Categoría: Ensayos

  • DICCIONARIO DEL VIAJADOR (Capítulo 8)

    T

    TIERRA, Agua, Aire, Fuego los 4 elementos que inquietaron a los primeros que esbozaron un pensamiento en Occidente, los que se preocuparon por tratar de explicar el cosmos. Siempre me llamó la atención que llamemos TIERRA al planeta que está compuesto por 71% de agua y tan sólo por 29% de tierra y de esa tierra hay un porcentaje continental y otro insular. Es como si un licuado de frutillas se procesara con 71 % de éstas y 21 % de leche y entonces se anunciara como licuado de leche; o un ser humano con el 21 % de la vista disminuida se considerase “no vidente”. 71 % es AGUA, pero el planeta se llama TIERRA. (otra vez así nos va).

    Estos primeros pensadores se inclinaron por alguno de los elementos como para explicar lo primordial, la materia fundante, así para Tales de Mileto (alrededor de 600 AC) todo se origina desde el agua. Para Anaximandro (545 AC), el origen de todo es lo “apeiron” que se traduce como lo indefinido, para Anaxímenes (495 AC) es a partir del aire que todo proviene, para Pitágoras todo es número (530 AC), para Heráclito de Éfesos, (530 AC) “Este cosmos no fue hecho por ningún dios, ni ningún hombre, sino que fue es y será fuego eternamente vivo que se enciende y apaga según medida”. Todo es movimiento para Heráclito, nada se mueve para Parménides, y eso mismo indica el movimiento entre contrarios que Heráclito ejemplifica muy bien diciendo que “El arco, que en griego se dice “byos”, tiene nombre de vida pero efecto de muerte”. Con ello le dio contenido a “dialegestai” que hoy conocemos como dialéctica.

    Lo cierto es que vivimos en la tierra rodeados de agua, inmersos en aire y con fuego en el interior del planeta y en nosotros. La tierra está para que la conozcamos, para recorrerla, para amarla como nuestra casa y hay que caminar por Antártida y Alaska, Tierra del Fuego e Islandia, Perú y Mongolia, New York y Londres, París y Sri Lanka, Roma y Bangalore. Hay que subirse a barcos y hacer buceo, trepar a un globo, helicóptero, planeador y avión y mezclar aire y fuego y hay que caminar los Andes y el Himalaya porque señores viajar es vivir y según los griegos de quienes les hablé “Viajar es indispensable, vivir, en cambio, no lo es”.

    TRABAJO, el que fuere, pero en lo posible apenas ganada cierta experiencia, aquel donde seas el hacedor, el creador, el generador, siempre detestaba en los avisos de los periódicos cuando ofrecían un puesto y decía “Total Relación de Dependencia” y eso que alegraba a mucha gente para mi era prisión, pero claro yo cada vez que escucho esposa, pienso en la que los policías les colocan a los criminales. y no en la mujer amada. Yo no soy marxista pero sí recuerdo la etimología que da Marx de la palabra trabajo, afirma que la palabra deriva de “trepalium” y aclara “instrumento de tortura medieval”, no sé como se las arreglaba con la etimologia en inglés y alemán (work, Arbeit) respectivamente. Otra razón para no ser marxista.

    TROTAMUNDOS, Thomas Cook, el primer operador turístico que en 1841 organizó en Inglaterra el primer tour del mundo que consistió en un viaje en tren para más de 500 personas y que fundó la primera agencia de turismo en 1845.Llevó a cabo el primer tour por Europa y en 1872 la primera vuelta al mundo, con 222 días de duración y 9 pasajeros, en 1874 crea los travellers checks y en 1927 organiza el primer tour en avión entre New York y Chicago. Sostuvo que una persona puede considerarse un trotamundos (Globetrotter) el día que haya pernoctado en Haparanda (ver art. de 6 de enero), Samarcanda o Timbuctú. La empresa cerró sus puertas en 2019, es decir quebró, es decir todo pasa, todo cambia; lo de siempre Carpe Diem.

    U

    UNIVERSO, mi viaje en avión más largo fue Buenos Aires, París, Beijin, Ulan Bator, duró 35 horas con una escala en París de 5 horas. 30 horas en el aire es mucho, 30 horas a 10000 metros de altura impresiona, en globo subí a 1200 metros en el desierto y lo que se veía desde la canastilla, pequeñas caseríos, palmeras, una caravana de camellos, nos mantenía a los 23 pasajeros expectantes. Me imagino lo que debe haber sido el primer paseo por la luna en 1969. Que pequeña es toda nuestra soberbia, me encantaría una aeronave con el Papa, varios reyes, presidentes y otros mandones en viaje espacial a ver si a la vuelta cacarean como suelen hacerlo. O también que quedaran boyando en el aire pero a la velocidad de la luz y cuando para ellos tan sólo hubieran pasado doce meses y al final consiguen volver a la tierra aca hubiese pasado un tiempo tan enorme que aquello que representaron carecería de sentido ya que nadie los reconocería. Por suerte para ellos esto es ciencia ficción, como nuestra realidad de aquí a 100 años y estoy siendo generoso, con lo vertiginoso del tiempo.

    UZBEKISTAN, es un país de Asia Central, cuya capital es Taskent, tiene una superficie de 448.978 km 2 y una población de 37.000.000 de habitantes, que perteneció a la Unión Soviética y donde se encuentran ciudades históricas como Samarcanda (ver Trotamundos) Bujara y Jiva, y ya que hablamos de la tierra, el sufijo “stan” en persa quiere decir tierra o lugar de y entonces se entiende la cantidad de pueblos lindantes como Kasajistán que es la novena superficie del mundo, casi como nosotros que somos la octava, Kirguistan, Turkmenistan, Kasagistan ,Tajikistan, Afganistan, Pakistan. Uzbekistan era una parada importante en la ruta de la seda desde China a Europa; está próxima al Mar Caspio pero no es ciudad costera del mismo y en su territorio está parte del mar de Aral. En un tiempo había pensado en ir a la India atravesando por tierra alguno de estos países hasta que se complicó la situación política en Afganistany decidí volar. Es tan enorme el mundo que no alcanza una vida para recorrerlo y sirve para recordar aquello de Pármenides, “El centro está en todas partes, la circunferencia en ninguno” que después repetirá Pascal y que yo leí por primera vez en Borges y que siempre es bueno tenerla presente para que nadie se crea el centro del mundo como nos suele pasar.

    UN, artículo indefinido singular masculino, también siglas en inglés de United Nations, lo que para nosotros es la ONU. La UN es un deseo más que una realidad, una esperanza de paz más soñada que realizada, una utopia que creo es imposible que se concrete, un lugar donde se codician puestos que dan nombre, honor, influencias, en síntesis otra forma del PODER que nunca puede alcanzar lo que promete, para dejar la promesa en boca de los próximos detentadores del PODER que repiten el esquema.

  • DICCIONARIO DEL VIAJADOR (Capítulo 7)

    P

    PLACER, si se me ocurre, si no comprometo o agredo a persona, animal o bien ajeno, siempre es un SÍ y para adelante y para arriba. Si no se me ocurre, si no me entusiasma, si sólo es porque está de moda o queda bien, no traten de convencerme, la respuesta siempre será NO.

    PODER, el polo opuesto al placer, lo defino como la invasión a la privacidad, a la intimidad, al secreto y también como la invasión a un territorio nacional ajeno. Es la imposición, la anexión, el sometimiento. Es la convicción de que hay una única verdad y es la mía, es cuando alguien se yergue como imprescindible y se la cree. Soberbia, soberana y absolutamente lo marcó en 1655 Luis XIV:”Preguntáis por el Estado; el Estado soy YO”.

    POLÍTICA, Karl Kraus (1874 – 1936) la definió así “La política es lo que un hombre hace a fin de ocultar lo que es y lo que no sabe”

    Q

    ¿QUÉ?, para mí la pregunta filosófica fundamental es ¿Qué estamos haciendo aquí? y en momentos críticos ¿Qué carajo estamos haciendo aquí? Aquí es, en el universo.

