Autor: alejandrofrango.com

  • NUBE DE PALABRAS

    Me gustan las nubes; todas: las nubes de la infancia al amanecer en Chapadmalal, cuando la epidemia de polio prolongó las vacaciones de verano hasta el mes de abril. Las nubes románticas de la adolescencia. Las nubes oscuras de tormenta que hacen del día una noche plena de misterios. Las nubes del atardecer viajando en tren por la Patagonia. Las nubes del verano en el Midi con olor a lavanda y la imagen del zorro perdiéndose entre la “garrigue”. Las nubes de Inglaterra. Las nubes de otoño en Buenos Aires. Las nubes desde el avión. Las nubes al amanecer desde el muelle de Pacheco en San Isidro. La expresión “viven en una Nube de Pedos” referida a todos los políticos argentinos de cualquier signo y en cualquier función, de ambos sexos y de cualquier edad, viven en ella todas, todos y todes. Las “nubes de palabras” empleadas por las Agencias Encuestadoras.

    Una “nube de palabras” es esa representación visual de datos de una encuesta donde se destacan por el tamaño de las letras, la opción señalada como la más elegida.

    Imaginemos dos preguntas: A) ¿Cuales son las palabras más usadas POR los políticos? YO, HERENCIA RECIBIDA, CORRUPCIÓN DEL GOBIERNO ANTERIOR, patria, pueblo, los pobres, pueblo trabajador, “Que Dios y la Patria me lo demanden (tocándose el huevo izquierdo). B) ¿Cuales son las palabras más usadas por la gente SOBRE los políticos? CORRUPTOS, YO, MENTIROSOS, Nepotismo, Charlatanes.

    Hoy quiero hacer una NUBE DE LETRAS sobre uno de los cuatro escritores argentinos que leo y releo; ellos son Jorge Luis Borges (1899 – 1986), César Aira (1949), Samanta Schewblin (1978), Pablo Maurette (1979). Hoy BORGES, en los próximos días los otros tres.

    Las palabras que en mi opinión lo definen: BORGES, SHAKESPERARE, KAFKA, MADRE, ESPEJO, BIBLIOTECA, PALERMO, LABERINTO, TIGRES, LOS BORGES, BUENOS AIRES, BIOY, COMPADRITO, Tiempo, Reloj, Duelo, Cuchillo, Espadas, tango, el otro, el monstruo. Este es el mapa del escritor argentino que más leo y releo, suelo definirlo como “nuestro Shakespeare”, creo que ese mapa, también es el mapa del país así como Shakespeare es el mapa de la historia de Inglaterra.

    “Robar dineros públicos, nunca ha sido considerado un crimen en la patria”, esto lo dice Borges en su “Evaristo Carriego” (1930). Señores jueces está en ustedes considerarlo un crimen y condenarlo, señores jueces menos feria y más lectura de Borges.

  • LUZ DE OTOÑO

    No es sólo la luz, también es el sonido, la intensidad del sol, los colores, una brisa que no soplaba ayer, ni el día anterior, la cantidad de hojas que dejaron desnudo el árbol para abrigar las veredas y los adoquines. El movimiento urbano también es diferente; han comenzado las clases, ha terminado el verano. Las calles se han poblado de escolares, de voces, de gritos, de risas y de abrazos.

    Me pregunto, de tanto en tanto si poodría vivir en espacios sin variaciones estacionales; no sé, regiones heladas, o zonas desérticas, ciudades tropicales, supongo que me resultaría difícil. Es curioso, como individuo siempre me costó vencer la inercia, me han molestado los cambios, y sin embargo gozo con vivir en una ciudad donde cada tres meses cambia el decorado natural. Es verdad que si el cambio se repite en verano, otoño, invierno, primavera, termina siendo rutina. Los viajes siempre me permitieron el ejercicio de entrar en culturas diferentes, en climas extremos: los 56 grados centígrados de Jalgaon, en India, y los -12 en la tundra de Mongolia fueron ejemplos extremos de someterme a esos cambios.

