DEJARSE LLEVAR

Me agrada, cada tanto, dejarme llevar por los pasos que doy. No por el instinto, que es otra situación. Es como cuando en un momento de la escritura, después de varias horas, hay algo que parece que hubiera sido escrito, no por uno, sino por, no sé algunos hablan de las musas. Salgo a caminar por el barrio ya estoy en la calle Lasalle, en el bajo de San Isidro; muy bien hasta ahí estuve escribiendo, pero ¿cómo doblé por la calle Brasil? A los pocos metros se hace de tierra y después de una curva corta, se termina la calle en una casa particular, pero para el otro lado, por detrás del edificio pegado a la estación Las Barrancas llego a un playón y estoy en estación abandonada en la Patagonia; es el escenario perfecto para que Alejandro Fadel filme otra escena para su extraordinario y sutil homenaje a Blaise Cendrars (1887 – 1961), tal vez otra decapitación antes de que el Monstruo le cercene la mano a Cruz.

Algo similar me ocurrió en Bombay (hoy Mumbai) cuando los pasos que daba por la costanera, giraron y me llevaron a ese decrépito, húmedo, fétido, antro prostibulario de Falkland Road. Jaulas de bambú atestadas de mujeres que pujan por atraer a algún cliente. Sensación de estar en el infierno. Deambulé pensando que estaba en algún film de Fellini. Vi, sin embargo unos brillantes ojos verdes que aún no he olvidado. No la pude imaginar llegando siquiera a los 25 años.

Otra caminata similar, dejé que me ocurriera en Habana Vieja. Desgastada callejuela llena de óxido marino, salitre, mugre y cables tendidos, donde mujeres-niñas se regalan a rubios europeos, pidiéndoles que las saquen de la isla revolucionaria. En esa noche de tristeza llegué al Hotel Habana Libre, nombre revolucionario del Hilton. En el televisor, Fidel Castro no paró de hablar durante cinco horas: una letanía digna de un hijo de los jesuitas, que chapeaba (mintiendo) haber nacido el mismo día que Ignacio de Loyola (otro soldado de Cristo) ¿Qué dijo? Revolución, Revolución, REVOLUCIÓN, lo que venía diciendo desde 1959.

El fundador de la Cia. de Jesús, nació un 23 de octubre. El fundador de la Cia. Revolucionaria un 13 de agosto. REVOLUCIÓN: “Nací el mismo día”.

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