    QUESO, y pan y huevos y vino y café y agua, y luego a la noche papa hervida arenosa, perejil y aceite de oliva. El menú del gourmand en vaciones estomacales. Sencillez casi monástica.

    QOSCO, mi primer viaje sin padres, pero al ombligo del mundo, que para los Incas, era el Cusco. Machu Picchu, Perú.

    R

    REALIDAD, ¿estás seguro que es esto?

    REGRESO, hasta ahora siempre, a mi lugar en el mundo: la ciudad de San Isidro, al norte de la ciudad de Buenos Aires y cerca del río. En las otras donde también me siento “at home” London and New York ¿por qué? Son las que más se acercan a mi realidad personal.

    ROYAL, sí, quiere decir Real, en inglés. Tengo ¿cómo llamarlo?…¿debilidad?, ¿inclinación?, ¿admiración? por las ceremonias de la realeza británica: bodas, aniversarios, banquetes, desfiles, entierros; toda esa pompa de caballos, carrozas, uniformes, banderas, música, castillos me fascina. Me transmiten la convicción de que lo que representan ES. Royal que es Real, también es “real” de Reality.

    S

    SENDAS, cada vez que alguien dice “sendero”, pienso en caminos recorridos en el Parque Nacional Los Alerces por los lagos Futalaúfquen, Menéndez, Rivadavia, Verde o en caminos por el Himalaya Pokara, Naudanda, Khare, Charankot, Ghorapani. Pero si escucho “sendas” inmediatamente en mi cabeza aparece “Sendas Perdidas” que es la traducción del original “Holzwege” (Caminos del Bosque) de Martín Heidegger (1889 – 1976), si mal no recuerdo es en ese libro donde define al “poeta” como el guardián del lenguaje que siempre me pareció cierto y bello. En 1960 Borges publica “El Hacedor” que se tradujo al inglés correctamente como “The Maker” y no como “The Doer”, ya que deriva del griego “poieo”(Hacer). El poeta como hacedor, “the maker” se llamó hasta el siglo XV al poeta en Escocia. ¿A quienes llamamos hacedores en la cultura globalizada en la que vivimos?

    SEXO, lo sospechamos, lo sentimos, nos intriga, nos inquieta, se percibe en todo, no se dice, pero se “sabe”, nos erecta, nos hace palparnos y luego palpar, oler, besar, saborear, escuchar, ver el cuerpo ajeno desnudo, desvestirse, nos conmueve emociona, calienta, aproxima, angustia, enoja, nos invade, es omnipresente, nos obnubila, nos duele, nos hace llorar, nos hace reír, gozamos, está siempre antes de estar y estará cuando ya no esté. Es el orto y el ocaso (no iba a decir otra cosa después de “orto” ¡ordinarios!). Una reflexión, creo que nunca hubo tanta libertad sexual como la que hay hoy, a veces pienso, y lo estoy preguntando, no es una afirmación, ¿conlleva esa libertad una madurez acorde?

    SOÑAR, jamás entendí aquello de “Soñar no cuesta nada”, un sueño es un imperioso deseo de satisfacerlo, y es que si uno ha soñado una empresa cualquiera, es para concretarla (de lo contrario es delirio), cuesta tiempo, trabajo, inversiones, discusiones, marchas y contramarchas, decepciones, reinicios, una voluntad de hierro, pasión, sociedad, diálogo, energía, fuerza, sangre, sudor, lágrimas, semen y acabemos. (perdón es efecto de la nota precedente).

  • DICCIONARIO DEL VIAJADOR (Capítulo 6)

    N

    NARRACIÓN, narramos y somos narrados, estamos inmersos no en un mar de dudas como dijo Descartes, sino en un mar de narraciones. A veces he pensado que tal vez viajo para tener algo que narrar, porque nos gusta que nos cuenten las cosas, qué hay del otro lado, en otras geografías, en otras culturas. Viaje y narración van de la mano ya que la vida no es otra cosa que un viaje, claro, pero sólo con pasaje de ida. El primer libro que decidí leer lleva por título “Magallanes y El Cano” (Conquistadores del Mar), su autor José Mallorquí Figuerola, suena más gallego que el centollo pero nació en Barcelona, entonces es catalán. Nació en 1913 decidió morir en Madrid en 1972, muy prolífico como escritor, lo hizo con más de treinta seudónimos; fueron libros de aventuras, personajes populares, el más conocido de ellos El Coyote. Don Mallorquí Figuerola fundó la Editorial El Molino y durante la Guerra Civil Española se vino a Buenos Aires con la Editorial a cuestas, con domicilio en Migueletes 1023 de donde salió el ejemplar que aún conservo. Regresa a España, el buen señor, muere su esposa en 1971, causándole un profundo dolor que le impedía escribir y el 7 de noviembre de 1972, terminó la narración de su vida con estas palabras “No puedo más, me mato, en el cajón hay cheques firmados, Papá, Perdón”. Cuando cumplí 7 años pedí de regalo el libro que había visto exhibido en la librería del barrio y lo devoré, muchas veces me he preguntado si esa primera lectura marcó mi afán por los viajes y también he fantaseado con que si mi primer libro hubiera sido “Los crímenes de la calle Morgue” yo habría elegido ser asesino, o si hubiera leído “Las Confesiones” de San Agustín habría podido ser cura, o “La Política” de Aristóteles me habría transformado en político. Pero nada de esto tiene sentido, además los políticos no leen a Aristóteles y ocupan bancas en los parlamentos mundiales y los ministerios, tampoco han leído la “Ética” de Aristótles, ni soñar con que hayan leído a Kant, dicen haber leído a Maquiavelo pero lo único que saben de él es que el fin justifica los medios. Me pregunto ¿leen?, es más ¿piensan o traman?

    NO, pero volvamos a pensar si en verdad es un NO ¿no? NO, mirá hay cosas que NO. Sí, hay cosas que NO ¿no? SÍ. Si, pero pensémoslo otra vez si en verdad es un SÍ ¿no? Y sí, hay cosas que SÍ, sí efectivamente hay cosas que SÍ ¿no? SÍ, 3 a 1 ganó el SÍ ¿no?.

    NUEVE, dicen los cabalistas que el 9 es el número perfecto ya que es la triple representacióin del 3, que es la síntesis de lo corporal, lo intelectual y lo espiritual. En el estudio de los símbolos los números no son sólo cantidades, sino algo así como ideas movilizadoras. El triángulo es la imagen geométrica del ternario y dos triángulos superpuestos e invertidos son el sello del rey Salomón, que con los años devino en la estrella de David,símbolo hebreo que representa que así como en el cielo también en la tierra, es la estrella de seis puntas de la bandera de la república de Israel.

    Ñ

    ÑANDÚ, aveztruz sudamericana.

    ÑOÑO, el que dice “SOY jubilado” en vez de “ESTOY jubilado” y concluye desolado “ESTOY solo” en vez de enfático “SOY solo”.

    ÑUIR, la más bella mirada que me vio en Nepal; la verdad no sé si se escribe así, me parece que era NUIR, pero joder que difícil encontrar palabras que comienzen con Ñ, aunque una pequeña raya sobre la N no cambia la belleza de ese recuerdo. El Diccionario de uso del Español de María de Moliner sólo destaca 40 palabras con ese inicio; en general son frutos, plantas, árboles, serpientes y regionalismos sudamericanos como ÑISÑIL, ÑIPE, ÑAPO, ÑORBO (que debe ser el morbo de un ÑOÑO), palabras que no voy a comentar porque las usamos todos los días. Me encantó ÑAQUE, conjunto o montón de cosas inútiles o despreciables, basura acumulada; y en una comunidad de una pequeña isla de las Filipinas es REUNIÓN de POLÍTICOS. En la Avenida Entre Ríos y Rivadavia está el ÑAQUE NACIOINAL.

