Autor: alejandrofrango.com

  • DICCIONARIO DEL VIAJADOR (Capítulo 5)

    L

    LEALTAD, a uno mismo, sólo a uno mismo y nunca más que a uno mismo. Todo lo contrario al Día de la Lealtad al líder que fuere.

    LOBOS, no sé si nos seguían, pero verlos asomarse por el risco de la montaña cuando cabalgábamos en Mongolia, más el vuelo de los halcones cazadores, las huellas demasiado frescas de los osos, las miles de suricatas, las truchas nadando por debajo de las aguas congeladas del lago Khousgol y los 40 millones de caballos salvajes, era estar viviendo otros tiempos en pleno siglo XXI, un mundo sin que en 15 días sonara un solo invasivo celular.

    LONDON, Jack (1876 – 1916), imposible no asociar esos lobos curiosos de Mongolia a los lobos que nos contó Jack London en sus cuentos “El hijo del Lobo”, “El Llamado Salvaje”, “Colmillo Blanco” y tantos otros que poblaron mis sueños de lector y que formaron parte de mi equipaje de viajador. And by the way, 78 Onslow Gardens South Ken, mi casa en London que no tiene nada que ver con lobos, pero si conmigo que soy una mezcla de gourmand, filósofo y salvaje.

    LL

    LLANTO, el de los niños me conmueve en lo más íntimo, el de los adolescentes me preocupa, el de los adultos debe ser dolor intenso, el de los ancianos me vuelve a conmover profundamente, ahora si a todos esos llantos les tiramos bombas que destruyen edificios y sembrados, plazas y templos, calles y bosques, vidas de niños, adolescentes, adultos y ancianos, digamops que esto último puede estar pasando en Ucrania, o en Irán, o en Siria, o en la Franja de Gaza o en Israel, me conmueve, me preocupa, me duele y me irrita. Nunca estuve como viajador en una guerra, ni lo deseo pero algo está ocurriendo que tal vez nos haga llorar a todos, ¿conocerá el llanto Putin? No me refiero al ajeno, sino al suyo. Es imposible ¿no? Hay veces que lo que escribo me da ganas de llorar, por lo pelotudo, digo.

    LLAVE, el día que con un bolso pequeño, el pasaporte, dos libros, poco dinero y aún menos ropa, tomé un tren en Avignon para París y desde ahí un avión a Moscú y de ahí otro a Sri Lanka, para llegar después en barco a India y no tuve que llevar ninguna llave ya que no tenía ninguna casa, ni tuve que dejar a nadie que alimentara ningún animal ni tuviera que regar ninguna planta, ni decirle al lechero que no dejara botellas en el umbral por los siguientes seis meses. Bueno ahí se hace carne aquello de que la libertad está en la nada.

    LLUVIA, para mí es Música Líquida. Una de las muchas razones por las que amo a Gran Bretaña, es por aquello que a los británicos les causa molestia: el Fucking British Weather que a mí me encanta. Salir con lluvia desde el centro de Londres y llegar a Rye en South Sussex aún lloviendo y regresar de noche con la lluvia golpeando el parabrisas es para mí FESTIVALERO (neologismo que aprendí ayer).

    M

    MATRIMONIO, amor en fotocopias.

    MERMELADA, cuando alguien dice “mermelada de naranjas”, me da cosa porque “mermelada” es solamente una confitura hecha con naranjas. No hay mermelada de ciruelas o duraznos, esos serán dulces o jaleas de ciruelas o duraznos. Siento lo mismo cuando alguien dice “tenemos empanadas de carne cortada a cuchillo” (¿y con qué la vas a cortar a la carne, con el pene?). Hay empanadas rellenas de carne picada o de carne cortada.

    MUERTE, mis amigos ya lo saben, en mi tumba esculpan “EN TOTAL OPOSICIÓN A MI VOLUNTAD”

  • DICCIONARIO DEL VIAJADOR (Capítulo 4)

    I

    INMENSIDAD, mirando el cielo en Patagonia, Islandia, Alaska; también la aurora boreal en Cabo Norte (NordKapp) Noruega o recorriendo la estepa en Mongolia, en algún desierto o andando durante 15 días en cualquier sendero de los Andes o el Himalaya. En globo en el desierto de Abu Dabi y también la vastedad del océano, pero no es lo mío, el mar me agota y de noche me aterra.

    INTERNACIONAL, lo leo como “universal”, de lo contrario es burocracia pura y dura.

    INDIA, INGLATERRA, ISLANDIA, ISLAS MALDIVAS, ITALIA, es curioso, los lugares que por razones diferentes más me han gustado, donde más he gozado, donde me sentí bien recibido comienzan co “I”, al igual que INDEPENDENCIA.

    J

    JARRAS DE PINGÜINO, un símbolo de la identidad argentina, hasta, o tal vez precisamente por venir de Europa. Me intrigaron siempre, ¿por qué de todos los países que gozan de la presencia de pingüinos en sus costas: Australia, Nueva Zelanda, República Sudafricana, Chile, Uruguay, Argentina y son productores de vinos, a los únicos que se les ocurrió servirlo en jarras en forma de pingüino fue a nosotros. Me dije, ahí hay una historia, pues a contarla, a investigar, a coleccionar, a mostrarla, a compartirla, a hacerles decir algo, a dignificarlas y así lentamente en marzo de 2004 con la compra del primer ejemplar en el bajo de San Isidro “of all places” (como dice Cortázar en “La Vuelta al día en Ochenta Mundos”, hablando de la India), un espléndido ejemplar colore marrón de “Colonial Loza” que ostenta el número 1, y fue bautizado como Lord Brown Junior y catalogado como “Gulliverino” y que forma parte del “Penguin Club” comenzó este afán que hizo que en agosto de 2021 me asociara con Joaquín Martínez Herrera y fundáramos el “Museo Virtual de la Jarra de Pingüino,” inaugurado el 9 de mayo de 2022 y publicáramos el libro “Jarras de Pingüino” en abril de 2023 y comenzáramos a producir las jarras que hoy son emblema del Museo, que busca intensamente salir de la virtualidad y hacerse Museo físico y ser un centro cultural donde se exhiban en 6 salas los hasta hoy 288 ejemplares, que por sus tamaños se han clasificado en Pulgarcitos, Davides, Gulliverinos y Goliates y donde haremos talleres creativos de nuevas jarras y nos sentaremos a contar historias y a tomar vinos argentinos y a ser un centro de presentaciones de nuevos vinos y un larguísimo etcétera que nos permita expresar todo lo que hemos aprendido sobre las jarras desde nuestra ignorancia haciendo una simple pregunta ¿por qué pingüinos?. Fueron 141 los entrevistados donde la respuesta por lo general comenzaba con el clásico modismo argentino “ni idea” y a continuación una perorata ilógica que me recordó aquello de Borges de que no hay peor insulto para un argentino que ser escarnecido en público, es decir tomado por ignorante y entonces en vez de decir no lo sé, lo invento. Así nos va. Mientras tanto entren en jarradepinguino.com, visiten las salas desde su celular, lean nuestro libro, entren en nuestra tienda para ver los productos que ofrecemos y que haya sensatez en el mundo. Y de paso, un chascarrillo, siempre es bueno recordar que el anagrama de ARGENTINO es IGNORANTE y a comerse una palterga, que si no les gusta la palta hay… .

