La economía, la guerra Estados Unidos – Irán – Israel, Rusia – Ucrania, China Estados Unidos y la IA, Silicon Valley, Mundial de Futbol y los miles de millones que mueve, Chat GPT, Fondo Monetario Internacional, Alarma por posible “autonomía de la IA”. Individuos con poder como Trump, Putin, Xi, Ministros de Economía, Políticos de todo el mundo, El Estado Vaticano. Mundo Virtual.
Hay veces que siento por un lado la necesidad y por el otro me siento un boludo con lo que quiero expresar, porque no sé cómo formularlo debido a lo alejado que estamos de lo que quiero decir. Me parece que nos estamos olvidando del aspecto ESPIRITUAL de la especie humana. Me resulta muy difícil explicar lo de la espiritualidad, ya que se mezcla con alma, con curas, con monjas, con religiones, con profetas, gurúes, sermones. La espiritualidad no tiene nada que ver con religión, que es constitutiva esencial del PODER.
Siempre recuerdo cuando hace 2600 años Heráclito deja los atributos del mando y se va a vivir a una choza en las colinas de Éfesos. Salvando las enormes distancias entre el mundo griego de 600 AC y la actitud de un hombre que se sentía no demasiado cómodo en su sociedad; salvando las enormísimas distancias entre Heráclito y mi intrascendente persona, tengo la sensación que tanto en aquellos tiempos como hoy, pensar, sentir y espiritualidad no tienen nada que hacer con los motivos que mueven a las sociedades. Cada vez que estoy con un niño de 1 a 10 años, creo que eso que llamamos “inocencia”, “gracia”, “ternura” se acerca a lo que confusamente denomino ESPIRITUALIDAD. Sé lo complejo que es ser fiel a uno mismo y también me doy cuenta de que no estoy siendo claro, preciso y tal vez ni siquiera lógico con lo que acabo de escribir, pero en, esa nubosidad que me invade tengo necesidad de expresarlo, siento que en el mundo que hacemos, la amabilidad, la sonrisa, la actitud, la manera de movernos, de relacionarnos, de comprar, de vender, de estudiar, de trabajar y hasta de hablar está plena de hipocresía, en fin, como les dije, siento que algo nos falta; tal vez sólo se lo puede encontrar en las colinas, en soledad y en una choza. Me surge aquello de “Mirad los lirios del campo, con el despojamiento que viven”, pero claro otra vez la Biblia; quizás no quede otro camino, más que seguir las huellas de Heráclito. O tal vez sea más sencillo, y todo esto, al único que le preocupa es a mí, y nadie ni nada me impide ir a refugiarme a la choza en la montaña y dejar que los otros hagan lo suyo: negocios, política, diplomacia, plata y cada tanto una guerra por aquí y una bomba atómica por allá.

Deja un comentario