    O

    OCEANÍA, un territorio que me falta visitar. ¿Conquistar? suena a imperialismo ¿Desvirgar? suena a violación.

    ORDEN Y PROGRESO, Augusto Comte y la concepción positivista de la historia; lema escrito en la bandera de Brasil, suena a optimismo.

    ORTO, a) como todos sabemos es la salida de un astro: sol, luna, estrellas. La escuché por primera vez en España: “El orto del amanecer, hoy es a las 6.06”.

    b) como prefijo significa recto, correcto como en “ortografía”.

    c) ustedes pensaron en la tercera acepción ¡ordinarios!

    El opuesto del “orto” es el “ocaso”; así el ocaso del orto ocurre al atardecer y a algunos los pone tristes; por suerte siempre aparece un orto nuevo, es decir otro orto que admirar. Ya que estamos, en relación a “Orden y Progreso”, que como dije suena a optimismo, hay que estar atentos porque cada tanto linda con la imposición del orden y cuando el orden se hace obligatorio, se hace el orden del Estado, estamos próximos; ahora sí ordinarios; a que nos Hagan el Orto.

  • DICCIONARIO DEL VIAJADOR (Capítulo 5)

    L

    LEALTAD, a uno mismo, sólo a uno mismo y nunca más que a uno mismo. Todo lo contrario al Día de la Lealtad al líder que fuere.

    LOBOS, no sé si nos seguían, pero verlos asomarse por el risco de la montaña cuando cabalgábamos en Mongolia, más el vuelo de los halcones cazadores, las huellas demasiado frescas de los osos, las miles de suricatas, las truchas nadando por debajo de las aguas congeladas del lago Khousgol y los 40 millones de caballos salvajes, era estar viviendo otros tiempos en pleno siglo XXI, un mundo sin que en 15 días sonara un solo invasivo celular.

    LONDON, Jack (1876 – 1916), imposible no asociar esos lobos curiosos de Mongolia a los lobos que nos contó Jack London en sus cuentos “El hijo del Lobo”, “El Llamado Salvaje”, “Colmillo Blanco” y tantos otros que poblaron mis sueños de lector y que formaron parte de mi equipaje de viajador. And by the way, 78 Onslow Gardens South Ken, mi casa en London que no tiene nada que ver con lobos, pero si conmigo que soy una mezcla de gourmand, filósofo y salvaje.

    LL

    LLANTO, el de los niños me conmueve en lo más íntimo, el de los adolescentes me preocupa, el de los adultos debe ser dolor intenso, el de los ancianos me vuelve a conmover profundamente, ahora si a todos esos llantos les tiramos bombas que destruyen edificios y sembrados, plazas y templos, calles y bosques, vidas de niños, adolescentes, adultos y ancianos, digamops que esto último puede estar pasando en Ucrania, o en Irán, o en Siria, o en la Franja de Gaza o en Israel, me conmueve, me preocupa, me duele y me irrita. Nunca estuve como viajador en una guerra, ni lo deseo pero algo está ocurriendo que tal vez nos haga llorar a todos, ¿conocerá el llanto Putin? No me refiero al ajeno, sino al suyo. Es imposible ¿no? Hay veces que lo que escribo me da ganas de llorar, por lo pelotudo, digo.

    LLAVE, el día que con un bolso pequeño, el pasaporte, dos libros, poco dinero y aún menos ropa, tomé un tren en Avignon para París y desde ahí un avión a Moscú y de ahí otro a Sri Lanka, para llegar después en barco a India y no tuve que llevar ninguna llave ya que no tenía ninguna casa, ni tuve que dejar a nadie que alimentara ningún animal ni tuviera que regar ninguna planta, ni decirle al lechero que no dejara botellas en el umbral por los siguientes seis meses. Bueno ahí se hace carne aquello de que la libertad está en la nada.

    LLUVIA, para mí es Música Líquida. Una de las muchas razones por las que amo a Gran Bretaña, es por aquello que a los británicos les causa molestia: el Fucking British Weather que a mí me encanta. Salir con lluvia desde el centro de Londres y llegar a Rye en South Sussex aún lloviendo y regresar de noche con la lluvia golpeando el parabrisas es para mí FESTIVALERO (neologismo que aprendí ayer).

    M

    MATRIMONIO, amor en fotocopias.

    MERMELADA, cuando alguien dice “mermelada de naranjas”, me da cosa porque “mermelada” es solamente una confitura hecha con naranjas. No hay mermelada de ciruelas o duraznos, esos serán dulces o jaleas de ciruelas o duraznos. Siento lo mismo cuando alguien dice “tenemos empanadas de carne cortada a cuchillo” (¿y con qué la vas a cortar a la carne, con el pene?). Hay empanadas rellenas de carne picada o de carne cortada.

    MUERTE, mis amigos ya lo saben, en mi tumba esculpan “EN TOTAL OPOSICIÓN A MI VOLUNTAD”

  • DICCIONARIO DEL VIAJADOR (Capítulo 4)

    I

    INMENSIDAD, mirando el cielo en Patagonia, Islandia, Alaska; también la aurora boreal en Cabo Norte (NordKapp) Noruega o recorriendo la estepa en Mongolia, en algún desierto o andando durante 15 días en cualquier sendero de los Andes o el Himalaya. En globo en el desierto de Abu Dabi y también la vastedad del océano, pero no es lo mío, el mar me agota y de noche me aterra.

    INTERNACIONAL, lo leo como “universal”, de lo contrario es burocracia pura y dura.

    INDIA, INGLATERRA, ISLANDIA, ISLAS MALDIVAS, ITALIA, es curioso, los lugares que por razones diferentes más me han gustado, donde más he gozado, donde me sentí bien recibido comienzan co “I”, al igual que INDEPENDENCIA.

    J

    JARRAS DE PINGÜINO, un símbolo de la identidad argentina, hasta, o tal vez precisamente por venir de Europa. Me intrigaron siempre, ¿por qué de todos los países que gozan de la presencia de pingüinos en sus costas: Australia, Nueva Zelanda, República Sudafricana, Chile, Uruguay, Argentina y son productores de vinos, a los únicos que se les ocurrió servirlo en jarras en forma de pingüino fue a nosotros. Me dije, ahí hay una historia, pues a contarla, a investigar, a coleccionar, a mostrarla, a compartirla, a hacerles decir algo, a dignificarlas y así lentamente en marzo de 2004 con la compra del primer ejemplar en el bajo de San Isidro “of all places” (como dice Cortázar en “La Vuelta al día en Ochenta Mundos”, hablando de la India), un espléndido ejemplar colore marrón de “Colonial Loza” que ostenta el número 1, y fue bautizado como Lord Brown Junior y catalogado como “Gulliverino” y que forma parte del “Penguin Club” comenzó este afán que hizo que en agosto de 2021 me asociara con Joaquín Martínez Herrera y fundáramos el “Museo Virtual de la Jarra de Pingüino,” inaugurado el 9 de mayo de 2022 y publicáramos el libro “Jarras de Pingüino” en abril de 2023 y comenzáramos a producir las jarras que hoy son emblema del Museo, que busca intensamente salir de la virtualidad y hacerse Museo físico y ser un centro cultural donde se exhiban en 6 salas los hasta hoy 288 ejemplares, que por sus tamaños se han clasificado en Pulgarcitos, Davides, Gulliverinos y Goliates y donde haremos talleres creativos de nuevas jarras y nos sentaremos a contar historias y a tomar vinos argentinos y a ser un centro de presentaciones de nuevos vinos y un larguísimo etcétera que nos permita expresar todo lo que hemos aprendido sobre las jarras desde nuestra ignorancia haciendo una simple pregunta ¿por qué pingüinos?. Fueron 141 los entrevistados donde la respuesta por lo general comenzaba con el clásico modismo argentino “ni idea” y a continuación una perorata ilógica que me recordó aquello de Borges de que no hay peor insulto para un argentino que ser escarnecido en público, es decir tomado por ignorante y entonces en vez de decir no lo sé, lo invento. Así nos va. Mientras tanto entren en jarradepinguino.com, visiten las salas desde su celular, lean nuestro libro, entren en nuestra tienda para ver los productos que ofrecemos y que haya sensatez en el mundo. Y de paso, un chascarrillo, siempre es bueno recordar que el anagrama de ARGENTINO es IGNORANTE y a comerse una palterga, que si no les gusta la palta hay… .

