Categoría: Opiniones

  • TENGO UNA GRAN DUDA

    Vengo barruntando; que para mí es previo al pensar; pero me viene carcomiendo la cabeza. Me encanta vivir en un mundo informado, que haya libertad de prensa y lo que voy a escribir a continuación es una pregunta, no una afirmación. Me ha conmovido el asesinato en la Provincia de Santa Fé de un chico de 13 años por otro de 15. Me vengo preguntando si los padres que vieron la película “Adolescencia”, además de quedar consternados, ¿qué conducta modificaron frente a sus hijos? o tan sólo lo tomaron como una película de terror, o como la guerra en Ucrania o Irán, o como una noticia más que presenta novedades, cambios. ¿Vieron esa película con lo hijos o éstos la vieron en su celular encerrados en sus cuartos? ¿Pudo alguno, dolido, menoscabado, haber visto la película y salir preparado a llevarla a la vida real como sucedió en San Cristobal? Hay veces que me sucede que el exceso de información me hace barruntar que nos perdemos en una selva tan colmada de vegetación que nos cuesta distinguir entre la orquídea y la ortiga. Es como el exceso de conciencia que nos impide movernos con espontaneidad. Hay un clásico relato del encuentro entre una hormiga y un cienpies. La hormiga ve bailar a un cienpies que se mueve al ritmo del reguetón con una destreza admirable y le pregunta ¿cómo lo haces?, yo con tres pares de patas me trabo toda y vos con 50 pares das cátedra, es increíble. El cienpies comienza a prestar atención a sus pasos y pierde el ritmo, se le enredan las patas, cae, no se levanta y muere.

    No sé , mi duda sigue.

    Barruntar: conjeturar, presentir, prever, intuir basado en señales, indicios, corazonadas en general con connotaciones hacia un resultado negativo.

    Debo reconocer que con usuario, contraseña, código, token, alias, QR, la espontaneidad está tan fuera de la realidad como la inocencia. Pero sigo dudando.

  • NO CREO

    Debe haber sido a los 14 ó 15 años cuando rezando El Credo en una misa a la que asistía por costumbre y donde me aburría, que me pregunté si yo creía lo que estaba diciendo; realmente “Creo en Dios Todopoderoso”, la verdad NO; “Creador del Cielo y de la Tierra” y NO y así con las consignas que como un mantra todos repetían a coro; sí en cambio creía que un tal Jesucristo “padeció bajo el poder de Poncio Pilatos y sí creía que “fue crucificado, muerto y sepultado”. Debo haber tardado un año en verbalizarlo y le dije a mi madre que no iría más a misa, que la verdad yo no creía que la religión fuera importante para mí, que la sentía como una tradición de Occidente, al que pertenezco con gusto, pero no como una vocación personal. No hubo problema y me encantó que no lo hubiera.

    Yo sin embargo creo en “Dios”, es verdad que es omnipresente, hay iglesias, capillas, catedrales, monasterios, sinagogas, templos, mezquitas por todas partes, los presidentes juran por Dios; el escudo de Gran Bretaña reza “Dieu et mon Droit”; las Constituciones de muchas naciones dicen Dios, fuente de toda razón y justicia y reservan el juicio sobre las acciones privadas de los ciudadanos a Dios y las mismas quedan exentas de la autoridad de los magistrados. La potencia económica número uno, deja en claro que en cada billete que emite se dice “IN GOD WE TRUST”, es obvio el que se reconoce ateo no entiende la realidad. Dicho esto definamos Dios: Concepto ordenador de la sociedad. Su majestad el Rey se arrodilla ante Dios, es la manera de indicar al conde y su chofer, al caballero y al caballerizo, al pescador y al ascensorista que así como su majestad se inclina, los súbditos harán lo mismo ante el Rey. En los 68 países que he visitado hasta ahora, hay Dios, cuya representación en India se parece a los hindúes, con los que uno se topa en las calles; en Oriente tiene ojos rasgados; es rubio y de ojos celestes entre los nórdicos; la imagen de Cristo se parece más a un ario europeo que a un semita de Jerusalén, entre los pueblos de raza de color negro es negro y entre los pieles rojas supongo que no sería parecido a un japonés.

