Durante los años de bonanza he empleado mi tiempo en estudiar, en viajar y en comer en buenos restaurantes, algunos memorables, ya que siempre he gozado el arte del buen comer y mejor beber que durante muchos años denominé “Gastrosofía”; es decir la sabiduría del estómago.
Cuando digo comida hablo de almuerzos o comidas a la noche. Cuando digo “picoteo” hablo de calidad deliciosa pero para comer parado, o sentado a una barra o simplemente para llevar a casa o aún, por lo irresistible para picotear por el camino.
He gozado, para mí, los mejores desayunos de mi vida en el regio Hotel Llao – Llao de Bariloche. Esos desayunos son espléndidos en calidad, variedad, servicio, ambiente y panorama visual. Si se me permite: el mejor del mundo que conozco.
“Aramburu”, en Recoleta; “Don Julio”, en Palermo, “Garabato”, en Nuñez, “Il Materello”, en La Boca, “Kaupé”, en Ushuaia, espléndidos, cada uno en su estilo, tanto en lo que cocinan y en el como te lo traen a la mesa.
Me ha gustado comer en “The Mermaid”, en Rye, South Sussex , Gran Bretaña; en “Enoteca Pinchiori”, en Florencia; en “La Tour d’Argent”, en París, en “Armani”, en el edificio más alto del mundo en Dubai; en “The Courtyard”, en Beijin, frente a la Ciudad Prohibida donde comí un ojo de bife argentino acompañado de un Malbec de Catena Zapata inolvidables; en el “Rainbow Room”, en el piso 65 del Rockefeller Center en New York. Hay muchos más, los nombrados son los que más he gozado por sus productos, presentación, sabor, servicio, ambiente y vista panorámica en varios de ellos.
En tiempos de retracción económica, como los que vivimos, no hay que desesperar, hay que ser creativo, esforzarse más y buscar soluciones. En el párrafo siguiente va el mapa de lo que llamo el “picoteo”.
- Los bizcochitos de queso de la panadería “la Argentina” (no llegan a casa).
- Las media lunas de grasa de la panadería “La Nueva Reina”.
- Las media lunas de manteca de La Mantequería.
- Las empanadas fritas de carne cortada de “La Vaca”.
- El pancho de “Coquito”
- Las empanaditas de carne y de pollo y curry de “Jacinto”.Todos estos en el mapa barrial de San Isidro, donde vivo.
- En San Telmo adoro la porción de pizza con fainá de “Pirilo” (1932) de parado en 4 metros cuadrados una porción gruesa de mozzarella, bien grasosa y sabrosa con un fainá inolvidable. Me encanta picotear las excelentes tapas de “Sagardi”. En la Boca, la fugazetta de Banchero, sus creadores (1932)es un deleite y en Nuñez las Pizzas de Kaliz son un don de los dioses.
Almuerzo y como mucho en casa, y en casa de cocineros amigos, son tiempos duros para un hedonista, pero estoy haciendo todo para volver a las pistas internacionales, nacionales, provinciales y municipales y de ser posible habrá que ir a comer al lado oscuro de la luna o agarrar la escopeta y salir a cazar liebres, perdices, copetonas, o en su defecto corruptos, que es una especie que no está en peligro de extinción y que son los que provocaron estos tiempos duros.

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