo fue Buenos Aires, escala de 5 horas en París, Beijin, Ulaam Bathor, total 35 horas. Pensar que la Artemis II superó los 400.000 km, más de 20 veces la distancia Buenos Aires Beijin.

    La distancia cultural más extrema fueron los 2 días en el campamento de los pastores de renos en Tsaagannuur, Mongolia, en sus carpas en la taiga helada, tomano leche de reno y pan, mirándonos sin decir palabra. Ahí juré que jamás me vería haciendo nada. Vengo cumpliendo.

    La mayor distancia al progreso que experimenté fue la semana entre el 24 de marzo y el 1 de abril de 1976. Aquí Videla, en Estados Unidos Jobs y la fundación de Apple. El 24 de marzo dio origen a “la gloriosa recuperación de Malvinas” Oh my God!, el 1 de abril permitió que Apple hoy esté valuada en 620.000 millones de dólares. El BCRA, en un solo día compró 457 millones de dólares, ¡Vamos Argentina todavía, Seguí comprando Campeón!

    Las mayores distancias afectivas que he visto: Hace unos días en Comodoro Rivadavia la absurda , dolorosa, aberrante y vergonzante muerte de Ángel López de 4 años, un espanto. Unos días antes en San Cristóbal, Provincia de Santa Fé un chico de 15 años matando de un escopetazo a un compañero de 13, el horror. Hace poco en una fiesta, se encuentra un amigo mío con su ex y en una aparte él me dice “No sé como pude tener tres hijos con ella”, al rato en otro aparte, ella me dice “No sé como pude estar casada con él”. La verdad que yo tampoco; pero bueno ustedes ya me conocen, yo soy un tipo muy raro: soltero empedernido, pobre como un franciscano, pero conocedor de 68 países (con guita viaja cualquiera, sin ella: pocos), lector de 6000 libros, el mayor coleccionista de jarras de pingüino del mundo, orgulloso “abuelo” de Valentín, Benjamín, Felicitas y Fermín invitados al mundo por las queridas Guadalupe, Catalina y Camila, muy cabrón, cada día más y debo decir que en el colegio cuando había que tomar distancia, nunca extendí el brazo hacia el hombro de otro. Bueno en algo hay que ser el primero: el number ONE.