    JUGAR, la vida en el fondo es un juego donde hay los que hacen trampa, los que se la creen, hay algunos que juegan bien y muy pocos con excelencia y elegancia, hay también los que se van al mazo. Escribió Pierre Matthieu (1563 – 1621): “La vida es una mesa donde vemos jugando a cuatro jugadores. El TIEMPO, está a la cabecera y dice “¡Paso!”. El AMOR apuesta el resto y tiembla, El HOMBRE pone buena cara y La MUERTE se lleva todo”.

    JUSTICIA,dicen que es dar a cada uno lo suyo. El asunto es ¿quién lo dice? En “La República” de Platón hay nociones muy interesantes, ya que ese diálogo trata sobre el Estado Ideal que sería el ambiente perfecto para que el individuo desarrolle éticamente y con justicia sus tareas, los invito a leerlo. Soy escéptico al respecto y no creo ni en la justicia divina, ya que creo que “Dios” es un concepto y no un sujeto, y en la justicia humana me da la impresión que no hay demasiados ejemplos como para creer en ella.

    K

    KAFKA, Franz (1883 – 1924) volver a él siempre, al igual que volver a Shakespeare, Joyce, Borges, Heráclito, Nietzsche. En verano aparecen en casa cucarachas y cada vez que me topo con una, sí claro me recuerda a Gregorio Samsa y me da una sensación de… creo que la palabra es ternura, pero aplasto a la cucaracha de un golpe. Ternura y violencia la materia de la que está hecho uno ¿todos? ¿el universo? Estuve en Praga, que está plena de espíritu kafkiano, los remito al artículo subido el 1 de noviembre de 2025 “Praga”, que es mi homenaje a Franz.

    KOENINSBERG, Sapere Aude, sí por favor.

    KILÓMETROS, lo que más he acumulado en mi vida en términos numéricos ¿dinero?, no, sin embargo me pregunto ¿por qué? Y si bien soy contradictorio con respecto al mismo, ya que cada tanto compro un billete de lotería, siempre me pareció que “hacer dinero” lleva demasiado tiempo y a éste lo he usado en leer, viajar y ahora en escribir, actividades que llevan aún más tiempo, pero al menos a mí me dan un inmenso placer. Quiero ser sincero me hubiera encantado ser un rico heredero y que el dinero hubiera llegado como nos llega el aire, así naturalmente, casi sin darnos cuenta. Como ven ternura, violencia e ingenuidad la materia de la que estoy hecho.

  • DICCIONARIO DEL VIAJADOR (Capítulo 3)

    F

    FALKINAS, es el nombre con que me refiero a las islas Malvinas después de mi viaje a ellas en julio de 2017, creo que sería la manera más diplomática de acercarnos a una solución racional del conflicto más que centenario, pero tengo dudas de que ninguna de las partes esté a la altura de las circunstancias. Así nos seguirá yendo.

    FILOSOFÍA, la volvería a elegir como carrera. Leo a los filósofos casi a diario. ¿Mi filosofía? Muy simple, hacer todo lo que deseo sin depender, sin molestar y sin convocar a nadie: la vida es una fiesta (pero no para todos) y tiene el peor de los finales (eso sí para todos). Heráclito, Spinoza, Bacon, Locke, Hobbes, Schopenhauer, Nietzsche, Wittgenstein son los que más he leido y los sigo estudiando.

    FRATERNIDAD, el concepto que completa la Santísima Trinidad: LIBERTAD, IGUALDAD. El vínculo entre hermanos unidos por la sangre, los amigos más queridos son hermanos. Los masones se reconocen hermanos.

    G

    GEOGRAFÍA, la grafía de la tierra. Hay que aprender a leerla: ahí está todo. “Lo que fue volverá a ser” dice el aforismo 79 de “Movimientos del Pensar” de Ludwig Wittgenstein. Ante la hecatombe hay que estar a orillas del mar, lo que es agua será tierra, la tierra se transformará en agua. Caminen, miren, escarben, encontrarán amonites, restos marinos, por ejemplo en la inmensa estepa patagónica.

    GOZAR, lo más que se pueda, para mí el Carnaval es ruido, caminar por los senderos del Himalaya es estar muy cerca del cielo. Estuve en ambos.

    GRASA, la palabra que más uso para referirme a todos los políticos sin excepción alguna, a todos los hipócritas que pueblan el mundo. Pueden ser universitarios, vivir en bellas residencias, conducir buenos autos, estar muy bien vestidos, ser socios de los mejores clubs: estas son algunas de las características de senadores, diputados y secretarios de estado de cualquier gobierno. Hay una casi imperceptible marca en el orillo que los delata, dije casi. No es un concepto clasista: hay espléndidos individuos ricos que gozan de lo recién enunciado y hay personas de origen obrero que han progresado y entrado en esos círculos con similar y merecido goce. Hay otros que confunden cantidad con calidad. Hay alta calidad humana en todos los estratos de la sociedad, hay baja calidad también por doquier. A esa baja calidad llamo GRASA. En el país nuestro abundan, es más son mayoría. Por eso nos va como nos va.

    H

    HOGAR, todo el planeta (para todos), ese espacio que uno elige para sí mismo y para ofrecerlo en Hospitalidad. El hogar es también el sitio del fuego, al lado del cual siempre se ha filosofado.

    HORIZONTE, es para el viajador el equivalente a la bandera nacional para los ciudadanos.

    HOSPITALIDAD, la fraternidad de la gente de alta calidad humana; me brindaron techo y abrigo sin necesidad de pedirlo un guarda del tren de Las Nubes, varias familias campesinas, muchos camioneros, un pastor de llamas, dos empresarios, un cirujano cardiovascular, un minero, una duquesa francesa, un cartero, dos obreros de la construcción y debo decirlo por más que parezca increíble y en tres oprtunidades, un obispo.

  • DICCIONARIO DEL VIAJADOR (Capitulo 2 )

    C

    CAMINO, si ya sabemos que “no hay camino, y que éste se hace al andar”, para mí el símbolo más claro de la libertad, del movimiento, de la aventura. Un día de intenso calor salí de la casa en que me hospedaba en Kandy, Sri Lanka y sin saber como me metí en una selva que a medida que avanzaba por el sendero se hacía más tupida y al mismo tiempo más oscura, más secreta y más bella. Andaba en esa suerte de ensoñación que siempre produce la belleza, pero comencé a inquietarme, la selva puede guardar misterios y a veces peligro. Al costado del camino una choza hecha con enormes hojas de palmas y banano, albergaba en su interior a un hombre barbado sentado en posición de loto frente a una vela. Iba a preguntarle por dónde seguía el camino, pero no me pareció apropiado sacarlo de su meditación, una voz interior me decía ya lo vas a encontrar. En tiempos de Waze, mapas, chat GPT, oráculos digitales, me place pensar que aún hay lugares con gente meditando frente a una vela. Muchos años después en la Pampa de Achala, salimos a caminar con mi amigo Horacio, un sendero por momentos escarpado, exigente pero no peligroso, hasta que súbitamente y sin nada que lo anunciara, una niebla intensa lo cubrió todo y nos desapareció a uno del otro, después llegaron los perros salvajes, se disipó la niebla y nos cobijaron unos paisanos, dormimos y desayunamos mate y costillas de cordero. Sí, se hace al andar. Machado, Antonio sabe.