    Creo haberlo comentado, en este blog; salgo todas las mañanas alrededor de las 6 a andar en bicicleta por la orilla del río entre San Isidro y Olivos, es un circuito de 10 km y tardo en recorrerlo entre 45 minutos y una hora. En esa rutina que sólo se suspende por frío intenso o lluvia, me encuentro con otros que corren, o caminan, o andan en bici o pasean el perro. Sé, muchas veces que estoy retrasado porque me crucé con la señora de buzo amarillo no en la esquina habitual, sino llegando al río, otras me digo, se habrá ido de vacaciones hace dos semanas que no lo veo. Con algunos cruzamos un saludo, alguna que otra palabra. Algunos, llegado el invierno, demoran las salidas o simplemente harán pilates o flexiones, en sus casas.

    Entre los habituales hay un señor mayor, que camina con cierta dificultad, en los últimos tiempos lo vi apoyándose en un bastón, siempre acompañado de Sammy, un Setter inglés. Hace varias semanas que no me lo cruzaba. Hoy al regresar para casa, sacaban un ataúd del edificio en donde vive, lo subieron a uno de esos coches grises, había autos alrededor. El aullido de Sammy, lo decía todo.

    El otoño no sólo deja pelados a los árboles, ni ilumina mi biblioteca de manera diferente, ni demora el amanecer, ni acorta las tardes, también, ha dejado a Sammy sin su amigo. No sólo nosotros lloramos, para tenerlo en cuenta.

  • BLURBS

    “Say Hello to the good buys”, propaganda de los Free Shops de Heathrow y Gatwick, Londres, en los coches del subte en 1978.

    “Perrier, le champagne des eaux minérales”, afiche publicitario en París en 1979.

    “Sapere Aude”, consigna de la Ilustración divulgada por Kant.

    “Un viaje que nunca olvidarás” Titanic.

    “Siganmé, no los voy a defraudar” Cartel de no vidente en estación Retiro, década del 90. (Estos dos últimos los acabo de inventar).

    BLURB, es un término acuñado por el escritor, crítico de arte y humorista estadounidense Frank Gelett Burgess (1866 – 1951) en 1907 para referirse a los párrafos publicitarios que promocionan un libro, es decir lo que leemos en las contratapas, solapas o cubiertas de los libros y que por extensión se aplica a carteles publicitarios, paquetería, envases o cualquier otro medio de propagación de una idea.

    El Blurb es una de las tareas del Redactor Publicitario (el “Publisher” en inglés). A partir de mediados del siglo XVIII los libros se convierten en un producto de la industria editorial y entran en el mercado y los Blurbs son parte de la estrategia de ventas. Han tenido grandes cultores como el escritor T. S. Eliot (1888 – 1965) que fue Publisher de Faber & Faber y que siempre decía que la escritura para promocionar un libro, le resultaba una tarea ardua y compleja ya que había que mantener el equilibrio entre ser elogioso y crítico. Hay escritores que colaboran con el editor en la confección de los Blurbs y se sienten a gusto con ellos como Stephen King y detractores absolutos como J.D. Salinger que los detestaba a tal punto de incluir en el contrato con la editorial una claúsula que establecía que en la tapa de sus libros sólo podía aparecer su nombre y el título de la obra.

    Esto de los slogans de venta, (los Blurbs) siempre ronda la tenue línea entre verdad y mentira, el sutil equilibrio entre la corrección y la exageración. Se me ocurre que el mejor ejemplo literario para explicarlo es el relato muy corto (casi un Blurb) de David Foster Wallace (1962 -2008) “Historia Radicalmente Concentrada de la era Postindustrial” cuyo argumento es:(resumo) En una reunión social un hombre le presenta una mujer a otro hombre, éste quiere caerle bien y le dice algo agradable, que la mujer festeja con risa exagerada para congraciarse con él. Luego cada uno sube a su auto y se va a su casa con la vista fija en el camino. Al presentador ninguno de los dos le caía demasiado bien, pero le encantaba quedar bien con todo el mundo. Foster Wallace termina el relato así :”Después de todo nunca se sabe, ¿Verdad que no?,¿Verdad que no?, ¿Verdad?”.

    Hay un libro excelente de Louise Willder (1972) editado por “gris tormenta”, titulado “Cien Palabras a un Desconocido” que da cuenta de esta desafiante tarea de ser escritor de Blurbs, vaya como ejemplo la tapa del mismo: “Un ensayo sobre el arte del elogio, la escritura de blurbs y otros textos persuasivos o engañosos que se usan para presentar y vender libros”.

