Comencé a escribir en este blog hace hoy un mes, y me siento como un naufrago colocando mensajes dentro de una botella y arrojándolos al mar. ¿Qué envía un naufrago? SOS, estoy aquí en una isla, vengan a rescatarme, esto del blog se le parece bastante; escribo artículos con intención de que me lean, quiero ser leído ¿quiero que alguien me salve? ¿estoy pidiendo socorro? Al blog no lo leen ni mis amigos.
Conclusión: 1. Escribo notas poco interesantes. 2. La gente está en la suya. Si la situación es la indicada con el 1, debo mejorar, trabajar más. De ser 2. pues ante esto no puedo hacer nada, cada cual tiene sus ocupaciones, deseos, problemas, afectos que atender. Bien, entonces, hoy que acabo de terminar de leer la novela de David Markson (1927-2010) “La Amante de Wittgenstein”, de quien he leído, subrayado, anotado y releído “La Soledad del Lector”, “Esto no es una Novela” y “La Última Novela” que me encantaron y si se me permite (y soy consciente que un consejo no pedido es una invasión) recomiendo (como total nadie lee lo que escribo, no siento que estoy invadiendo a nadie). Bien, intentaré mejorar la escritura, el artículo de hoy se titula “Carta de un Gorila Apasionado a una/o Zurdita/o Hipócrita”. Es obvio que el Gorila Apasionado soy yo. Nunca fui peronista. Cuando Perón fue expulsado del poder, yo tenía 7 años, en junio de ese año mis padres habían comprado un televisor Sylvania importado de Estados Unidos, que fue toda una novedad en el barrio de La Lucila y todos los chicos amigos venían a casa a ver “Cisco Kid” seguido de “La Patrulla del Camino”. El noticiero de la noche (19 horas, me parece recordar) mostraba una caja fuerte violentada y una mano sacando 30 centavos del interior, una voz con cierto patetismo decía “Así han quedado las arcas del Estado, debido al saqueo del hoy tirano prófugo”. Eso fue en septiembre de 1955. Fui a mi cuarto, abrí mi alcancía que tenía tres billetes colorados de 10 pesos con la cara de San Martín, varios color violeta de 1 peso, creo que con la imagen de la justicia y muchas monedas de 50, 10 y 5 centavos. No podía creer que yo fuera más rico que la Argentina. Algo no me parecía correcto en esa ecuación.
Mi madre, mi padre, mis abuelos y tíos (salvo dos) eran no peronistas y una tía ultra católica Gorila con mayúscula. Frente a casa vivían los Marini, el padre era el “delator de manzana”, dos padres de amigos habían perdido sus puestos en el Banco Nación uno y otro en la Marina Mercante. El día que cayó Perón, algunos vecinos se juntaron en la vereda de los Marini a cantar el himno portando una bandera argentina. Mi madre volvió a contarnos que cuando Evita murió, los empleados públicos fueron obligados a vestir de luto, y ella que era profesora de Filosofía en un colegio del Estado, entró en el aula vestida de colorado y una rosa amarilla en la solapa; los estudiantes la aplaudieron de pie y el rector le llamó la atención, pero nada grave pasó. Mi padre trabajaba en el Banco de Londres y solía nombrar a Perón como “John Sunday Big Pear”. Cuando juró Lonardi yo pregunté si ahora iba a haber “lonardistas”, mi tía ultra católica, se emocionó y aseveró que el nuevo Presidente era muy católico y se persignó. Al poco tiempo cuando asumió Aramburu, la misma tía dijo algo que tenía que ver con las logias; por mi cabecita de siete años y “Cisco Kid” pasó la Logia Lautaro de San Martín. Toda mi niñez, adolescencia, juventud, edad adulta tuvo y tiene todavía como telón de fondo al peronismo: Perón en el balcón de la Casa Rosada, Perón en la cañonera paraguaya, Perón y Stroessner, Perón en el exilioi Perón e Isabelita, Perón en la España de Franco, Perón y el Brujo recibiendo en Puerta de Hierro, si vuelve o no vuelve, Montoneros, lucha armada, Vandor, los militares, la CGT, los curas villeros, si vuelve o no le da el cuero, revolución, la matanza de Ezeiza y llegamos a los 70 y con la muerte de Perón y el gobierno de López Rega e Isabelita, ya había yo pasado de “no peronista” a “anti peronista”. Me gradué en Filosofía en la UBA una semana antes del golpe militar del 76 (cuento eso en este Blog, que nadie lee en el artículo subido el 6 de octubre con el título de Sapere Aude) Lo demás es conocido: Extremismo de derecha y de izquierda, y en el medio la mayoría, cada cual atendiendo su juego como en el Don Pirulero: trabajando, estudiando, amando, casándose, teniendo hijos, educándolos, leyendo, escribiendo, viajando; estas tres últimas actividades han sido y son mi vida y me definen como un liberal estudioso, muy lector y viajador (no me extenderé, lo cuento en todos los artículos de este blog, que como nadie lee sintetizo: de Alaska a Antártida recorrí todo el continente menos Venezuela, viví dos años en Londres, dos en el sur de