    CINE, (kinema=movimiento, graphein=escribir o grabar), escribir el movimiento, escribir y moverse. Let’s go to the movies. El cine es esa magia que nos pone ahí en ese otro lado. Cuando viajo estoy en mi película como actor, director, guionista, montajista, víctima, victimario, hombre, mujer, asesino, policía, el Llanero Solitario. Se encienden las luces, se apaga la magia. El índice de inflación 31,2 en el año. (Ver artículo “Homenaje al Cine” subido el 2/1/”6)

    CIVILIZACIÓN, una interpretación del caos que aceptamos o rechazamos total o parcialmente. Suelo preguntarme lo siguiente ¿de los más de 8 mil millones que somos, cuántos piensan? Hay veces en que estoy enojado con la condición humana y digo “sólo comen, cagan y cogen”, y cuando estoy muy enojado utilizo la segunda persona del plural en vez de la tercera. En momentos de indignación suprema que parece que aumenta con los años…bueno mejor dejémoslo ahí porque hasta yo me pongo preso a perpetuidad por apología del genocidio.

    CH

    CHAU, adiós en español, hola en italiano, ese es el problema argentino con tantos italianos que llegaron, con la misma palabra decimos cosas opuestas. Así nos va.

    CHOCLO, la mazorca, Rosas la hacía poner en el culo de los que no pensaban como él, precursora de la picana. Popeye el nefasto e impotente personaje de la novela “Santuario” de William Faulkner que violó ano vaginalmente con una mazorca a Temple Drake, a nosotros nos gusta comerlo (al choclo) y hasta un tango tenemos de Discépolo. Es increíble la versatilidad del choclo, tapa cualquier agujero. Ya lo dije así nos va. ( ver ats.”Entre Michel y Walt sibo el 16/10/25 y “Nota sobre W. FAulkner subido 21/10/25 y

    CHONGO, también relacionado con el culo propio o ajeno en un encuentro casual como son los encuentros sexuales de los viajadores.

    D

    DESAYUNO, primera comida del día, a veces en algún viaje la única del día. En Gran Bretaña son excelentes; pero los mejores lejos los del Hotel Llao Llao de Bariloche: es el ambiente, el paisaje, la variedad, la calidad, la abundancia, el sabor; uno quisiera prolongarloi horas y si llueve ni les cuento y nevando ( ) me he quedao sin.

    DESCANSO, una buena ducha caliente, una comida con vino, sueño, cama y a seguir el camino.

    DESEO, de lo que fuere. El permanente erotismo de la vida en todo, en el viaje, en la lectura, en la escritura, en la comida, en la amistad. La vida es erótica. Siento muchas veces que la gente asocia erotismo sólo a coger. Bueno me encanta comerme y cogerme el mundo y al que no le gusta, bueno que siga yendoi de vacaciones a la misma playa con la familia, la sombrilla, la heladerita, y lleven a la abuela.

    E

    EMPEZAR, la idea, el trayecto, los preparativos, la partida, el vuelo, la llegada, el camino, el no saber, el no haber reservado, el no esperar, sí viajar solo como el nacimiento, como la muerte y no se olviden de Aristóteles “Amigos, queridos amigos, ¿es que hay amigos?” AMIGOS.

    ESCRIBIR, otra manera de explorarme, ya ando por la bitácora número 40 y como decía no se quien, “Son las seis de la tarde y el pescado sin vender”

    EXTRANJERO, tantos viajes me han hecho comprender, que tan sólo estamos de paso, pero no en Madagascar, aquí en la vida.

  • DICCIONARIO PERSONALÍSIMO ABREVIADO DEL VIAJADOR IMPENITENTE (Capítulo 1).

    A la manera de Ambrose Bierce (1842 – 1913?) nacido en el estado de Ohio, en una familia plena de hijos, desaparecido en México durante la guerra zapatista tal vez en la fecha indicada, aunque algunos campesinos me han dicho que lo suelen ver junto a Juan Rulfo bebiendo mezcal y conversando con Pedro Páramo y Peyton Farquhar. Entonces siguiendo los pasos de quien escribió el Diccionario del Diablo, presento este Abreviado Diccionario del Viajador, que doy por descontado nadie leerá; pero ya me he resignado a ser un escritor inédito y ahora no leído que debe ser como un juez sin reo a ser juzgado, un médico sin enfermos, una puta virgen, un político impotente (sexualmente todos lo son por eso su desesperación por aferrarse al poder), en fin un cura sin pecadores, un niño sin educación. Voy a ser breve, porque es , como dije “Abreviado”. No más de tre vocablos por letra, y entonces

    A

    ALBERGAR, pocas palabras hay que expresen tanto abrigo como ésta, si no está relacionada etimológicamente con ABRAZAR y ABRIGAR, debería estarlo. La anoto porque en más de 60 años de viajes quiero honrar a quienes me albergaron.

    AMANECER – ATARDECER, la vida misma en 24 horas, el nacimiento, la trayectoria con todos los avatares de la jornada, la muerte, el silencio y el olvido, este día que vivimos, digamos el 1/1/11 nunca jamás se repetirá en la historia, lo que hagamos ese día con nuestras vidas y con la de los otros, tampoco. En síntesis Carpe Diem. En el viaje del viajador no sólo se ve y se oye sino que se mira y se escucha.

    AMISTAD, para mí (no se olviden que anuncié que es personalísimo) el grado máximo del amor humano, donde hubo un encuentro fortuito, que generó una elección mutua, una constancia, un código compartido, el máximo interés desinteresado. El amor de pareja, el amor filial, el amor fraterno son una maravilla, pero conllevan la imperiosa necesidad de deseo sexual, de responsabilidad por lo engendrado,y un lazo sanguíneo irrenunciable respectivamente. La amistad en cambio es otra cosa, es amor erótico no genital: es como el viaje del viajador (que no es lo mismo que turista, vacacionista, viajante de comercio, viajero), el viajador es el que se come el mundo sin morder bocado alguno. (Ver artículo “viajador” en este mismo diccionario, infra “V”).

    B

    B & B, sí Bed and Breakfast, el nombre perfecto para el techo, el fuego de la chimenea, la cama, el baño caliente, el desayuno, la partida. El hogar temporario, el refugio, la pausa del viajador. Los que más me gustaron, los de Gales, los del condado de Kent, los de Nepal en los senderos del Himalaya, uno en Kandy y una cabaña de madera en Kashmir.

