El sol que nace en la República Oriental del Uruguay y que al llegar al horizonte del Río de la Plata se nacionaliza argentino, hoy a las 7.13 am se veía desde el muelle de Pacheco estallando en tono naranja estilo vestimenta astronautas Artemis II, reflejado en 6 edificios de lo que se ve, desde aquí, de la ciudad de Buenos Aires de color oro; tan intenso era que de pronto, me pareció estar viendo el perfil de Dubai, con el exhuberante dorado árabe, que intenta emular, el habitante transitorio del salón Oval de la Casa Blanca.
Este dorado oriental (lo digo ahora por el Uruguay) se veía en un edificio a la altura de Nuñez, en otro en el bajo Belgrano, en dos de Retiro y en dos de Puerto Madero y de pronto aquí, en el muelle a las 7.13 am, de este sábado de otoño, tengo por unos instantes la ilusión de estar en una Argentina donde el PBI anual por habitante es de U$S 50.000 y no de los famélicos 12.000 U$S que supimos conseguir, la inflación ronda el 1,5 % anual, el analfabetismo es del 0,01 %, el desempleo es 0, la jubilación mínima es de U$S 1.500, el salario inicial del trabajo menos calificado es de U$S 1.000, los docentes por 12 horas semanales cobran U$S 1.600, la mortalidad infantil es de 0,03 anual y el Presidente de la Nación inaugura el MUSEO DE LA VERGÜENZA, donde se exhiben maquetas y películas de las antiguas “villas miseria” que abundaron en el país por más de 80 años. Se lee en carteles de acceso a algunas salas “POBREZA NUNCA MÁS”, “SI LOS POBRES SON BIENVENIDOS EN EL REINO DEL SEÑOR, ALLÁ ÉL; NO LO SON EN ESTA SOCIEDAD”, “EDUCACIÓN Y TRABAJO =GRAN NACIÓN”, “NUNCA FUE POSIBLE QUE UN CAMELLO PASASE POR EL OJO DE UNA AGUJA”.
Sigo en la bicicleta hasta Olivos y a mi regreso 7.39 am nuevamente en el muelle de Pacheco, el sol ya totalmente argentino no refleja en los cristales de los edificios que muestran su color gris. Llego a casa 7.55 am, recojo el diario que viene sábados y domingos. Voy leyendo la portada mientras entro la bici “Artemis II”, “Inflación en CABA 3% en marzo”, “El BCRA compró en un sólo día 457 millones de U$S (Y yo que pensé que lo iban a cerrar), “Agite en la interna del gobierno por la AFA”. “El informe Adorni no iría al Congreso”, “La muerte de Ángel, un caso que expone el drama de la infancia vulnerable”. Ducha, café, huevos revueltos, jugo de pomelos. Tengo sobre el escritorio las dos novelas y tres libros de cuentos de Samanta Schweblin (1978), sólo me faltan leer los dos últimos cuentos de “El Buen Mal” con el que acaba de ganar 1.000.000 de Euros otorgados por el premio Donoso. APLAUDO DE PIE. Comienzo luego a re leer toda la obra.
La literatura sana, la realidad argentina enferma en la narración Nac & Pop, Radical, Macrista, Zurda y también en la Liberal Libertaria. ¿Qué queda? A ustedes no lo sé; a mi, la FICCIÓN que es la única verdad, no la realidad, estimado Aristóteles.

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