    Los dejo y me pongo a pensar Blurbs para conseguir lectores que lean y critiquen mis artículos de este blog.

  • MALESTAR

    Estoy creando situaciones que me generan dependencia y no me agrada. Estoy revisando conductas mias con relación a los otros y me parece que en ese balance no percibo progreso; me refiero a una actitud, a una predisposición, a un cierto malestar. Creo que en ello influye mi educación paterna, que fue de una rectitud casi “prusiana”, nada que ver con crueldad, pero sí con rigor. Esa educación me formó, forjó mi voluntad, me enseñó a ser perseverante y dio resultados positivos, me hizo un individuo confiable desde la puntualidad, que para mi es sagrada; hasta el cumplimiento de la palabra comprometida que es casi un dogma, me dio seguridad en mi mismo. Pero constato que formo parte de una sociedad que no comparte esos valores. Estoy más educado para vivir en un mundo sajón, que en uno sudamericano; y es aquí donde radica el mayor malestar, que cada tanto aflora. Hay en este aspecto algo que me distancia del otro y que me va aislando. Siento como que me cansé de la comunidad a la que pertenezco. Me agotó el tener que esperar; el cumplir y no encontrar eco en el otro. En la sociedad política, en lo institucional sucede lo mismo. Hay en estos momentos un affaire de corrupción (el caso $ Libra y el uso de aviones oficiales para fines particulares), una ex Presidenta condenada como jefa de una asociación ilícita, otro ex Presidente envuelto en desfalcos al estado, además de golpeador de su mujer; y lo peor es que la preocupación de parte de los involucrados es que se haya descubierto, que haya salido a la luz, no el hecho delictivo; ya lo decía Borges “robar dineros públicos nunca ha sido considerado un crimen en la patria; la cosa pública no significa “de todos” sino de “nadie”. “El peor agravio para un argentino es haber sido escarnecido en público”. Creo que esto no tiene solución, es constitutivo. Es el ADN nacional, popular, de centro, de izquierda, de derecha. Borges lo decía en 1930.

    Veo para mí, dos caminos: el exiliio, para el que ya estoy grande o la montaña.

    Este malestar personal – nacional se ve agravado por lo que además ocurre en el mundo. Más allá de las teorías de los expertos, los analistas de política internacional, los académicos especializados en historia militar; la sensación que tengo, es por un lado aterradora, por lo que implica una guerra que parece ser global; por otro abrumadora y aburridamente reiterativa, da la impresión que el maestro Heráclito tiene razón a 2500 años de haberlo dicho “Pólemos, es el padre de todas las cosas y el rey de todas, y a unos los revela dioses, a los otros hombres, a los unos hace libres, a los otros esclavos” (fragmento 53). En tercer lugar, me inquieta la subsistencia de la magia, de la superstición, de lo primitivo que no muere y me remito al ejemplo puesto por los “expertos en política internacional” quienes dan como posible desencadenante de una guerra global, al enfrentamiento entre Estados Unidos y China por la soberanía de Taiwan, que China considera territorio nacional y Estados Unidos, asiste y protege como país independiente y estiman que el año 2027 podría ser el elegido por ser el año del centenario del EPL (Ejército Popular de Liberación Chino). Recordemos que las Olimpíadas de 2008 en China comenzaron el 8/8/08 a las 8.08 am ya que el 888 es un número mágico para los chinos pues indica, buena suerte, prosperidad y riqueza y entonces me pregunto si realmente hemos crecido o si seguimos siendo los mismos monos que hemos cambiado la clásica navaja por armas nucleares. ¿Estamos en verdad expuestos, de uno y otro lado, a que una guerra se inicie caprichosamente por el vuelo de una mariposa, una procesión de hormigas, o una mala performance sexual de cualquiera de los líderes de esos países? Mi respuesta es sí y rezar no es la solución, también es parte de la magia.