    BIFE DE CHORIZO, para este viajador que es individuo de poco extrañar, ya que extrañar es una sensación próxima a la melancolía, y hay tres cosas que no me agradan como actitud: la melancolía, lo romántico y la hipocresía (arrogante a nivel de petulancia y soberbio como un dios) son defectos que tengo, pero que he sabido transformar en virtudes gracias a mi simpatía (se dan cuenta ¿no?); decía entonces que para éste viajador hay dos elementos que me hacen desear estar en Buenos Aires después de 45 días de viaje: uno, el río de la Plata que me parece por un lado algo bello y por otro increíble que una masa de agua tan inmensa, donde cabrían los Países Bajos, esté tan alejada de la visión cotidiana del porteño y dos, la ingesta de un bife de chorizo y sólo un bife de chorizo, sin ensaladas, sin papas fritas, tan sólo acompañado de pan que cruja y un gran malbec. Ancho, pródigo como la pampa húmeda de donde viene, jugoso como un beso enamorado, con la grasa tolerable de un peronista a secas, pero no la corrosiva, invasiva y pegajosa grasitud de un kirchnerista. Hay una estupenda historia narrada por Ben Rogers en su libro “Beef and Liberty” Edit, Chatto & Windus, London 2003 que dice que estando de paseo por el reino, el voluminoso Henry VIII amante del “loin of beef”, es agasajado en un pueblo rural con una increíble pieza cárnica, que come con parsimonia oriental y en un silencio rondando el misticismo ante la mirada de todo el pueblo que entre, ansioso, temeroso e intrigado aguarda el veredicto. Finalizada la ingesta el rey pasa la manga de su chaqueta por sus labios (no se usaba aún la servilleta), desenvaina su espada y señalando con ella la mesa y el plato con el jugo remanente dice “I declare you Sir Loin” que es como desde entonces se pide un bife de chorizo en inglés. Habría que ennoblecer al nuestro.

    BUENOS AIRES, hasta el nombre es agradable; en mi caso el lugar donde todo comenzó, donde probablemente todo termine. Mi punto de partida, mi punto de llegada. Viví en ella (en Belgrano) los dos primeros años de mi vida, después en La Lucila y San Isidro. Me alejé por cuatro años en que estuve de viaje. Regresé en barco, quería jugar (ver infra “J”)a sospecharla, a desearla, a imaginar cómo sería mi vida en ella llegando como llegué con 4 U$S, es decir con “una mano atrás y otra adelante” (cubriéndome lo más íntimo, que parece no ser el alma) como se solía decir de los inmigrantes que llegaron en número de 6 millones. Salí a cubierta (aunque es la zona descubierta del barco) vi el perfil de la ciudad, olí río de la Plata, me sentí en casa. La bienvenida familiar fue feliz, la de la sociedad no, a los 15 días de mi llegada comenzó la Guerra de Malvinas (Ver infra “F” Falkinas), me gusta Buenos Aires, me corrijo, le tengo mucho cariño, me gustan más Londres, New York, San Isidro, Viena, Praga, Estocolmo y Copenhagen, en ese orden. Solemos atribuir a los argentinos (a todos) los defectos que nos disgustan, pero al viajar por el país creo que esa actitud (agrandada, prepotente, soberbia, ventajera cuando no tramposa rozando lo delicuencial) es porteña, no argentina. No me olvido que éste es un Dccionario Abreviado, quiero recordar dos ideas, la primera de Juan Bautista Alberdi “Dense cuenta, no son dos partidos, son dos países Buenos Aires y el interior”. La segunda, es de Borges “No nos une el amor, sino el espanto, será por eso que la quiero tanto” de su poema “Buenos Aires” de 1963.

    NOTA:Este es el capítulo uno del diccionario, seguiré publicándolo hasta la “z” como corresponde y por ahora, al menos 3 notas con cada letra.

  • DE W. SHAKE A L. WITT

    ¿Qué problema tenes conmigo man? O debería llamarte God como cuando Keynes se encontró con vos en el tren Londres Cambridge y le escribió una carta a Lidia Lopokova el 18 de enero de 1929 donde le decía “Bueno Dios ha llegado. Le encontré en el tren de las 5.15”.

    Me guío por lo que decís en “Cultura y Valor” donde has tenido la deferencia de dedicarme varios párrafos. Comenzás a hablar de mí en el último que anotaste en el año 1949, y ahora que lo escribo me da cierto vértigo, ya que hace 410 años que dejé de estar en mi querida Londres, cuando la ciudad tenía alrededor de 300.000 habitantes y toda la nación unos 3.000.000; pero vamos al grano; gracias por decir en tan pocas líneas que soy “grande”, aunque no lo decís demasiado convencido ya que escribiste “Y si Shakespeare es grande, como se dice de él” o que de serlo ello sólo es válido en tanto soy creador de dramas que generan su propio lenguaje, que es el de lo irreal, el lenguaje de los sueños. Esto en el párrafo numerado como 479. ¡Dios cómo ha cambiado el idioma inglés en estos años!

    Al año siguiente (1950) sigo siendo motivo de tú atención, ya que en el parágrafo 481, decís que soy único e incomparable con cualquier otro escritor, pero insistís en que más que escritor soy un creador de lenguaje. Mis creaciones de personajes gozan de tú aprecio, decís que los retrato bien y en ese sentido son verdaderos, pero no verdaderos según la naturaleza. Me adjudicás una mano diestra pero un pobre corazón, no me acerco ni ahí al gran corazón de Beethoven; tan diestra es mi mano, que he sido “capaz de crear nuevas formas naturales del lenguaje” al punto que podría decir de mí mismo, “que canto como los pájaros”. En el parágrafo 483 me considerás incapaz de reflexionar sobre la suerte del poeta y pensás que no podría considerarme un profeta o un maestro de la humanidad. Te aclaro que nunca pretendí ni trabajé para semejante cosa; ahora comprendo mejor a Keynes cuando dijo que Dios había regresado a Cambridge. Concluís diciendo que lo que los otros admiran de mí es el hecho de haberse encontrado con un fenómeno y no con un gran hombre. Me desilusionás cuando decís que para gozar de un escritor es necesario gustar de la cultura a la que el escritor pertenece. Desde aquí he podido enterarme de la literatura de Tolstoi, a quien me parece que también admirás y mismo de la de Dostoievsky y yo no amo, ni me agrada la cultura rusa y me parece que vos tampoco. También desde aquí me acerqué a Borges, que supo amarme y la cultura argentina tan de caudillos y capangas, tristes tangos y populismos no me termina de convencer como británico que soy. En el párrafo 486 decís no poder entenderme ya que que querés encontrar la simetría en la asimetría total y mis obras te parecen esbozos y no pinturas, como si las hubiera borroneado. Comprendés, sin embargo, que a mi arte se lo llame supremo, pero no te gusta; lo cual es muy respetable, pero que haya individuos que me admiren de la manera que se admira a Beethoven, eso te resulta inmcomprensible.

