Categoría: Ensayos

  • REFLEXIONES SOBRE EL BLOG

    Comencé a escribir en este blog hace hoy un mes, y me siento como un naufrago colocando mensajes dentro de una botella y arrojándolos al mar. ¿Qué envía un naufrago? SOS, estoy aquí en una isla, vengan a rescatarme, esto del blog se le parece bastante; escribo artículos con intención de que me lean, quiero ser leído ¿quiero que alguien me salve? ¿estoy pidiendo socorro? Al blog no lo leen ni mis amigos.

    Conclusión: 1. Escribo notas poco interesantes. 2. La gente está en la suya. Si la situación es la indicada con el 1, debo mejorar, trabajar más. De ser 2. pues ante esto no puedo hacer nada, cada cual tiene sus ocupaciones, deseos, problemas, afectos que atender. Bien, entonces, hoy que acabo de terminar de leer la novela de David Markson (1927-2010) “La Amante de Wittgenstein”, de quien he leído, subrayado, anotado y releído “La Soledad del Lector”, “Esto no es una Novela” y “La Última Novela” que me encantaron y si se me permite (y soy consciente que un consejo no pedido es una invasión) recomiendo (como total nadie lee lo que escribo, no siento que estoy invadiendo a nadie). Bien, intentaré mejorar la escritura, el artículo de hoy se titula “Carta de un Gorila Apasionado a una/o Zurdita/o Hipócrita”. Es obvio que el Gorila Apasionado soy yo. Nunca fui peronista. Cuando Perón fue expulsado del poder, yo tenía 7 años, en junio de ese año mis padres habían comprado un televisor Sylvania importado de Estados Unidos, que fue toda una novedad en el barrio de La Lucila y todos los chicos amigos venían a casa a ver “Cisco Kid” seguido de “La Patrulla del Camino”. El noticiero de la noche (19 horas, me parece recordar) mostraba una caja fuerte violentada y una mano sacando 30 centavos del interior, una voz con cierto patetismo decía “Así han quedado las arcas del Estado, debido al saqueo del hoy tirano prófugo”. Eso fue en septiembre de 1955. Fui a mi cuarto, abrí mi alcancía que tenía tres billetes colorados de 10 pesos con la cara de San Martín, varios color violeta de 1 peso, creo que con la imagen de la justicia y muchas monedas de 50, 10 y 5 centavos. No podía creer que yo fuera más rico que la Argentina. Algo no me parecía correcto en esa ecuación.

    Mi madre, mi padre, mis abuelos y tíos (salvo dos) eran no peronistas y una tía ultra católica Gorila con mayúscula. Frente a casa vivían los Marini, el padre era el “delator de manzana”, dos padres de amigos habían perdido sus puestos en el Banco Nación uno y otro en la Marina Mercante. El día que cayó Perón, algunos vecinos se juntaron en la vereda de los Marini a cantar el himno portando una bandera argentina. Mi madre volvió a contarnos que cuando Evita murió, los empleados públicos fueron obligados a vestir de luto, y ella que era profesora de Filosofía en un colegio del Estado, entró en el aula vestida de colorado y una rosa amarilla en la solapa; los estudiantes la aplaudieron de pie y el rector le llamó la atención, pero nada grave pasó. Mi padre trabajaba en el Banco de Londres y solía nombrar a Perón como “John Sunday Big Pear”. Cuando juró Lonardi yo pregunté si ahora iba a haber “lonardistas”, mi tía ultra católica, se emocionó y aseveró que el nuevo Presidente era muy católico y se persignó. Al poco tiempo cuando asumió Aramburu, la misma tía dijo algo que tenía que ver con las logias; por mi cabecita de siete años y “Cisco Kid” pasó la Logia Lautaro de San Martín. Toda mi niñez, adolescencia, juventud, edad adulta tuvo y tiene todavía como telón de fondo al peronismo: Perón en el balcón de la Casa Rosada, Perón en la cañonera paraguaya, Perón y Stroessner, Perón en el exilioi Perón e Isabelita, Perón en la España de Franco, Perón y el Brujo recibiendo en Puerta de Hierro, si vuelve o no vuelve, Montoneros, lucha armada, Vandor, los militares, la CGT, los curas villeros, si vuelve o no le da el cuero, revolución, la matanza de Ezeiza y llegamos a los 70 y con la muerte de Perón y el gobierno de López Rega e Isabelita, ya había yo pasado de “no peronista” a “anti peronista”. Me gradué en Filosofía en la UBA una semana antes del golpe militar del 76 (cuento eso en este Blog, que nadie lee en el artículo subido el 6 de octubre con el título de Sapere Aude) Lo demás es conocido: Extremismo de derecha y de izquierda, y en el medio la mayoría, cada cual atendiendo su juego como en el Don Pirulero: trabajando, estudiando, amando, casándose, teniendo hijos, educándolos, leyendo, escribiendo, viajando; estas tres últimas actividades han sido y son mi vida y me definen como un liberal estudioso, muy lector y viajador (no me extenderé, lo cuento en todos los artículos de este blog, que como nadie lee sintetizo: de Alaska a Antártida recorrí todo el continente menos Venezuela, viví dos años en Londres, dos en el sur de Francia, recorrí India y Nepal durante seis meses, viajé por Asia y Europa, sólo estuve en Marruecos y República Sudafricana y no conozco Oceanía. Enseñe Filosofía y paralelamente durante 31 años (1989-2020) fui guía de turismo. Festejé el retorno a la racionalidad democrática con Alfonsín, me entusiasmé con Menem, sólo por un rato, me decepcioné con de la Rua, me pareció vergonzoso la manera en que el peronismo se hizo del poder con Duhalde y luego con los Kirchner (zurditos hipócritas) me transformé en Gorila, me volví a entusiasmar con Macri y a desilusionar, con Fernández inútil, corrupto, genocida de 120000 argentinos muertos por covid, golpeador de su mujer y eterno adjunto penalista y su vice (zurdita hipócrita, genocida de 120000 argentinos muertos por covid y ejemplo de GRASA IRREDENTA NAC & POP) ya me convertí en Gorila Apasionado, cosa que hoy estimo está mal porque me ha llevado a un extremo que no me place, pero me superó la eterna calesita argentina del Bartlebyano “I would prefer not to” (preferiría no hacerlo). Vengo votando las cuatro últimas elecciones por La Libertad Avanza y mi iracundia se parecía a veces a la de Milei. Esto ha sido la síntesis, viene ahora la Carta Abierta:

    Zurdita/o Hipócrita y Grasa Irredenta/o,

    Defino, no tengo nada en contra de los ciudadanos de izquierda, gente que respeto y algunos a los que quiero mucho, son de izquierda y hablamos y discutimos civilizadamente; en cambio zurdita/o es indicativo de desprecio. Hipócrita, es obvio (la palabra viene del griego: actor, farsante, intérprete) el que simula ser, el que detrás de la máscara es otra cosa, el que esconde, también despreciable. Grasa Irredento, es indicativo de repulsa total y si estuviéramos en la Grecia Clásica, pasivo a ser desterrado de la polis.

    Todo es opinable en la vida, creo que el liberalismo capitalista ha permitido que todos los que no tuviéramos titulos nobiliarios, (nuestros antepasados del XVIII y XIX)nos convirtiéramos en burgueses que gracias a la educación laica y gratuita o paga, a las constituciones que garantizaron el ejercicio de las profesiones liberales, la industria y el comercio lícitos, la libre expresión y publicación del pensamiento sin censura previa, el libre culto de las religiones, el libre acceso a un pasaporte que permitiera viajar y un largo etcétera de derechos, garantías y obligacioines, Revolución Norteamericana, Revolución Francesa, paulatina descolonización, Revolución Industrial e ingresáramos en un circuito virtuoso generador de riqueza, cultura, bienestar, refinamiento que permitió que surgieran los derechos sociales y la conciencia que cada vez más ciudadanos tengan una vida mejor y digna de ser vivida. A partir de 1930, y por un complejo panorama internacional que estalló en Europa como Segunda Guerra Mundial, entramos en un circuito de golpes de estado, autoritarismo, doctrina social de la iglesia, alianza militarismo, dogmatismo, verticalismo que en nuestro país se llamó y llama Movimiento Peronista y que siempre defino como “la iglesia católica sin sotana”, amante de la Comunidad Organizada y los gremios Combatiendo al Capital; tan intenso y constante ha sido el combate que ya llegamos a 26 millones de poibres, con todo lo que ello implica. A partir de la década del 70 un número grande de adolescentes universitarios, muchos de ellos educados en colegios católicos, lectores de “Cristianismo y Revolución” fundadab y dirigida por el ex seminarista García Elorrio, admiradores del Che Guevara y la Revolución Cubana, adoctrinados por el padre Mujica y curas villeros, no hicieron el Wooidstock orgiástico de amor libre, yerba y rock and roll y se embarcaron en la orgía de sangre de la guerrilla; algunos en la práctica y fueron muertos en combate o encarcelados sin juicio y torturados o arrojados al mar desde aviones militares; los demás, los que no se embarcaron más que en el hueco cacareo revolucionario, progresaron económicamente asistiendo a la universidad pública, se hicieron propietarios, usaron del Estado para enriquecerse, vociferando ser los dueños de los derechos humanos, se instalaron en Recoleta, veranearon en Punta del Este, edificaron en Jose Ignacio o compraron en Miami donde guardan su dinero Combatiendo al Capital. A esos los llamo Zurditas/os y si les gusta /es, hipócritas y si son funcionarios públicos GRASAS IRREDENTOS.

    Mi presente está a la espera de que estos 95 años que van desde el 6 de septiembre de 1930 con el General Uriburu y su edecán el Capitán Juan Perón entrando en la Casa Rosada y los 80 años de peronismo en todas sus variantes, pero en particular el nefasto zurdaje hipócrita grasa kirchnerista queden fuera de toda posibilidad de retorno.

    Es mi deseo que al menos me puteen.

  • BIOGRAFÍAS

    Roland Barthes, expuso la superioridad del lector, sobre la del autor. Es en uno , en tanto lector, que la obra alcanza su posibilidad de interpretación, de crítica, de motivador, de nuevos pensamientos, de reescrituras. Leí por primera vez el ensayo, cuando era estudiante y leí también el artículo de Michel Foucault “¿Qué es un autor?” Pasaron los años, los textos, los viajes, y ahora, septiembre de 2019 acabo de leer una interpretación de aquel artículo de Barthes de 1968 escrita por Michel Onfray que me inquietó. Me dejó pensando en ¿por qué en el fondo hacemos lo que hacemos? ¿es acaso por lo que decimos que lo hacemos, o ello es tan sólo lo visible del iceberg? Onfray afirma que a Barthes no le gustaba el género biográfico y “tenía razón para rechazarlo; es la clave de todas las teorías”; Onfray sostiene que Barthes instaura la idea de la muerte del autor por su imposibilidad de escribir una novela proustiana y que en consecuencia dedicó su vida a desmenuzar las obras de otros; “tenía sus buenas razones para pensar que el lector de una novela (que él era) resultaba ser superior al autor de una novela (que él no lograba ser)”. Me inquietó por varias razones, como por ejemplo ¿son mis bitácoras, la compensación por la frustración de no ser el escritor que deso ser?, ¿Son mis viajes, la representación de la libertad suprema como suelo decir, o una metáfora de la existencia, o hay algo oscuro en ellos?, ¿está ahí la clave de que todo político y cuanto más aferrado está al poder y al dinero, más se expresa en favor de los pobres del tren, de los pastores de Imlil?, ¿está ahií encerrada la respuesta a qué estoy haciendo aquí?

  • DE MURALLAS, NO SÓLO LA CHINA

    Es Beijin, es 2008, es el Raffles Hotel, es un mes antes de las Olimpíadas. Innumerables topadoras y camiones, deambulan derribando viejos caseríos: los Hutongs; son los barrios de calles angostas, pequeñas casas de adobe y techos de chapas, son el pasado, son lo que hay que ocultar.