  • NO HAY DIOS Y MARÍA ES SU MADRE

    (David Markson “La Soledad del Lector”)

    En Primrose Hill, Camden, Londres hay una calle Fitzroy Road, y en esa calle hay una casa con el número 23 y en su frente uno de los clásicos círculos celestes, donde se homenajea a alguna personalidad que vivió en ella; en este caso el poeta irlandés William Butler Yeats (1865 – 1939), también alquiló esa casa, después de su separación de Ted Hughes, la poeta Sylvia Plath (Boston 1932 – esa casa 1963), pero no hay círculo celeste con su nombre. Sylvia Plath se suicidó, cerrando toda la casa y abriendo la llave de gas, digamos que se gaseó, escuché que dejó el desayuno preparado para sus hijos Frieda y Nicholas (que estimo no estarían en la casa), esto ocurrió el 11 de febrero de 1963, en una helada mañana de un crudo invierno londinense que a ellos nada les gusta y a mi me encanta (nunca estuvo en mi suicidarme, pero de hacerlo sería en un oprobioso verano porteño con sol insolente, humedad, mosquitos, cucarachas y toda esa parafernalia nacional y pegajosa que me harta). Más allá de su depresión, parece ser que el desencadenante de tal acto fue la infidelidad de Ted Hughes con Assia Wevill. Siempre me ha inquietado el suicidio, estimo que la desesperación ha de ser atroz, no se le deba encontrar sentido a nada, la soledad debe tener la extensión del océano.

    Sandor Marai (1900 – 1989), el escritor húngaro se suicida a los 89, dijo algo así como “bueno ya es suficiente”; David Hume (1711 – 1776), que jamás pudo haberse suicidado; era un “Bon Vivant”, soltero, gozador de comidas y bebidas, escribió, sin embargo sobre el suicidio, pero sin drama y se desprende de su lectura (al menos es lo que yo concluyo) No me dí la vida, me la dieron, fui parte de un proyecto ajeno, pero me muero el día que yo decido, les queda claro. Otro que hasta me pareció gracioso (si este adjetivo vale en relación a la muerte) es Robert Burton (1577 – 1640) académico de Oxford y autor de “Anatomía de la Melancolía”, que tanto le gustaba a Borges. Parece que Burton sufría de melancolía (era algo así como un tanguero británico) desde pequeño y según se dice había predicho el día de su muerte mediante la astrología, para el 25 de enero de 1640, por eso es que David Markson especula que pudo haberse suicidado ese día. Yo no predije nada sobre mi muerte, porque yo no predigo, yo constato y sé que voy a morir el 21 de septiembre de 2057 a las 10.40 am, ahora si a las 6 am del 22 de septiembre sigo aquí, ni loco me suicido: Dom Perignon, jamón de Jabugo, helado de pistacho y chocolate amargo y a celebrar mi error. Sexo, no creo porque voy a tener 109 años, pero tal vez ya han inventado la “Poronguis Erectis Eterna”. En fin no hay Dios y María es su Madre, todo es posible.

    Un tiempo después el 23 de marzo de 1969, se suicida Assia Wevill que había nacido en Berlín en 1927 de la misma manera que Sylvia Plath, gaseándose pero además junto a su hija de 4 años, Shura, que había tenido con Ted Hughes. El hijo de Sylvia y Ted, Nicholas, se ahorca en su casa de Alaska a los 47 años. Para terminar, Ted Hughes (1930 – 1998) se murió de cáncer de colon. El resto de la humanidad sigue viva, por ahora.

  • LANGOSTINOS Y BERENJENAS

    Entre Quignard y Sloterdijk, entre Jarras de Pingüinos y amigos del exterior que llegaron todos juntos, cada tanto un poco de cocina. Hoy langostinos al wok con arroz, muy simple, sabroso. Frescos los bichos de mar, aceite de oliva, cucharada sopera de manteca, diente de ajo, leve rayadura de jengibre. Arroz blanco.

    ¿Y las berenjenas dónde las ponés? No ahí no. Es para otra comida, lo que sucede es que para mi, que no soy cocinero, cocinar, además de la obvia necesidad alimentaria, es siempre algo placentero, es algo que lo tomo como un recreo, todos los días para mi y también para amigos. Mi cocina es simple, sana, sabrosa, (SSS). A las berenjenas las vacío, en un bol mezclo carne picada (si puede ser de cordero mejor), arroz, pimienta negra, manteca, todo bien trabajado con manos limpias. Relleno las berenjenas, las cocino al vapor. Vegetal, cereal, carne. Así las cocinaban mis abuelos, mis padres, mi hermana, yo y hasta mi socio en Pingüinos las hace muy bien.