    Nada decís en las entradas del año 1951 y al rato te moriste como yo en 1616. Te voy a comentar L. Witt que yo tuve algo íntimo con el Conde de Southampton, como también lo tuve con varias mujeres, pero eso no fue un problema para mí, creo que vos te hubieras enamorado de mi querido Henry Wriothesly (1573 – 1624), yo le dediqué “Venus y Adonis” en 1593 y “El rapto de Lucrecia” al año siguiente, y si lees con atención el soneto número 20, vas a poder entender. Sé que te gustaba ir al cine a ver westerns, esas historias de vaqueros de nuestras colonias del nuevo mundo, esos solitarios pioneros que el teatro en movimiento (the movies) transformó en mensajeros del puritanismo donde el héroe es el bueno y el otro el malo y donde siempre triunfa el bien; y es tal vez eso lo que te gustaba, porque creo que siempre fuiste un moralista como bien dice Clement Rosset de vos. Yo en cambio, más bien creo que a la larga siempre triunfa el mal, creo que cada uno de nosotros lleva dentro de sí el infierno y eso es lo que he tratado de mostrar con la creación de mis tipos, con mi invención de un lenguaje, ahora el que no me veas como escritor, bueno de qué otra manera llamar a un individuo que con tintas pringosas y una pluma de ganso (no con tus estilográficas y menos aún máquinas de escribir) ha escrito los casi 4000 versos que componen Hamlet, o cómo llamar a quien escribió “Rey Lear”, “Macbeth” y “Marco Antonio y Cleopatra” en tan sólo 14 meses (1606/07), en fin 27 obras de teatro entre 1592 y 1602 y en una época en que había que trabajar con sumo cuidado para no andar ofendiendo a uno u otro ya que te jugabas la vida, acordate de la muerte de Christopher Marlowe, las torturas que padeció Thomas Kyd, la cárcel que tuvo que soportar Ben Johnson. En cuanto a que mis trabajos sean esbozos o elementos borroneados, qué decir, entonces de tu “Sobre la Certeza”, que sé que nunca pudiste corregir, y qué de tus “Zettel”, que según mis pobres conocimientos de alemán sería algo así como “Papeletas”. Recuerdo haber leído en tus “Movimientos del Pensar”: “Mis escritos son con frecuencia un balbuceo”, es el aforismo número 100 y son tus palabras. Por último querido L. Witt, te vuelvo a citar, del mismo trabajo aforismo 79 “Lo que fue volverá a ser” y debo confesarte que a veces me veo en vos.

    Hay un argentino, Jorge Luis Borges, se llama (1899 – 1986) al que un tal Alejo Santos llama el “Shakespeare argentino”, el ya mencionado Rosset y Harold Bloom que me defienden sin peros. Ese Borges, que fue además de muy agudo, muy irónico sostuvo que además de muchas cosas Hamlet fue siempre un sueño mio. Termino y me despido con unas bellas palabras del escritor norteamericano James Salter (1925 – 2015) “THERE COMES A TIME WHEN YOU REALIZE THAT EVERYTHING IS A DREAM AND ONLY THOSE THINGS PRESERVED IN WRITING HAVE ANY POSSIBILITY OF BEING REAL”. Entonces WTF?

  • ¿Y LA FIESTA DÓNDE ESTÁ?

    Stephen Zweig (Viena 1881 – Petrópolis 1942) no podía creer lo que estaba sucediendo en Europa; en su territorio. Había leído en el diario que sería obligatorio viajar con pasaporte. El estado, los estados requerirían que él acreditase su identidad mediante la exhibición de un documento oficial, que daría fe de que él era él. Por sobre su palabra: Soy Stephen Zweig, ahora había que demostrarlo mediante la exhibición de un documento que comunicaba a un oficial de aduana que la República de Austria garantizaba que el ciudadano Zweig era quien creía y decía ser. Esto le provocó ira, fastidio, se sintió incomprendido y detestaba el avance del estado sobre su libertad. Después comprendió que el estado, ciertos estados, muchos estados no veían con buenos ojos que existieran judíos, y esto ya le indicó que no sólo su libertad de movimiento estaba amenazada, sino su vida misma, entonces decidió dejar su amada Europa y se radicó en Brasil.

    En Brasil pensó que el nazismo se extendería por todo el mundo, recordó las palabras del Coronel Kurtz, el personaje de la película “Apocalypse Now” basada en la novela “El Corazón de las Tinieblas” de Joseph Conrad: “¡Horror!, ¡Horror!, ¡Horror!”; habló con su esposa, tomaron un veneno y los encontraron abrazados en la cama. Fue el fin de sus vidas, no del Horror, ni tampoco de la vida. La vida sigue y la vida, creo es una fiesta, que lleva implícito el horror, la enfermedad, la venganza, la traición, el olvido, la injusticia, el robo, la violación, la tortura, la violencia, la pobreza, el hambre, los naufragios, las guerras, los estados y un casi infinito etcétera de maldad, oprobio y vergüenza.

    ¿Y la fiesta dónde está?

    En todos los niños, en los libros que leo, en los viajes que hago, en muchas conversaciones, en los amigos, en el sexo, en las comidas, en el cine, en el trabajo elegido, en el silencio, en los animales, en los planes que tengo, en los logros, en las personas que recuerdo y que viven en mí, en subir a un avión y ver durante horas los colores en el espacio, en la terraza de una casa de madera en Kashmir, rodeada de eucaliptus y narcisos en el jardín colgante que termina en un arroyo ruidoso, en la lluvia, en las tormentas, en la nieve, en la vista de Buenos Aires desde el muelle de Pacheco en San Isidro, en mi casa, en el imaginado almuerzo en The Mermaid, en Rye con Henry James, Joseph Conrad, Robert Bontine Cunningham Graham, William Henry Hudson y Jorge Luis Borges, donde nadie necesitó hablar, en que mi amigo que murió de sida en California y el conocido que a los 18 años tuvo que pegarse un tiro y el que fue obligado a hacerse cura, hoy les poidrían decir a sus padres “te presento a mi novio”, nos pensamos casar en junio y hay congratulaciones y brindis y eso es otra vez Libertad, Libertad, Libertad; y en un extenso etecétera, que hasta ahora supera ampliamente al ” Horror” del que soy consciente y que por un azar del destino, me ha tenido entre los pasajeros del tren, que por aventura y no por necesidad, a veces ha viajado en el techo, y por el mismo azar no me ha tenido en la carbonera del tren de Jalgaon, con más de 50 grados de temperatura, que debe ser algo así como el “Horror” más el “Infierno”, y a pesar de eso, la sonrisa del hindú que agradeció el cigarrillo y pudo dejar de palear carbón unos minutos, aún hoy a más de 45 años del hecho, ilumina los días de inquietud.