    JUGAR, la vida en el fondo es un juego donde hay los que hacen trampa, los que se la creen, hay algunos que juegan bien y muy pocos con excelencia y elegancia, hay también los que se van al mazo. Escribió Pierre Matthieu (1563 – 1621): “La vida es una mesa donde vemos jugando a cuatro jugadores. El TIEMPO, está a la cabecera y dice “¡Paso!”. El AMOR apuesta el resto y tiembla, El HOMBRE pone buena cara y La MUERTE se lleva todo”.

    JUSTICIA,dicen que es dar a cada uno lo suyo. El asunto es ¿quién lo dice? En “La República” de Platón hay nociones muy interesantes, ya que ese diálogo trata sobre el Estado Ideal que sería el ambiente perfecto para que el individuo desarrolle éticamente y con justicia sus tareas, los invito a leerlo. Soy escéptico al respecto y no creo ni en la justicia divina, ya que creo que “Dios” es un concepto y no un sujeto, y en la justicia humana me da la impresión que no hay demasiados ejemplos como para creer en ella.

    K

    KAFKA, Franz (1883 – 1924) volver a él siempre, al igual que volver a Shakespeare, Joyce, Borges, Heráclito, Nietzsche. En verano aparecen en casa cucarachas y cada vez que me topo con una, sí claro me recuerda a Gregorio Samsa y me da una sensación de… creo que la palabra es ternura, pero aplasto a la cucaracha de un golpe. Ternura y violencia la materia de la que está hecho uno ¿todos? ¿el universo? Estuve en Praga, que está plena de espíritu kafkiano, los remito al artículo subido el 1 de noviembre de 2025 “Praga”, que es mi homenaje a Franz.

    KOENINSBERG, Sapere Aude, sí por favor.

    KILÓMETROS, lo que más he acumulado en mi vida en términos numéricos ¿dinero?, no, sin embargo me pregunto ¿por qué? Y si bien soy contradictorio con respecto al mismo, ya que cada tanto compro un billete de lotería, siempre me pareció que “hacer dinero” lleva demasiado tiempo y a éste lo he usado en leer, viajar y ahora en escribir, actividades que llevan aún más tiempo, pero al menos a mí me dan un inmenso placer. Quiero ser sincero me hubiera encantado ser un rico heredero y que el dinero hubiera llegado como nos llega el aire, así naturalmente, casi sin darnos cuenta. Como ven ternura, violencia e ingenuidad la materia de la que estoy hecho.

  • DICCIONARIO DEL VIAJADOR (Capítulo 3)

    F

    FALKINAS, es el nombre con que me refiero a las islas Malvinas después de mi viaje a ellas en julio de 2017, creo que sería la manera más diplomática de acercarnos a una solución racional del conflicto más que centenario, pero tengo dudas de que ninguna de las partes esté a la altura de las circunstancias. Así nos seguirá yendo.

    FILOSOFÍA, la volvería a elegir como carrera. Leo a los filósofos casi a diario. ¿Mi filosofía? Muy simple, hacer todo lo que deseo sin depender, sin molestar y sin convocar a nadie: la vida es una fiesta (pero no para todos) y tiene el peor de los finales (eso sí para todos). Heráclito, Spinoza, Bacon, Locke, Hobbes, Schopenhauer, Nietzsche, Wittgenstein son los que más he leido y los sigo estudiando.

    FRATERNIDAD, el concepto que completa la Santísima Trinidad: LIBERTAD, IGUALDAD. El vínculo entre hermanos unidos por la sangre, los amigos más queridos son hermanos. Los masones se reconocen hermanos.

    G

    GEOGRAFÍA, la grafía de la tierra. Hay que aprender a leerla: ahí está todo. “Lo que fue volverá a ser” dice el aforismo 79 de “Movimientos del Pensar” de Ludwig Wittgenstein. Ante la hecatombe hay que estar a orillas del mar, lo que es agua será tierra, la tierra se transformará en agua. Caminen, miren, escarben, encontrarán amonites, restos marinos, por ejemplo en la inmensa estepa patagónica.

    GOZAR, lo más que se pueda, para mí el Carnaval es ruido, caminar por los senderos del Himalaya es estar muy cerca del cielo. Estuve en ambos.

    GRASA, la palabra que más uso para referirme a todos los políticos sin excepción alguna, a todos los hipócritas que pueblan el mundo. Pueden ser universitarios, vivir en bellas residencias, conducir buenos autos, estar muy bien vestidos, ser socios de los mejores clubs: estas son algunas de las características de senadores, diputados y secretarios de estado de cualquier gobierno. Hay una casi imperceptible marca en el orillo que los delata, dije casi. No es un concepto clasista: hay espléndidos individuos ricos que gozan de lo recién enunciado y hay personas de origen obrero que han progresado y entrado en esos círculos con similar y merecido goce. Hay otros que confunden cantidad con calidad. Hay alta calidad humana en todos los estratos de la sociedad, hay baja calidad también por doquier. A esa baja calidad llamo GRASA. En el país nuestro abundan, es más son mayoría. Por eso nos va como nos va.

    H

    HOGAR, todo el planeta (para todos), ese espacio que uno elige para sí mismo y para ofrecerlo en Hospitalidad. El hogar es también el sitio del fuego, al lado del cual siempre se ha filosofado.

    HORIZONTE, es para el viajador el equivalente a la bandera nacional para los ciudadanos.

    HOSPITALIDAD, la fraternidad de la gente de alta calidad humana; me brindaron techo y abrigo sin necesidad de pedirlo un guarda del tren de Las Nubes, varias familias campesinas, muchos camioneros, un pastor de llamas, dos empresarios, un cirujano cardiovascular, un minero, una duquesa francesa, un cartero, dos obreros de la construcción y debo decirlo por más que parezca increíble y en tres oprtunidades, un obispo.

  • DICCIONARIO DEL VIAJADOR (Capitulo 2 )

    C

    CAMINO, si ya sabemos que “no hay camino, y que éste se hace al andar”, para mí el símbolo más claro de la libertad, del movimiento, de la aventura. Un día de intenso calor salí de la casa en que me hospedaba en Kandy, Sri Lanka y sin saber como me metí en una selva que a medida que avanzaba por el sendero se hacía más tupida y al mismo tiempo más oscura, más secreta y más bella. Andaba en esa suerte de ensoñación que siempre produce la belleza, pero comencé a inquietarme, la selva puede guardar misterios y a veces peligro. Al costado del camino una choza hecha con enormes hojas de palmas y banano, albergaba en su interior a un hombre barbado sentado en posición de loto frente a una vela. Iba a preguntarle por dónde seguía el camino, pero no me pareció apropiado sacarlo de su meditación, una voz interior me decía ya lo vas a encontrar. En tiempos de Waze, mapas, chat GPT, oráculos digitales, me place pensar que aún hay lugares con gente meditando frente a una vela. Muchos años después en la Pampa de Achala, salimos a caminar con mi amigo Horacio, un sendero por momentos escarpado, exigente pero no peligroso, hasta que súbitamente y sin nada que lo anunciara, una niebla intensa lo cubrió todo y nos desapareció a uno del otro, después llegaron los perros salvajes, se disipó la niebla y nos cobijaron unos paisanos, dormimos y desayunamos mate y costillas de cordero. Sí, se hace al andar. Machado, Antonio sabe.