    En el año 221 AC, Shih Huang Ti; primero que se proclamó Emperador; hizo cerrar el Imperio. Había comenzado la construcción de la Gran Muralla para defensa de los ataques de los nómades mongoles, había que cerrar, pero hizo también quemar todos los libros anteriores a él.

    En 1950, Borges escribe “La Muralla y los Libros”, que luego se publicará en “Otras Inquisiciones” (1952). Ahí, Borges nos da noticias de infinitas historias, una de ellas es que al hacer quemar los libros anteriores a él, China ya tenía 3000 años de cronología; tenía al Emperador Amarillo que murió en 2597 AC, tenía a Lao Tsé filósofo 600 AC, a Confucio, filósofo, 500 AC y a Chuang Tsé, filósofo , siglo IV AC. Borges también nos dice que Shih Huang Ti había desterrado a su madre por libertina y que tal vez quiso abolir todo el pasado para abolir un solo recuerdo: la infamia de su madre.

    En 1919, Franz Kafka, también se aboca a la Gran Muralla China, y al iugual que Borges, dice muchas cosas; me interesan: a) el orgullo de los albañiles y obreros en participar en la construcción, -era una manera de pertenecer a un proyecto-, b) la comparación que hace Kafka, entre la construcción de la muralla y los juegos con otros niños en el jardín de un maestro. Tenían que construir un pequeño mundo con piedras. El maestro venía, inspeccionaba y destruía todo, sin importarle nada y los reprendía severamente al punto que los niños salían corriendo y llorando buscando a sus padres. Concluye Kafka “un incidente trivial, pero indicativo del espíritu de ese tiempo”.

    En 1966 Marco Denevi (1922-1998) publica “Falsificaciones” y en “El nombre del Emperador”, nos cuenta que Shih Huang Ti, que hizo todo lo que Borges nos dijo que hizo, un día, muy a pesar de sí, como todos, se murió en su palacio de A-Fang, pero como su pueblo estaba abocado a la construcción de la muralla, nadie se enteró, salvo el Primer Ministro, Li Ssu, tan ambicioso de poder, gloria y dinero, como el más insignificante político del más pobre municipio del más irrelevante país; ocultó por tanto el cadaver hasta que empezó a oler feo. Mató a un eunuco y lo exhibió como causante del al olor y firmó decretos y órdenes en nombre del Emperador muerto. Siguió matando eunucos y luego funcionarios y dignatarios, Cuando llegó a la víctima 6666, Li Ssu emitió un decreto por el cual se autoproclamaba heredero del Emperador y anunció oficialmente la muerte de su antecesor, pero al tener que mostrar al muerto, éste no era más que un puñado de huesos que se deshizo apenas fue tocado. Los señores del reino matan a Li Ssu y nombran a LiPang, quien funda la dinastía Han.

    Pienso en el libro de Daniel Schwatz, “The Great Wall” (1987-88) quien durante ocho meses camina parte de los 21.196 kilómetros que tiene la muralla. En el prefacio a su libro pleno de bellas fotografías Schwatz dice: “No hay tal cosa como la Gran Muralla, son varias construídas a lo largo de 2000 años por varias dinastías”. Agrega que el muro es esencial a la cultura China y separa “nosotros” de “ellos” y marca quien está “adentro” y quien “afuera”. Afirma que como elemento defensivo, las murallas no fueron efectivas, pero representaron un importante elemento de control social. Recurro a estos autores ya que sólo caminé 3 kilómetros por la muralla.

    En la muralla pienso en muchas cosas, pienso en la época que frente al Río de la Plata, el Uruguay parecía lejano, pienso en el muro de Berlín, pienso en el muro con que muchos países quieren blindar su territorio a la inmigración. Pienso en barrios cerrados, pienso en cuarentenas.

    Comemos en THE COURTYARD, elegante restaurante, frente a la Ciudad Prohibida: Foie Gras Creme Broulé

    Rib Eye (carne argentina)

    Catena zapata Malbec

    Pienso en la apertura comercial, en abrir la cabeza, en soltar las ideas.

    Volvemos caminando al Raffles, pasamos por un mercado callejero.

    Veo en la televisión a dos ancianos que se ataron al cabezal de su cama, son uno de los tantos que serán transportados por la fuerza a 1000 kilómetros de distancia, una vez que su Hutong sea derribado. Abuelos, padres, ellos, sus hijos y nietos vivieron entre esas paredes que tienen algo de barrio porteño alejado del centro, que es preciso erradicar. Las Olimpíadas son una ventana abierta al mundo, todo no se puede mostrar.

    Ciudad prohibida, ciudad sagrada, castillos, palacios,código,clave, QR, privacidad. Esas casitas de los Hutongs, las modestas casas de una planta de ciertos pasajes de Palermo, con sus ventanas pequeñas, cortinas en el interior y persianas y últimamente rejas. Parecía como que el infierno estaba afuera, y uno lo espiaba, desde ese pequeño ojo. La arquitectura de hoy, parece en cambio, como una gigantesca pantalla de TV (te veo, me ves, nos vemos), es una invitación a mirar, es también estar exhibido en una vitrina. No hay diferncia entre interior y exterior. ¿Es todo un infierno? Pienso en Lacan, pienso en su concepto de “Extimidad”; una suerte de intimidad y exterioridad; que se utilizó para localizar al inconsciente de Freud, que no está en un espacio anatómico (como el cerebro o el corazón), sino en el “exterior”,ajeno al sujeto pero constituyente del mismo, digamos como nuestro lenguaje.

    Vuelvo a Kafka y a su brutal maestro, que pateaba su muralla de piedritas. Comparo ese autoritario mundo en el que Franz vivía con el tweet que me envió Linda White, excelente profesora de español de una escuela pública primaria en las afueras de Lincoln, Inglaterra. Uno de sus estudiantes de 12 años al final de la traducción que les dio para trabajar, le escribió: Martín F. I will like to show you my grande pene.

    Vuelvo a The Wall, pero no la de China, ni a la ópera rock de Pink Floyd, sino al 11 de Wall Street, en Manhattan donde desde 1792 funciona NYSE (New York Stock Exchange), creado por un grupo de corredores de bolsa para poner cierto orden al movimiento de acciones que se comerciaban en las veredas de la calle de la Pared.