  • LOS MEDIOS Y LAS FORMAS

    Me gusta mucho leer y leo muchas horas por día, creo ser un lector atento. La lectura me impacta, es decir se me impregna, como así también lo que oigo y lo que veo. Cuando siento ese impacto con la lectura, entonces re-leo, cuando el impacto es auditivo entonces comienzo a escuchar y de ser visual, lo visto se transforma en mirada.

    Hoy quiero detenerme a reflexionar en lo que leo al pasar y un poco en lo oido y lo visto, que son siempre al pasar. Es decir esa instancia que puede ser un indicio de un impacto.

    Cuando leí por primera vez aquello de Marshall Mc Luhan (1911 – 1980)en “Understanding Media: the extensions of Man” de 1964, me encontraba en el Cañadón del Río Pinturas en la Provincia de Santa Cruz, camino a las cuevas. Miraba las manos, estampadas sobre las rocas, ahí pensé dos cosas; una, que la primera vez que escuché “pinturas rupestres” el ejemplo que daban en el colegio era “las cuevas de Lascaux” y no estas cuevas que ahora miraba con atención y dos, pensé que esas manos decían “Estuvimos aquí unos 10.000 años antes que vos” y pensé en que esas manos eran el mensaje, esa escritura analfabeta estaba queriendo decir.

    Ahora voy manejando por Libertador y frente al Monumento de los Españoles veo que una señora que conduce una recién estrenada Ford Bronco negra le hace “Fuck you” a uno al volante de un destartalado Ford Falcon que casi la embiste, sigo mi derrotero escuchando a los Rolling Stones y se produce en mi cabecita esta imagen, lo veo al Ministro de Economía Luis Caputo saludando a Kristalina Gueorgieva en las oficinas del FMI, Caputo viste una remera blanca estampada con una mano con el dedo medio elevado sobre los restantes. Me hace señas un policia, hay un control de alcoholemia, soplo la pipeta, todo en orden sigo viaje.

    En la mitad de la noche me despierto, cosa absolutamente inusual en mí, tuve una pesadilla: en ella me había parado un control policial-militar a las afueras de Buenos Aires, era el año 1978. Desayuno huevos revueltos, yogurt, café, leo lo subrayado anoche en “Cultura y Valor” de Ludwig Wittgenstein, es el aforismo 285 que dice “LAS FORMAS EN QUE EMPLEAS LA PALABRA ‘dios’ NO MUESTRA EN QUIEN PIENSAS SINO LO QUE PIENSAS”. Salgo a dar la vuelta en bicicleta de 10 kilómetros, ejercicio que desde hace 5 años hago todos los días por la costa del río desde San Isidro a Olivos y en mi cabecita comienza a funcionar ese ronroneo de palabras mudas que el escritor Marcelo Cohen ha llamado “el locutor interior”, esta fue la secuencia: “Dios padre todo poderoso, creador del cielo y de la tierra”, “A Dios lo mató Nietzsche hace más de un siglo”, “Dios, concepto ordenador de toda sociedad, que ha sido utilizado desde los más remotos tiempos por el PODER como base de legitimación del ejercicio del mismo y de la debida obediencia: Yo Rey me arrodillo ante ti Señor y con ello le digo a mis súbditos ‘arrodillaos ante mi’, “Maradona y la mano de Dios”, “No tomarás el nombre de Dios en vano”, “Que Dios y la Patria os lo demanden” (cada vez que oigo a un funcionario decir “Sí Juro”, escucho “Me chupa un huevo”), “Jura decir la verdad, toda la verdad y nada más que la verdad” (oigo la respuesta, pero escucho “mentira, toda la mentira y nada más que la mentira”).

    En el trayecto me saluda una ex estudiante que corre en sentido contrario al mio y nuevamente mi cabecita me lleva a la inauguración de mis cursos en el College, mi presentación era más o menos así: “Mi nombre es….., les doy la bienvenida al curso de Filosofía de este cuatrimestre. Los invito a pensar, a trabajar, no duden en interrumpir, participen, tendrán que presentar un TP y aprobar un parcial escrito antes del examen final oral. Estudien el programa y lean con atención la bibliografía: eso equivale al índice en los libros: les va a ser útil para ordenar sus estudios. De cumplir con todo esto aprobarán la materia, sabiendo que la nota más alta a la que pueden aspirar es 8, Dios es 9 y yo soy 10. No permitan que se dirijan a ustedes como “alumnos”, eso significa carente de luz, es decir pelotuda/o, ustedes son estudiantes. Lo último y comenzamos: al entrar en el aula se apagan todos los celulares y no se toma mate en clase, de lo contrario se arriesgan a que les meta la bombilla en el culo, pero no vertical sino horizontalmente.

    El pensar es como un río correntoso que arrastra lo leído, lo viajado, lo conversado, lo escuchado, lo mirado, lo soñado, lo no no dicho, los secretos.

  • ROBOT

    ROBOT, es palabra de origen checo “ROBATA” ,cuyo significado es trabajo forzado, siervo, servidor. La palabra fue usada por el escritor Karol Capek (1890 – 1938) para su obra teatral “RUR” (Robots Universales Rossum) de 1920 que trata de máquinas pensantes que se rebelan y matan a su creador. También escribió “La Fábrica de Absoluto” (1922) universo concebido según teorías panteístas de Baruch Spínoza. “La Guerra de las Salamandras” (1936) irónico manifiesto anti nazi.

    La palabra “ROBÓTICA” fue acuñada por Isaac Asimov (1920 – 1992), y definida como la ciencia que comprende el diseño, construcción y operaciones de robots, para la que colaboran la ingeniería, la informática, la electrónica y la mecánica a fin de crear máquinas automatizadas que puedan realizar tareas a menudo repetitivas con precisión; para usos industriales, transporte, salud, agricultura, logística. Tiene una rama humanoide para darle contextura humana a las máquinas y una rama inteligente que integra la IA para que los robots aprendan y se adapten a distintas situaciones. Asi mismo Asimov estableció las tres leyes de la robótica: 1. El robot debe ser inofensivo para los humanos. 2. Debe obedecer los mandatos. 3. Debe proteger su propia integridad sin faltar a 1 y 2. Veamos a Asimov como un Moises de nuestro tiempo donde no se debe dañar al otro, obediencia al creador y amar al prójimo como a uno mismo. Cabe esperar que los robots hagan con nosotros, lo que nosotros hemos hecho con los dioses: los superamos y nos liberamos de ellos.

    HISTORIA:

    Siglo IV AC, Arquetas de Talento creó la Paloma Automática Mecánica impulsada a vapor. Siglo III AC Mozi, en China creó un autómata en forma de carro de madera que se movía por sus propios medios sin tracción humana o animal. También en ese siglo el griego Ctesibio (285 – 225) de Alejandría, construyó un autómata que se movía por medios hidraúlicos y de aire comprimido operado por levas. Herón de Alejandría inventó el Sirviente Automático que vertía vino y agua a requerimiento ya fuera que las copas se acercaran a su brazo derecho o izquierdo respectivamente. El Mecanismo de Antiquitera o Anticitera, dispositivo astronómico, tal vez la primera computadora analógica del siglo I AC, que fue encontrada en el fondo del mar en 1900 cerca de la isla griega de Anticitera, que se utilizaba para predecir movimientos celestes. Impresiona la cantidad de mecanismos creados por Leonardo de Vinci (1452 – 1519) entre los siglos XV y XVI: concepción del aeroplano, paracaídas, helicóptero, armas para la guerra como catapultas móviles, tanques y hasta metralletas. Todos ellos basados en principios mecánicoa o hidraúlicos.