    A los que no soporto es a los que te dicen “yo soy agnóstico”, son los peores, son NO pero SÍ, por las dudas, dejan la puerta abierta son híbridos, son hipócritas, me hacen acordar a los que llaman “yanquis” a los norteamericanos e Imperio a Estados Unidos, pero tienen su dinero en Wall Street o Suiza y casas de veraneo en Miami, son esos, individuos no de izquierda; con los que es interesante conversar; sino “zurdos”, progres y algunos coronan su confesión diciendo y peronista. En ese momento yo me hago romano y digo “Crucificalos”.

  • AR / DR

    En estos días nos han informado la televisión, las radios y las omnipresentes REDES que un estudiante de 15 años de un colegio de San Cristóbal, provincia de Santa Fé, entra en el establecimiento y camuflada entre los libros de geografía, idiomas, matemáticas, lleva una escopeta, la carga en el baño y mata a un chico de 13 y deja a muchos heridos. Después de la conmoción comienzan los comentarios periodísticos; obviamente se menciona la serie británica “Adolescencia”, de si hay una o dos víctimas (pero claro, uno está muerto, el otro cargará con su culpa de por vida ¿será así?); si la escuela esto, si los padres aquello, si el sistema ha cumplido bien su función, si las drogas, si el bullying, si la soledad de los chicos que hablan, sueñan, se sacan selfies y se masturban con la pantalla encerrados en sus cuartos.

    Comencé mi escolaridad a los 5 años en un jardín de infantes: “The Doll’s House”, donde también hice primero inferior y primero superior y tuve que rendir examen en la Educación Pública para revalidar, que ese jardín privado había cumplido con su función; y sí, lo había hecho muy bien, mi examen fue excelente y además jamás me hicieron leer que “Eva me ama y Perón me ama, es decir mamá ellos me aman”, como sucedía en la educación oficial: tal vez por eso nunca fui peronista. En 1956 colegio bilingüe en Olivos hasta 6to grado. Sólo uno de los chicos (Ives), en el último grado tenía a sus padres separados, era el hijo del Cónsul General de Suecia. El comentario de mi abuela: “Esas son cosas que pasan en Suecia”. Colegio secundario en Escuela Pública de excelente nivel entre 1961 y 1965; al menos en nuestra divisíon, alrededor de 30 chicos, nadie era hijo de padres separados. Entre los amigos del barrio sólo uno de nosotros tuvo padres separados, pero cuando nuestro amigo ya estaba en la facultad. Con el tiempo nos llegó Suecia. Es obvio que había problemas, tuve un compañero que se suicidó porque le calentaban los chicos y no las chicas, otro se fue a vivir su sexualidad a San Francisco (no en Córdoba, sino en California), alguno huyó de su casa y nada era “Hogar dulce Hogar”, pero eran otras las formas (¿contenidos, vigilados, reprimidos, castraditos?) si algo de eso había, pero había padres presentes y eran padres, no amigos. Le decíamos “boludo” a Juan cuando no hacía el gol, jamás a tu viejo.

    En mis cuatro años en Europa (1978 – 1982) no sonó ningún celular, y sólo se veían computadoras en compañías aéreas, bancos, gobiernos. Regresé en el Federico C desde Génova: no sonó ningún celular.

    En 1983 tuve mi primera computadora, ya tenía 35 años y mi primer celular lo compré en 1998 a los 50. El primero que oí sonar fue en 1987, creo que era un Motorola, gigante, con valija. Viajé por primera vez a Estados Unidos, estuve un mes, sin celular y no compré ninguno, eso fue el 31 de diciembre de 1998; quería despedir el último primer día del año del siglo XX en Times Sq.. Mi primer IPhone fue el IV, después el V, sigo usando el X que compré en 2019.

    El siglo XXI es el siglo de las REDES, es lo nuevo, hay que adaptarse, ya llegarán los super tours de lujo sin celular: “Two weeks in Patagonia without a single ring” (All included 10.000 U$S per day). El automóvil invadió todo pero sigue habiendo caballos, hay clubs de equitación, la Argentina goza del mejor Polo del planeta, he visitado Mongolia y anduve a caballo 10 días, y corren por su estepa 40 millones de equinos salvajes. En el conurbano, es decir aquí a la vuelta, hay carros con ruedas de gastados neumáticos tirados por explotados y famélicos caballitos cargados de cartones y miseria. Pero sí, el siglo XXI es el de las REDES.