Francia, recorrí India y Nepal durante seis meses, viajé por Asia y Europa, sólo estuve en Marruecos y República Sudafricana y no conozco Oceanía. Enseñe Filosofía y paralelamente durante 31 años (1989-2020) fui guía de turismo. Festejé el retorno a la racionalidad democrática con Alfonsín, me entusiasmé con Menem, sólo por un rato, me decepcioné con de la Rua, me pareció vergonzoso la manera en que el peronismo se hizo del poder con Duhalde y luego con los Kirchner (zurditos hipócritas) me transformé en Gorila, me volví a entusiasmar con Macri y a desilusionar, con Fernández inútil, corrupto, genocida de 120000 argentinos muertos por covid, golpeador de su mujer y eterno adjunto penalista y su vice (zurdita hipócrita, genocida de 120000 argentinos muertos por covid y ejemplo de GRASA IRREDENTA NAC & POP) ya me convertí en Gorila Apasionado, cosa que hoy estimo está mal porque me ha llevado a un extremo que no me place, pero me superó la eterna calesita argentina del Bartlebyano “I would prefer not to” (preferiría no hacerlo). Vengo votando las cuatro últimas elecciones por La Libertad Avanza y mi iracundia se parecía a veces a la de Milei. Esto ha sido la síntesis, viene ahora la Carta Abierta:
Zurdita/o Hipócrita y Grasa Irredenta/o,
Defino, no tengo nada en contra de los ciudadanos de izquierda, gente que respeto y algunos a los que quiero mucho, son de izquierda y hablamos y discutimos civilizadamente; en cambio zurdita/o es indicativo de desprecio. Hipócrita, es obvio (la palabra viene del griego: actor, farsante, intérprete) el que simula ser, el que detrás de la máscara es otra cosa, el que esconde, también despreciable. Grasa Irredento, es indicativo de repulsa total y si estuviéramos en la Grecia Clásica, pasivo a ser desterrado de la polis.
Todo es opinable en la vida, creo que el liberalismo capitalista ha permitido que todos los que no tuviéramos titulos nobiliarios, (nuestros antepasados del XVIII y XIX)nos convirtiéramos en burgueses que gracias a la educación laica y gratuita o paga, a las constituciones que garantizaron el ejercicio de las profesiones liberales, la industria y el comercio lícitos, la libre expresión y publicación del pensamiento sin censura previa, el libre culto de las religiones, el libre acceso a un pasaporte que permitiera viajar y un largo etcétera de derechos, garantías y obligacioines, Revolución Norteamericana, Revolución Francesa, paulatina descolonización, Revolución Industrial e ingresáramos en un circuito virtuoso generador de riqueza, cultura, bienestar, refinamiento que permitió que surgieran los derechos sociales y la conciencia que cada vez más ciudadanos tengan una vida mejor y digna de ser vivida. A partir de 1930, y por un complejo panorama internacional que estalló en Europa como Segunda Guerra Mundial, entramos en un circuito de golpes de estado, autoritarismo, doctrina social de la iglesia, alianza militarismo, dogmatismo, verticalismo que en nuestro país se llamó y llama Movimiento Peronista y que siempre defino como “la iglesia católica sin sotana”, amante de la Comunidad Organizada y los gremios Combatiendo al Capital; tan intenso y constante ha sido el combate que ya llegamos a 26 millones de poibres, con todo lo que ello implica. A partir de la década del 70 un número grande de adolescentes universitarios, muchos de ellos educados en colegios católicos, lectores de “Cristianismo y Revolución” fundadab y dirigida por el ex seminarista García Elorrio, admiradores del Che Guevara y la Revolución Cubana, adoctrinados por el padre Mujica y curas villeros, no hicieron el Wooidstock orgiástico de amor libre, yerba y rock and roll y se embarcaron en la orgía de sangre de la guerrilla; algunos en la práctica y fueron muertos en combate o encarcelados sin juicio y torturados o arrojados al mar desde aviones militares; los demás, los que no se embarcaron más que en el hueco cacareo revolucionario, progresaron económicamente asistiendo a la universidad pública, se hicieron propietarios, usaron del Estado para enriquecerse, vociferando ser los dueños de los derechos humanos, se instalaron en Recoleta, veranearon en Punta del Este, edificaron en Jose Ignacio o compraron en Miami donde guardan su dinero Combatiendo al Capital. A esos los llamo Zurditas/os y si les gusta /es, hipócritas y si son funcionarios públicos GRASAS IRREDENTOS.
Mi presente está a la espera de que estos 95 años que van desde el 6 de septiembre de 1930 con el General Uriburu y su edecán el Capitán Juan Perón entrando en la Casa Rosada y los 80 años de peronismo en todas sus variantes, pero en particular el nefasto zurdaje hipócrita grasa kirchnerista queden fuera de toda posibilidad de retorno.
Es mi deseo que al menos me puteen.

Deja un comentario