    Sesenta años más tarde, Hermann Melville (1819-1889) va a publicar “Bartleby, the scrivener: a story of Wall Street”. Siempre me pregunté por qué desde la segunda edición, (1856), eliminó el subtítulo.

    En varias bitácoras anoté mis caminatas por New York; leo en una de ellas: “Es hoy el último primer día del año del siglo XX; está helado. Camino por el Noho; entro en Great Jones Street, me detengo en el 57, la casa estudio de Jean Michel Basquiat (1960-1988), entre Broadway y el Bowery. Siento que las paredes extrañan los grafitis, que él firmaba SAMO (Same Old Shit).

    Basquiat, es un RAP de pintura. En su caso no es Rhythm And Poetry, ni Revolution, Attitude,Poetry, ni siquiera Respect And Poetry,; en él la sigla es RAGE, ATTACK, PAINTING.

    Llego a Wall Street; se mezclan en mí el Just Do It, con el I Would Prefer not To, el No Limits, con el I Would Prefer not To, el Impossible is Nothing, con la reiterada negativa de Bartleby. Estoy frente al edificio que es el mayor Mercado de Valores del mundo, desde el final de la Primera Guerra Mundial, cuando desplaza a Londres. El NASDAQ (National Association of Securities Dealers Automated Quotation), es el segundo Mercado, también aquí en New York, en Times Square. Fue creado por el Congreso en 1971 con el objeto de regular la seguridad de los mercados; pero el MERCADO dijo I WOULD PREFER NOT TO (BE REGULATED) y a partir del 2000 se convirtió en institución con fines de lucro y al igual que Martin F. nos shows su grande pene.

  • CALCUTA EN BUENOS AIRES

    Dos veces estuve en la estación terminal de trenes de Calcuta Howrah centenares en la estación de Retiro del Ferrocarril Central Argentino (ese fue su nombre entre 1909 y 1949). Cuando Perón nacionalizó los ferrocarriles, pasó a llamarse Mitre.

    Francis P. Morton de Liverpool firma las columnas de hierro que sostienen las techumbres vidriadas de ambas estaciones. En India, me contó un ingeniero que la de Retiro estaba originiriamente destinada a Calcuta, pero la demora de los trabajos en India, hizo que fuera despachada a Retiro.

    Cada vez que llego a Retiro no puedo no pensar en India. Desde hace 10 años entre las 6 y 7 p.m. las calles adyacentes son ocupadas por personas que duermen a la intemperie, situación que incrementa mi recuerdo.

    Los ejecutivos del Ferrocarril Central Argentino vivían en “La Colorada” en Cabello y República Árabe Siria (entonces Las Heras Segunda) edificio construido en 1911 por el arquitecto inglés A.R.Pigeon. En 1953 la familia Mitre lo compra en bloque. Ahora que el Central Argentino se llamaba Mitre, ¿por qué no vivir donde vivieron antes sus administradores?: un acto nacional y popular. Me gustan estas intrascendencias, tienen ese “no sé qué”, tan argentino, que nos hace adorables.

  • EL GRITO

    El inaudible alarido de Edward Munch (1863-1944), un día de 1893, agarrándose la cabeza, con el fondo de un cielo estallando (¿el sol?) frente al mar de Oslo: ¡NOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOO! Imagino la brutal anticipación, a lo que Munch pensaba que vendría. Tomo un café en la marmórea explanada de la magnífica Ópera de Oslo, que termina en el mar mientras hago tiempo para la salida del barco a Copenhagen. La Ópera de Oslo es como una ladera de mármol de carrara, una invitación a deslizarse como por un tobogán, hacia el mar.

    He llegado a Copenhagen al amanecer, después de un corto viaje nocturno. Es julio de 2013, es mi último día en Europa antes de volar a New York. Camino despidiéndome del poblado verano europeo. Estoy frente a la Ópera danesa, espléndida, moderna ,vidriada al igual que la Ópera de Reikgiavik, ambas tienen el estilo de los constructores, el estudio Henning Larsen y son contemporáneas, ésta es de 2005, la de Islandia de 2008, la de Oslo de 2011. Las tres honran a la música, las tres están frente al mar, las tres son magníficas obras de arquitectura. A las tres las dibuje en mi bitácora.

    No puedo dejar de percibir el horror de “El Grito”, ¿es por lo que vendría, las dos guerras mundiales o es por lo que vendrá? Ese sol de Munch, en la nublada y fría Oslo, más que sol, es un estallido de fuego abrazador e imparable.

    No suelo frecuentar la ópera. Si vi en cambio “The Wall”, en Londres: Pink Floyd y Roger Waters. Ópera Rock, donde hay una fuerte referencia a la guerra, tal vez preanunciada en la tela de Munch. El padre de Waters, pacifista comprometido, no puede eludir entrar en la Segunda Guerra Mundial, lo hace en el regimiento de los Fusileros del Sur y va a morir en la batalla de Angio, Italia en 1944, cuando Roger tiene 4 años. Su padre era carpintero, esos martillos que aparecen son un sutil homenaje a su papá a quien vuelve a recordar casi secretamente con los acordes de un acordeón que solían tocar los Fusileros cuando marchaban, ¡Eso es Wagner, me dijo la polaca, en 1978 en Londres, esos delicados acordes, sépalo o no Waters, son de Wagner!

    Lo que dice la lírica de Waters, es lo dicho por los cánticos goliardos de los siglos XII y XIII

    “Hey teachers, leave the kids alone!!!

    Esos hippies de la Edad Media, esos juglares goliardos que se oponían al absolutismo castrador de la nobleza y el clero.

    “We don’t need no thought control

    Esos cánticos goliardos, le escuché decir a Marcelo Arce, fueron encontrados por accidente en Bendiktbeuern, que en latín era Burana, esos cánticos los usa Carl Orff en Carmina Burana, donde se retoma el mismo asunto, que siempre es la lucha entre el Poder y el Placer.

    “Mother do you think they’ll drop the bomb?