    CINE, (kinema=movimiento, graphein=escribir o grabar), escribir el movimiento, escribir y moverse. Let’s go to the movies. El cine es esa magia que nos pone ahí en ese otro lado. Cuando viajo estoy en mi película como actor, director, guionista, montajista, víctima, victimario, hombre, mujer, asesino, policía, el Llanero Solitario. Se encienden las luces, se apaga la magia. El índice de inflación 31,2 en el año. (Ver artículo “Homenaje al Cine” subido el 2/1/”6)

    CIVILIZACIÓN, una interpretación del caos que aceptamos o rechazamos total o parcialmente. Suelo preguntarme lo siguiente ¿de los más de 8 mil millones que somos, cuántos piensan? Hay veces en que estoy enojado con la condición humana y digo “sólo comen, cagan y cogen”, y cuando estoy muy enojado utilizo la segunda persona del plural en vez de la tercera. En momentos de indignación suprema que parece que aumenta con los años…bueno mejor dejémoslo ahí porque hasta yo me pongo preso a perpetuidad por apología del genocidio.

    CH

    CHAU, adiós en español, hola en italiano, ese es el problema argentino con tantos italianos que llegaron, con la misma palabra decimos cosas opuestas. Así nos va.

    CHOCLO, la mazorca, Rosas la hacía poner en el culo de los que no pensaban como él, precursora de la picana. Popeye el nefasto e impotente personaje de la novela “Santuario” de William Faulkner que violó ano vaginalmente con una mazorca a Temple Drake, a nosotros nos gusta comerlo (al choclo) y hasta un tango tenemos de Discépolo. Es increíble la versatilidad del choclo, tapa cualquier agujero. Ya lo dije así nos va. ( ver ats.”Entre Michel y Walt sibo el 16/10/25 y “Nota sobre W. FAulkner subido 21/10/25 y

    CHONGO, también relacionado con el culo propio o ajeno en un encuentro casual como son los encuentros sexuales de los viajadores.

    D

    DESAYUNO, primera comida del día, a veces en algún viaje la única del día. En Gran Bretaña son excelentes; pero los mejores lejos los del Hotel Llao Llao de Bariloche: es el ambiente, el paisaje, la variedad, la calidad, la abundancia, el sabor; uno quisiera prolongarloi horas y si llueve ni les cuento y nevando ( ) me he quedao sin.

    DESCANSO, una buena ducha caliente, una comida con vino, sueño, cama y a seguir el camino.

    DESEO, de lo que fuere. El permanente erotismo de la vida en todo, en el viaje, en la lectura, en la escritura, en la comida, en la amistad. La vida es erótica. Siento muchas veces que la gente asocia erotismo sólo a coger. Bueno me encanta comerme y cogerme el mundo y al que no le gusta, bueno que siga yendoi de vacaciones a la misma playa con la familia, la sombrilla, la heladerita, y lleven a la abuela.

    E

    EMPEZAR, la idea, el trayecto, los preparativos, la partida, el vuelo, la llegada, el camino, el no saber, el no haber reservado, el no esperar, sí viajar solo como el nacimiento, como la muerte y no se olviden de Aristóteles “Amigos, queridos amigos, ¿es que hay amigos?” AMIGOS.

    ESCRIBIR, otra manera de explorarme, ya ando por la bitácora número 40 y como decía no se quien, “Son las seis de la tarde y el pescado sin vender”

    EXTRANJERO, tantos viajes me han hecho comprender, que tan sólo estamos de paso, pero no en Madagascar, aquí en la vida.

  • DICCIONARIO PERSONALÍSIMO ABREVIADO DEL VIAJADOR IMPENITENTE (Capítulo 1).

    A la manera de Ambrose Bierce (1842 – 1913?) nacido en el estado de Ohio, en una familia plena de hijos, desaparecido en México durante la guerra zapatista tal vez en la fecha indicada, aunque algunos campesinos me han dicho que lo suelen ver junto a Juan Rulfo bebiendo mezcal y conversando con Pedro Páramo y Peyton Farquhar. Entonces siguiendo los pasos de quien escribió el Diccionario del Diablo, presento este Abreviado Diccionario del Viajador, que doy por descontado nadie leerá; pero ya me he resignado a ser un escritor inédito y ahora no leído que debe ser como un juez sin reo a ser juzgado, un médico sin enfermos, una puta virgen, un político impotente (sexualmente todos lo son por eso su desesperación por aferrarse al poder), en fin un cura sin pecadores, un niño sin educación. Voy a ser breve, porque es , como dije “Abreviado”. No más de tre vocablos por letra, y entonces

    A

    ALBERGAR, pocas palabras hay que expresen tanto abrigo como ésta, si no está relacionada etimológicamente con ABRAZAR y ABRIGAR, debería estarlo. La anoto porque en más de 60 años de viajes quiero honrar a quienes me albergaron.

    AMANECER – ATARDECER, la vida misma en 24 horas, el nacimiento, la trayectoria con todos los avatares de la jornada, la muerte, el silencio y el olvido, este día que vivimos, digamos el 1/1/11 nunca jamás se repetirá en la historia, lo que hagamos ese día con nuestras vidas y con la de los otros, tampoco. En síntesis Carpe Diem. En el viaje del viajador no sólo se ve y se oye sino que se mira y se escucha.

    AMISTAD, para mí (no se olviden que anuncié que es personalísimo) el grado máximo del amor humano, donde hubo un encuentro fortuito, que generó una elección mutua, una constancia, un código compartido, el máximo interés desinteresado. El amor de pareja, el amor filial, el amor fraterno son una maravilla, pero conllevan la imperiosa necesidad de deseo sexual, de responsabilidad por lo engendrado,y un lazo sanguíneo irrenunciable respectivamente. La amistad en cambio es otra cosa, es amor erótico no genital: es como el viaje del viajador (que no es lo mismo que turista, vacacionista, viajante de comercio, viajero), el viajador es el que se come el mundo sin morder bocado alguno. (Ver artículo “viajador” en este mismo diccionario, infra “V”).

    B

    B & B, sí Bed and Breakfast, el nombre perfecto para el techo, el fuego de la chimenea, la cama, el baño caliente, el desayuno, la partida. El hogar temporario, el refugio, la pausa del viajador. Los que más me gustaron, los de Gales, los del condado de Kent, los de Nepal en los senderos del Himalaya, uno en Kandy y una cabaña de madera en Kashmir.

    BIFE DE CHORIZO, para este viajador que es individuo de poco extrañar, ya que extrañar es una sensación próxima a la melancolía, y hay tres cosas que no me agradan como actitud: la melancolía, lo romántico y la hipocresía (arrogante a nivel de petulancia y soberbio como un dios) son defectos que tengo, pero que he sabido transformar en virtudes gracias a mi simpatía (se dan cuenta ¿no?); decía entonces que para éste viajador hay dos elementos que me hacen desear estar en Buenos Aires después de 45 días de viaje: uno, el río de la Plata que me parece por un lado algo bello y por otro increíble que una masa de agua tan inmensa, donde cabrían los Países Bajos, esté tan alejada de la visión cotidiana del porteño y dos, la ingesta de un bife de chorizo y sólo un bife de chorizo, sin ensaladas, sin papas fritas, tan sólo acompañado de pan que cruja y un gran malbec. Ancho, pródigo como la pampa húmeda de donde viene, jugoso como un beso enamorado, con la grasa tolerable de un peronista a secas, pero no la corrosiva, invasiva y pegajosa grasitud de un kirchnerista. Hay una estupenda historia narrada por Ben Rogers en su libro “Beef and Liberty” Edit, Chatto & Windus, London 2003 que dice que estando de paseo por el reino, el voluminoso Henry VIII amante del “loin of beef”, es agasajado en un pueblo rural con una increíble pieza cárnica, que come con parsimonia oriental y en un silencio rondando el misticismo ante la mirada de todo el pueblo que entre, ansioso, temeroso e intrigado aguarda el veredicto. Finalizada la ingesta el rey pasa la manga de su chaqueta por sus labios (no se usaba aún la servilleta), desenvaina su espada y señalando con ella la mesa y el plato con el jugo remanente dice “I declare you Sir Loin” que es como desde entonces se pide un bife de chorizo en inglés. Habría que ennoblecer al nuestro.

    BUENOS AIRES, hasta el nombre es agradable; en mi caso el lugar donde todo comenzó, donde probablemente todo termine. Mi punto de partida, mi punto de llegada. Viví en ella (en Belgrano) los dos primeros años de mi vida, después en La Lucila y San Isidro. Me alejé por cuatro años en que estuve de viaje. Regresé en barco, quería jugar (ver infra “J”)a sospecharla, a desearla, a imaginar cómo sería mi vida en ella llegando como llegué con 4 U$S, es decir con “una mano atrás y otra adelante” (cubriéndome lo más íntimo, que parece no ser el alma) como se solía decir de los inmigrantes que llegaron en número de 6 millones. Salí a cubierta (aunque es la zona descubierta del barco) vi el perfil de la ciudad, olí río de la Plata, me sentí en casa. La bienvenida familiar fue feliz, la de la sociedad no, a los 15 días de mi llegada comenzó la Guerra de Malvinas (Ver infra “F” Falkinas), me gusta Buenos Aires, me corrijo, le tengo mucho cariño, me gustan más Londres, New York, San Isidro, Viena, Praga, Estocolmo y Copenhagen, en ese orden. Solemos atribuir a los argentinos (a todos) los defectos que nos disgustan, pero al viajar por el país creo que esa actitud (agrandada, prepotente, soberbia, ventajera cuando no tramposa rozando lo delicuencial) es porteña, no argentina. No me olvido que éste es un Dccionario Abreviado, quiero recordar dos ideas, la primera de Juan Bautista Alberdi “Dense cuenta, no son dos partidos, son dos países Buenos Aires y el interior”. La segunda, es de Borges “No nos une el amor, sino el espanto, será por eso que la quiero tanto” de su poema “Buenos Aires” de 1963.

    NOTA:Este es el capítulo uno del diccionario, seguiré publicándolo hasta la “z” como corresponde y por ahora, al menos 3 notas con cada letra.

  • LA FIESTA INOLVIDABLE

    La cita era en 53 Cadoggan Gardens, Flat7, Knightsbridge y ahí fuimos llegando todos los que formábamos parte de una suerte de colonia latinoamericana, donde nos mezclábamos argentinos, ecuatorianos, chilenos, colombianos. Había de todo, estudiantes de postgrado, viajeros sin más propósito que viajar, algún exiliado político, aventureros. La fiesta era en la casa de una pareja formada por el galés Ian Burton y el argentino Hugo Palombo de “Slaughter Houses”, como Hugo solía referirse al porteño barrio de Mataderos donde había crecido.

    Es fácil decir que uno acepta las diferencias, es lo propio de la madurez, y la democracia es el sistema de la edad adulta; lo dificil de digerir es (en todo caso lo era, entonces, para nosotros, los latinoamericanos) que esa diferencia puede llegar a ser en extremo ajena a uno, al punto de provocar rechazo. Creo ver en ello (hoy), que el protestantismo tiene al juicio privado como el valor supremo (esa es la base del derecho liberal) en total oposición al intervencionismo propio de los países de raíz católica que desde cualquier ángulo señalan como se deben hacer las cosas. La versión militar de esa intervención han sido los golpes de estado, cada vez que ese juicio privado no “comulgaba” con los valores “verdaderos”. Para nosotros, Londres era (en 1978) una sociedad liberal a ultranza en cuanto a sexualidad se refiere. Los gay se besaban en público con una libertad que jamás había visto en Buenos Aires; hablaban de sus levantes en baños públicos y de sus orgías de la misma manera e idéntica pasión con la que entre nosotros se decía “Si Evita viviera sería Montonera” y el retruque “Si Evita viviera sería una ramera”.

    La pareja formada por Ian y Hugo era una relación sado masoquista, donde Ian era el amo dominante y Hugo el esclavo sometido y se los veía felices y ahí en esa fiesta comprendí los moretones y rasguños con que tantas veces lo había visto.

    Hugo nos abrió la puerta vestido de cuero y con collar de perro en el cuello y una correa de la que Ian lo sujetaba; el pantalón gastado tenía el cierre cremallera en el trasero. Si bien la fiesta fue “very hot”, fue civilizadamente “hot”, había ámbitos de privacidad. En un momento de la fiesta, Hugo anunció, que iba a recitar un poema de su autoría. La música de fondo fue “The End”, Jim Morrison decía:

    “Father, yes son, I

    Want to kill you

    Mother…I…want to…wa…

    Kill, kill, kill, kill

    This is the end

    Beautiful friend

    This is the end

    my only friend, the end”

    Hugo miró a Ian, se hizo un silencio y éste anunció, now, “RAINBOW COWS” by Hugo. Ian se sentó frente a la batería, otro inglés tocaba el bajo y Hugo cantó

    Vengo de América católica

    Vengo de América apostólica

    Vengo de América romana

    Born in Slaughter Houses

    Rainbow Cow Market

    Vengo de reseros y corrales

    Vengo de barrio porteño

    Barrio de futbol y tango

    Barrio de machos y chongos

    Rainbow Cows, Rainbow Bulls

    Rainbow Dicks, Rainbow Arses

    Mazorca en el Culo

    Came to England to live my

    Rainbowhood

    Mataderos, matarifes, La Matanza

    Asado a la cruz

    Cristo a la cruz

    Pueblo a la cruz

    Decir la verdad: nunca

    Toda la verdad: jamás

    Y nada más que la verdad: imposible

    Rainbow Cows, Rainbow Bulls

    Simular, Ocultar, Tapar

    Soportar, Aguantar, Resignarse

    No decir, No mostrar

    No mirar, No escuchar

    No acusar, No denunciar

    Antifaz, Careta, Máscara

    Slaughter Houses, Kill the cow

    Kill the truth

    Slaught reality

    Slaught the evidence

    Slaught rainbow cows

    Kill, kill, kill,kill.

    Terminamos todos dormidos en el piso y nos despertaron, creo que alrededor de las tres de la tarde del día siguiente los gemidos de placer (creo) de Hugo, amarrado a la cama de pies y manos y el dominante Ian procediendo con un “fist fucking”.

    Me fui caminando a casa, era una tarde fría y a las cuatro ya había oscurecido, me di una ducha. Salí a comprar The Guardian y a desayunar en Sloane Street.

    Pasaron los días y una noche me encontré en un bar en Notting Hill con Hugo que tomaba una cerveza en la barra, me senté a su lado y me comentó que con Ian habían terminado y que ahora estaba saliendo con una catalana.

    – Sí Alejo, para mí la vida es sexual, no creo en la hetero u homosexualidad, somos tan sólo sexuales y si nos circunscribimos a uno u otro apetito, pues ese no es mi problema, peor para ustedes no saben lo que se pierden, “Whenever you are ready, just call me”. Nos reímos. Caminamos por Notting Hill, bajamos por Holland Park, cruzamos South Ken, Chelsea y nos quedamos charlando horas apoyados en la baranda del Prince Albert Bridge; aunque la noche era fresca ya se sentía la primavera cercana.

    – La Argentina, Alejo, es como yo, es la pareja masoquista de un amo sádico, el problema, es que tiene vergüenza o culpa por serlo y aparenta ser una sociedad “straight” y hace unos esfuerzos denodados para mostrarse de esa manera. La Argentina no se concibe a sí misma sin la existencia de ese amo, lo requiere, goza con el maltrato, queda como paralizada, encandilada ante el amo, pero no lo va a admitir nunca. Quiero decir, sé que había varios en la fiesta que hubieran querido ser el perro del amo como yo de Ian, o el amo del perro como Ian de mí; algo así como el neurótico que en público rechaza lo que hace el psicótico, pero que calladamente le encantaría poder hacerlo.