    Es verdad que cocinar hizo al hombre, y al calor del fuego y alrededor de la mesa, nos comenzamos a narrar y escuchar historias y nos hicimos humanos: Cocinar, Compartir, Comer, Conversar, Complotar contra el estado, contra el obispo, algo así se decía en Francia. También esta mañana me interesó un artículo de Pablo Gerchunoff, en “La Nación” A 50 años del golpe (1976 – 2026) “La Política Económica de la Dictadura” y un copete de Antonio Gramsci “La historia enseña, pero no tiene alumnos”. Como profesor jamás usé la palabra “A – Lumnis” (Carente de luz, es decir boludo total) siempre preferí estudiantes. Opuesto a Gramsci, creo que en la Argentina, en materia económica lo único que hay es A -Lumnis, lo prueba el raconto de este medio siglo de espanto económico. Gerchunoff termina a toda orquesta afirmando que la dialéctica liberalismo – populismo es falaz y la que nos cabe es deflacionista – productivista y lo hace de la siguiente manera: “El Ministerio de Economía de la dictadura lanzó una publicidad para la televisión. Seis hombres están dentro de una caja transparente. El piso de la caja son los COSTOS, el techo el DOLAR. De pronto, el piso empieza a subir y aprieta a los hombres contra el techo. Los hombres piden “suban el dolar”; (se lo sube), pero el piso también sube y los hombres vuelven a estar apretados; la voz del ministerio encabezado por Martínez de Hoz dice “¿No será mejor bajar el piso?” Agrega Gerchunoff “Se me hace que esa publicidad la filmaron ayer”.

    La eterna CALESITA ARGENTINA, gira, gira y gira y está siempre en el mismo lugar, por eso cada tanto a cocinar, por ahora langostinos con jengibre, de seguir asi bagres con sal gruesa.

  • LA LIBERTAD TAMPOCO ES GRATIS

    No pretende este escrito ser una queja, sino un dato de la realidad, pero de la realidad más próxima, que es la vida de uno, que en este caso es la mia.

    Al apostar uno sabe que se gana o se pierde. Hasta mi retiro de las actividades laborales (Docencia y Turismo), la “Cigarra” con la que siempre me identifico no sólo cantaba, sino que me jactaba de mi elección. Si bien con el respeto que siempre he tenido por las elecciones de los otros, me costaba entender el comportamiento de las “Hormigas” trabajadoras, con su organización familiar y social, sus trabajos, obras sociales, hijos, previsión, orden burgués. Hasta que arribé súbitamente a los 75 años y un grito de atención: RETIRADO NO EXISTÍS más que para recuerdos y homenajes. Ambos, no son santos de mi devoción.

    De pronto el teatro en el que cantaba quedó vacío, me quedé sin auditorio, pero quería seguir cantando. Rápido en reflejos. Turismo fue reemplazado por Museo Virtual de Jarra de Pingüino; Docencia por este Blog. El Museo está requiriendo un espacio físico y el Blog de lectores. Convencido que uno no puede ser otro más que quien es, sigo cantando y moriré cantando como la “Cigarra”. Soy, sin embargo conciente de lo que Pierre Matthieu (1563 – 1621) dejó escrito en sus “Tablillas de la Vida y de la Muerte” en 1610:

    LA VIDA ES UNA MESA DONDE VEMOS JUGANDO

    A CUATRO JUGADORES. EL TIEMPO ESTÁ A LA CABECERA

    Y DICE “PASO”. EL AMOR APUESTA SU RESTO Y TIEMBLA

    EL HOMBRE PONE BUENA CARA Y LA MUERTE SE LLEVA TODO.