    Mi modesta proposición como diría Jonathan Swift: Señores terminó una época que comenzó en el 525 debido a Dionisio el Exiguo, que después de mucho estudio dató el nacimiento de Jesucristo (con un margen de error de entre 4 y 5 años) y así pasamos a Anno Domine 600, 601, 1453, 2025) Esa datación se popularizó a partir de Beda el Venerable (672 – 735) y fue recién con el teólogo Denis Pétau (1583- 1652) que se tomó por costumbre esto de AC / DC (Antes y Después de Cristo) (Ver en este blog el artículo “Relatividad del Tiempo” subido el 16 /10/25. Entonces mi propuesta AR / DR, Antes y Después de las REDES (ALEJANDRO FRANGO DIXIT), después no me vengan con que lo inventó el Pofesor Philipe Poronguis de La Pinchila University. Pero tengan presente que las redes siempre han sido la tumba de los peces que los transformaron en pescados y yo cada día veo mas gente con escamas, aletas y espinas.

  • FINDE LLUVIOSO, LECTURA, MORFI, “TRUST”

    Amo la lluvia, intensa, continua, con truenos. Leo el diario. Re leo “El Vestido Rosa” de César Aira. Re leo “Un Hombre sin Suerte” de Samanta Schweblin. Café.

    Salgo a caminar, a la lluvia hay que escucharla y también caminarla: eso es amar la lluvia, mero placer.

    Almuerzo: mientras cocino abro un Cabernet Franc salteño, impecable. Wok de pollo, langostinos, puerro, cebolla de verdeo, aceite de oliva, manteca, pimienta negra. Arroz,curry. Tarta de pera. Café.

    Salgo en auto a mirar el río, me encanta como golpea la lluvia el techo del auto. Regreso. Café. Re leo “Lottery” de Shirley Jackson (twice). Re leo “Mariposas” y “Pájaros en la Boca” de Samanta Schweblin.

    Alrededor de las 17.30, ha empezado a atardecer “Trust”, la serie de Disney sobre parte de la vida de Paul Getty (1892 – 1976) y el secuestro de su nieto Paul Getty III (el hippie de oro). Paul Getty cumple con el sueño norteamericano de empezar con 100 dólares y en menos de 40 años es el hombre más rico del mundo, o el segundo o el tercero, que da igual. Lo interpreta con maestría Donald Sutherland (1935 – 2024). Miré toda la serie. La actuación de éste Donald muy superior a la del Donald más conocido, y no me refiero al Pato. Algo me impresionó, además de su bellísima casa Sutton Place en Guilford, Gran Bretaña, es que (yo al menos) quería matar a Paul Getty, un “truly SOB Mother Fucker, Piece of Shit”. En una escena dice “Yo soy Plata”, y agrega “La plata es poder, cierta cantidad de plata es algo de poder, entonces querés más poder y después queres todo” Some, More, ALL. Me acordé del zorro de nuestro gallinero en Provence, y es así el zorro, la guerra, la plata, la cocaína, la vida es no PODER parar.

    Lamenté que Donal Sutherland se haya ido sin interpretar a Borges, en algunas escenas es un Borges NO no vidente. Terminé la jornada lluviosa con 1/4 de helado de Pistacho y Arándanos re leyendo “Las Ruinas Circulares”. Me tomé un whisky y me acosté y si George Clooney termina diciendo “What else?” por un café yo digo “La puta que es lindo estar vivo” y seguía lloviendo.

  • CAMBIA ¿TODO CAMBIA?

