Autor: alejandrofrango.com

  • ALEJO SANTOS Y EL RÍO

    Alejo Santos es filósofo, pero le gusta definirse como viajador que es algo distinto a ser viajero, viajante y mucho más distinto aun a ser turista. Según me los definió un día; no recuerdo si fue cuando nos encontramos en la isla de Creta, o en un pub frecuentado por Joyce en Dublin; anyhow, fue en una isla. Alejo Santos me dijo que un viajero es un individuo que necesita cada tanto romper la rutina y salir a recorrer el mundo por un tiempo prolongado pero que regresa a sus tareas cotidianas después de algunos meses; un viajante en cambio es aquel que viaja con un propósito determinado que tiene al viaje como un elemento necesario pero que no se agota en él, el mejor ejemplo es el de un topógrafo, o el de un viajante de comercio. El turista es un individuo que se toma vacaciones en un lugar diferente al que suele ir, generalmente durante el verano. Aquí, recuerdo que Alejo Santos hizo una pausa, terminó de un trago el Middleton (si fue en Dublin) que estabamos bebiendo y me dijo: los griegos solían decir que viajar es indispensable y que vivir no lo es; un viajador es aquel que recorre el mundo para responder la única pregunta filosófica que existe ¿Qué estoy haciendo aquí? What the hell are we doing here?

    Seguimos charlando y bebiendo durante algún tiempo, nos despedimos en la entrada del pub, nos dimos un abrazo, el partía de regreso a Buenos Aires y yo después de visitar Cork, me iría a Islandia.

    Al rato mientras comía en un restaurante me llegó el siguiente mensaje: FLUIR

    “Fluyo, indiferente a mi origen; sé sin embargo, que soy la unión de dos que por accidente se encontraron. Pudieron haber sido otras mis fuentes, más ese afortunado y húmedo encuentro, me generó. En una época, ese fluir ocasionado por otros; ignorantes de lo que estaban engendrando; me molestó, era a un tiempo violatorio y desafiante.

    Ellos, a su vez, recorrían sus propios cursos, hasta encontrarse fortuitamente. Tal vez fuera un obstáculo, un desnivel o un abismo lo que los hizo andar juntos. Confundieron sus destinos, y de ahí en más fueron otros. Soy el resultado de esa confluencia, sin haberlo deseado, pero sin ellos, no sería el más grande.

    Luego, mojé mi lecho; y al igual que ellos, me enlodé y tomé mi forma peculiar; única y tratándose de mí: soberbia. No hay en la tierra, quien supere mi anchura, no tengo parangón con ningún otro; como Dios, no dejo descendencia. En mi impulso civilizatorio no me detengo ante nada, nadie me frena, pero si intentan contenerme, me desdordo, a veces con daños colaterales que ocasionan víctimas.

    Así soy:indómito, imparable, libérrimo, eterno. Me es indiferente lo que se diga de mí, tan sólo me dejo ser. No me distrae lo que sucede a mi orilla, a pesar de haber visto invasiones, batallas, crímenes, corrupción, piratería, contrabando, revoluciones, exilios, naufragios. Estoico, jamás explico, más no me quejo a pesar que me basureen a diario.

    También he sido indiferente a los nombres que me han adjudicado; todos falsos, producto de fantasías o egocentrismos. No soy dulce, carezco de plata, me niego a ser un oxímoron y nunca permitiré que me asocien a quien me hizo conocido en Europa.

    No admito más límite que mi impetuoso carácter.

    Así como soy pródigo con los que me rodean, al igual que el tiempo devoro, aniquilo, me encrespo, no me caso con nadie; las posesiones y los avatares políticos me parecen nimiedades de niños tontos.

    Impertérrito me dirijo al Océano.

    Frente a mí, Buenos Aires, estática, me contempla.

  • ABC………X…..Z……Y……………..

    Hubo un tiempo, entre finales de los 60 y hasta 1982, que podríamos llamar, con el objetivo de abreviar,”los 70″. Fueron años de sangre. Se estaba pariendo una nueva versión del eterno desastre.

    Como en anteriores capítulos de la saga, las posiciones eran polares: ‘sistema’ o ‘revolución’. Parecía no haber alternativa posible.

    Opté por la ‘epojé’.

    La ‘epojé’, es una puesta entre paréntesis, jamás una huida. Huir es renunciar a los malestares de todo sistema, aprovechándose de los huecos que el mismo sistema permite. La ‘epojé’ es, en cambio, una búsqueda.

    Bartleby, el escribiente, es alguien que huye.

    Wakefield, es una ardua suspensión.

    Bartleby prefiere no hacerlo, pero cobra su sueldo y duerme a escondidas en la oficina que detesta.

    Wakefield, laboriosa y premeditadamente se retrae.

    Bartleby es un parásito. Wakefield un intento.

    Wakefield es (¿ ?), Bartleby es (XXX).

    Wakefield es un escéptico, Bartleby un nihilista.

