Categoría: Opiniones

  • LO QUE ESTÁ PASANDO MIENTRAS PASA LA GENTE

    Me detengo ante la luz roja del semáforo. El rojo es indicador de peligro: el banderín en la playa, las serpientes venenosas, los matafuegos, las luces intermitentes en los cruces ferroviarios, el paño rojo del torero que se llama “muleta”. En fin la sangre.

    La luz roja es indicadora para los conductores: “Si usted continúa puede poner en peligro la vida de un transeúnte” o “Señor conductor le estamos avisando que cualquiera de esos peatones puede ser un loco asesino y en un momento puede sacar un arma y dispararle”. Este semáforo tiene una duración explícita de 72 segundos; es lento y da para pensar. Cruzan viejos, jóvenes, de ambos sexos, chicos de colegio privado, señora con bastón y cojeando, gordito corriendo, señor pelado y panzón, matrimonio, abuela de 80, hija de 60, nieta de 30 charlando, más escolares, estos de escuela pública primaria, un hombre disfrazado de payaso, chica con casco y bicicleta, un chico “Rapi”. AMARILLO, suena en la radio “No More I Love You’s”, canta Annie Lennox, que tanto cantábamos, enamorados, rumbo a Rye, rumbo a Cornwall, rumbo a Oxford con Pam Steel; pongo primera, “somos mucha gente”, pero no es sólo esta cantidad que cruza esta calle o cualquier otra de la ciudad, es todo lo que sucede, la cantidad de acontecimientos: los hechos, VERDE, los juegos, los trabajos, los estudios, las familias, la Navidad, las vacaciones, las universidades, lo leído, la memoria. Lo que sucede visible, audible y palpable y los mundos invisibles que también cruzan la calle.

    Llego a destino y descargo las cajas que fui a buscar, guardo el auto en la cochera y me encuentro con gente y charlo con uno y saludo con la mano a otro y entro en casa y me pongo a leer a Samanta Schweblin que me gusta mucho y que acaba de ganar 1.000.000 de Euros, ¡Bastante!, por su libro de cuentos “El Buen Mal” y me encantó uno de ellos “El Ojo en la Garganta” y mientras lo leo me acuerdo de aquella perdida estación de YPF ACA en Confluencia, en la Patagonia, los seis que viajábamos y que acurrucados esa fría noche a la espera de algún vehículo que nos llevara hasta Bariloche ya que íbamos a una casa en el Lago Moreno chico, detrás del Llao – Llao.

    “El silencio que lo llama cada noche se le queda pegado a lo largo del día, y no puede dejar de pensar en Morris. En él y en las tres islas de surtidores de la estación de servicio de General Acha, las mangueras colgadas de los soportes, las luces nocturnas de esa YPF de la interminable ruta pampeana”. A medida que transcurre el relato, en un momento se mencionan unos carteles que señalan frente a hierros y chapas retorcidos “El apellido de las familias que los conducían, figura abajo, en blanco sobre una chapa azul, con el número de víctimas fatales en rojo y una advertencia: NO SE QUEDE DORMIDO”. Todo fluye en el cuento y van pasando los años; pasan 15 y luego otros 20 y otros 17 después y acontece la vida y vuelvo a pensar en la cantidad de gente que cruza las calles y en todos los pensamientos que van cruzando junto a ellos. Y de pronto me imagino que un señor que cruza en un sentido y una señora en sentido contrario, y en ese cruce los pensamientos de él se van a la cabeza de ella y viceversa y cuando cada uno llega a sus respectivas casas, la esposa que lo recibe, piensa que tal vez su querido marido se está poniendo viejo y tal vez esté por contraer Alzheimer porque está dele hablar del gato enfermo que dejó en la veterinaria y lo cierto es que nunca en su vida tuvieron gatos porque él es alérgico a todo pelo felino y en la otra casa, el marido piensa que su mujer algo raro ha fumado ya que protesta porque Tito, el mecánico, no le colocó los amortiguadores y el auto no va a estar listo para ir el sábado a la quinta en Pilar, cuando ya hizo casi dos años que lo vendieron para economizar gastos.