    Como hay guerra en Medio Oriente y yo tengo que llenar el tanque de nafta del auto con los mismos 50 litros de siempre, pero debo pagar más dinero porque un señor estadounidense octogenario decidió junto a un equipo, que lo más conveniente para fortalecer su poder es unir sus fuerzas a las de otro señor de 76 años, éste israelí y su equipo y entrar en guerra contra otros intereses representados por unos déspotas religiosos musulmanes que además de querer extender su concepción del mundo, quieren erradicar de la faz de la tierra al estado de Israel y para ello han engendrado a Hezbollah en el Líbano, a Hamas en la Franja de Gaza y a los Huties en Yemen. Esta situación que lleva, en cuanto a este estallido puntual, un mes; viene desde hace muchos años, tantos que me remontó a la primera vez en mi vida que escuché la palabra “Ayatolá” (señal de Alá), cuando yo era un señor de 31 años y vivía en el campo en Provence y encendí el televisor un frío atardecer del 16 de enero de 1979 en Antenne 2 y Patrick Poivre d’Arvor anunció que el Sha (Rey) de Persia, Reza Pahlavi (1919 – 1980) había sido derrocado poniendo fin a su reinado comenzado en 1941 y a la monarquía que tenía entonces 2500 años. Se hacía cargo del gobierno el Ayatolá Ruhollah Komeini (1902 -1989).

    Mis problemas en el campo francés eran entonces cómo evitar que el zorro, que merodeaba nuestro gallinero no atacara a las gallinas, porque se ceba y al matar a una no puede parar y termina con todas como en verdad sucedió una noche; a qué hora era la comida en lo de Mai Zetterling y Glenn Grapiné en Ardeche; si convenía ir al mercado de Úsez a hacer las compras o si era suficiente con ir al almacén de Lussan; cómo planear mi viaje a Sri Lanka, India y Nepal, y en qué momento regresaría a Argentina. Y mi sempiterna pregunta What the hell are we doing here?

    Vivo en San Isidro y ahora soy un señor que en 10 días tendré 78 años y hoy mis problemas son cómo hacer rentable mi producción de jarras de pingüino; cómo hacer para que mi blog tenga lectores; cómo cumplir mi proyecto de visitar tantos países como años tengo (lo cumplí a la perfección hasta los 68), quiero recorrer los 12 que me faltan al cumplir los 80 y llegar al 100 años / 100 países. Hay algo que me inquieta, cuando yo vivía en Provence había un hombre de 78 años y una mujer de 76 y me parecían dos ancianos respetables y cada tanto “dos viejos chotos”, jubilados, pasivos y la verdad que no hacían más que comer, dormir y hablar del pasado, si pienso en mi padre, ya tenía 10 años de muerto, mi madre se había jubilado y ya llevaba 13 años de lecturas, yoga, algunos viajes con amigas, teatro Colón, atención de sus nietas hasta que murió a los 85 (los últimos 4 con asistencia de compañía en su casa hasta su internación). Lo que me inquieta es eso, 78, 79, 80……109. Porque además me sigo preguntando What the hell am I doing here?

    También me parece que así como el zorro se ceba con la matanza de una gallina y no puede parar hasta el exterminio total, algo así sucede con la guerra entre nosotros, arrojado un misíl se arrojan todos. En fin para responder a la pregunta del título; creo que al menos en estos 6000 años de historia, lo que siempre ha sucedido es lo que mi amado filósofo Heráclito pensó “Pólemos, padre de todas las cosas”, es decir que nada en verdad cambia a menos que estemos por terminar un ciclo ya que hoy leí que un objeto al que los astrónomos llaman “31 Atlas”, es el tercero objeto conocido procedente de fuera del sistema solar, que no sé qué consecuencias tenga, pero algo que se metió en el sistema solar, viene de otro lado, que espero sea un poco mejor que lo que se ve todos los días, ya que a mí me bastaría con que yo pudiera ser una mejor persona, que pudiera poner en ganancia mi emprendimiento y retomar los viajes porque hace ya tres años que no salgo del país y eso es claustrofóbico y produce diarrea estival hasta en invierno.

  • VIOLENCIA ES DECIDIR NO VER

    Simple, cotidiano, tranquilo, placentero, hasta que sucede y el trayecto San Isidro – Retiro se hizo aterrador. En estación Martínez sube hombre, rapado, sucio, vestido poco más que con harapos arrastra los pies, ebrio, drogado, tal vez de 30 años, lo acompaña niño rubiecito, descalzo, no más de 4 años. El pasaje mira espantado, el silencio es un iceberg. Ni el chico llora, ni el padre pide. Una chica joven, seguramente estudiante universitaria, saca de su bolso un paquete de galletitas recién abierto, se lo da al chico, que saca una y come. Padre inmutable con la mirada perdida. Susurro que recorre el coche. Llegamos a estación La Lucila, se abren las puertas, suben y bajan pasajeros. Comentarios sobre la situación. Llegamos a Olivos. Baja el hombre, niño come distraido, sonido chirriante de puertas al cerrar, padre en andén chico sólo adentro. Susurro en aumento, gritos frenada brusca del tren, aparece guarda y dos individuos de seguridad. Tren detenido puertas se abren, baja guarda, personal de seguridad y varios pasajeros, Llega al andén personal policial una mujer dos hombres, intentan interrogar al padre, el chico sigue comiendo las galletitas.

    Volvemos a subir, cierre de puertas, sonido chirriante vemos al hombre y su hijo subir al coche policial. Ese fue el afuera. En mi interior suenan las palabras de Virginia Woolf “No son las catástrofes, los asesinatos, las enfermedades lo que nos envejece y nos mata; sí la manera como los demás miran y ríen y suben los escalones del bus”. “Una esquina de la calle Perú en la que Julio César Dabove me dijo un día que el peor pecado que un hombre puede cometer es engendrar un hijo y sentenciarlo a esta vida espantosa”, escribió Borges en “Buenos Aires”

    “Yo con mi plata hago lo que quiero y no te voy a dar ninguna explicación a vos, porque no sos juez, sos periodista” escuchaban a su jefe, en total silencio varios ministros del gabinete nacional.

  • AUCTORITAS NON VERITAS FACIT LEGEM

    Borges solía decir que un hombre bueno se ve obligado a mentir entre 6 a10 veces por día, no se expidió sobre si alguna vez un político habla con verdad. Tal vez en relación a este último tópico todos estemos en la columna de NS/NC.

    Supongo que mentimos por cobardía que es la sumatoria de miedo y vergüenza. ¿Qué alemán en 1940 se atrevía a no levantar el brazo y gritar “Heil Hitler”; pero no en un grupo de 10.000 personas donde uno pasa desapercibido; sino en una reunión de 20 personas y frente al lider? ¿Cómo se acepta, en un gobierno democrático, la aseveración “a la Doctora no se la interroga, se la obedece? ¿Cómo hace un liberal para tolerar a un Presidente de la Nación, que desde su posición insulta a economistas, políticos opositores y empresarios que lo critican, siendo el liberalismo el respeto irrestricto a la opinión del otro? ¿Es acaso lógico que funcionarios que se definen como liberales declamen que en el Congreso, cuando el partido propone una ley, ésta se vota a ciegas y después se la lee?

    Más allá de la larga tradición autoritaria en nuestra corta historia, que a mi entender comienza, cuando el Brigadier General Juan Manuel de Rosas asume la Gobernación de Buenos Aires, bajo la condición de “Si y sólo si”, la Legislatura le otorga la suma del poder público, que ejercerá sin atenuantes durante más de 20 años, marcando a fuego cómo se debe ejercer el poder. Baste leer las tres primeras páginas de “El Matadero” de Estéban Echeverría. Tengo la costumbre de llamar a Rosas “el padre de la patria”, por la matriz que dejó asentada para conducir a la sociedad. El General San Martín a quien la ciudadanía conoce como “el padre de la patria”, para mí es el padre que se va, el padre ausente. Tal vez el famoso sable corvo que le obsequia a Rosas por su actitud ante el bloqueo anglo – francés pueda ser entendido simbólicamente de otra manera: el sable es suyo General.

    Borges, menciona a Urquiza, después de Caseros de esta manera: “llegó a Palermo, Urquiza, el otro Rosas”. Alberdi, decía de Mitre “Es Rosas con frac”. Caudillos como Yrigoyen, Perón, los golpes militares, sobre todo el que en estos días cumplió 50 años que inauguró una novedosa categoría existencial entre la vida y la muerte, la condición de “desaparecido”; Krchner, Cristina Fernández son ejemplos de seguir el modelo fundacional.

    Me cuesta creer que el Presidente Milei pueda hacer suyas la consigna de Benjamin Disraeli “Me han elegido para conducirlos, voy detrás de ellos”. Ejemplo evidente de ello es la reivindicación del actual Jefe de Gabinete de Ministros con todos los secretarios de estado abroquelados en defender la no respuesta de el señor Adorni: “Auctoritas, la Veritas me chupa un huevo”.

    El Papa Benedicto XVI, ha sido un hombre que hizo suyo el pensamiento de Thomas Hobbes “Auctoritas non veritas facit legem”, que el inglés aplicó en un estado de Guerra Civil y de disolución avanzada de las instituciones en su país; el Papa alemán, por su estricta educación; los gobiernos nacionales argentinos de cualquier signo político porque es parte del ADN, no nos respetamos de otra manera: no “estamos condenados al éxito”, estamos condenados a la repetición de los mismos giros de la calesita, a veces con ritmo peronista, otras con ritmo libertario. Amén.

  • BUENOS AIRES, LA CIUDAD MÁS LINDA DEL MUNDO

    Vengo escuchando este slogan propalado por las autoridades del Gobierno de CABA, basado en una encuesta de la Wanderlust Reader Travel Awards que dio los siguientes resultados para 2025/6 :

    Ciudad más deseada: Buenos Aires

    Destino más deseado: (por cultura y herencia) Grecia.

    Destino más deseado: (por naturaleza y vida salvaje)Rep. Sudafricana

    Destino más deseado: (por gastronomía) España.

    Buenos Aires, donde nací, me gusta mucho y me encantó haberla mostrado a más de 11.000 turistas a lo largo de 31 años. Pero honestamente no me parece que sea la ciudad más linda del mundo. Me resulta imposible decir cual pueda ser y si ello es siquiera posible, ya que es algo subjetivo. La WRTA basa los resultados en el voto de 200.000 personas que reconocieron a Buenos Aires como la ciudad más deseada y atractiva del mundo para ser visitada durante 2026, destacada por su vibrante cultura, arquitectura, gastronomía y calidez de su gente, sus 287 teatros, 380 librerías, 150 museos además de importante vida nocturna y el tango, se destaca la arquitectura con variedad de estilos: europeo, moderno, barrios icónicos, espacios verdes, parrillas, bodegones y nuevos chefs. Me encanta y enorgullece y me parece muy bien hacer propaganda con ello, pero ser la ciudad más deseada por 200.000 personas no es suficiente para afirmar que sea la ciudad más linda del mundo. Este aprovechamiento de una encuesta con otros fines, por más loables y productivos que sean, es algo muy propio de nosotros; los argentinos; nos cuesta ceñirnos a los hechos, solemos agrandar o disminuirlos al extremo y así pasamos de ser el país mejor del mundo a “este país de mierda”.

    Desear y amar a nuestra esposa no la hace la mujer más bella del mundo. Desear ser una potencia mundial no nos hace, per se, tener el mayor PBI per capita, ni la más prestigiosa educación. A escritor se llega escribiendo no deseando ver tu nombre escrito en la cubierta de un libro.

  • FERIADO XXL

    Así de simple y contundente, sábado por ser sábado, domingo por ser domingo, lunes por ser “sandwich”, martes por ser feriado nacional inamovible desde el año 2002 declarado Día Nacional de la Memoria, la Verdad y la Justicia. Me pregunto, ese día hace 50 años (1976) se llevó a cabo el último golpe militar contra la democracia, ese día fue un día nefasto que produjo horror, espanto, tortura, exilio, desaparición y muertes. Lo he dicho ya muchas veces en este blog: No soy peronista, es más creo que es el cáncer que tiene nuestra sociedad y creo que el gobierno de Isabelita y López Rega son una de las peores cosas que nos han pasado, pero fue resultado de las urnas, es decir el soberano decidió eso y un demócrata lo respeta. La lógica sería celebrar el día que asume el Presidente Raúl Alfonsín y que señala la antítesis del 24 de marzo, el 10 de diciembre que desde el año 1948 las Naciones Unidas declaran como el día Internacional de los Derechos Humanos y que Alfonsín escoge en 1983 como día de su asunción. Además todos los 10 de diciembre se entrega el Premio Nobel de la Paz. Pero las cosas no son como uno cree que son, ¿Quién celebra una derrota? Parece que nosotros.

    En estos cuatro días que hoy terminan, leí a Marco Aurelio, a Samanta Schweblin, a David Markson, todas las notas y entrevistas del suplemento “Ideas” del diario La Nación (A 50 Años del Golpe), y el mismo diario del día domingo. El sábado comió conmigo mi querido nieto Valentín, el domingo un gran amigo que vino de Australia, el lunes una pareja que vive en Florencia.

    En la sección “Espectáculos” del diario del sábado, leí la nota necrológica sobre Chuck Norris (1940 – 2026) y a su lado otra sobre Michel Rolland (1947 – 2026). Leí también la nota sobre Mabel Anderson (1926) que acaba de cumplir 100 años que es la mujer que crió, y se convirtió en la madre sustituta de quien hoy es Carlos III, Rey de Gran Bretaña. El domingo leo la entrevista a Alex Gómez Marín (Barcelona 1981) que es un Doctor en Física, premiado en su doctorado, neurocientífico y Master en Biofísica, muy renombrado y citado por otros colegas, quien a partir de una hemorragia estomacal estuvo al borde de la muerte y esa experiencia límite hizo que escribiera y publicara “La ciencia del último umbral: un viaje a los límites de la vida, la muerte y la consciencia” y trabaja sobre la tesis de William James (1842 -1910) sobre si el cerebro es un órgano productivo o permisivo; es decir si el cerebro produce los pensamientos, la percepción, la memoria, la atención, la intención, la consciencia o si tan sólo los permite.

    Varias reflexiones, 1) estuve a punto de titular este artículo “Titanic” pero no por el famoso barco, el “Unsinkable Ship” que a los 4 días de su partida en su viaje inaugural choca contra un iceberg y en poco más de tres horas se hundió para siempre y aún descansa a 4 km de profundidad;sino porque tengo la sensación de que estamos yéndonos a pasos cada vez más rápidos a un final de varias cosas cuyos hitos han sido: 2020, Pandemia, 2022 Invasión Rusa a Ucrania, 2025 franja de Gaza Israel, 2026 Venezuela, 2026 Irán, Israel, Estados Unidos. 2) Más allá de ello, que nos atañe a todos, en lo personal observo que ultimamente las fechas de nacimiento de las personas que mueren están muy próximas a la fecha de mi nacimiento y la verdad es que me pone de muy mal humor. Obviamente ustedes dirán que de lo único que podemos estar seguros es de que todos vamos a morir y de que así es la realidad; y ese ha sido siempre mi problema: la REALIDAD, por eso me he inclinado por la literatura, el cine, la filosofía, los viajes, la aventura; pero ustedes tienen razón y es de caballeros reconocer la derrota. 3) De todos los artículos, notas y entrevistas con respecto a los 50 años del Golpe de 1976 rescato el relato del periodista Rogelio Alaniz, que el 24 de marzo de 1976 a los 25 años estaba en su casa en Rosario; él escucha que entran soldados armados, se escapa por los techos de su vivienda un joven subteniente de 23 de nombre Osvaldo Izaguirre intenta dispararle con su pistola, ésta se traba, Rogelio es arrestado y va a prisión por dos años sin motivo alguno y es soltado también sin ninguna explicación. En 2025, el periodista y el ahora Tcnel. retirado se encuentran, se abrazan, comen juntos. El militar le dice, que agradece infinitamente a Dios que su arma se hubiese trabado porque de lo contrario jamás se hubiese perdonado ese acto.

    Concluyo: El inundible Titanic se hunde, las guerras ocurren, las personas nos morimos, otros llegan al límite de la vida y regresan, otros por accidente no mataron y otros por ese mismo accidente no murieron. Tengo la impresión que la vida es caminar sobre el cable tendido entre las Torres Gemelas, que tampoco están, como tampoco está el Imperio Romano y como, me viene pareciendo algo está por acabar. En el interín, me llega un mensaje al celular, me ofrecen un Seguro de Vida. Sí, yo tengo un problema con la Realidad.

