25 de MAYO

Durante más de 30 años conduje grupos de turistas extranjeros, varios de los cuales me preguntaron por qué teníamos dos fechas celebratorias de la independencia, a lo que solía responder que el 25 de mayo era el día de la Revolución de 1810 y el 9 de julio el de la Independencia en 1816. Recuerdo un señor muy simpático de Estados Unidos que juntos esperábamos un avión para El Calafate que tuvo un retraso de 4 interminables horas, que con mucho humor me dijo “Si demouraron more than seis años entre Revolution y Independence, poudemos esperar 4 hours un fucking departure” y le enseñé a jugar al truco. “Juego trampouso como política en mi país, aquí as well?” “Yes, aquí trampousa, korrupta y full of fucking ladrounes que ocupan puestos para sus negocios personales”. Más allá de esta situación particular varias veces me había hecho la pregunta si deberíamos celebrar el cumpleaños del país el 25 de mayo o el 9 de julio. Conocía las opiniones que hablaban de que el 25 de mayo de 1810 fue un acontecimiento porteño, casi un hecho municipal con alcance no mucho más allá de la villa de Luján y que el 9 de julio fue, en cambio, un hecho federal, es decir que abarcó a todo el país. Con los años y después de la lectura de “Napoleón y la Independencia de América” y “La Independencia Argentina” (De la fábula a la historia) ambos de Emilio Ocampo, comparto su criterio que sintetiza con palabras de Cornelio Saavedra, “el jefe de la revolución de mayo en Buenos Aires que no quiso proclamar la caducidad de los Borbones hasta que no supo que habían caducado en España por la mano de Napoleón. Toda la filosofía de la historia de la Independencia de Sud América, está formulada en esas palabras del general Saavedra”. En tren de broma me gusta jugar con el concepto chino del nacimiento. En China los niños nacen con un año de edad, ya que cuentan los 9 meses de gestación y celebran con fiesta los 100 días de vida que es cuando consideran que ya el niño ha superado las fragilidades propias de la adaptación al medio. En este tono de broma entonces, la Revolución sería el embarazo y la Independencia, el alumbramiento.

Después el folklore, si llovía o no llovía, si con o sin paraguas, si fue una multitud colonial y popular o un grupo de elegantes caballeros, si French repartía cintas celestes y Berutti blancas, si “empanadas calientes que queman los dientes” o si ya había choripanes, si Victoria Villrrauel va al Tedeum y si en caso de ir Milei le da la mano, la elude o la escupe (perdón esto es de otro tiempo), si las empanadas de carne cortada (por favor no digan a cuchillo) se acompañaban con chocolate hirviente que le hizo exclamar a Menem “a la puta” o con vino y si el vino era Carlón o Cabernet Sauvignon, y si el vino se servía de un botellón o de una jarra de pingüino (perdón otra vez estoy mezclando acontecimientos; lo que pasa es que la historia argentina se asemeja tanto a una calesita que gira y gira y no avanza, que a veces con tantas vueltas me mareo). Aclaremos las empanadas calientes y fritas de carne cortada (toda carne se corta con un cuchillo, no con tijeritas) no quemaban los dientes sino la lengua o el paladar como le quemó a Menem el chocolate caliente y lo hizo putear, el vino era un vino común, no se hablaba de Malbec, ni de Cabernet Franc o Cabernet Sauvignon y no había jarras de pingüino en 1810, hubo que esperar medio siglo para que aparecieran en Francia, 10 años más para que aparecieran en Italia, otros 20 para que llegaran al río de la Plata, hasta la década del 30 del siglo XX para que se hicieran populares, hasta el 9 de mayo de 2022 para la creación del Museo Virtual de la Jarra de Pingüino, hasta abril de 2023 para que sacáramos el libro Jarras de Pingüino donde podrán leer toda la historia; habrá que seguir esperando para que lo hagamos Museo Físico porque a ninguna bodega parece interesarle el esponsoreo para poder crearlo. Señores aquí hay que esperar. Esperar seis años entre Revolución e Independencia, esperar cuatro horas el avión a Calafate, más de 200 lleva la espera para hacer de la nación que cuenta con la octava superficie del planeta una sociedad culta, rica, armoniosa y ahora como lo percibimos a diario esperar que Vaca Muerta, cuyos meros mujidos ya aumentan los salarios de la gente, esperar que la MINERIA genere oro, cobre, litio, petróleo (todo esto es rapidito) y el amor fraterno que se profesan las damas y caballeros del gobierno nacional, conducidos por la fina verborragia del Presidente hagan que este 25 de Mayo sea un día de la Patria Feliz. Y de no ser así será Feliz el 9 de julio del 2560 donde ahí si, ahí seguro que sí.

Comments

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *