Categoría: Filosofía

  • ESTOICOS DEL MUNDO UNÍOS

    Hay un filósofo, miembro distinguido entre los estoicos, Emperador de Roma, llamado Marco Aurelio (121 – 180), que además de las cosas extrañas que hacen los políticos, hizo algo interesante y pleno de sabiduría, que es haber escrito sus “Meditaciones”, aunque otro filósofo, en este caso francés y contemporáneo, Pascal Quignard (1948), sugiere traducir como “Extractos”, o mejor aún “Toxitanus”, es decir “Cosas para mi mismo”.

    El estoicismo que surge en Grecia en el siglo IV AC y que recibe su nombre porque estos pensadores ofrecían sus clases apoyados en las columnas del entonces centenario Partenón (columna se decía stoa en griego) y tuvo en Zenón (334 – 262 AC), en Cleantes (331 – 230 AC) y en Crísipo (280 – 208 AC) a sus primeros cultores, cuyos principios consistían básicamente en una ética de comprensión de los acontecimientos, que tiene muchas similitudes con el budismo de Oriente y que implica tratar de entender que éxitos y fracasos, alegrías y pesares, son tan sólo sucesos, -si se quiere obstáculos- pero que es de sabio superarlos, y hasta ignorarlos. esta manera de pensar tuvo un resurgimiento en Roma, primero con Séneca (8 AC – 65 DC) quien era escritor y político; Epicteto (50 – 130), esclavo liberado y Marco Aurelio, Emperador de Roma. Estas dispares posiciones en la sociedad, digámoslo con terminología del presente: un senador, un personal de maestranza y un Rey reaccionando de manera similar ante lo que pasa (la invasión a Ucrania por los rusos, el cierre del estrecho de Ormuz, Adorni transformando un pen drive en varita mágica).

    En 161 Marco Aurelio hereda el Imperio, al que dejo en 20 años en pleno apogeo y liberado de cristianos, a los que consideraba una secta de fanáticos enemigos de la ley de Roma y a los que persiguió con crueldad a pesar de su muy estoica premisa de que “Lo propio del hombre es amar incluso a quienes nos dañan”. El Emperador fundó cuatro colegios filosóficos en una visita a Atenas en el 176; una de ellas de inclinación platónica, otra aristotélica, otra epicúrea y la restante estoica.

    La muerte es materia central en el pensar de los estoicos, y para Marco Aurelio, cuando ésta suceda no nos espera ni la gloria ni la inmortalidad, sino el olvido; casi un Borgeano “avant la lettre”, para quien “somos tan sólo polvo y olvido”. En la filosofía estoica no hay preocupación por la física, la gnoseología o la lógica, sino una intensa preocupación ética: “Lo que nos hace felices o desgraciados no es la realidad sino la representación que hacemos de ella” Los estoicos no están ligados por su pertenencia real o ideológica a una clase social sino por una actitud ante la vida. Frente al dolor, la adversidad o la decadencia, al igual que ante el pleno vigor, la fortuna en los negocios y la victoria en la guerra; ni llanto, recriminación o culpa, en la primera situación; ni arrogancia, exhibicionismo, o alarde, en la segunda.

    En tiempos de cambios y de cierta oscuridad como estos por los que estamos transcurriendo, tal vez sea momento de desensillar y esperar hasta que aclare.

    Les copio las palabras con las que Marco Aurelio finaliza el Libro XII de sus pensamientos. “¡Buen hombre, fuiste ciudadano de esta gran ciudad! ¿Qué te importa, si fueron cinco o tres años? Porque lo que es conforme a las leyes, es igual para todos y cada uno. ¿Por qué es terrible que te destierre de la ciudad, no un tirano, ni un juez injusto, sino la naturaleza que te introdujo? Es algo así como si el estratego que contrató a un comediante, lo despidiera de la escena. Pero no he representado los cinco actos sino sólo tres. Bien has dicho; pero en la vida los tres actos son un drama completo”.

    Tres observaciones; 1.Lean a los estoicos. 2. “Estratego” era el Director de la obra; me gusta esa asimilación de la vida a una obra de teatro. 3. Se imaginan a un político argentino meditando de esa manera, o a un estadounidense, o de cualquier otra geografía, no me refiero a que estuviera pensando con esos valores, tan sólo leyendo a los estoicos.

  • MESCOLANZA

    Lunes 15 de junio, el día amaneció frío y feriado y con los colgajos de un sueño: dos mujeres me ven llegar, una es una psicóloga que estudió conmigo un curso sobre “Borges”, en un grupo de lectura que terminó hace 20 años. De una sonrisa entrañable con un vestido claro y floreado y acompañada de un bastón; un poco más alejada, vestida en forma similar, Giorgia Meloni, la Primera Ministro italiana, también con bastón y dueña de una sonrisa que no parece de político sino de italiana bien comida, alegre, sincera. Ambas notan mi presencia, giran hacia mi y dicen “vos también, bienvenido”, y me veo como de costado portando un bastón.

    No salgo con la bicicleta a las 6 am porque la radio informa que la temperatura es de 2 grados, saldré después de almorzar. Preparo el café para desayunar con huevos revueltos, veo sobre el escritorio las dos “La República”, la edición de Eudeba y la de Oxford, con que terminé anoche y hoy continuaré. Ya están los huevos, les agrego pimienta negra con el molinillo, me distraigo con la información radial de que Elon Musk es el hombre más rico del mundo, que su fortuna ya es “trillonaria” y que su capital es una vez y medio mayor que el PBI de la Argentina.

    Mientras desayuno mi cabeza construye: Ser Elon Musk, qué sensación rara, qué espanto, qué poder, ¿será feliz el tipo, o será un esclavo de su dinero? Sabe que tiene más plata que muchos países, ha de sentirse Superman, o también que todo carece de sentido. ¿Para qué nos lo informan? ¿Me gustaría tener esa cantidad? No, para nada. ¿U$S 1.000.000? Sí. Hacerlo trabajando: imposible, ganarlo en la lotería: imposible, robar un banco, también imposible, que alguien me los regale, sí acepto. Sabría qué hacer con ello, dónde y cómo disfrutarlo; sí hasta 4.000.000 no causa problemas y hasta me permitiría ser generoso con unos muy pocos a los que mucho quiero.

    Vamos a “La República”. Leo mis subrayados, en la edición en español y en la en inglés sobre el Libro VI (XIX 509 d e) y (XX a b c d e); el diagrama de la línea: eikasía (imaginación), pistis (creencia), dianoia (entendimiento) episteme y noésis (conocimiento e inteligencia), los estados ascendentes de la mente que corresponden a los objetos que conforman el Mundo de las Apariencias imágenes y cosas visibles y los restantes que corresponden al Mundo Inteligible cuyos objetos son las matemáticas, las formas y El Bien. Diagrama que es anticipo del Mito de la Caverna del Libro VII. Leo todo con inmenso placer, pero estoy inquieto y entonces dejo de leer y ocurre lo que sigue en mi cabeza: El SOL es importante en la teoría platónica, influenciado por Sócrates, que sin el dinero de Elon Musk, ni la plata de Platón y ni siquiera la mía se preguntaba ¿por qué y cómo debería el hombre vivir?, que es lo que siempre me digo con What the hell are we doing here? Platón nace y vive hasta la adolescencia en medio de la Guerra del Peloponeso, al igual que algunos chicos en Ucrania, Irán, Israel, Líbano, hoy juegan en medio de guerras y de ser más grandes leen “La República” y alguno quizás escriba la nueva versión de la misma y pueda ver en el SOL lo que vió Platón, y escriba que la tierra gira alrededor del mismo cada 24 horas sobre su eje y mientras ello sucede se va trasladando y de ahí las estaciones cada 365 días y hasta ahora es así y uno de ellos imagina lo que podría pasar si Elon Musk produgera un bólido que supere la velocidad con que la tierra gira sobre su eje y entonces, imagina, que cuando la tierra es iluminada a las 14 horas por Kiev, el vertiginoso bólido ya está dos días adelante, es decir que su presente es nuestro futuro y nuestro presente es su pasado, pero como el circuito (órbita) siempre es el mismo, imagina que volverán a acontecer los mismos hechos eternamente y entonces Elon Musk es el Rey Midas y Donald Trump es Escipión Emiliano y la Argentina es Cartago y (esto lo pienso yo) que soy Sócrates, pero como subió la temperatura me voy en la bicicleta a mirar el sol iluminando el Río de la Plata y a mi regreso veré si subo este escrito o me tomo la cicuta.

  • MIS REPÚBLICAS

    Estimo que la primera noción de “república” fue visual, creo haber visto la palabra acuñada en una moneda y con dificultad haberla leído, después la vi impresa en una estampilla. En la moneda estaba San Martín, en la estampilla Eva Perón.

    Mi segunda “república” fue en una charla en un almuerzo en casa donde cobré conciencia del significado, se me dijo “Res” es cosa, “pública” es de todos. “Es la casa de todos” dijeron a coro madre y padre y uno de los dos agregó “de los que querés” y el dedo marcó San Martín y “de los que detestas”, y el mismo dedo señaló Eva Perón. La república es de todos. Fue mi primera lección de Fé Democrática. No la olvidé nunca.

    Mi tercera “república” fue la lectura de “La República” de Platón comprada en 1970, en la edición de Eudeba para estudiar Introducción a la Filosofía con la brillante Alicia Paéz, querida profesora de la UBA que le ponía una pasión que contagiaba; ella fue la que mencionó la edición traducida con introducción y notas del profesor británico Francis Mac Donald Cornford (1874 – 1943), que resultó mi cuarta “república”, que compré en Londres al poco tiempo de haber llegado en julio de 1978 en la edición de Oxford. Ambos libros están frente a mi sobre mi escritorio, y éste último aún conserva el steaker OUP (Oxford University Press) y el precio 1 Libra y 95 peniques que en ese entonces equivalían a U$S 3.84, hoy esa misma edición usada oscila entre U$S 5.25 y U$S 30.25, una exacta a la que tengo, con la tapa con la imagen de Platón en azul del busto del filósofo que está en el Museo Estatal de Berlín se ofrece por U$S 16.69. ¿Por qué todo siempre cuesta más en todas partes?, ¿Por qué siempre tengo menos plata a medida que pasa el tiempo?, ¿Por qué me hago siempre preguntas cuyas respuestas ya sé y además busqué? (y sí GATA FLORA).

    Mi quinta “república” es la de la actualidad y cuando digo actualidad quiero decir desde la democracia recuperada en 1983 es decir Alfonsín, Menem 1 Menem 2, de la Rúa, Duhalde, Kirchner 1, Kirchner 2, Kirchner 3, Macri, Fernández – Kirchner 4, Milei. Algo así como Francia, que también esta transcurriendoi su quinta república: la primera (1792 – 1804), la que nace con la Revolución y la caída de Luis XIV y termina con Napoleón coronado Emperador. La segunda, la más breve (1848 – 1852) con la caída del Rey Luis Felipe I y el golpe de estado de Luis Napoleón Bonaparte que dio inicio al segundo Imperio. La tercera (1870 – 1940) tras la caída de Napoleón III y termina con la invasión nazi La cuarta (1946 – 1958) creada al final de la Segunda Guerra Mundial y la quinta república desde 1958 hasta el presente, obra de Charles de Gaulle que dictó la nueva constitucióin.

    Todo esto para expresar lo que me molesta del estado actual de la República Argentina, que a veces me harta, me enoja, me indigna y que a pesar de todo amo. La verdad que salvo la presidencia de Alfonsín, que con sus errores en economía, considero la más digna, la más honesta y la no corrupta, las restantes han sido para mí la degradación más abyecta de un peronismo decadente, fascista, corrupto en grado superlativo que condujo a la elección de un personaje conflictivo, por momentos audaz, por momentos payasesco, por momento hermano dependiente, pór momentos lame culos de Donald Trump y en los últimos tiempos con muestras nuevamente de corrupción.

    Como ayer vuelvoi a mi “cuarta república”, a la de Platón

    “¿ A quiénes puedes llamar verdaderos filósofos?” , le pregunta Glaucón a Sócrates y éste le responde “A los que les gusta contemplar la verdad”, y continúan conversando sobre la diferencia entre opinadores (filodoxos) y conocedores (filósofos) que son los que tienen grandeza de alma, conducta justa, mansa y no insociable y violenta, que practiquen el don de la buena memoria, que quieran aprender, que sean afables, amigos de la verdad, la justicia y la templanza. Todos valores que hacen a la ética propia de cada profesión y de cada individuo y que no se disfracen de algo que no son y ocupen un lugar del que son indignos y que a todas luces no es para ellos. Escribo esto siguiendo a Platón, pero habiéndolo hecho una forma de vida y me parece que si esto llegara a ser leído por un político estoy seguro que se moriría de risa y diría argentinamente “pobre boludo idealista.”

    Es verdad, el filósofo no tiene otro camino que la soledad, siempre fue así, pero un día Zaratustra bajó de la montaña.

  • BIRDS CHIRPING

    Creo que ya me acostumbré a ver aparecer en los subtítulos de las series, la reiteración de lo que estoy oyendo o viendo. Es común ver llegar un auto importante que siempre es negro (Bentley, Porsche, Mercedes, BMW) al portón de una propiedad del mismo nivel del coche, en zona exclusiva con grandes árboles. Se escucha piar a los pájaros y aprece la escritura (Birds Chirping), por medio de un dispositivo electrónico, el conductor del auto abre el portón que se desliza hacia un costado y se lee (Gate opening) y así se suceden mínimas acciones que uno está viendo: “llave gira en cerradura de puerta de casa”, “música misteriosa”, “sonido intrigante en habitaciones superiores”, “grito desesperado”, “personaje recién llegado sube con pistola en mano”.

    Ahora, como dije, ya lo acepto, pero me he preguntado, ¿por qué hay que explicar con escritura lo que uno está viendo? ¿En qué podría diferir la comprensión, de no aparecer esa escritura? ¿Es acaso necesario que el espectador tenga sensación de LVR? ¿Recordarnos que más allá de la ficción, lo importante es LVR?

    Los que me siguen en este blog ya han percibido que suelo decir que mi problema es la REALIDAD, pero debo agregar que si bien en LVR mis acciones siempre tuvieron para mi una escritura aclaratoria; me explico, si de chico trepaba a la higuera del fondo de casa yo veía escrito “hombre escalando montaña, precipicio al costado”, pero si estaba en grupo, digamos explorando un túnel que desembocaba en la costa del Río de la Plata por donde íbamos a meternos; más allá de lo que estábamos haciendo; con sogas y linternas, la escritura decía “presos liderados por el capitán Morgan, escapan de la prisión y se aprestan a tomar el fuerte”. A veces yo era ese capitán, otras era el sargento y los demás me creían y también ellos tenían su escritura que yo creía “me han herido” o “nos siguen” o “se ve luz en la guardia, pero el centinela está cabeceando”. Después en los viajes por América, a dedo, viajando en la cabina del camión que nos llevaba, más allá de las conversaciones con el chofer, la escritura invisible solía decir “estamos por entrar en la selva, soldados armados nos vigilan desde la espesura”. Ya en viajes sucedidos en edad adulta, 12 días navegando el Amazonas, 15 días por el Himalaya, cabalgata por Mongolia, seis meses en India, las escrituras equivalentes a Birds Chirping desaparecieron por el nivel de equilibrio al que llegué entre la aventura imaginada y LVR. De ahí mi pregunta ¿Qué pasa en las series para tener que escribir lo que está sucediendo?

    Cuando los dirigentes globales de todos los tiempos hacedores de lo que se conoce como LA VIDA REAL (LVR): Reyes, Papas, Presidentes, Dictadores, Jueces, Ministros, Generales, Ídolos Populares la sostienen con sus dictámenes ¿los creen de verdad?, quiero decir no hay que estar loco de remate para sostener “El Estado soy Yo”, “La Madre de Dios intercede por nosotros ante el Señor”, “La solución es gasear a los judíos”, “Les doy una semana o los elimino del mapa”, “Los próximos 18 meses serán los mejores de la historia argentina en materia económica”. Digo me suena que los oímos tan sólo piar y la escritura dice “We Are the World”, “Esta es la Verdad”, “Lo logramos” en vez de decir “Birds Chirping”.

    Así como había un cierto delirio entre la La Vida Real y mi imaginación, que en última instancia era una afección personal intrascendente para el mundo; me parece que el Poder, que de por sí es patológico hoy adquiere formas peligrosas: Peter Thiele, fundador de Pay y Pal, de visita por dos meses en el país, es uno de los sostenedores de “La democracia es incompatible con la libertad”, concepto sostenido por Trump, Victor Orban, el Presidente Milei quien no para de afirmar con iracundia “No odiamos lo suficiente a los periodistas”. Tal vez las series con su Birds Chirping, nos están diciendo: lo que estás oyendo es pájaros piando, te quedó claro, no hay otra alternativa, no penses otra cosa: Elon Musk, Alec Karp y hasta el filósofo inglés Nick Land (1964), que se mudó a China para vivir en plenitud su “Aceleracionismo”, su Ilustración oscura, su visión única, rápida de la realidad que no admite más que una interpretación BIRDS CHIRPING.

  • SIGNIFICADO Y SIGNIFICANTE

    Es un clásico de los economistas repetir la sentencia que se le atribuye a Paul Samuelson, que dice algo así como “Hay paises desarrollados, subdesarrollados, Japón y Argentina”, donde Japón carente de tierra, hiperpoblado, derrotado en la Segunda Guerra Mundial y único país receptor de dos bombazos atómicos, se repuso y es una de las cinco economías más prósperas del mundo y donde la Argentina, plena de recursos naturales, clima benigno, con inmensos territorios fértiles, y abundante en minerales, que tiene todo para ser un país de avanzada está constantemente en crisis económica y al borde del precipicio.

    Leo a Roland Barthes “El Imperio de los Signos”, donde cuenta su experiencia en Japón al que llama “el país de los signos; de la escritura” y agrega “pero lo que ese lenguaje “habla” es el vacío”. De Tokio afirma “Todo como en Tokio gira en torno a un centro, pero ese centro está vacío”. Me deja pensando. Ferdinand de Saussure (1857 – 1913) da como componentes del signo lingüístico al “significante” y al “significado”.

    El SIGNIFICANTE es la forma física, ya sea sonido o letra es decir la palabra hablada o escrita digamos “FLOR”.

    El SIGNIFICADO es la idea mental de la “FLOR”, pétalos, tallo, hojas, perfume, ramo, jardín.

    JAPÓN, es el significante al que según Barthes le atribuye el significado de “estar vacío, de huir, donde no hay dios, ni verdad ni moral”

    Siendo argentino y habiéndo sido tocado por Samuelson hago mi “tendenciosa” y “gorila” interpretación.

    El SIGNIFICANTE es “PERONISMO”, 80 años en el poder, al punto que los adictos al mismo afirman “todos somos peronistas”.

    El SIGNIFICADO es Perón, Eva, sindicatos, montoneros, Cámpora, López Rega, Isabelita, Triple A, Curas Villeros, Duhalde, Menem, Néstor y Cristina Kirchner, Papa Francisco, pueblo, pobres, multimillonarios progres con cuentas en la capital del “imperio”, son tantos y tan contradictorios los significados, que hacen del acto del conocimiento algo laberíntico, de difícil definición y uno sospecha que ya ni hay objeto por conocer.

    Se me ocurre que tal vez tantos significados nos han dejado vacíos, con lo cual nos igualamos a Japón (el vacío) Barthiano, en fin los extremos siempre a la larga se tocan. Está en nosotros colmarlo de ideas, oportunidades, logros y prosperidad.

  • FRAGMENTOS DE UN DISCURSO DIARIO

    Comenzó el día con el llamado de un querido amigo residente en Leipzig, ciudad que fue fundamental para el inicio de la madurez de Nietzsche, en tanto que ahí empezó a construir su identidad filosófica. Entre otras cosas, mi amigo me preguntó si había leído “Fragmentos de un Discurso Amoroso” de Roland Barthes (1915 – .1980). Mi respuesta afirmativa fue seguida de un comentario sobre sus temas, su vida privada (vivió con su madre hasta que ella murió) y su propia y peculiar muerte, atropellado por una furgoneta de una lavandería a la salida del College de France. Después mi amigo siguió con su “running” y yo salí a buscar a mi sobrina Camila que deseaba retirar unos instrumentos musicales de la casa de una colega (es musicóloga). Mientras esperaba abrí “El Discurso Amoroso” y subrayé dos notas, la primera una referencia a “La Carte du Tendre” de Magdeleine de Scudery (1607 – 1701) que a Barthes le servía para sostener un aspecto de su Discurso y a mi me fue útil para expresar la creación de la “mousse” juntamente con la obra “Las Preciosas Ridículas” de Moliere y el discurso cartesiano de Res cogitans y Res extensa (la mente y el cuerpo) cuando yo era titular de la cátedra de “Gastrosofía”. La segunda “El dis- cursus amoroso no es dialéctico; gira como un calendario perpetuo, como una enciclopedia de la cultura afectiva (en el enamorado hay algo de Bouvard y Pecuchet”).

    Las musicólogas se despidieron con un interminable abrazo. Mi periplo siguió hasta la gomeria, ya que el día anterior había tenido una pinchadura en una rueda y debía emparcharla para tener el auxilio en condiciones. Miré con atención el trabajo del gomero, que lo hacía silbando y cada tanto conversando con otro operario a su lado y mi cabeza estaba ya pensando en que al llegar a casa debía releer parte de Bouvard y Pecuchet, acompañado de “Vindicación de Bouvard y Pecuchet”, y “Flaubert y su destino ejemplar”, los dos ensayos de Borges que están en “Discusión” y re leer “El Loro de Flaubert” de Julian Barnes (1946) que tengo en inglés, muy anotado. Pasé luego por la verdulería a comprar lechuga, tomates y zanahorias para una ensalada para acompañar un filete de merluza espléndido, para mi almuerzo, observé con atención como uno de los empleados retiraba fruta pasada y la separaba para dársela a una señora y sus niños mendicantes, y como otro acomodaba las berenjenas en una pirámide violacea que nada tenía que envidiarle a la de Keops y volví, mientras observaba, a pensar en “El Discurso Amoroso” y en lo no dialéctico de los personajes de Flaubert. Fui luego hasta la panadería que hace unas facturas de manteca muy exquisitas y vi con que delicadeza la empleada acomodaba las seis pedidas, en una caja con tan buen criterio para que la crema pastelera de unas no tiñeran de amarillo al rojo membrillo de otras más pequeñas y mientras esto sucedía mi cabeza fue ordenándose: ni las musicólogas, ni los gomeros, ni los verduleros, ni la panadera tenían la menor idea de los señores Bouvard, Pecuchet, Barthes, Barnes, tal vez Flaubert y Borges y Barthes las musicólogas sí, y mucho menos que yo dedicase gran parte de la tarde a estudiar, pensar y escribir sobre ellos. En casa leí una nota sobre el estado de la economía nacional, que me dejó preocupado y me metí de lleno en la tarea. Leí con detenimiento el capítulo VIII de Bouvard y Pecuchet y pasé luego al inconcluso capítulo X con aquello de “Compran libros, lápices, goma de pegar, raspadores etc. Se ponen a copiar”. Me surgió la idea que el “Diccionario de las Ideas Recibidas” con que Flaubert da por terminada su carrera literaria, le pudo haber servido de inspiración a Roland Barthes para sus famosas “Figuras”, con su didáctica explicación al comienzo del libro “Lo que se lee a la cabeza de cada figura no es su definición, es su argumento. Argumentum: exposición, relato, sumario, pequeño drama, historia inventada; yo agrego: instrumento de distanciación, pancarta, a lo Brecht” y su brillante “Orden” y “Referencias”. A esta altura mi alegría era intensa y para festejarme, muy frío Chardonnay, filete de merluza, ensalada, aceite de oliva, mostaza de Dijon, limón. Ciruelas de postre. Café, Trabajo.

    Busqué “Flaubert’s Parrot “de Julian Barnes y después de volver a leer los dos primeros capítulos, recordé una entrevista en el suplemento “Ideas” de La Nación en función de su último libro “Despedida”, ya que dice que acaba de cumplir en enero pasado sus 80 años y con este libro termina su tarea: The End. Es curioso yo en dos días estoy cumpliendo mis primeros 78 y si bien es cierto que me da vértigo, estoy escribiendo para publicar mi primer libro “Ornitorrancia” (hay veces que me siento tan raro como un ornitorrinco, pero casi siempre he llegado tarde a casi todo, pero el “casi” es para el “siempre tarde”, no para el “llegar”, porque llegar, llego).

    Apunté en una hoja, las hiper subrayadas opiniones de Borges, que siempre (esta vez sin casi, llega en mi ayuda): “Flaubert fue el primer Adán de una especie nueva: la del hombre de letras como sacerdote, como asceta y casi como martir”. “Flaubert el primero en dedicarse a la creación de una obra puramente estética en prosa. La prosa ha nacido ayer, es posterior a la lírica. Las combinaciones de la métrica se han agotado, no así las de la prosa. La novela espera a su Homero”. Cita Borges a Emile Faguet que en 1899 dice “..dos protagonistas que no se complementan ni se oponen y cuya dualidad no para de ser un artificio verbal”. Borges, nuevamente “Swift para escarnecer los anhelos de la humanidad lo atribuyó a pigmeos y simios. Flaubert a dos sujetos grotescos. Si la historia universal es la historia de Bouvard y Pecuchet todo lo que la integra es ridículo y deleznable”. Deseo recordarles a quienes no han leído Bouvard y Pecuchet, que eran dos copistas que se hacen amigos, uno de ellos recibe una herencia, dejan su trabajo, se van al campo, durante 20 años prueban todo: ciencia, filosofía, artes, historia, religión, agronomía, jardinería, anatomía, literatura, gimnasia, pedagogía; hartos de fracasar vuelven a copiar.

    Concluyo por hoy: la política argentina tampoco tiene polos dialécticos: lo dicho por Faguet es aplicable a Cristina Fernández y a Javier Milei, son Bouvard y Pecuchet, les dejo a ellos la elección de elegir quien de los dos es cada uno, pero perdón a ambos los creo ignorantes de Flaubert, de Barnes, de Barthes y de Borges y a mí ni me leyeron.

  • LEER FILOSOFÍA (VI)

    Leo los capítulos de “Leer Filosofía”, y si bien hoy quería hablarles de Pascal Quignard (1948), Verneuil- sur -Avre, Normandía, 31,9 km2, habitado entonces por alrededor de 4000 habitantes (hoy son alrededor de 7000). Amante de la música, eximio violonchelista, fundador y Director del Festival de Ópera y Teatro Barroco de Versalles por encargo del Presidente Mitterrand. Escritor de la novela “Todas las mañanas del Mundo”, filmada por Alan Corneau, con guión de Quignard. Lector de Gallimard entre 1976 y 1994, año en que abandonó todo, se fue a la montaña, se aisló, se dedicó a escribir. Fue la culminación de anteriores despojamientos. En mayo del 68 era estudiante de Filosofía en Nanterre, tenía como profesores a Levinas, Lyotard y Ricoeur y estaba trabajando en una tesis sobre el lenguaje en Bergson, pero se hartó de todo, abandona la Filosofía, quema o destruye sus pinturas, toca música y no para de leer. Mucho antes, a los 16 años tuvo una crisis autista, y “ese silencio me hizo decidirme a escribir; pude hacer el siguiente trato: estar en el lenguaje, callándome”. Pero mucho antes, en su prehistoria personal a los 18 meses de edad había tenido su primer brote de autismo tal como lo narra en el volumen II de su saga “Último Reino”, cuando la institutriz que lo cuidaba lo abandona. Así lo cuenta “La mujer que había desaparecido era una joven alemana de Bergheim que trataba de apreder francés.” Lo que perdió Quignard, fue la lengua alemana.

    Finaliza la “Retórica Especulativa”: “Vine y me fui. Me volví a ir. Me fui de nuevo. Fundé una nueva ermita sobre un páramo amarillo”.

    Tengo enmarcado en un rectángulo rojo el siguiente pensamiento de Quignard “Raras son las especies que escapan de toda vida colectiva: el visón, el leopardo, la marta, el tejón, yo”. No pude no agregarle ” y yo” y dibujé la cima de una gran montaña. Veo imágenes en los pensamientos de los filósofos escogidos. Elijo el camino que escogieron como forma de vida.

    Heráclito, imaginó el tiempo, con la metáfora del río siempre en movimiento, cambiante. Explicó la dialéctica con el arco (bios) que es palabra de vida pero tiene efectos letales. Dejó todo y partió a la montaña.

    Schopenhauer, el mundo es nuestra representación; se representó de una manera en la polis griega, fuera de ella no existías, fue otra la manera durante la Edad Media, si no temías a Dios, si te le oponías, te aguardaba la hoguera. Sin celular, no tenés ombligo. Soltero empedernido, huía de la turbamulta y amaba a su gata.

    Nietzsche, “Ecce Homo” es la versión filosófica del “Caminante, en la cima en un mar de nubes” de Caspar Friedrich, Zaratustra es el alma de Nietzsche.

    Benjamin, sus “Denkbilder”, pensamiento en imágenes, imágenes pensantes, cartelerías expresan mejor que nada su pensamiento de solitario incorregible.

    Wittgenstein, usó diagramas, flechas, dibujos para afirmar su pensar e hizo abandono de todo, posición social,dinero, Viena, Cambridge y buscó la soledad del fiordo noruego,y luego la de la pobre granja de Irlanda.

    Sloterdijk, si hay un libro pleno de imágenes es “Crítica de la Razón Cínica”, fue Rector de la Universidad de Arte y Diseño de Karlsruhe, él no se fue a la montaña: se jubiló.

    Quignard, sigue solitario, en la montaña.

    Hace años que lo vengo pensando, tal vez la elección de estos filósofos, tal vez la elección de la filosofía tenga una sola dirección, tal vez sea hora de caminar ese camino.

  • LEER FILOSOFÍA (V)

    6. Peter Sloterdijk (1947) hoy voy a hablar de este filósofo que nació y aún vive en Karlsruhe y fue Rector, hasta su jubilación en 2017 de la Escuela Superior de Diseño de la ciudad, donde Karl es Carlitos y Ruhe es descanso, que es la tercera ciudad más grande del estado de Baden Wurtemberg después de Stuttgart y Manheim en el sur de Alemania y está a sólo 15 km de la frontera francesa, que tiene 173,5 km2 de superficie para que vivan con comodidad unos pocos más de 310.000 habitantes y que fue fundada por el margrave que es un conde de frontera, es decir un marqués, Carlos Guillermo de Baden Durlach en 1715 y que con el tiempo llegó a ser capital de Baden, como todo habitante de San Isidro sabe (aunque no tenga por qué) ya que en eso somos parecidos porque tenemos la misma cantidad de habitantes aunque nosotros necesitamos sólo 48 km2 para vivir cómodamente.

    Bien, todo este largo introito es para explicar y explicarme por qué me gusta tanto Peter Sloterdijk, del que sólo he leído “Crítica de la razón Cínica” por tercera vez, que es un libro escrito en 1981 en el 200 aniversario de la publicación de la “Crítica de la Razón Pura” de Kant, cuando Sloterdijk aún no se había desprendido del todo de la influencia de Adorno, Horkheimer y el resto de la Escuela de Frankfurt a la que luego tildará de cultores de la “Ciencia Melancólica” y no he leído su tríptico “Burbujas”, “Globos”, “Espumas” que conforman su idea de “Esferología”, ni sus escritos políticos “En el mismo barco”, “Ira y Tiempo”. Y la explicación no es filosófica en primera instancia, sino que tiene que ver con experiencias personales. En primer lugar Sloterdijk y Pascal Quignard ( de quien hablaré mañana), son filósofos excatamente contemporáneos míos nacidos en 1947 y 1948 respectivamente. En segundo lugar porque en 1980, tanto él como yo estuvimos en Poona, India con Rajneesh (Osho) creo que por razones diferentes, él por alguna búsqueda filosófica, yo en cambio no fui por Osho, nada bueno, me pareció podía salir de él; yo ya hacía más de cuatro meses que daba vueltas por India y necesitaba “kuchen” alemanas, hamburguesas y otras delicias occidentales. Participé sin embargo de las fastuosas, fiesteras y superficiales reuniones con Osho que me pareció de entrada un “chanta” como al final demostró serlo. En tercer lugar por lo que Sloterdijk me atrajo es por la siguiente historia. Yo era un niño de 8 ó 10 años y me encantaba, desde muy chico jugar con autos Matchbox y solía hacer interminables filas frente a la chimenea y sobre la alfombra con tonos rosa pálido y una guarda azul, que para mí era una increíble carretera y construía puentes y obstáculos con libros de mi madre que era profesora de Filosofía, así que mi Vialidad Nacional contaba con Aristóteles, Platones, Agustines y Kants. Me llamaban la ateción los libros de éste último, yo no entendía por qué criticaba tanto, me daba la impresión que todo le molestaba y un día le pregunté a mi madre por qué ese tipo era tan criticón y me explicó después de un introito, que cuando fuera más grande me iba a dar cuenta que era más complejo de lo que ella me iba a decir, entonces colocó una naranja sobre la mesa y me dijo: imaginá que la naranja es tu cabecita y que como la tuya, piensa, ¿qué podría pensar la naranja?, me preguntó. Bueno, contesté, que ella es jugosa, que está más amarilla que naranja, que rueda como mis autos. Bien, me dijo ese es un pensamiento de acuerdo a su capacidad naranjil y agregó, pero te parece que a la naranja le podría interesa saber quien es Kant, el criticón o por qué vos sos tan preguntón. Por supuesto contesté que no. ¿Por qué? Porque no puede, no está preparada para eso. Sin embargo, me dijo, en los cuentos que has leído las frutas, las plantas, las mariposas hablan, pero es verdad, fuera de los cuentos esa cabecita naranjil no puede hacer eso, como bien dijiste. Bueno eso dice Kant, nuestra cabecita, y me tocó la frente, tiene sus límites y no puede conocer por ejemplo a Dios. Es más complejo pero este libro y me mostro la tapa de la Crítica de la Razón Pura habla de eso, de la capacidad de conocer de la razón humana, este otro, Crítica de la Razón Práctica, también se pregunta si la manera de actuar de la naranja es correcta o no, por ejemplo si puede hacer jugo de nosotros, es más si de poder hacerlo, está bien que lo haga, y este otro, la Crítica del Juicio se pregunta sobre los gustos, es lo que los grandes llamamos estética y también teología. Al final, mi madre agregó Kant fue un hombre que nos dejó dicho “atrévanse a pensar”, no lo olvides nunca, hay que atreverse, tiene algunos peligros ya que pensar puede molestar a algunos con poder. Creo que algo entendí y me sentí a los 10 años importante. Kant no era criticón, era pensador y me gustó, me interesó y a partir de entonces cada vez que veía un pájaro una voz interior me decía debe ver el mundo pajarilmente, y en el zoo pensé que el elefante me veía de la misma manera extraña que yo lo veía a él. Unos años después cuando ya estaba en segundo año del secundario abrí el libro de mi madre de la Crítica de la Razón Pura y no me gustó lo que leía, tuve la impresión de no haber entendido nada y se lo comenté a mi madre y aquí es donde viene mi gusto por Sloterdijk. Mi madre me dio a leer “Las Tribulaciones del Joven Torless” de Robert Musil y cuando a Torless le pasa con Kant lo mismo que a mi, eso; no sé por qué; pero me hizo sentir cariño por la humanidad, o al menos esas fueron las palabras que usé para expresar lo que sentía.

    Cuando por primera vez abrí “Crítica de la Razón Cínica”, me agradó la Introducción, que dice: “Desde hace un siglo, la filosofía se está muriendo y no puede hacerlo porque todavía no ha cumplido su misión. Por esto, su atormentadora agonía tiene que prolongarse indefinidamente. Allí donde no pereció convirtiendose en una mera administración de pensamientos, se arrastra en una agonía brillante en la que se le va ocurriendo todo aquello que olvidó decir a lo largo de su vida. En vista del fin próximo quisiera ser honrada y entregar su último secreto. Lo admite: los grandes temas no fueron sino huidas y verdades a medias. Todos estos vuelos de altura vanamente bellos -Dios, universo, teoría, praxis, sujeto, objeto, cuerpo, espíritu, sentido, la nada – no son nada. Sólo son sustantivos para gente joven, para marginados, clérigos, sociólogos”.

    Continúa Sloterdijk preguntándose ¿Por qué una Crítica de la Razón Cínica? ¿por qué escribir un libro tan largo en tiempos en que se los consideran una arrogancia? Nos va a explicar entonces, La Ocasión, La Razón y El Motivo. Y en La Ocasión va a reproducir lo que al joven Torless le sucedió al leer la Crítica de la Razón Pura, que fue similar a lo que a mí me sucedió y no paré de leerlo y releerlo. Pues bien los invito a que se metan en la lectura de las casi 800 páginas, no será en vano. Yo también lo haré y si llego a cambiar de opinión sobre él se los diré.

  • LEER FILOSOFÍA (IV)

    5. Ludwig Wittgenstein (1889 – 1951), de tanto leerlo, ya nos hemos hecho amigos y yo lo llamo L.Witt (que a mi me suena a nombre de cowboy y a él le encanta ya que adoraba los “westerns”)y él me llama Nicha, que es mi sobrenombre desde la adolescencia cuando jugaba al futbol en El Ombú, con la camiseta de River y de número 4, debo decir que como jugador no era un 4 de copas, tampoco el ancho de espadas, siempre fui un siete de espadas. Para que vean la confianza que nos tenemos con L. Witt, yo ya subí dos artículos sobre él; el primero fue el 11 de octubre de 2025, precisamente con el título “L. Witt”, el más reciente fue el 13 de enero pasado y lleva por título “W. Shake responde a L. Witt” y trata sobre la curiosa opinión de éste sobre aquel. Los remito a los mismos.

    Quiero contarles por qué me parece importante leerlo. Primero por ser el pensador que culmina con una filosofía que no terminaba nunca de desprenderse de lo religioso. En su “Tractatus Logico – Philosophicus”, fechado en Viena, su ciudad natal, en 1918, nos dice desde el prólogo que esta obra trata sobre los problemas filosóficos y que él humildemente cree, que estos tales problemas son el resultado de la incomprensión de la lógica de nuestro lenguaje, por lo tanto “lo que siquiera puede ser dicho, puede ser dicho claramente; y de lo que no se puede hablar hay que callar”. Nos aclara que su trabajo quiere “trazar un límite a la expresión de los pensamientos, y no al pensar, ya que para trazar un límite al pensar tendríamos que poder pensar ambos lados de ese límite (tendríamos, en suma, que poder pensar lo que no resulta pensable)”. Finaliza el Tractatus con lo que para mí es el reconocimiento de que hay sólo una pregunta filosófica y es What the hell are we doing here? y digo que es la única, en tanto incluye en ella todo nuestro hacer, cómo hacerlo y por qué hacerlo, L. Witt lo dice así 6.5 2 1 “La solución al problema de la vida se nota en la desaparición de ese problema. (No es esta la razón por la que personas que tras largas dudas llegaron a ver claro el sentido de la vida, no pudieron decir, entonces, en qué consistía el sentido?)” 6.5 2 2 “Lo inexpresable, ciertamente existe. Se muestra, es lo místico” y concluye a toda orquesta 7. “De lo que no se puede hablar hay que callar”.

    Después de un largo silencio, después de una búsqueda personal que lo llevó a la guerra como soldado pudiendo haberla eludido, porque si había alguien que no era “carne de cañón”, era él, el heredero de la seguna fortuna más grande del Imperio austro-húngaro. Dejó los elegantes claustros de Cambridge para enseñar a hijos de campesinos primitivos, renunció a su cuantiosa fortuna y con una vida más propia de San Francisco de Asís, se apartó del mundo para habitar cabañas solitarias en Noruega, y ranchos granjeros en Irlanda. Y después están las contradicciones, el espíritu, la ética, la moral judeo – cristiana, un no sentir por las mujeres lo que era el mandato social y sentir por los muchachos lo que estaba prohibido en 1920, 30…en fin.

    Una confesión persoinal: el único filósofo que me ha hecho llorar ha sido L. Witt, pero saben qué, no les voy a explicar por qué, me es indiferente si lo que siento ha sido o no sentido por otros; tal cual dijo él pero sobre el pensar.

  • LEER FILOSOFÍA (III)

    4. Walter Benjamin (1892 – 1940) y un recorrido desde Berlín a Port Bou de 48 años, que para mi, al menos va siempre asociado, a Antonio Machado (1875 – 1939) por la corta distancia entre los dos finales, Sevilla – Collure, en el caso del poeta; ambas muertes provocadas por cuestiones de demencia política por Hitler y Franco respectivamente. Ambos huyen de las dictaduras que gobernaron sus países, Machado escapando de la Guerra Civil, termina cruzando a Francia a pie un día de fuerte lluvia que junto a su debilitado corazón le provoca una pulmonía que resultó fatal. Benjamín huyendo de los nazis sale de Francia en tren hacia España para tomar un barco hacia Estados Unidos, va munido de dos cápsulas de cianuro, y cuando entra un inspector de boletos, su corta vista y sus miedos le hacen ver a un oficial de la gestapo y sin dudarlo se toma los comprimidos y pone punto final a su vida. La obra de Benjamin es vasta y variada, pero tiene la particularidad de referirse a temas, que uno podría entender como tangenciales a la filosofía, en gran medida continuando la línea Nietzsche. No es casual que Diana Sperling haya escrito su “Filosofía para Armar” sobre Nietzsche, Benjamin y otros outsiders, ni que Mariana Dimópulos haya escrito “Carrusel Bejamin,” ni que el propio Benjamin haya estructurado gran parte de su obra en lo que en un tiempo se nombraba como “Idee” y que luego fue sustituido por Denkbilder “Imágenes del pensamiento” o “Imágenes que piensan”, algo considerado por varios como “miniaturas modernistas” donde se conjugan el fragmento, el aforismo, y hasta la cartelería como lo dice en “Gasolinera” con que inaugura su “Calle de dirección única”:”Para ser significativa la eficacia literaria sólo puede surgir del riguroso intercambio entre acción y escritura; ha de plasmar en folletos, opúsculos, artículos periodísticos y carteles, las modestas formas que corresponden mejor a su influencia en comunidades activas que el pretencioso gesto universal del libro. Sólo este lenguaje instantáneo se muestra activamente a la altura del momento.” Si esto es década del 30, pensemos en adaptar la forma del pensamiento al Tweet, al whatsapp, al blog, o si se quiere ya que los extremos se tocan más dialécticamente al primer filósofo que les nombré, el de Éfesos, Heráclito. Pero hay que pensarlo.

