MIS REPÚBLICAS

Estimo que la primera noción de “república” fue visual, creo haber visto la palabra acuñada en una moneda y con dificultad haberla leído, después la vi impresa en una estampilla. En la moneda estaba San Martín, en la estampilla Eva Perón.

Mi segunda “república” fue en una charla en un almuerzo en casa donde cobré conciencia del significado, se me dijo “Res” es cosa, “pública” es de todos. “Es la casa de todos” dijeron a coro madre y padre y uno de los dos agregó “de los que querés” y el dedo marcó San Martín y “de los que detestas”, y el mismo dedo señaló Eva Perón. La república es de todos. Fue mi primera lección de Fé Democrática. No la olvidé nunca.

Mi tercera “república” fue la lectura de “La República” de Platón comprada en 1970, en la edición de Eudeba para estudiar Introducción a la Filosofía con la brillante Alicia Paéz, querida profesora de la UBA que le ponía una pasión que contagiaba; ella fue la que mencionó la edición traducida con introducción y notas del profesor británico Francis Mac Donald Cornford (1874 – 1943), que resultó mi cuarta “república”, que compré en Londres al poco tiempo de haber llegado en julio de 1978 en la edición de Oxford. Ambos libros están frente a mi sobre mi escritorio, y éste último aún conserva el steaker OUP (Oxford University Press) y el precio 1 Libra y 95 peniques que en ese entonces equivalían a U$S 3.84, hoy esa misma edición usada oscila entre U$S 5.25 y U$S 30.25, una exacta a la que tengo, con la tapa con la imagen de Platón en azul del busto del filósofo que está en el Museo Estatal de Berlín se ofrece por U$S 16.69. ¿Por qué todo siempre cuesta más en todas partes?, ¿Por qué siempre tengo menos plata a medida que pasa el tiempo?, ¿Por qué me hago siempre preguntas cuyas respuestas ya sé y además busqué? (y sí GATA FLORA).

Mi quinta “república” es la de la actualidad y cuando digo actualidad quiero decir desde la democracia recuperada en 1983 es decir Alfonsín, Menem 1 Menem 2, de la Rúa, Duhalde, Kirchner 1, Kirchner 2, Kirchner 3, Macri, Fernández – Kirchner 4, Milei. Algo así como Francia, que también esta transcurriendoi su quinta república: la primera (1792 – 1804), la que nace con la Revolución y la caída de Luis XIV y termina con Napoleón coronado Emperador. La segunda, la más breve (1848 – 1852) con la caída del Rey Luis Felipe I y el golpe de estado de Luis Napoleón Bonaparte que dio inicio al segundo Imperio. La tercera (1870 – 1940) tras la caída de Napoleón III y termina con la invasión nazi La cuarta (1946 – 1958) creada al final de la Segunda Guerra Mundial y la quinta república desde 1958 hasta el presente, obra de Charles de Gaulle que dictó la nueva constitucióin.

Todo esto para expresar lo que me molesta del estado actual de la República Argentina, que a veces me harta, me enoja, me indigna y que a pesar de todo amo. La verdad que salvo la presidencia de Alfonsín, que con sus errores en economía, considero la más digna, la más honesta y la no corrupta, las restantes han sido para mí la degradación más abyecta de un peronismo decadente, fascista, corrupto en grado superlativo que condujo a la elección de un personaje conflictivo, por momentos audaz, por momentos payasesco, por momento hermano dependiente, pór momentos lame culos de Donald Trump y en los últimos tiempos con muestras nuevamente de corrupción.

Como ayer vuelvoi a mi “cuarta república”, a la de Platón

“¿ A quiénes puedes llamar verdaderos filósofos?” , le pregunta Glaucón a Sócrates y éste le responde “A los que les gusta contemplar la verdad”, y continúan conversando sobre la diferencia entre opinadores (filodoxos) y conocedores (filósofos) que son los que tienen grandeza de alma, conducta justa, mansa y no insociable y violenta, que practiquen el don de la buena memoria, que quieran aprender, que sean afables, amigos de la verdad, la justicia y la templanza. Todos valores que hacen a la ética propia de cada profesión y de cada individuo y que no se disfracen de algo que no son y ocupen un lugar del que son indignos y que a todas luces no es para ellos. Escribo esto siguiendo a Platón, pero habiéndolo hecho una forma de vida y me parece que si esto llegara a ser leído por un político estoy seguro que se moriría de risa y diría argentinamente “pobre boludo idealista.”

Es verdad, el filósofo no tiene otro camino que la soledad, siempre fue así, pero un día Zaratustra bajó de la montaña.

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