    Wakefield está aturdido, confundido, quizás equivocado. Bartleby decidió no ser.

    Wakefield duda. Bartleby niega.

    Wakefield apuesta y pierde. Bartleby no juega.

    Wakefield es un temerario. Bartleby una ausencia.

    Wakefield regresa a su casa donde están el hogar encendido y su mujer (¿esperándolo?). Bartleby desaparece de la misma manera en que apareció.

    Wakefield tiene futuro por tener un pasado, Bartleby no tiene pasado por tanto carece de futuro; es un mero ‘Present Continuous’: “I am prefering not to”.

    Me llamo Alejo Santos: como Wakefield regresé.

  • PARA QUE TU PASADO NO NOS CONDENE

    CARTA ABIERTA AL SEÑOR PRESIDENTE DE LA REPÚBLICA

    Doctor Javier Milei,
    Si me hubiera tocado ser tu padre te habría abrazado y acompañado, y de haber sido tu madre, te habría defendido de las iras de tu padre. La que cumplió esas funciones fue Karina.
    Siempre te protegió, te alentó y dignificó, por eso es “el Jefe” (así en masculino, como para que lo sepamos). Ninguno de los más de 8000 millones de habitantes de este planeta ha elegido a sus padres -a menos que aceptemos el mito de Er, que está en el libro X del Diálogo “La República” de Platón -aunque no creo que hoy haya muchos que busquen dialogar en La República Argentina-.
    Te tocaron los progenitores que te tocaron; “o sea, digamos” son las leyes del Mercado Terrenal desde Adán y Eva, como a ellos, a los hermanos Milei los echaron del paraíso familiar, que de acuerdo a tus comentarios fue un infierno. Cuando escuché eso sobre los maltratos paternos en un reportaje que te hicieron me conmovió.
    Te voté, (el 56 por ciento te votamos), “o sea digamos” no somos tu papá, ni ratas, ni miembros de ninguna casta, ni mandriles, ni ensobrados, somos ciudadanos que te otorgamos el honor de ser el primer servidor público por cuatro años y, de saber honrar la compleja tarea te votaremos por otros cuatro, “o sea digamos” ejercitá el arte de la política, administrá con eficiencia, goberná con templanza, dignificá a los desplazados, “o sea digamos” recordá lo que seguramente con caballerosidad te enseñó Alberto Benegas Lynch (h): “El liberalismo es el RESPETO IRRESTRICTO del PROYECTO DE VIDA del PROJIMO…”, “o sea digamos”, nosotros, los ciudadanos argentinos los que te votamos y los que no lo hicieron, “…fundamentado en el principio de NO AGRESIÓN…”, “O sea digamos” no más “ratas miserables”, ni “ñoños meados”; “…y la defensa de los DERECHOS: A LA VIDA…”, “o sea digamos” miles de niños fueron curados en el HOSPITAL GARRAHAN); “…a la LIBERTAD…”, “o sea digamos”, eligieron la Universidad Pública o la Privada; ” …y la PROPIEDAD,” “o sea digamos” no quiero tener que rematar mi centenario, digno y humilde loft de San Isidro pleno de libros y de proyectos y emigrar a San Marino o Islandia. Con toda seguridad Alberto Benegas Lynch (h) habrá subrayado que “las instituciones claves del liberalismo incluyen la PROPIEDAD PRIVADA, “o sea digamos” no quiero abandonar el Museo Virtual de la Jarra de Pingüino cuya dirección ejerzo, “…los MERCADOS LIBRES DE INTERVENCIÓN ESTATAL, “o sea digamos” algo habrá que hacer en Tierra del Fuego y algo habrá que dejar de hacer en el mercado cambiario, …la COMPETENCIA “o sea digamos” no es gritando Kirchnerismo NUNCA MÁS con un coro de serviles aduladores vestidos con buzos violetas -que serán los primeros en abandonarte-, que se triunfa en elecciones, sino con ideas claras y bien explicadas, “..la división del TRABAJO, “O sea digamos”, votamos inversion y más empleo, “…y la COOPERACION SOCIAL”, “o sea digamos” asistir a los individuos con dolencias como Karina lo hizo con vos, “…donde el ÉXITO INDIVIDUAL SE LOGRA SIRVIENDO AL PROJIMO CON BIENES Y SERVICIOS DE CALIDAD A UN PRECIO COMPETITIVO”, “o sea digamos”, no podemos, ni queremos, ni votamos los precios de Luxemburgo con salarios nacionales y populares, “o sea digamos” para que Cristina Elisabet pase definitivamente a la historia (y sucede que no absuelta) habrá, -me parece- que abrazar con ternura a Karina Elisabeth y volver a tenerla como querida hermana protectora y liberarla de la función pública; “o sea digamos” te quiero seguir votando pero danos motivos liberales, racionales y educados y no imperativos, impulsivos y kirchneristas.


    Alejandro Frango
    DNI 4702973
    11 4 199 1456