    -Bueno Hugo, no sé si son tan fácilmente trasladables a una entidad tan vasta y compleja como una nación, los deseos sexuales de los individuos.

    -Sí, claro no es tan fácil, pero pensá que siempre el poder se asienta en la Argentina suponiendo un imperio opresor; hasta principios del XIX fue España, los siguientes 100 años, fue el Imperio Británico, y desde Braden o Perón, los Estados Unidos. Siempre hay una sinarquía, o logias masónicas, o las finanzas sin corazón que se confabulan secretamente contra el pueblo. Ello es el caldo de cultivo que requiere de un salvador. Rosas en el XIX, Perón en el XX y vaya a saber que nos espera para el XXI. Si bien entiendo que la lógica del poder requiere de un “cuco”, es decir de un enemigo real o potencial, de una amenaza latente, para justificar la existencia misma de ese poder, en Argentina, siempre me pareció que formaba parte del inconsciente colectivo la convicción de que sin ese “cuco” la vida es insoportable. Algo así nos enseñaban en el colegio salesiano donde había un cura que siempre decía, “bendita culpa que nos ha dado un redentor”. Mirá, pensá en la pasión y muerte de Jesucristo como un “stand up” masoquista. Apenas entrás en una iglesia, lo primero que ves es la imagen de un individuo sangrante en una cruz, que no es otra cosa que una mesa de torturas, a la que ha llegado después de una traición, donde hubo una cometa de 30 monedas de plata, un apresamiento, interrogatorios de militares romanos, azotes, latigazos, la carga de la cruz por un sendero de polvo y piedras caminando descalzo, corona de espinas, clavos en muñecas y tobillos. Se parece bastante a un ritual masoca ¿no?

    -Y sí, se parece mucho.

    -Y la confesión, la posición del misionero, el muchacho arrodillado frente al cura en un cubículo y el tipo con las piernas abiertas.

    Carajo, ya me hacés pensar en Ian. Dale Alejo, atrevete, yo me confieso y vos me castigas a que te mame la verga.

    Bien entrada la noche, nos despedimos en la puerta de casa. Hugo a confesarse con un amigo con el que se cruzó cuando llegábamos a Onslow Gardens, me lo presentó y se fueron abrazados.

  • LA LUNA

    Es julio, es 1969, me encantó lo del astronauta Armstrong: “Un pequeño paso para el hombre, un gran paso para la Humanidad”. Todavía me subía al techo a mirar las estrellas. ¿Cómo se vería la tierra desde allá? ¿Cómo seguiría la vida del primer caminante sobre la luna, al volver a su barrio e ir al supermercado? ¡Qué infinita distancia!, allá la luna, aquí el medieval Onganía. Pensé por entonces, que la única potencia imperial que habíamos tenido que soportar, había sido la Iglesia de Roma. Fue a partir de entonces que vi a la cruz, como el símbolo de ese imperio oscurantista, que por siglos venía dominando mentes y cuerpos de millones. La iglesia tenía la red de sucursales más vasta de la historia, desde las fastuosas, imponentes catedrales de Colonia, Notre Dame, Chartres, Burgos, Santiago de Compostela, Estrasburgo, hasta pequeños galpones en villas y asentamientos. El mismo mensaje en colegios y universidades: la constante prédica del pobrismo, la limosna, el asistencialismo, el pastor y el rebaño. Toda esa retórica de pueblo, masas, toda esa grey, ese rebaño -me dije- es la contrapartida de los individuos que leo, estudio y admiro hasta cuando discrepo: todos los filósofos, literatos, poetas, músicos, pintores, se aíslan, se encierran, se ponen a trabajar en silencio y ahí, en esa soledad se encuentran con su pueblo, se nutren de él, son parte del mismo, lo llevan en su torrente sanguíneo, en sus voces. El que se aísla para pensar, es el emergente de esa Sociedad Anónima: su aislamiento es social: hoy seguimos leyendo a Heráclito, nadie recuerda al monopolista de aceite de oliva de Éfesos; y mucho menos al comprado diputado que legisló a su favor.

    El tiempo más prolongado que pasé fuera del país, fueron cuatro años (1978 – 1982). Si bien las fechas del largo viaje, coinciden con la época de la dictadura militar, no obedeció el mismo, prima facie, a una situación personal. No soy un ex exiliado político. Las pasiones y luchas políticas nunca me cautivaron, no obstante, nunca me fueron indiferentes. Soy hombre de libros y de viajes, no de militancia. La palabra militancia, de cualquier tipo y en cualquier bando, me huele a obediencia, orden cerrado, escalafón jerárquico, supeditación de lo individual a lo colectivo: primero la patria, después el movimiento, luego los hombres. Los cuerpos militares, las órdenes religiosas, abundan en exaltar el espíritu de la colmena; mi relación con las abejas empieza y termina en mi gusto por la miel. El más contundente ejemplo que se me ocurre, para ilustrar tal punto, es ese oxímoron “Cristianismo y Revolución”, la revista que se publicó entre 1966 y 1971 dirigida por el ex seminarista Juan García Elorrio. No puede haber nada revolucionario asociado a la institución que por más siglos ha sido la expresión del PODER ABSOLUTO. La revista de gran predicamento entre gente muy joven, sensible, por lo general educada en colegios católicos, propiciaba un cristianismo comprometido con los humildes,, los desposeídos, los marginados. Veía al Che Guevara como una suerte de Cristo del siglo XX. Tal vez el padre Mujica fuera el mejor ejemplo de ese compromiso social. Compré, leí y subrayé varios ejemplares de esa revista. Pensé de Ernesto Guevara que cumplía con ese arquetipo con el que muchos se identificaban, pero siempre me pareció más Jesucristo que Pablo de Tarso y creo que si uno busca el poder, hay que ejercerlo cuando se accede a él y no sacrificarse para que te idolatren. Conversé dos veces con el padre Mujica. Escribí espantosos poemas en esa sintonía. Llegué incluso a ir a La Rioja, charlé con el Obispo Angelelli y pasé 15 días en Olta con mineros de la zona. Leía a Paulo Freyre, Franz Fanon, Herbert Read, Stanley Moore siempre en jardines al lado de la pileta en casas de La Lucila y San Isidro. Calzaba mocasines de Guido, James Smart traía trajes y sobretodos a casa. Estudiaba derecho, usaba traba de corbata, soñaba en inglés: el mamarracho, el esperpento era tal que mi padre solía llamarme Carlos Marx Mounbatten Windsor y prorrumpía en carcajadas que hasta hoy las escucho.

    Nunca fui a colegio religioso alguno, comulgué dos veces en mi vida, a los 15 le dije a mi madre que no iba más a misa y si bien ella continuó yendo todos los domingos hasta los 85 años, no hubo objeción a mi planteo. Mi padre no fue jamás. Mi educación primaria fue en un excelente colegio bilingüe de Olivos, que ya no existe, mi educación secundaria y universitaria fue en la educación pública.

    Cada vez que escucho una reivindicación a la militancia de los 70 en ámbitos Recoletos o Palermitanos que se definen hoy como pertenecientes a la clase media alta, se produce en mí una reacción que me hace abrir la ventana, salir al balcón, subirme a la canastilla del globo aerostático y me dejo ir a Capadocia o Abu Dabi y no escucho más nada y quedo ahí suspendido, hasta que regreso y digo que sí, que con mucho gusto acepto otra copa de Dom Perignon.

    Pero en una segunda instancia, no me sentía a gusto en un país que se preparaba para ser sede del mundial de football, y donde todo iba a estar pleno de colores patrios y nacionalismo exaltado y orquestado por una Junta Militar que festejaba, torturando y arrojando argentinos al mar desde aviones en defensa de la sociedad occidental y cristiana.

    Época dificil la de los 70; la peor que viví en el país: violencia, secuestros, cruzados fundamentalistas por doquier. Nunca entendí la teoría de los dos demonios: ambos bandos abrevaban en la misma fuente: el catolicismo inquisistorial con su tolerancia cero a quien osara poner en tela de juicio la verdad. El padre Mujica y el general Videla le rezaban al mismo Dios.

