Cada vez que un chico de entre 12 y 17 años me hace esta pregunta, que hoy lleva por título este artículo, suelo recurrir a esa historia que una vez me contaron en la fortaleza de Fatehpur Sikri que fue capital del Imperio Mogol, construída por el emperador Akbar alrededor de 1580, en el estado de Uttar Pradesh, distante unos 40 Km de Agra, India. Era una noche de luna llena, estábamos comiendo, sentados sobre una alfombra, en el desierto y fumando de un narguile y mientras gozábamos del reflejo de la luna sobre el techo de calaíta o turquesa tan particular de una de las casas del palacio, alguien contó la historia que yo utilizo para responder. Aquí va:
Maestro ¿Qué es la filosofía?
Buscar un gato negro en un cuarto oscuro.
Maestro ¿Qué es la mística?
Buscar un gato negro que no existe en un cuarto oscuro.
Maestro ¿Qué es la religión?
Buscar un gato negro que no existe en un cuarto oscuro donde hay otro que dice “Yo lo tengo”.
Preguntar para qué sirve la filosofía es casi como preguntar ¿para qué sirve la vida? Te la dieron, no la pediste, GOZALA, como mucho la tenés por 100 años, después la eternidad del silencio y luego el polvo y el olvido. La vida es una maravilla, la filosofía, el arte, la lectura y los viajes también. De acumular dinero, poder y fama de eso no sé nada y poco me interesa.
Filosofar es preguntarse ¿qué es esto que estoy haciendo en el mundo? El chico que pregunta ya está siendo un filósofo, sépalo o no filosofar es haberse hecho esa pregunta y querer saber qué responieron todos los que nos precedieron en el 900 AC en Grecia y todo a lo largo de la historia hasta hoy.
La vida está y es lo que sabemos que es, lo que nos ocurre todos los días y lo que no queremos que nos ocurra jamás, como la guerra en Ucrania, los terremotos en Venezuela, la Inquisición, el comunismo, los parásitos que dicen representarnos, la enfermedad, la injusticia.
La filosofía como el arte, como los viajes son una constante pregunta donde todo es “un como si”. La vida como una gran obra de teatro cuyo argumento escribimos todos los días, diseñamos el decorado, dirigimos, actuamos y al final de la función a veces nos ovacionan y otras nos abuchean. La filosofía, la literatura, el arte y los viajes son distintas maneras de preguntar, no son una respuesta. No la hay.
La acumulación de dinero, el poder, la fama, en cambio, sí son una respuesta. Creen tenerla.
Distintas maneras del “Carpe Diem” El THE END es igual para todos. Vos elegís.

Deja un comentario