    Muy suscintamente y sin siquiera agotarlos una lista de sus artículos, de sus Denkbilder. Aquí van: Sala de desayuno, Reloj regulador, Guantes, Ministerio del Interior, Bandera, ¡Alemanes, bebed cerveza alemana!, Juguetes, Cervecería (son tan sólo unos títulos de los 50 que componen “Calle de Sentido Único” que es un libro de 90 páginas, Algo similar sucede con “Historias desde la Soledad”, el ya citado “Denkbilder”, “Iluminaciones”, “Diario de Moscú” y lo que Editorial SUR publicó como “Ensayos Escogidos” se asemejan más a lo que reconocemos como libro de filosofía. Tengo sobre mi escritorio el “Libro de los Pasajes”, editado por Rolf Tiedemann y publicado por Akai, Madrid, que es un bloque de 1100 páginas. Obra que aún no he leído, pero que fue mencionada por primera vez por Adorno en 1950, despertando todo tipo de comentarios y rumores. Obra que Benjamin dejó incompleta pero en la que estuvo trabajando entre 1927 y 1940 y del que en 1935 se publicó un resumen: “París, capital del siglo XX”, que ocupa las primeras 60 páginas del volumen y luego al estilo “Denkbilder” notas sobre Pasajes, Moda, El Coleccionista, Las calles de París, Espejos, Marx, Daumier, La Bolsa, La Comuna, Ociosidad y un largo etcétera. Como decía Wittgenstein de lo que no se sabe (en este caso no se ha leído) lo mejor es callar. Callaré entonces; pero haré un pequeño comentario sobre “Desembalo mi biblioteca” (Un discurso sobre el arte de coleccionar”) que es de 1930 y otro comentario sobre “Recuerdos de Viaje” que es de finales de 1920 ¿por qué mi elección?, pues porque vivo rodeado de libros, hay unos cuantos miles en casa , y porque soy coleccionista no de libros; de ellos soy lector, pero si de jarras de pingüino y fundador y director del Museo Virtual de la Jarra de Pingüino;y porque desde los 15 años viajo y hay cientos de miles de kilómetros en las plantas de mis pies y en mi cerebro o espíritu o “whatever you want to call the experience of having been there”, en mi caso en 68 países visitados.

    En 1927, Walter Benjamin vive en París con su esposa Dora Pollak con quien se casó en 1917 y con su hijo Stefan de 9 años. En 1930 se divorcia y escribe “Desembalando mi Biblioteca”, ya que tuvo que dejar la casa familiar y nos dice que desembala su biblioteca, pero que “todavía no la envuelve el silencioso tedio del orden”, nos dará un panorama del arte de coleccionar donde se amalgaman “pasión y caos”, donde se produce un juego dialéctico entre el desorden de una biblioteca y el orden de un catálogo y nos explica su fascinación de “encerrar lo individual en el círculo encantado que lo paraliza, mientras recorre todavía el escalofrío de la adquisición”, el placer del coleccionista manipulando los objetos, sentir que hay un juego entre senilidad y resurrección al darle nueva vida al objeto adquirido y juega con la pregunta que nos suelen formular ante una nutrida biblioteca, en este caso cuenta que Anatole France responde por la suya “no, no he leído ni la décima parte ¿o usted tal vez come todos los días en su vajilla de Sévres?” Narra luego acontecimientos en la adquisición en subastas, cómo conseguir un menor precio, cuando hay que callar, cuando ofertar y la felicidad del coleccionista al poseer lo buscado.

    Como coleccionista de las jarras de pingüino, comparto el sentido de darle vida a objetos encontrados en casas de antigüedades, ferias, lugares escondidos. El descifrar el sello gastado, la comparación con otros ejemplares, el darles un sentido de pertenencia, el limpiarlos, ubicarlos con otros ejemplares del mismo tipo y en mi caso particular no es sólo el viejo y arrumbado pingüino (la senilidad de la que habla Benjamin) y su resurrección, lavado, secado, lustrado, etiquetado y clasificado, sino darle un nombre e inventarle una historia y colocarlo en el redil, es decir darle entidad nominal: sos el número 291, sos de cerámica, estás fileteado por César Chávez, tu capacidad es de 750 cl, perteneces a los Guliverinos y te bautizo como “El Colo”, y te presento a 290 “Porteñita”, también Guliverina, fileteada por el mismo artista y esperamos Pulgarcitos.

    En cuanto a los viajes, Benjamin ha sido un viajero, y su misma muerte ocurre en un viaje que no alcanzó a completar. De esos viajes ha dejado testimonios en varios de sus escritos; está “El Diario de Moscú” donde estuvo un año, en “Denkbilder” va a dedicarle artículos a Nápoles, Moscú, Weimar, París, Marsella, San Giminiano, el Mar del Norte, Ibiza . en “Calle de Sentido Único” va a comentar sobre Atrani en el golfo de Salerno, La fachada de Versalles, el Castillo de Heidelberg, el Alcazar de Sevilla, la Catedral de Marsella, la de Friburgo, la de San Basilio en Moscú, el Baptisterio de Florencia.

    Comenta Mariana Dimópulos en “Carrusel Benjamin” que a principios del siglo XX el filósofo deberá adaptarse y “aceptar el espacio del “feuilletón “y las condiciones de lo ensayístico, quedando curiosamente en contacto con lo cotidiano. Para esto debe construir una escritura que desatienda los requerimientos de la universitaria, aunque no el rigor del pensamiento. Ernst Bloch, lo llamó “pensar fabulando”. Y no sólo por la imaginación únicamente, sino por la dimensión y la condición de su objeto: lo pequeño.”

    Concluyo : 1. ¿habrá que adaptar la filosofía al Tik Tok? y 2. En Filosofía( II )hablando de Nietzsche les comenté que casi estaba obligado a escribir “El Anticristo” debido a la inmersión que tenía de abuelos y padres pastores protestantes. De la misma manera el padre de Benjamín era un coleccionista, un anticuario y marchand de arte. Sigamos pensando, aún seguimos siendo mamíferos bípedos implumes, racionales.