A las 8 am entro en el supermercado; me gusta ir a esa hora, el estacionamiento está casi vacío, por lo general soy el que inaugura la caja y en no más de 15 minutos, ya estoy fuera. Salvo el otro día que la número uno fue una señora oriental joven, que ya he visto otras veces y que no habla español. Hay un repositor de góndolas muy amable que suele ayudar a clientes con alguna demanda . Observo que la oriental se acerca al repositor, le sonríe y le hace un gesto girando la muñeca como cuando uno replica la abertura de una cerradura. El empleado sonríe también y le pregunta “¿Baño?” La mujer vuelve a sonreir con expresión de alivio. Habiendo terminado mi compra llegamos los tres juntos a la única caja habilitada a esa hora temprana. El muchacho le dice a la cajera: “Me das la llave del baño”. La cajera lo mira y le dice “¿Otra vez?, la china esta, ayer también”, pero le da la llave, la oriental moviendo el dedo índice “Korean, china no”, la cajera sonríe y por lo bajo le dice al repositor “la misma cagada”, se da cuenta que la escuché y se disculpa y agrega “debe ser turista”.
Subo al auto y mientras pienso que en el fondo todos somos turistas, también pienso si lo de “la misma cagada” se refería a china, coreana , da lo mismo o si ayer la coreana había dejado una “cagada” en el baño. Mis 3 noches en Rameshwaram, mis 10 días remando el Amazonas, mis 2 años en el sur de Francia, mi cabalgata por Mongolia, los 100 años que con suerte vivimos, sí, no me caben dudas, en la vida somos tan sólo turistas. En la radio una refinada voz femenina recita con ritmo excelente y sentida emoción “Macbeth” de Borges: “Nuestros actos prosiguen su camino/ que no tiene término/ maté a mi Rey/ para que Shakespeare urdiera su tragedia”. Sigue mi mente repitiendo cosas que se me ocurren “Traicioné a mi maestro para que Poncio Pilatos se lavara las manos”; “Me lavé las manos para hacer responsable al pueblo de una muerte que no me importaba”. “Crucé el mar para que los nativos de esta nueva tierra fueran nombrados indios”.
Llego a casa, acomodo las compras. Ya sentado al escritorio sigo leyendo: “Después de 2000 años, Roma sigue siendo la base del Mundo Occidental. Que Londres sea la capital del Reino Unido es que los romanos la convirtieron en capital de la provincia de Britania” Mary Beard “SPQR”, un poco más adelante, la amena y brillante historiadora británica comenta que en Groenlandia los arqueólogos buscan restos de la polución industrial de Roma y agrega que otros investigadores colocan bajo el microscopio excrementos humanos de una fosa de Herculano, para estudiar la dieta de los romanos tal como entraba y salía de su tracto digestivo y describe que los restos muestran huevos y erizos de mar.
Sí, nuestros actos prosiguen su camino: nuestras cagadas son parte de nuestra identidad,oriental, romana y argentina.

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