  • LEER FILOSOFÍA (VI)

    Leo los capítulos de “Leer Filosofía”, y si bien hoy quería hablarles de Pascal Quignard (1948), Verneuil- sur -Avre, Normandía, 31,9 km2, habitado entonces por alrededor de 4000 habitantes (hoy son alrededor de 7000). Amante de la música, eximio violonchelista, fundador y Director del Festival de Ópera y Teatro Barroco de Versalles por encargo del Presidente Mitterrand. Escritor de la novela “Todas las mañanas del Mundo”, filmada por Alan Corneau, con guión de Quignard. Lector de Gallimard entre 1976 y 1994, año en que abandonó todo, se fue a la montaña, se aisló, se dedicó a escribir. Fue la culminación de anteriores despojamientos. En mayo del 68 era estudiante de Filosofía en Nanterre, tenía como profesores a Levinas, Lyotard y Ricoeur y estaba trabajando en una tesis sobre el lenguaje en Bergson, pero se hartó de todo, abandona la Filosofía, quema o destruye sus pinturas, toca música y no para de leer. Mucho antes, a los 16 años tuvo una crisis autista, y “ese silencio me hizo decidirme a escribir; pude hacer el siguiente trato: estar en el lenguaje, callándome”. Pero mucho antes, en su prehistoria personal a los 18 meses de edad había tenido su primer brote de autismo tal como lo narra en el volumen II de su saga “Último Reino”, cuando la institutriz que lo cuidaba lo abandona. Así lo cuenta “La mujer que había desaparecido era una joven alemana de Bergheim que trataba de apreder francés.” Lo que perdió Quignard, fue la lengua alemana.

    Finaliza la “Retórica Especulativa”: “Vine y me fui. Me volví a ir. Me fui de nuevo. Fundé una nueva ermita sobre un páramo amarillo”.

    Tengo enmarcado en un rectángulo rojo el siguiente pensamiento de Quignard “Raras son las especies que escapan de toda vida colectiva: el visón, el leopardo, la marta, el tejón, yo”. No pude no agregarle ” y yo” y dibujé la cima de una gran montaña. Veo imágenes en los pensamientos de los filósofos escogidos. Elijo el camino que escogieron como forma de vida.

    Heráclito, imaginó el tiempo, con la metáfora del río siempre en movimiento, cambiante. Explicó la dialéctica con el arco (bios) que es palabra de vida pero tiene efectos letales. Dejó todo y partió a la montaña.

    Schopenhauer, el mundo es nuestra representación; se representó de una manera en la polis griega, fuera de ella no existías, fue otra la manera durante la Edad Media, si no temías a Dios, si te le oponías, te aguardaba la hoguera. Sin celular, no tenés ombligo. Soltero empedernido, huía de la turbamulta y amaba a su gata.

    Nietzsche, “Ecce Homo” es la versión filosófica del “Caminante, en la cima en un mar de nubes” de Caspar Friedrich, Zaratustra es el alma de Nietzsche.

    Benjamin, sus “Denkbilder”, pensamiento en imágenes, imágenes pensantes, cartelerías expresan mejor que nada su pensamiento de solitario incorregible.

    Wittgenstein, usó diagramas, flechas, dibujos para afirmar su pensar e hizo abandono de todo, posición social,dinero, Viena, Cambridge y buscó la soledad del fiordo noruego,y luego la de la pobre granja de Irlanda.

    Sloterdijk, si hay un libro pleno de imágenes es “Crítica de la Razón Cínica”, fue Rector de la Universidad de Arte y Diseño de Karlsruhe, él no se fue a la montaña: se jubiló.

    Quignard, sigue solitario, en la montaña.

    Hace años que lo vengo pensando, tal vez la elección de estos filósofos, tal vez la elección de la filosofía tenga una sola dirección, tal vez sea hora de caminar ese camino.

  • LEER FILOSOFÍA (V)

    6. Peter Sloterdijk (1947) hoy voy a hablar de este filósofo que nació y aún vive en Karlsruhe y fue Rector, hasta su jubilación en 2017 de la Escuela Superior de Diseño de la ciudad, donde Karl es Carlitos y Ruhe es descanso, que es la tercera ciudad más grande del estado de Baden Wurtemberg después de Stuttgart y Manheim en el sur de Alemania y está a sólo 15 km de la frontera francesa, que tiene 173,5 km2 de superficie para que vivan con comodidad unos pocos más de 310.000 habitantes y que fue fundada por el margrave que es un conde de frontera, es decir un marqués, Carlos Guillermo de Baden Durlach en 1715 y que con el tiempo llegó a ser capital de Baden, como todo habitante de San Isidro sabe (aunque no tenga por qué) ya que en eso somos parecidos porque tenemos la misma cantidad de habitantes aunque nosotros necesitamos sólo 48 km2 para vivir cómodamente.