    Hay un DO sostenido, un RE sostenido, un FA sostenido, un SOL sostenido, un LA sostenido.

    No hay un MI sostenido: un MI sostenido es un FA.

    El MI sostenido es el EGO.

    El MI sostenido por el principio lógico de identidad, por la familia, por el cumpleaños, por la pertenencia, por la nacionalidad es un FA. El MI sostenido es el EGO. Es el FAlso YO, es el FAntasma del YO, es FActible de ser gobernado, conducido, educado en la FAlsedad de una verdad, de la felicidad, de la redención ¡NOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOO!

  • NOTA SOBRE WILLIAM FAULKNER

    Al menos hasta donde yo sé, son dos las veces en que William Faulkner (1897-1962) sostiene que el pasado no existe. Una de ellas en su novela “Requiem para una Monja” de 1951 donde le hace decir al abogado Gavin Stevens “the past is never dead. it’s not even past”. Otra en la entrevista que Jean Stein le hace para The Paris Review en 1956 donde afirma “No existe el FUE… sólo existe el ES. Si el FUE existiera no habría dolor ni pena”:

    Me fascinó en función de la memoria que me sostiene, como a Funes. No vivimos los memoriosos en un eterno presente; no confundamos las cosas, en un eterno presente vive el infante, que es quien carece de lengua, o en el otro extremo el loco, quien es el que habiendo tenido una, la confunde y está extraviado en un palimpsesto laberíntico que tal vez sólo él comprenda. Los memoriosos vivimos en un presente imperfecto; para darle una entidad gramatical, vivimos en un “fuendo”, que es un pasado vivo que incorpora las nuevas experiencias a un pasado que no fue sino que sigue siendo. Es una novedosa manera del Carpe Diem. Gozar el momento es aceptarlo, cualquiera éste fuere, aún el dolor. ¿está Faulkner equiparando el placer y el dolor, es ello el fundamento del “never complain, never explain”, es el estoicismo, lo que subyace en el liberal? ¿Está en ello lo que mantiene a los parias de la India, a los esclavos, a los masoquistas, y en el otro extremo a los reyes, a los amos, a los sádicos sin protesta alguna, sin explicación a nadie, sin culpa por saldar?

    El rinoceronte, con un brutal cuerno en la frente, la jirafa con un cuello fuera de toda lógica, el jorobado, el enano, el ciego, la mujer que durante 30 años operaba el ascensor de la estación Covent Garden, Queen Elizabeth II, el mosquito que me acaba de picar, cualquier Papa, un minero en los Andes, Iwao Hakamada condenado a pena de muerte, quien pasó 56 años esperándola en prisión, para luego ser liberado por falta de mérito, el único preso que había en Islandia en 2013, cualquiera de las formas posibles, todo: fuendo.

    Acabo de venir de mi diario recorrido de 10 kilómetros en bicicleta bordeando en parte la orilla del maravilloso Río de la Plata. Es el último día del invierno. A las 6 de la mañana, el silencio paulatinamente va dejándose invadir por el piar de los pájaros que le avisan al sol que es hora de despertar y de disipar la casi imperceptible llovizna que como tela de araña cuelga del cielo. Mientras pedaleo, ocurre esto; que ahora , ya en casa, escribo; y que percibo como una película muda sucediendo por mi cabeza:¿Cuánto mundo hay en la gente? Voy pasando corredores, caminantes, gente paseando a sus perros, otros pescando, algunos conversan mientras esperan fotografiar al sol que se demora. Ninguno de todos nosotros está viendo el mismo río.

    Hace un mes pegué en la bitácora número 38 el recorte de un aviso fúnebre aparecido en el diario La Nación: “O’Gorman, Camila. Ejecutada en Santos Lugares, el 18-8-1848 a punto de dar a luz junto al cura U. Gutierrez por orden de Juan M. de Rosas. Homenaje a una de las tantas víctimas de la tiranía J.M. Méndez Avellaneda”, de pronto pienso en el episodio sucedido en la isla de Córcega, en el pueblo de Cervione un día de 188 y tantos cuando una joven hermana de la que con los años será la madre de mi madre, más no mi abuela, ya que murió antes que yo naciera. Esa joven fue violada, ese episodio provocó un asesinato y éste una condena de por vida al padre de la madre de mi madre y me he preguntado cómo pudo haberla afectado y de cómo llegó a mí desde ese pueblo de montaña que mira al Mediterráneo, en esta mañana en bicicleta y también en aquella tarde en que me lo contaron y me pregunto qué de otras imágenes, ideas, fantasías, prejuicios, traumas, fantasmas circulan esta madrugada por las cabezas de todos estos con los que me crucé; ¿cuánto mundo hay en la gente? y ahora mientras escribo, tampoco sé cómo me invade la presencia del conductor del noticiero de Antenne 2, Patrick Poivre d’Arvor que todos los días yo miraba al terminar mi trabajo en el campo en el caserío de Saussine, durante 1979 a 1981, entonces lo googleo y veo que está vivo y me pone muy contento, comparo la foto actual con la imágen que tengo de él y gratamente compruiebo que precisamente hoy 20 de septiembre de 2024 es su cumpleaños número 77 y cuando leo su trayectoria exitosa mi satisfacción es total, entonces es cuando me pregunto si realmente el pasado desaparece o si tan sólo queda cubierto por una traslúcida telaraña que se descorre vaya uno a saber por qué y cómo y cuándo y si todo acaso no está habitado por miles de millones de partículas de memoria y si una de ellas me rozó el hombro para que yo recordara a ese periodista justo el día de su cumpleaños y entonces vuelvo a Funes el Memorioso, vástago, seguramente no deseado de un posible médico e inglés o criollo y domador, al cuidado de su madre planchadora, cuando tullido y yacente rememora las palabras de la “Naturalis Historia” de Plinio “Nada de lo oído puede ser repetido exactamente” y yo lo leo como el continente representativo de la memoria de su creador solitario, en una sociedad carente de conciencia histórica y por lo tanto condenada a repetirse como un infante eterno.