    “Religión o Muerte”, era una consigna de la montonera federal: liberales como Rivadavia, Echeverría, Alberdi, Sarmiento morirían en el exilio en España, Uruguay, Francia y Paraguay.. Tengo para mí, que la década del 70 fue una suerte de orgasmo orgiástico que terminó en un Woodstock no de sexo, barro, porro y rock n’ roll, sino de balas, sangre, torturas, cárcel, fusilamientos y secuestros como corresponde a cuerpos inmaculados que persiguen verdades absolutas.

    Pleno de contradicciones, partí a un recreo de cuatro años y comencé una etapa de liberación de lo argentino. Eventos gastronómicos, pequeñas empresas, estudio de Adam Smith, Jeremy Bentham, Thomas Hobbes, John Locke, David Hume, Michel de Montaigne, el Barón Holbach, Ludwig Wittgenstein, oficios varios, amores pasajeros, y y un largo viaje de seis meses por India.

    Vi al país como algo muy lejano, por momentos espantoso, infantil, quejoso, fundamentalista; por momentos entrañable. Comprendí que el espacio era un privilegio cuya carencia se siente en Europa. Me sorprendió descubrir que Gran Bretaña tiene la misma superficie que la provincia de Santa Cruz (243.000 km2). Allá hoy (2020) viven 66 millones de personas, en Santa Cruz, subsisten mal y dependientes del estado 320.000; un poco más que los que poblamos los 48 km2 de San Isidro. Pienso en Alberdi “No sean ciegos, no son dos partidos, son dos países, Buenos Aires y el resto”.

    Noté que ser argentino, podía ser una rareza, varias veces me dijeron que yo era el primer argentino que conocían; un médico en Asís, me preguntói si sabía lo que era una aspirina, que la tomara con confianza; un monje benedictino inglés, se expresó sin tapujos “me imagino lo que debe ser la iglesia católica en Argentina”; un estudiante de derecho en Francia, cuando le dije mi nacionalidad, me preguntó si yo era hijo de un diplomático, ya que hasta entonces, había supuesto que los argentinos eran de raza negra, (sumó dos prejuicios en una sola expresión).

    Me agradó haberme desterritorializado, y un día en 1982 regresé en barco, quería tener la experiencia de lo que podrían haber sentido tres de mis abuelos nacidos en Europa. Al final del verano austral, me levanté temprano, salí a cubierta, olí Río de la Plata.

    Recién instalado en un pequeño departamento en La Lucila, bajé una mañana de abril a comprar medialunas para el desayuno y el panadero gallego haciendo alarde de un ignorante desparpajo me comunicó que estábamos en guerra. Ante mi sorpresa, me dijo que habíamos tomado Las Malvinas, y que entonces sí, por fin nos habíamos puesto de pie. Lo más terrible fue que no sólo era el sentir del panadero, sino el de millones de ciudadanos. Uno de los informes del Embajador británico en Chile, sobre el entonces Canciller argentino Costa Méndez, decía: “logró realizar el acto imposible de ser nacionalista de derecha a la vez que anglófilo”. Hubo personas que hasta basaban el seguro triunfo argentino, en el excelente inglés que hablaba el Canciller del gobierno militar. Si bien esa excelencia era discutible, costaba entender el razonamiento, pero éste, tenía una larga tradición en el país. Recordé entonces, que la escritora Silvina Bullrich se jactaba de haber leído El Quijote, primero en francés y después en español. No pongo en duda que tal barbarismo hubiera sucedido, pero enorgullecerse por ello, da idea de la tilinguería que ello significa.

    Cuando un ciudadano se entera por el panadero, que su país está en guerra contra Gran Bretaña, el resultado de la misma, parece cantado. Esa superficialidad en atribuir destreza diplomática por “dominar el idioma del enemigo”, o pretender distinción por leer una obra clásica y genial en traducción, siendo el lector, parlante de la lengua en que fuera escrita, son algunos de los motivos por los que creo que nuestra crisis es erótica; esa falta de respeto por la racionalidad, es para mí, faltar a la dignidad humana, que termina siendo falta de amor y que engendra como contrapartida una suerte de nacionalismo patotero.

    La guerra pasó, como tantas otras cosas y la vida siguió, al menos para el General que la inspiró, el Canciller que la vociferó en “excelente” inglés y alrededor de 1000 jóvenes murieron. Sin duda había llegado a casa y nada había cambiado. La Argentina es la Calesita.

    Comencé a recorrer Buenos Aires, como había recorrido otras ciudades del mundo, como si fuera un extranjero que con tiempo libre se dedica a vagar por la ciudad tratando de entenderla. Había días que recorría Paternal y Chacarita, otras Parque Chas, Villa Urquiza, Villa Pueyrredón, a veces rumbeaba para Belgrano y Devoto. Visité San Nicolás, Montserrat, San Telmo, Barracas, La Boca, Balvanera, Almagro, Boedo, Flores, Caballito. Tenía la absurda ilusión que en otros barrios que no fueran el mío, podría encontrar la clave de nuestra manera de ser. Comprendí, sin embargo, que había historias para contar y fui diseñando circuitos, que a la larga resultaron una fuente de ingresos ya que comencé a dedicarme a guiar extranjeros por Buenos Aires.

    A diario voy a mi puesto de vigía, que es el muelle de Pacheco en San Isidro, que es el magnífico lugar en el que vivo. Observo desde el muelle, la carencia de puentes, y es lógico, 70 kilómetros nos separan del punto más cercano, Colonia; más de 200 en la desembocadura. Creo que si la ciudad se hubiera desarrollado a la vera de la cuenca Matanzas – Riachuelo, estaría surcada por innumerables puentes de una a otra orilla. Habría “Rive Gauche” y “Rive Droite”, ya que tanto nos ha gustado comparar a Buenos Aires con Paris. Los puentes son lazos que hermanan, los muelles son atracaderos, lugares para pescadores, poetas, enamorados. Amarraderos temporarios de barcos de pasajeros, lugares de carga y descarga. El muelle penetra en el agua, el puente es vinculación. El muelle es fálico, el puente fraterno. El muelle termina en el agua y el vacío, el puente une dos espacios que el agua separa. El muelle es final, el puente es un ida y vuelta. Buenos Aires está lleno de muelles en el Río de la Plata, pero está vacío de puentes. Algo de esto debe andar formando parte de nuestra manera de ser.

    En ciudades con puentes tengo siempre la sensación de estar caminando por una tela de araña, hay un tejido, a veces, laberíntico, pero sé que hay un centro. Sé que la araña está en ese centro, pero sé también que puedo eludirla, en los muelles, en cambio, no hay red, estamos la araña y yo. París, Londres, New York, no sólo permiten ese juego sino que son una invitación a jugarlo, pero donde se hace imperioso participar es en Venecia, ciudad en que la araña, el Minotauro, la memoria, el sin sentido, la conciencia que cada uno tenga de la historia se esconden en ochavas húmedas, o bajo la lona con parches que cubre una góndola que se mece sujetada a un pilote podrido que cruje. O pasa (la araña), cubierta por la niebla de las dos de la mañana y uno queda expuesto y se pierde entre puentes y sonidos que vienen de lejos y uno sabe que la araña está, sin embargo, hasta en Venecia, con mar, con monjes que caminan y con los antifaces y máscaras del carnaval sé que siempre la puedo eludir. En el muelle no.

    A Buenos Aires le falta un punto cardinal. El Este es el río, o la Banda Oriental. Sentimos esa carencia y abusamos -tal vez por compensación- del demostrativo ‘este’: este país, en este país, por este país, si en vez de este país. Me transformo en ‘este’ cuando ya no me aman.

    Punta del Este, es un refugio argentino. Quizás busque al río por el Este que nos falta. Quizás vengo al muelle de Pacheco a enfrentarme con la araña o con Funes, de tanta memoria.