    Bien, todo este largo introito es para explicar y explicarme por qué me gusta tanto Peter Sloterdijk, del que sólo he leído “Crítica de la razón Cínica” por tercera vez, que es un libro escrito en 1981 en el 200 aniversario de la publicación de la “Crítica de la Razón Pura” de Kant, cuando Sloterdijk aún no se había desprendido del todo de la influencia de Adorno, Horkheimer y el resto de la Escuela de Frankfurt a la que luego tildará de cultores de la “Ciencia Melancólica” y no he leído su tríptico “Burbujas”, “Globos”, “Espumas” que conforman su idea de “Esferología”, ni sus escritos políticos “En el mismo barco”, “Ira y Tiempo”. Y la explicación no es filosófica en primera instancia, sino que tiene que ver con experiencias personales. En primer lugar Sloterdijk y Pascal Quignard ( de quien hablaré mañana), son filósofos excatamente contemporáneos míos nacidos en 1947 y 1948 respectivamente. En segundo lugar porque en 1980, tanto él como yo estuvimos en Poona, India con Rajneesh (Osho) creo que por razones diferentes, él por alguna búsqueda filosófica, yo en cambio no fui por Osho, nada bueno, me pareció podía salir de él; yo ya hacía más de cuatro meses que daba vueltas por India y necesitaba “kuchen” alemanas, hamburguesas y otras delicias occidentales. Participé sin embargo de las fastuosas, fiesteras y superficiales reuniones con Osho que me pareció de entrada un “chanta” como al final demostró serlo. En tercer lugar por lo que Sloterdijk me atrajo es por la siguiente historia. Yo era un niño de 8 ó 10 años y me encantaba, desde muy chico jugar con autos Matchbox y solía hacer interminables filas frente a la chimenea y sobre la alfombra con tonos rosa pálido y una guarda azul, que para mí era una increíble carretera y construía puentes y obstáculos con libros de mi madre que era profesora de Filosofía, así que mi Vialidad Nacional contaba con Aristóteles, Platones, Agustines y Kants. Me llamaban la ateción los libros de éste último, yo no entendía por qué criticaba tanto, me daba la impresión que todo le molestaba y un día le pregunté a mi madre por qué ese tipo era tan criticón y me explicó después de un introito, que cuando fuera más grande me iba a dar cuenta que era más complejo de lo que ella me iba a decir, entonces colocó una naranja sobre la mesa y me dijo: imaginá que la naranja es tu cabecita y que como la tuya, piensa, ¿qué podría pensar la naranja?, me preguntó. Bueno, contesté, que ella es jugosa, que está más amarilla que naranja, que rueda como mis autos. Bien, me dijo ese es un pensamiento de acuerdo a su capacidad naranjil y agregó, pero te parece que a la naranja le podría interesa saber quien es Kant, el criticón o por qué vos sos tan preguntón. Por supuesto contesté que no. ¿Por qué? Porque no puede, no está preparada para eso. Sin embargo, me dijo, en los cuentos que has leído las frutas, las plantas, las mariposas hablan, pero es verdad, fuera de los cuentos esa cabecita naranjil no puede hacer eso, como bien dijiste. Bueno eso dice Kant, nuestra cabecita, y me tocó la frente, tiene sus límites y no puede conocer por ejemplo a Dios. Es más complejo pero este libro y me mostro la tapa de la Crítica de la Razón Pura habla de eso, de la capacidad de conocer de la razón humana, este otro, Crítica de la Razón Práctica, también se pregunta si la manera de actuar de la naranja es correcta o no, por ejemplo si puede hacer jugo de nosotros, es más si de poder hacerlo, está bien que lo haga, y este otro, la Crítica del Juicio se pregunta sobre los gustos, es lo que los grandes llamamos estética y también teología. Al final, mi madre agregó Kant fue un hombre que nos dejó dicho “atrévanse a pensar”, no lo olvides nunca, hay que atreverse, tiene algunos peligros ya que pensar puede molestar a algunos con poder. Creo que algo entendí y me sentí a los 10 años importante. Kant no era criticón, era pensador y me gustó, me interesó y a partir de entonces cada vez que veía un pájaro una voz interior me decía debe ver el mundo pajarilmente, y en el zoo pensé que el elefante me veía de la misma manera extraña que yo lo veía a él. Unos años después cuando ya estaba en segundo año del secundario abrí el libro de mi madre de la Crítica de la Razón Pura y no me gustó lo que leía, tuve la impresión de no haber entendido nada y se lo comenté a mi madre y aquí es donde viene mi gusto por Sloterdijk. Mi madre me dio a leer “Las Tribulaciones del Joven Torless” de Robert Musil y cuando a Torless le pasa con Kant lo mismo que a mi, eso; no sé por qué; pero me hizo sentir cariño por la humanidad, o al menos esas fueron las palabras que usé para expresar lo que sentía.