    Vengo presentando un panorama pleno de negatividad (ver artículo WWW, subido el 24/10/25), malestar y hastío, es más bien un resumen de la experiencia con mis contemporáneos, pero en lo personal creo que estamos ante un tiempo fascinante, similar al que deben haber experimentado los contemporáneos a la Revolución Norteaméricana de 1776, y a la Revolución Francesa de 1789. Creo que hemos quedado fascinados, aún lo estamos ante la Revolución Digital. Sigo a Pascal Quignard (“Uso fascinatio como la usaban los romanos, el “fascinus” latino es el “phalos” griego, el “fascinus” detiene la mirada hasta el punto de que ésta no puede apartarse de él”). Paul Virilo (1932 – 2018) afirma sobre esta tercera Revolución que “es inconmensurable en relación a las otras puesto que de aquí en adelante el Robot ya no es el doble del hombre que se encuentra a su lado, sino que penetra en el interior mismo de lo vivo: es el ser cibernético, que se acerca a “Dybbouk” o al “Golem”, dos entidades del folklore hebreo, el primero un maligno causante de muchos males, tal vez el alma errante de un muerto; el segundo aquel engendro creado mediante combinaciones cabalísticas erradas de Judá León,”que era rabino en Praga y que sólo sirvió para barrer mal la sinagoga” como nos ha narrado Borges.

    Agrega Vernon Vinge (1944 – 2024) ” el desarrollo cibernético dará lugar a una inteligencia mayor a la humana entre 2005 y 2030…aparecerá la post-humanidad super evolucionada y mejorada tecnológicamente”.

    Hubo intentos fallidos como el ordenador mecánico a vapor concebido por Charles Babbage (1791 – 1871), en 1833 y fue a partir de la Exposición Universal de 1939 – 1940 en New York donde Westinghouse presenta sus robots, que fueren desencadenando la invención del Colossus por el grupo Bletchley Park en 1943 considerado el primer ordenador electrónico que funcionó y que contó con la base teórica de Alan Turing (1912 – 1954) que permitió descifrar los mensajes codificados de Enigma de las fuerzas armadas alemanas; en 1946 aparece el primer ordenador electrónico programable del Electronic Numeral Integrator and Computer y todo avanza con rapidez: transistores, circuitos integrados, chips, Apple II, TRS-80, Commodore PET; en 1969 aparece Internet a partir de Arpanet, un desarrollo de la Universidad de California, 1981 IBM con el ordenador personal, en 1984 Macintosh de Apple y todo avanza como una bola de nieve que crece a medida que rueda y hace que Gilles Deleuze (1925 – 1995) exclame que la velocidad es intensidad liberadora, contrariamente a Paul Virilo quien asimila velocidad a poder y por ende velocidad absoluta es poder absoluto; aunque lúcidamente reconoce que la ingeniería genética al igual que la bomba atómica llegaron para quedarse y que es imposible que el hombre des-invente; lo nuestro es seguir indefectiblemente para adelante.

    El ciber espacio es un universo infinito de la mayor libertad de expresión, al punto que hace ya más de medio siglo que Marshall Mc Luhan (1911 – 1980) aseveró que el medio de comunicación que una sociedad utilice para sus relaciones es de mayor importancia que aquello que comunica, resumido en su ya clásico “el medio es el mensaje”; y remata con que en la cibercultura nos hemos ubicado en un mundo donde la información se vierte sobre nosotros instantánea y continuamente.

    En 2021 Elon Musk presenta en sociedad el concepto del robot Optimus y en 2022 su primera versión, ese torpe robot humanoide que caminaba como pisando huevos, mejorad con el Gran Tesla en 2023, donde camina con soltura, hace flexiones y coloca con gracia un huevo en un recipiente. El 16 de mayo de 2025 apareció su última versión:”pronto habrá más robots que humanos y podrían superar y reemplazar a los cirujanos”. Se espera para 2026 que la empresa Klein Vision de Eslovaquia lance al mercado el Air Car que puede desarrollar una velocidad de 200km por hora en tierra, remontar vuelo hasta 2500 metros con una autonomía de vuelo de 1000 km.

    Hay, como antes, como siempre una posición nihilista (la representé por Bartleby) y aquella otra, (la representada por Wakefield), la escéptica, que he llamado una “epojé”. Pensemos que la invención de la imprenta dejó a miles de copistas sin trabajo, que la fotografía liberó a la pintura del realismo, pensemos que en lo que en una época había sido magia, en la Edad de la Razón se transformó en maquinaria. Inventado el automóvil las ciudades dejaron de oir la música generada por las herraduras de bellos caballos golpeteando los adoquines, y los barrios dejaron de oler a bosta, a heno, a cuero, y la fragua del herrero se fue apagando y Virginia Woolf pensó que estaba delirando cuando vio el primer carro no tirado por ningún caballo y en otro aspecto de la Revolución Industrial un señor llamado Ned Ludd de Leicestershire organiza una banda de enmascarados que se dedican a entrar en fábricas textiles para destruir telares ya que eran una amenaza a la ancestral artesanía de tejer manualmente con agujas. Vamos hacia la post-humanidad como afirma Hans Moravec (1948) “Robots capaces de pensar y de reproducirse independientemente, que se desarrollarán hasta convertirse en entidades tan complejas como nosotros”.

    Queda por ver si la robótica nos permitirá a nosotros entrar en la etapa de superación de la humanidad (Nietzsche dixit), al dejar las tareas de servicio en manos de los robots y nosotros dedicados a superar aquellos valores y comprender que no hemos sido más que un intermediario entre el mono y el superhombre: “habeís recorrido el camino que lleva desde el gusano hasta el hombre y muchas cosas en vosotros continúan siendo gusanos. En otro tiempo fuisteis monos y también ahora es el hombre más mono que cualquier mono…¡Mirad yo os enseño el superhombre!” se lee en el Prólogo a “Así habló Zaratustra” y a continuación, en “De las Tres Transformaciones del Espíritu”, Zaratustra habla de cómo éste se convierte en camello, y el camello en león y éste por fin en niño.