  • EL CAMINO QUE HACIA ARRIBA Y HACIA ABAJO ES UNO Y EL MISMO, Y EN EL QUE EN UN RECODO SE ENCUENTRAN HERÁCLITO, EL DE ÉFESOS Y BANKSY EL DE BRISTOL, QUE SE ABRAZAN, Y SE SUJETAN A UNA CUERDA QUE EN EL EXTREMO SUPERIOR TIENE UN GLOBO ROJO CON HELIO QUE AL SOLTARSE DE LAS AMARRAS LOS ELEVA HASTA QUE SE PIERDEN EN EL INFINITO

    Debe haber sido en una librería de Londres ¿Foyle’s o Liberty? donde por primera vez, en enero de 2019, vi una ilustración de Banksy que resultó ser “Flower Thrower”, me agradó y pensé en un piquete callejero porteño donde cientos de manifestantes arrojasen a los policías, coloridos ramos de flores. No sucedió, pero comencé a entusiasmarme con el oculto artista de Bristol. Vi su obra en libros, estudié su biografía. “Girl with Balloon”, me hizo acordar a la película “El Globo Rojo”(1956) que siempre daban en los cines de la calle Corrientes con “Crin Blanca”(1953), mediometrajes de Albert Lamorisse (1922-1970), las debo haber visto 3 ó 4 veces en los 70. Cuando leí que Banksy había nacido en Bristol en 1974 y que su muestra “Dismaland” se llevó a cabo en Weston-super-Mare donde de acuerdo a mi bitácora número uno estuve el 7 de mayo de 1978 y me pareció un lugar espantoso al que jamás quise regresar, pero me gusta pensar que ese chico que pateó una pelota en el proletario barrio de Barton Hill y que golpeó el parabrisas de nuestro auto y que lejos de molestarme hizo que yo frenara, me bajase, jugara un rato con ella y se la entregara con una reverencia y se rió agradecido y su madre se disculpó, pudiera haber sido él, ¡qué joder! era Robbie Banks o Robin Gunningham, o como quiera que se llame Banksy.

    Leo en “Heráclito” de Martín Heidegger que de los relatos que sobre el sabio de Éfesos (540-480) se narran, se dice que rondan la zona que se designa como “contienda” que no es más que el concepto de “antagonismo”, en el que con comodidad se mueve Banksy, y que; vuelve a decir Heidegger; ante el estupor que les causa a los efesios ver a Heráclito calentándose frente al horno donde se cuece el pan y luego jugando a los dados con los niños, cosa que a los efesios los horroriza, Heráclito exclama “Vosotros canallas ¿qué os sorprende? ¿No es preferible hacer eso que cuidar de la polis?” es similar a la afirmación de Banksy “El arte es una broma” y activa, en la colmada sala de Sotheby’s, el mecanismo que a control remoto desliza “Girl with Balloon”, que termina en parte desfribilado por la trituradora de papel, escondida en el ampuloso marco que la contiene, cuando acaba de ser subastado por la suma de 1.400.000 libras y que lejos de espantar a la compradora, se lo lleva sin protestar y la obra aumenta su valor siendo la trirturadora “a la que el capitalismo avanzado confía siempre sus secretos” cuando ya es demasiado tarde para esconderlos y me recuerda a aquella afirmación de Picasso de que los malos artistas imitan y que los grandes artistas roban, frase que Banksy coloca en una piedra en la muestra en Los Ángeles en 2007 titulada “Barely Legal” y donde tacha la firma de su autor y estampa la suya como para que nos demos cuenta, que efectivamente el arte, al igual que la vida, es una broma, aunque esta última de final vergonsozo.

    Banksy se oculta, Heráclito el oscuro, deja el poder de la polis para dedicarse a pensar, Salinger huye de las fotografías y amuralla su residencia, de Pynchon se conoce una foto cuando era marinero y otra reciente, tomada por un periodista al que Pynchon elude. Pero es verdad no hay nada más presente que quien se esconde.

    Y entonces sucedió algo. Un aviso fúnebre testimonia el fallecimiento de una persona que no ha sido mi amigo pero que conozco y es muy amigo de queridos amigos y provocó que yo enviara mensajes a tres de ellos y entre los cuatro tejimos un laberinto de hechos y conexiones y al rato, como todos los sábados llama Nelly desde Londres y Katherine Mansfield y Virginia Woolf y Cormac Mc Carthy y Colum Mc Cann y la cita de Alaksandar Hemon, que dice “Todas las vidas que podríamos vivir, todas las personas a las que jamás conoceremos, que jamás seremos, están por todas partes. En eso consiste el mundo”, que sintetiza algo que no sé cómo expresar pero que se sostiene en el deseo de encontrar un algoritmo que nos permita saber y no sólo creer, que al final todo puede llegar a explicarse y así como el físico Ewin Schrödinger (1887-1961) da el ejemplo del gato y la caja, donde según la teoría cuántica un gato encerrado en una caja con un veneno mortal; hasta que la caja no sea abierta, explica Schrödinger, el gato está vivo y muerto; que no es otra cosa que sostener lo que Bansky dice al final del excelente libro de Stefano Antonelli y Gianluca Marziani: “Siempre hay esperanza” (de encontrar al gato vivo, de que Dios exista, de que todo tenga un sentido), yo en cambio creo que el gato está muerto, es más sospecho que el científico escuchó la agonía del gato, pero siguió apretando con la secretaria.

  • FRANCOIS RABELAIS (1494-1553), MIGUEL de CERVANTES (1547-1616),LAURENCE STERNE (1713-1768), JAMES JOYCE (1881-1941)

    Los atraviesa la ironía, la digresión discursiva, la rebeldía, el cristianismo, el desinterés económico, medio milenio y como dice Cervantes que dice Cide Hamete Benengeli que dice Don Quijote “entre compasiones y lágrimas de los que allí se hallaron, dieron su espíritu, quiero decir que se murieron”. Y sí, chocolate por la noticia, nos ocurre a todos una vez en la vida.