    Cuando por primera vez abrí “Crítica de la Razón Cínica”, me agradó la Introducción, que dice: “Desde hace un siglo, la filosofía se está muriendo y no puede hacerlo porque todavía no ha cumplido su misión. Por esto, su atormentadora agonía tiene que prolongarse indefinidamente. Allí donde no pereció convirtiendose en una mera administración de pensamientos, se arrastra en una agonía brillante en la que se le va ocurriendo todo aquello que olvidó decir a lo largo de su vida. En vista del fin próximo quisiera ser honrada y entregar su último secreto. Lo admite: los grandes temas no fueron sino huidas y verdades a medias. Todos estos vuelos de altura vanamente bellos -Dios, universo, teoría, praxis, sujeto, objeto, cuerpo, espíritu, sentido, la nada – no son nada. Sólo son sustantivos para gente joven, para marginados, clérigos, sociólogos”.

    Continúa Sloterdijk preguntándose ¿Por qué una Crítica de la Razón Cínica? ¿por qué escribir un libro tan largo en tiempos en que se los consideran una arrogancia? Nos va a explicar entonces, La Ocasión, La Razón y El Motivo. Y en La Ocasión va a reproducir lo que al joven Torless le sucedió al leer la Crítica de la Razón Pura, que fue similar a lo que a mí me sucedió y no paré de leerlo y releerlo. Pues bien los invito a que se metan en la lectura de las casi 800 páginas, no será en vano. Yo también lo haré y si llego a cambiar de opinión sobre él se los diré.

  • 11 de Marzo al 25 de Marzo

    Tenía listo para subir “Leer Filosofía” sobre Peter Sloterdijk, pero sin embargo voy a hacer un cambio. Yo tengo grandes amigos, amistades de años y me encanta recibirlos, PERO, o estamos ante un complot mundial o las aerolíneas de todas partes del mundo están haciendo una oferta especial entre esas fechas que van de título en este artículo, o todos mis queridos amigos entraron en la misma App y compraron. Me explico (no voy a dar nombres para que ninguno se ofenda), un amigo de Nueva Zelanda llega el 11 y se va el 25, mi socio que estaba de “embajador” del Museo de la Jarra de Pingüino en Leipzig viene el 11 y se va el 25, un querido matrimonio que vive en Los Ángeles tuvo la original idea de viajar el 11 y regresar el 25, otro apreciado matrimonio que vive en Florencia se le ocurrió tomar un vuelo el 11 y partir de regreso el 25. Todos estos amigos son argentinos, pero mi amigo Pierre y su mujer franceses imitando el comportamiento nacional no tuvieron mejor idea que tomar un vuelo en Paris el 11 y regresar el 25. Me encanta, sé que no vienen por mí únicamente, cada uno tiene sus cosas que hacer y uno no es el ombligo del mundo, lo tengo clarísimo “El centro está en todas partes y la circunferencia en ninguna” y les doy la bienvenida a todos y todas, pero JODER BROTHERS el año tiene 365 días. O será que entre el 11 y el 25 los rumores de guerra harán que haya que estar fuera de esos espacios de donde vienen y llegar a un lugar seguro. ¿O yo estoy conspirativamente inoculado? En fin para mañana Peter Sloterdijk, y por favor si les digo que tal día no puedo estar con ustedes que nadie se ofenda porque del 11 al 25 tengo que atender con gusto a un montón de amigos.