    El espíritu es camello que se arrodilla en la arena para que lo carguen con los valores de la moral tradicional y con toda la carga pesada sobre su lomo corre al desierto y ahí se transformará en león ya que quiere luchar por su libertad y ser señor de su propio destino y entonces va en busca de su último señor para pelear contra él que es el dragón que no quiere llamar ni señor ni dios. El dragón se llama “tú debes”, pero el espíritu del león grita “yo quiero”. Tiempo atrás el espíritu no sólo aceptó, sino que amó y reverenció al “tú debes”, pero ya no, va en busca de la otra transformación: la de convertirse en niño que es inocencia, olvido y un nuevo comienzo, un juego, una rueda un decir sí a los nuevos valores. Hasta que Zaratustra se encuentra en la cuarta y última parte de la obra en un caminante que resulta ser el último Papa, el Papa jubilado, que sirvió al viejo Dios en quien todo el mundo creyó en otro tiempo.

    Dejo la lectura, estoy cansado llevo varias horas leyendo y escribiendo, me sirvo un Middleton con tres gotas de agua destilada como me enseñaron en Dublin y pienso en la reciente asunción del Papa número 267, que pasó de ser Robert Prevost a ser León XIV y leo las razones de la elección del nombre que busca honrar a León XIII, conocido por mí sólo por una de las encíclicas, la Rerum Novarum (de las cosas nuevas), encíclica que inaugura la doctrina social de la iglesia recontra cacareada por cuanto gobierno peronista y por todos los gobiernos militares como emblema de su política social. Ante mi ignorancia me pongo a hurgar en quien fue León XIII y resultó ser Joaquín Vicente Rafael Luis Pecci nacido el 2 de marzo de 1810 y muerto el 20 de julio de 1903 y siendo hoy el 25 de mayo, me doy cuenta que León XIII nació dos meses antes que la Revolución de Mayo y que fue Papa durante 25 años y que era hijo del Conde Ludovico Pecci de la nobleza rural italiana y que había sido consagrado obispo en 1848 año de la revolución que termina definitivamente con la monarquía en Francia y se elige al primer presidente por sufragio universal masculino (ya sabemos las mujeres no pertenecían en ese entonces al universo), año cuando se publica el Manifiesto Comunista firmado por Karl Marx (1818 – 1883) y Friederich Engels (1820 – 1895) y año en que Richard Wagner escribió “La Obra de Arte del Futuro” que es el contrapunto estético de lo que el movimiento político del 48 no consiguió. El proyecto artístico de Wagner, al que llamó “Gesamtkunswerke”, algo así como “obra de arte total” fue un proyecto social y político, que criticaba con dureza al artista por ser un individuo egoísta, apartado del pueblo y cuyas obras son una vil mercancía para ser compradas pior los ricos y que el artista del futuro debería ser alguien que tuviera una actitud participativa y comunitaria. En 1852, Karl Marx publica “El 18 de Brumariio de Luis Bonaparte” que comienza con aquel famoso párrafo “Hegel dice en alguna parte que todos los grandes hechos y personajes de la historia universal se producen, como si dijéramos, dos veces. Pero se olvidó de agregar: una vez coimo tragedia y otra vez como farsa”. Siempre me molestó ese vago “En alguna parte”. Fue escrito en el Capítulo II de “Lecciones sobre la Filosofía de la Historia Universal” donde se concibe la historia como un proceso dialéctico: su clásica fórmula tesis-antítesis-síntesis. En 1867 se publica el primer volumen de El Capital y ya muerto Marx el segundo y tercer volumen en 1885 y 1894 respectivamente bajo edición de Engels.

    ¿Será la Revolución Virtual tan sólo nun entretenimiento que usamos para creernos que estamos metidos en otro espacio distinto al físico y donde una vez en él nuestra imaginación nos lleva a cualquier combinación que querramos? ¿Entramos acaso, como algunos sostienen, en un territorio virgen que se nos ofrece para que lo violemos? ¿O ese espacio que “estamos creando” no nos es ajeno, sino que tan sólo es una prolongación de nuestra imaginación, es decir una novedosa versión de la ancestral masturbación?

    En noviembre de 2024 se estrena en Broiadway “Maybe a Happy Ending”, versión en inglés del musical sur coreano de Q Park , el youtuber Joyce Tnner (1979) y música de Will Aronson (1981) donde los robots Oliver y Claire se encuentran en Seul al final del siglo XXI y se enamoran y se angustian por la muerte como nos viene ocurriendo a nosotros. Cabe preguntarnos si todos estos movimientos contribuyen a conformar el “Übermensch”, anunciado por Nietzsche, ¿vemos acaso hoy, por las calles de las ciudades, o en las redes sociales a ese niño, símbolo de pureza e inocencia portador de nuevos valores o todo no ha sido más que un estertor impotente y seguiremos extendiendo el brazo aullando Heil seguido del nombre de cualquier Führer que se nos presente?

  • LA ANTORCHA

    Es el Imperio Austro Húngaro, es 1899, ya hay síntomas de decadencia, de cansancio, se presiente lo que vendrá, igual que hoy. Es el tiempo en que Karl Kraus (1874 – 1936) va a fundar el periódico La Antorcha, que en alemán es Die Fackel, que como su nombre lo indica hace referencia a una iluminación por más primitiva que ella sea (siempre los nombres son indicios) digamos “maduro” listo para ser cosechado, es tiempo de sacarlo de la planta, de lo contrario caerá solo, digamos, para poner una palabra en inglés “trump”, puede ser trompetista y también significa triunfo, ganador, digamos “dialegestai”, cambio entre contrarios, y sabemos los extremos se tocan y al tocarse nos quedamos sin dialéctica, sin polos opuestos.

    Karl Kraus, fue un pensador satírico, de familia judía, es crítico de Theodor Herzl (1860 – 1904) y del sionismo, protagonista de “Stands up” avant la lettre, sus unipersonales con textos de Brecht, Goethe y Shakespeare fueron grandes éxitos de público, nucleó en su periódico a lo mejor del pensamiento crítico, fueron columnistas Kokoschka, Loos, Strinberg, Canetti, Oscar Wilde, George Trakl, entre otros muchos.

    Karl Kraus abandona el judaismo y entra al catolicismo en 1899, para abandonarlo en 1923, previamente publica su libro “Los últimos días de la humanidad” (1922). Purista del lenguaje siempre expuso que “el mal uso del lenguaje revela el estado del mal en el mundo”.

    George Trakl (1887 – 1914) el poeta que se suicida por exceso de cocaína a los 27 años, gran amigo de Wittgenstein, escribe un poema que lleva como título “Karl Kraus” y dice:

    Cándido, alto sacerdote de la verdad

    voz cristalina donde habita el aliento gélido de Dios

    mago airado

    bajo tu abrigo llameante chirría la azul coraza del guerrero.

    Karl Kraus, ante Hitler enmudeció, no podía entender la barbarie; “Sobre Hitler no se me ocurre nada”. Dijo en cambio sobre la política “La política es lo que un hombre hace a fin de ocultar lo que es y lo que no sabe”.

    En 1655, Luis XIV, el Rey Sol exclamó, soberbio “L’etat?, L’etat c’est moi”, Hitler lo hubiera dicho así “Der Staat bin ich”, Donald Trump así “The state is me”, Nicolás Maduro así “El estado soy yo”.