    Pero a ellos les importó un carajo, que sea natural y hasta lógico. Cada uno a su manera, en francés, en español y en inglés escribieron en sus lápidas:”Esto ha ocurrido en total discrepancia con mi voluntad”; lo dijeron mejor, lo expresaron con la escritura de “Gargantúa y Pantagruel”, “El Ingenioso Hidalgo Don Quijote de la Mancha”, “Vida y Opiniones del Caballero Tristram Shandy” y “Finnegans Wake” y le hicieron un corte de manga al Dios inmortal con que les intentaron limar el cerebro al punto que Rabelais fue monje dominico, Cervantes súbdito del ultra católico Reino de España, Sterne se ordenó después de pasar por las aulas del Jesus College y ser vicario anglicano en Sutton, Joyce educado por los jesuitas.

    Con palabras libraron un combate desigual contra el monopolio omnipresente de un Dios invisible, las rígidas leyes de la escolástica, la culpa, el pecado, la Santa Inquisición, la censura, la prohibición, la exclusión y la cárcel. Tan sólo con palabras, las mismas que usaban el fontanero, la puta, el caminante, el cocinero, los reyes,nombrándose a sí mismos, citándose explícita o tácitamente, haciendo uso de alegorías, abusando de la libre asociación de ideas, entrando y saliendo de sus propias obras, habiendo leído a Descartes, estudiando a Locke, inventando, dudando, con riesgo de vida, pero convencidos en que había que recorrer un camino; hicieron uso de gigantes, un loco y su escudero, un tal Slop y su sirviente, un judío en Dublin, Molly Bloom; se burlaron del principio lógico de todo, arrojaron los signos de puntuación desde un acantilado al mar del olvido, se agarraron los genitales con las dos manos frente a los cultos Sorboneros, el Doctor Johnson, la Academia: hablaron de sexo con la misma vehemencia como antes se hablaba de los universales, se burlaron de las ideas innatas, llenaron de semen, sangre y mierda todo lo repugnantemente inmaculado. Sintieron con la inocencia del niño. Decidieron arrebatarle la inmortalidad al Dios invisible y ocupar su lugar. Hoy inundan Times Square, se aman en la foresta de Tijuca, caminan por las calles de Tel Aviv, habitan altillos con la luz encendida hasta el amanecer subiendo textos en Buenos Aires, Brighton, Nimes, Cochabamba, Berlín; sepámoslo o no forman parte de nuestro vocabulario diario. No necesitaron resucitar, están vivos y además participando de una orgía perpetua, como dijera Flaubert.

  • AXEL SELLARS

    Mi relación con Axel Sellars, comenzó en San Isidro, en el Colegio Nacional, cuando durante dos años fue nuestro profesor de literatura; yo era entonces, un adolescente de 16 años, él un profesor australiano de 23, que hacía su tesis sobre literatura argentina.

    De entrada nos cayó bien a todos; era no sólo aire nuevo, sino que vino en jeans, con un blazer azul y se lo notaba incómodo con la corbata. Tenía un aire adolescente, que lo hacía una rara avis entre sus colegas, todos muy formales, cuando no anticuados. Estaba totalmente sorprendido por todas las veces que le preguntábamos ¿Por qué había venido a la Argentina? Nos parecía más lógico, que fuéramos nosotros los que teníamos que partir al exterior.

    Los que hablábamos inglés, comenzamos a practicar un juego que consistía en traducir literalmente expresiones de un idioma al otro. Esto lo hacíamos en juntadas en Pepino, donde nos reuníamos a comer hamburguesas y a charlar durante horas; así “La Concha de la Lora”, pasó a ser “The Parrot’s Cunt”, “Tirame el fideo” devino “Throw me the Noodle”, Perón, obviamente fue John Sunday Big Pear”; un día compramos entre todos un billete de lotería para ganarnos, cosa que no pasó el “Fat of Xmas”. Como contrapartida “Pay attention” fue “Pagá atención”, “Out of the Blue”, “Fuera del Azul”; “Fuck yourself” fue “Autogarchate”; “William Shakespeare” pasó a llamarse “Guille Sacudelanza”. Cuando llegaba la cuenta alguien comenzó a decir “Putting was the goose” y cuando a alguien lo agarraban in fraganti, se impuso el “Bad Milk”.

    Él fue quien despertó mi gusto por la literatura y quien nos alentó a escribir. Una vez nos propuso un concurso literario, que consistía en intentar superar el cuento más corto del mundo. Ante nuestra sorpresa, eufemismo por ignorancia, nos puso en antecedentes. Nos informó que hasta entonces, un tal Augusto Monterroso, figuraba en todas las antologías, como el autor de semejante logro, y que su cuento se llamaba “El Dinosaurio” y que dice; “Cuando se despertó, el dinosaurio todavía estaba allí”. Eso era todo, pero me deslumbró. Casi sin palabras nos mostraba un mundo: dos monstruos estudiándose. Aún no había terminado nuestro asombro, cuando Axel agregó que los triunfos son tan pasajeros como los fracasos, y que entonces, otro escritor, Luis Felipe Lomelí, lo desafió con “El Inmigrante”, que dice “¿Olvida usted algo? Ojalá”, lo que me volvió a sorprender y entonces Monterroso, nos dijo Axel, lo superó mejorando su cuento: “Dinosaurio, ¿todavía aquí?” Esto provocó a Lomelí que mejoró el suyo, y Axel nos leyó la nueva versión: “Olvido premeditadamente”, y entre risas y asombro nos leyó la última versión de “Dinosaurio”, “¿Rex?” y estallamos en carcajada.

    Axel hizo un largo silencio y alguien dijo que no podía haber algo más corto y que entonces era imposible superarlo. A lo que Axel, irónico, agregó que Lomelí, lejos de amedrentarse lo había superado y que esperaba que alguien de entre nosotros, dijera más con aún menos. Axel hizo silencio, nos escudriñó entre desafiante y sobrador, anunció que el título del cuento de Lomelí, era “Me dejaste sin palabras”, volvió a mirarnos, caminó hasta el pizarrón y escribió

    ” ”

    .

    A la edad que teníamos, un triunfo deportivo, la primera novia, la primera vez, provocan una conmoción y todos estábamos deseosos por competir y ganar.

