CUADRO DE SITUACIÓN

Clima frío con respecto a temperatura ambiente, a la economía y a la vida social. Menos sol que otros otoños según mi parecer. Magro presupuesto debido a abrupta caída de ventas de jarras de pingüino ha hecho que no compre por primera vez en 27 temporadas otoño- invierno que vivo en esta casa mi tradicional tonelada de quebracho, tampoco he encendido la estufa de gas porque sospecho que una cuenta de 100.000 pesos, me haría estallar en ira, con lo cual, para decirlo en latín de la baja Edad Media “Frigore Cagandum Ego Sum”. Estoy usando poco el auto, mucho la bici, y leo de noche iluminado por la linterna del celular. Hace 24 meses que no vuelo a la querida Villa Allende, ahí cerquita del Golf, en Córdoba y 3 años y 6 meses que no salgo del país. La verdad que me siento como esas viejas inglesas o alemanas que cuando yo era chico las veía comprar “uno huevo, puede regalar perejil” y con mísero omelette y una tasa de té pasaban desayuno y almuerzo, luego a las “5 o’clock” otro té y un scone con manteca y mermelada. Profilácticos no compro hace 15 días. Lectura y escritura, sí, como siempre; pero con dinero, viajes y abrigado, es más placentero, además compraba profilácticos por caja. Entonces “Mubi” películas: cuatro que recomiendo 1. “Medeas” del italiano Andrea Pallaoro (Trento, 1982), película del 2013, maravillosa recreación de la tragedia de Eurípides (480 – 406), pero ambientada en el oeste rural norteamericano contemporáneo: excelente, pero les aviso;lenta, muy. La 2. “Father, Mother, Sister, Brother” de Jim Jarmusch (1953) con el que ganó el León de Oro en el Festival de Venecia 2025, excelente con maravillosas actuaciones de Tom Waites, Adam Driver, Charlotte Rampling y Cate Blanchett entre otros; son tres episodios, uno mejor que otro. 3. “Hot Milk” de Rebecca Lenkiewicz (1968), película de 2025, buena, suerte de hija sometida a madre conflictiva y autoritaria y la lucha de la hija por liberarse de semejante lastre, una especie de Karina Milei y Cristina Kirchner, pero en silla de ruedas, aunque un poco más fina que las argentinas nombradas. La número 4.”La Celebración” de Thomas Vinterberg (1969), de Dinamarca, inquietante film, diría drama familiar con estupendo humor negro.

Después de haberlas visto me di cuenta que las cuatro giran en torno a los lazos familiares, y en los cuatro casos, las familias son un espanto, así que me otorgo el Premio Nobel a mi soltería, a pesar de amar a mis cuatro “nietos” de 12, 3, 1 y 1 años. También amo a mis sobrinas, bellas, elegantes, madrasas las tres y a sus respectivas parejas, los tres grandes valores y también a mi querida hermana, a pesar de mis críticas al CUB del cual es fundadora y Presidenta Vitalicia. Y honro al recuerdo que tengo de mis padres a quienes agradezco la educación que nos dieron y muchos de sus ejemplos; no todos; cito uno: Con los años se fueron separando afectivamente, se enfriaron, sin drama ni violencia pero con constancia; lo notaba cada vez que llegaba a casa los fines de semana viniendo de estudiar, jugar al fútbol, al rugby o al tenis y cada uno estaba enfrascado en sus lecturas, siempre en el “bergeire” elegido: “mother” leyendo libros de filosofía y psicología, y cuentos y novelas de Marco Denevi, de quien era amiga, y de Julio Cortázar; “father”, leyendo novelas en inglés, y de los caciques indios en la Pampa y Patagonia, La Nación o El Herald. Hoy pienso que era su manera de ignorarse civilizadamente; así pasaban horas, luego tomaban un té y después volvía cada uno a sus lecturas. Cuando nos fuimos de casa, cada uno se fue a dormir a los cuartos que dejamos vacíos. Hoy también, pienso, que esos civilizados silencios son uno de los ejemplos que me influyeron para que hoy me entregue el Premio Nobel recién nombrado. Mis estudios de Filosofía y mi costumbre de subrayar y anotar los textos la aprendí de mi madre; mi anglofilia viene por el viejo, que solía hablarnos en inglés y fue él quien me recomendó “Wild Palms” de William Faulkner; con quien tenía un parecido físico notable. Sin ser de ascendencia británica, salvo una bisabuela materna nacida y criada en Edinburgo y casada con un catalán, nos educaron maestras y profesoras durante toda la primaria bilingüe las Mrs. Kember (3 años), Geddes, Laffan, Kenny, Lemoine, las Miss Blanco, de Bary, Solares, Ferreyra, Mrs. Makinnon y Mr. Lythcoe; algunas nacidas en Gran Bretaña, el resto primera generación argentina de padres ingleses o irlandeses. Bueno y ya que estamos, las maestras argentinas del jardín y el primario fueron Marta Maldonado (3 años), Marta Bruera (2 años), Delia Puentes, Juana Faust, Alicia García.

Hoy mi límite de aguante del ser humano dura 3 horas y mi, a veces carácter recontra cabrón es herencia de mi viejo. El límite de aguante humano tiene unas pocas excepciones que exceden con placer esos 180 minutos y ellos lo saben, no es necesario que de nombres.

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