    Mientras mi cabeza va remixando estas experiencias, me acuerdo de una serie que vi hace mucho “A Murder at the End of the World”, dirigida por Brit Marling que comienza con esa maravillosa escena en New York lloviendo y una persona con buzo rojo con capucha y auriculares escuchando “This is the End” por Jim Morrison. El personaje encapuchado entra en un local donde en letras de neón se lee BOOKS, abre la puerta, es una acogedora librería, se quita los auriculares, nos quedamos sin música y resulta que al descubrirse es la bella Emma Corrin en el papel de Darby Hart, que llega a presentar su libro “The Silver Doe”sobre crímenes seriales que va a dar origen a un thriller estupendo que continuará en el fin del mundo que no es Ushuaia sino una región aislada de la aislada Islandia.

    El cuento que tanto me gustó termina así:”No te preocupes papá, hemos sido felices, al principio, es suficiente. Todo va a estar bien papá. Y como no me contesta, como nunca me ha contestado, yo meto el dedo por ese agujero que es como un ojo, y lo toco por dentro. Toco por dentro a mi padre, y lo dejo ir” Y aquí, acaba de empezar a llover como llueve en New York y en Islandia y sobre el escritorio caen gotas rojas y me doy cuenta que estoy llorando sangre.

  • EL MAN

    Creo que nunca sabré su nombre, tal vez no tenga uno, o él quizás sea varios, o todo lo que me dijo sobre él no era cierto; en cambio todo lo que dijo sobre mí ha venido cumpliéndose con exactitud. Cada vez que acontece lo por él pronosticado, recuerdo la circunstancia en que me lo dijo muy vivamente, como si estuviera conversando con él en las escalinatas de Benarés, frente al Ganges allá en 1980.

    “Just call me The Hombre”, así fue como me lo dijo. “Joseph”, escuché que lo llamaban por las calles, otras veces respondía al llamado de “Mijail”, para todos era “Baba” y para mí fue y será siempre El Man. Lo encontré en India, precisamente en Benarés, ciudad habitada hace más de 2000 años, superpoblada, ruidosa, centro de peregrinación religiosa, lugar de cremaciones, olores extraños, también nauseabundos, cremación de cuerpos, que muchas veces tan sólo chamuscados flotan en sus aguas, que para ellos son sagradas, música de cítaras y tambores que vienen de otros tiempos, docenas de vacas negras flacas y con cornamenta, algún elefante, profesionales de la lástima, insectos, monos, calor del infierno, confluencia de la vida y de la muerte: esencia de la India. El Man era delgado, pero con una fuerza admirable: lo he visto llevar un tronco de grandes dimensiones sobre la cabeza en un equilibrio impecable; no muy alto, El Man debe medir no más de 1,70 m, de piel marrón verdoso, como una aceituna en maceración, como la mayoría de los indios. Una vez me dijo que había nacido en El Cairo, otras en Trincomalee, otras en Bangalore y otras en Paysandú. Cuando lo conocí, no le daba más de 50 años, me dijo que había nacido en 1899, con lo cual era un hombre de 81 al momento de vernos por primera vez, por supuesto pensé que era una broma; hoy, en cambio, estoy convencido que debe estar cumpliendo sus primeros 127 años. Nos vimos tan sólo durante una semana, después yo seguí mi camino, él, el suyo. Un día me tomó las manos y leyó una escritura incomprensible para mí. Lo primero que me dijo fue “veo que hace 6 meses que no tenés un encuentro sexual” (sexual encounter, así lo dijo) y me pegó fuerte, era como si hubiera entrado en mí con total desparpajo, “no te inquietes, ya volverán las ganas, veo que en Katmandú encontrarás a alguien”; como en verdad sucedió como todo lo que leyó en las incomprensibles líneas de mis manos. La verdad si uno no es capaz de leerse a sí mismo ¿de qué somos capaces? “Te enamorarás, casarte jamás, sos uno de los tantos gozadores de la soledad”. “En dos años estarás regresando por mar a tú país, tendrás un apasionado romance en la travesía, tú país entrará y perderá una guerra contra Gran Bretaña y morirá tú padre”. “No veo hijos, pero cuidarás a 3 niñas que con el tiempo te darán nietos. Libros, siempre leerás y muchas veces sin comprender lo que te están diciendo, hasta mucho después de haberlo leído, y entonces, recién, escribirás. Pero jamás te preocupes, así sos vos, todo en tú vida tiene un tiempo distinto al de la mayoría de tus contemporáneos. Serás un maestro ejemplar y muy querido por tus estudiantes, pero jamás te la creas, sé modesto y no alardees de tus éxitos. Excelente salud, un susto pasados los 75 años, la rápida recuperación asombrará a los médicos. Veo aves que no vuelan, imágenes o estampas u objetos de cerámica de aves no voladoras y un hombre mucho más joven que te acompañará hasta el final. Pasarás momentos difíciles, que te parecerán inmerecidos; pero no olvides que todo es un aprendizaje, está en vos sacar beneficios de algo que en principio no lo es. Hacés y harás un culto de la amistad. Siempre te ha costado y te costará vencer la inercia, son tus tiempos respetálos. Tú memoria es tan sensual que a una avanzada edad sentirás con la ingenuidad del infante, reaccionarás como un adolescente rebelde, pero sabrás retractarte como un adulto sabio y sin culpa, suele pasarle a algunos, serás implacable con la hipocresía, situación que te generará algunos rechazos, aunque si hay nobleza del otro lado te reconocerán y hasta comprenderán tus exabruptos. No te olvides que monstruos de la talla de Calígula, Stalin y Hitler entre los 0 y 10 años de edad fueron una maravilla, como todos los seres humanos. A partir de la adolescencia van apareciendo las monstruosas deformaciones que supimos formar. Jamás te preocupes por lo económico, tendrás momentos difíciles, algunos muy complicados, al final de tus 70 años, súbitamente acumularás el dinero suficiente como para vivir más de 30 años en esplendor y aún con lujos que jamás ostentarás por lo pudoroso que serás siempre en mostrar tu intimidad.”

