OPINIÓN DE AXEL SELLARS SOBRE LAS IDEAS Y LOS HECHOS

Los conceptos son al pensamiento como los planos al edificio. Los hechos son los ladrillos con los que se construye. Quedarse con el plano y creer que ya tenemos el edificio es construir castillos en el aire. Alfred North Whitehead (1861 – 1947) expuso una brutal, aunque interesante síntesis del pensamiento filosófico occidental: La filosofía no es más que una nota a pie de página a lo escrito por Platón y Aristóteles. Es decir Realismo y Nominalismo.

La iglesia católica tomará de Platón la superioridad jerárquica de la idea por sobre los hechos. Los que se oponen a esta concepción recibirán el nombre de nominalistas. En el sentido filosófico medieval eran realistas todos aquellos para quienes la “idea” (el arquetipo platónico) es más verdadera que la realidad misma que supuestamente expresa. Para los nominalistas, la idea existe, pero como un instrumento que no tiene vida en sí misma, sino sólo en función utilitaria.

Hago esta larga introducción -decía Axel- porque creo que la Argentina es un país platónico; la idea que tienen sobre ustedes mismos es superior a la realidad: país rico, condenado al éxito, europeos en el exilio, Buenos Aires, la París de Sudamérica, se impone sobre país con más de la mitad de la población pobre, inflación de tres dígitos anuales, conurbano porteño e interior del país poblado de villas miserias.

Los sajones en general, pero en particular los británicos son Aristotélicos (les recuerdo que Axel Sellars es australiano), para ellos lo real no son los conceptos abstractos, sino los individuos. Les recomiendo la lectura de “El Ruiseñor de Keats”, Borges, of course.

Creo en absoluta oposición a la Iglesia de Roma, a la Comunidad Organizada Peronista, que primero está el individuo, ese ser humano con nombre y apellido que tiene cerebro, corazón y genitales todos a ser desarrollados en la medida de lo posible con libertad, en armonía y respeto por los otros: luego viene la Constitución, las leyes, las obligaciones, derechos y garantías a los que el individuo acuerda someterse en función de la paz social y recién en último lugar los funcionarios, en quienes los individuos delegan tareas públicas, por eso son “public servants” es decir sirvientas y sirvientes públicos y no monarcas absolutos.

En esa concepción fluida, pragmática, cambiante, están además de Aristóteles (“la única verdad es la realidad”), el Renacimiento, la Gloriosa Revolución inglesa, la Ilustración cuyo apotegma “Sapere Aude” (Atrévete a Pensar), no es más que la renovación del “cogito ergo sum” cartesiano, que ha permitido la Revolución Americana, la Revolución Francesa, el Liberalismo.

Cuando Perón dice “la única verdad es la realidad”, no piensa en los nominalistas sino en los realistas, da por sentado que la realidad está enmarcada en las 20 verdades peronistas ¡¡¡¡¡20!!!!! y san se acabó. Ni Moises se atrevió a tanto. Por supuesto el mejor intérprete es el lider (Fuhrer, en alemán), como para que nos demos cuenta.

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