  • 27.304

    Es el número de una ley, que se conoce como “ley del arrepentido” que peremite reducir la pena a personas que participaron de un delito, siempre que proporcionen información que ayude en la investigación de crímenes como el tráfico, la trata de personas, corrupción de menores, pornografía infantil, secuestro extorsivo, privación de la libertad, contrabando, asociación ilícita, sobornos, dádivas, dar a fondos públicos un destino distinto al indicado, enriquecimiento ilícito, prevaricato. Queda expresamente aclarado que esta ley no se aplicará a delitos de lesa humanidad.

    No soy abogado; y en mi caso particular; debo decir que tampoco lo quise ser, ya que al terminar el colegio secundario hice el ingreso a Derecho y luego en el tercer año de la carrera cambié por Filosofía. Derecho no me gustó, me aburría con ganas. Ni códigos, ni leyes, ni la jurisprudencia eran lo mío. Tampoco, lo formal de los abogados me gustaba; exceso de “Doctor” por aquí, “Doctor” por allá. Tenía la impresión que los profesores, y hasta los estudiantes no tenían dudas, o que aplicaban el rigor de la ley en el trato de todos los temas, aun hablando de rugby, futbol o chicas, dictaminaban, cada aseveración me parecía una sentencia inapelable. Seguramente esto no es así, pero ya entonces me parecía que el mundo es nuestra representación, leía a Schopenhauer y a Nietzsche y me dije, por qué no estudiar cómo hemos pensado, más que como debemos legalmente comportarnos. Hubo un hecho que terminó de decidirme: recuerdo que en una clase de Civil III (Contratos), el profesor, un “Doctor” importante, comentó que cuando uno se recibe y se enfrenta a su primer cliente, piensa en hacer justicia; con los años cada vez que que un cliente se contacta con uno; decía el “Doctor”; se piensa de inmediato en el fajo de dólares que nos aportará. Fue muy festejado por los estudiantes. Salí a fumar un cigarrillo, me quedé sentado en las escalinatas de acceso al edificio de Figueroa Alcorta, mirando pasar los autos. Al rato me volví para ingresar y leí el frontispicio del regio edificio “Facultad de Derecho y Ciencias Sociales”. En mi representación siempre había leído “Facultad de Justicia”, asi´de “idealista” era yo a los 20, 21 años.

    Me inscribí en Filosofía y me gradué dos semanas antes del golpe militar que mañana se recuerda como para mantener viva la memoria de que algo semejante no vuelva a suceder nunca más.

    La Facultad de Filosofía no tenía entonces el edificio de la de Derecho. Su ubicación en la ciudad estaba repartida en tres vetustos edificios en Independencia y Rioja, 25 de Mayo 217 y el viejo Hospital de Clínicas respectivamente, no se escuchaba “Doctor” como una muletilla de presentación aunque un alto porcentaje de los profesores lo era y muchos de ellos en prestigiosas Universidades de Alemania, Francia, España, Italia y Estados Unidos. Las clases me parecieron una maravilla, dictadas por profesores, no por abogados dando clases. Me devoré “La República” y “El Fedón” de Platón en pocos días y ya le entraba a la “Ética Nicomaquea” de Aristóteles; estaba feliz, eso era lo que me gustaba; entendí también que con ese giro académico quedaba explícito que jamás tendría una casa en San Isidro con jardín y pileta mirando al río de la Plata que tanto amo. Vivo, sí en San Isidro en una sencilla casa centenaria con chimenea, gran biblioteca,profundo silencio a pesar de su centralidad en la ciudad y rodeado de tres centenares de bellas jarras de pingüino donde soy feliz. Supe también que nadie me llamaría “Doctor”.

    Todo esto venía a cuento de esa ley del arrepentido debido a una entrevista radial que le hicieron a Ernesto Clarens, financista de Néstor Kirchner que “lavaba unos 300.000 dólares por semana”. En la entrevista se lo notaba tranquilo al delicuente arrepentido colaborador, daba la sensación de un sabio oriental narrando los hechos casi como si fuera una película. Este arrepentido, es abogado, es decir “Doctor”.

    Yo, en cambio, no me arrepentí de la decisión tomada en 1971, cuando dejé derecho para estudiar Filosofía, que sigo leyendo a diario con el mismo entusiasmo de aquellas primeras lecturas.