    El Man vio los grandes hitos que hasta ahora han venido siendo mi vida. Los recién ennumerados comentarios es lo que recuerdo de lo que me dijo, claro hay más pero me lo reservo, por ahora. Creo que de los más de 8.000.000.000 de seres humanos, la inmensa mayoría come, defeca y se reproduce, por generación debe haber alrededor de 100 individuos que transforman para bien el mundo. Aclaro no ser uno de ellos, y he recibido muchos críticas por mi opinión, pero soy más generoso que Borges, que considera que “Hay en la tierra, y hubo siempre 36 hombres rectos cuya misión es justificar el mundo ante Dios. Son los Lamed Wufniks. No se conocen entre sí y son muy pobres. Si un hombre llega al conocimiento de que es un Lamed Wufnik muere inmediatamente y hay otro, acaso en otra región del planeta, que toma su lugar. Constituyen, sin sospecharlo, los secretos pilares del universo. si no fuera por ellos, Dios aniquilaría al genero humano. Son nuestros salvadores y no lo saben” (Libro de los Seres Imaginarios).(Nuestro pobre Individualismo).

  • EL RETORNO DE LOS DIOSES

    En 1960 Louis Pauwels (1920 – 1997) y Jacques Bergier (1912 – 1978) publican “Le Matin des Magiciens” traducido al español como “El Retorno de los Brujos” en 1961, best seller mundial, que dio origen a la revista “Planeta” con una cantidad de artículos sobre esoterismo. Lo leí, no me interesó a otra cosa, pero estuvo de moda un tiempo prolongado. En última instancia ficción que no pasó de eso. Observo ahora con preocupación un retorno ya no de los magos o de los brujos sino de los profetas que anuncian dioses, guerras santas, cruzadas, exterminio de civilizaciones, actitudes mesiánicas, entrevistas a humanoides. La Artemis II nos presenta la imagen de nuestro planeta desde el lado oscuro de la Luna y esa proyección nos muestra a nosotros viéndonos desde 400.000 km de distancia, lo cual es una inversión total de lo que hasta ahora ha sido:Ver la luna desde casa, no lo opuesto.

    El Presidente de la Nación apela como un mantra “a las fuerzas del cielo”. El Presidente de los Estados Unidos finge distracción cuando uno de sus obsecuentes lo parangona con Jesucristo y declara poco menos que se yergue en “Superman Global”. Israel, Irán, Líbano, Gaza, Yemen, culturas con profundas raíces religiosas milenarias en guerras sangrientas ponen en peligro al planeta. Celebraciones en homenaje a un Papa argentino y peronista invitando a “hacer lío” colman de público la Plaza de Mayo, con un cura DJ, portugués Guilherme Peixoto en un altar de consolas remixando temas de Queen y Bad Bunny con crucifijos de neón, imágenes de Francisco y León XIV dando sus mensajes en un novedoso intento marquetinero de volver a convocar a los jóvenes, y las viejas católicas chochas porque la iglesia se actualiza.