    A la siguiente semana Axel entró en el aula, como siempre lo hacía, cargado de libros que acomodó sobre su escritorio. Apartó un paquete envuelto como regalo y de una carpeta sacó las hojas que le habíamos entregado. Con cara seria anunció que había un ganador indiscutible. Este cuento, nos dijo, cumple sobradamente con los requisitos de la consigna y supera al cuento de Lomelí, menos que esto sería la página en blanco.

    Nos mataba la ansiedad, ¿Quién sería? Los nombres de Inés, Eduardo, Tomás y Ana se barajaban como uno de los probables ganadores.

    “Este cuento, en su despoiamiento, cobija la totalidad, la forma es perfecta e ideológicamente, se acerca a lo que humildemente me atrevería a llamar “la verdad”, whatever that might be”; aseveró Axel. Ahí, me pareció, sospechar al ganador.

    Nombrar -continuó- siempre implica empobrecer,marcar un límite; las etiquetas ocultan. Dios (ya no tuve dudas, iba a ponerme de pie, sin embargo, bajé la vista) ha sido la invención ante la cual nos han hecho creer nuestra insignificancia, nuestra finitud, nuestra sumisión, nuestra imperfección, nuestra ignorancia, nuestra fealdad, nuestra vileza. Por todo ello, es que le hemos atribuido trascendencia, eternidad, perfección, bondad, sabiduría, belleza, justicia, invisibilidad. En nuestra cultura nos expulsó del Edén y nos condenó a fuego eterno en caso de persistir en rebeldía, y otra eternidad en caso de obsecuencia. Aquí Axel hizo una pausa y agregó:El solitario no tiene testigos. Carece de espejo.

    Homero, ciego, nos develó un mundo.

    Platón, libera a su filósofo de la ceguera de la caverna.

    Borges, ciego, nos guía por un laberinto de espejos: el infinito estuario, donde se refleja la infinita llanura.

    Axel se acercó al pizarrón y escribió

    ” DIOS “

    .

    And the winner is, y pasé al frente orgulloso y tímido, me entregó el premio que fue “Historia de la Eternidad” de Borges, hubo aplausos, gritos y abrazos y comencé a salir con Ana.

    Para mañana lean en el diario La Nación el arículo “Todo lenguaje es fascista”, es una crítica que escribí, sobre un texto de Rolland Barthes, lo discutimos, vayan pensando, nos despidió Axel.

    “Bad Milk”, profesor, mañana es”Little Tap’s Day”, es 7 de noviembre, no hay diarios.

    ¿Y eso?

    Vaya pensando magister.

  • DOS GRADOS

    Enero 2019 – Julio 2019. La misma temperatura en Edimburgo y San Isidro. Me agrada que dos ciudades tan distintas compartan la misma temperatura: dos grados centígrados. No puedo decir lo mismo de otros guarismos, en grados de inflación, llevamos amplia ventaja, jamás seremos alcanzados por Escocia.

    Es enero, camino por George Street con el frío de julio, pero sin el cielo celeste de San Isidro, ni el sol plateando el inmenso río. He llegado a la Royal Mille, me detengo ante la estatua de Adam Smith (1723-1790). Who’s that granny? escucho al niño de 9 ó 10 años señalando desde su enfundada mano amarilla al pétreo pensador.

    Un hombre muy inteligente que le enseñó a la gente a usar su dinero con eficiencia.

    Sistema: ese chico estaba aprendiendo, lo que a su edad, yo aprendí de Ángel, el cartero. Me quedé pensando en una situación semejante: un niño le pregunta a la abuela ¿Y ese quién es? San Martín, Urquiza, Alvear, Roca, Mitre, Belgrano, Rosas, Dorrego, Garibaldi están a caballo, blandiendo la espada, alentando una avanzada, ¿Qué contestan las abuelas? ¿Qué sistema les podrían explicar a sus nietos con tantos militares en armas?

    Un día me salí del sistema, pero sin rompimiento, (el mundo es tan vasto, tan extraño, que hay lugar en él para que todos estemos equivocados). Fui Wakefield, me propuse serlo, nunca necesité ser Bartleby: nadie me hizo tanto daño como para decir “I would prefer not to”. Sigo viajando para tratar de entender, ¿para recordar?, nunca para olvidar.

    Edward Thomas Lawrence, nació en Gales, estudió en Oxford, sin embargo en Gran Bretaña, estaba pero sin ser. El día, que en el desierto, vistió árabe, comió árabe, pensó, sintió y balbuceó árabe, comenzó a ser y fue Lawrence de Arabia.

    William Henry Hudson, nació en Quilmes, de padres norteamericanos, pero encontró su ser en la lengua inglesa; ninguno de sus libros sobre nosotros, fue escrito en español.

    “En medio de la confusión aparente de nuestro misterioso mundo, los individuos están tan perfectamente ajustados a un sistema, y los sistemas entre sí y con un todo, que un hombre con sólo apartarse de su sistema un instante, se expone al temible riesgo de perder para siempre su lugar en el mundo. Al igual que Wakefield, puede convertirse, por así decirlo, en el desterrado del universo”, nos recuerda Hawthorne.

    Tal vez como sociedad, la Argentina viene siendo Bartleby, y desde 1930 está diciendo “I would prefer not to”. ¿Qué? Preferiría no crecer, preferiría seguir cantando “combatiendo al capital”, preferiría no hacerme cargo de mis torpezas, de mi desorden en el manejo de la cosa pública, ya que como nos recuerda Borges en el “Evaristo Carriego” (1930), la cosa pública no se entiende como de todos, sino como de nadie, por eso -agrega- robar dineros públicos, no es considerado un crimen en la patria. Preferiría culpar al Imperio Británico, al capitalismo Norteamericano, a los fondos buitres, preferiría que me juzgue la historia, cuya absolución doy por garantizada, preferiría la sumisión al Estado y la bendición del Papa peronista, preferiría por siempre ser Peter Pan.

    Historiadores, economistas, escritores, periodistas señalan mayoritariamente al 6 de septiembre de 1930 como el día del quiebre de la nación, con el golpe de Uriburu a Yrigoyen.

    Vale recordar que trepado al zócalo del auto del General iba el Capitán Juan Domingo Perón.