    Todo esto en un contexto local de malestar económico, alta inflación, corrupción fuera de control, guerras narcos y un mundo paraleo de Inteligencia Artificial que sospecho ya se está utilizando para que genere mayor dependencia, se piense menos, se sienta menos, se colabore menos, se gane más y ante preguntas ¿Que es la ética? una posible respuesta pueda ser: “antiguo concepto, que etimológicamente está relacionado con el término “carácter”, muy mezclado con la adscripción a un comportamiento social que implicaba acatamiento a principios por los cuales una determinada sociedad juzgaba un hecho como bueno o malo característico de la inteligenci natural IN que ya no tiene lugar en las sociedades presentes donde por fin reina la IA que nos ha liberado de semejantes preocupaciones que nos impedían gozar plenamente de lo que es nuestro mayor anhelo: la destrucción del prójimo, la conquista de territorios, el PODER, dejemos que las iglesias incorporen IA a sus liturgias, el pueblo temeroso de Dios es más docil a la obediencia y la IA será una máquina de hacer milagros. Cantemos Aleluya,Aleluya.

  • 47.000.000 DE HIJOS ÚNICOS

    Leer, volver a leer, cotejar, entretejer: la lectura enlaza el tejido social. Además de entretenernos, informarnos, enseñarnos, la lectura nos permite crear puentes, nos permite entender que pertenecemos a una tradición que no es otra cosa más que entregar lo que hemos recibido a quienes nos siguen. Quiero exponer los conceptos de tres escritores sobre “la cosa pública argentina”, es decir la “casa” que compartimos, pero que no sabemos gozar porque cada uno cree ser el único habitante de la misma, y entonces como dueño absoluto del espacio cada uno elabora sus propias reglas, es decir: “la ley soy YO”.

    En 1930, un joven Jorge Luis Borges (1899 – 1986) decía en “Evaristo Carriego” “El gaucho y el compadre son imaginados como rebeldes: el argentino a diferencia de los americanos del Norte y de casi todos los europeos, no se identifica con el Estado. Ello puede atribuirse al hecho general de que el Estado es una incocebible abstracción: lo cierto es que el argentino es un individuo, no un ciudadano. El estado es impersonal: el argentino sólo concibe una relación personal. Por eso para él, robar dineros públicos no es un crimen. Compruebo un hecho, no lo justifico o disculpo”.

    En 1990, Carlos Nino (1943 – 1993) en “Un País al Margen de la Ley” afirma: “Las normas hacen posible la integridad y la subsistencia de las sociedades” y a continuación cita a Max Weber “… el moderno capitalismo industrial racional necesita tanto de los medios técnicos de cálculo de trabajo, como de un derecho previsible y una administración guiada por reglas formales: sin esto es posible el capitalismo aventurero, comercial, especulador, y toda suerte de capitalismo político, pero es imposible la industria comercial privada con capital fijo y cálculo seguro”.

    Esto, expuesto por Nino es de vieja data, él mismo nos recuerda el episodio protagonizado por Hernán Cortés al recibir una Real Cédula contraria a sus intereses, en donde el “conquistador” “alzó sobre su cabeza la Real Cédula en signo de acatamiento, anunciando “Se acata, pero no se cumple”. En el Epílogo a su libro, Carlos Nino concluye “El lema argentino debería pasar a ser el opuesto al de los corregidores coloniales: “Aquí la ley se discute, pero se cumple”.

    En 2014, Andrés Neuman (1977) en “Una vez Argentina”, narra como su padre, Victor Neuman, se salvó del Servicio Militar Obligatorio en 1969, cuenta que estaba esperando el turno para la revisación médica, con la esperanza de que sus pies planos le permitiesen “safar”. Mientras aguardaba, “alguien preguntó si podía fumar. El cabo levantó la vista, exhaló una bocanada de humo y contestó señalando la pared. Obvio que no, colimba ¿No ve el cartelito? ¿O no sabe leer?” Cabe agregar que Victor Neuman safó de la colimba por el hecho de que el cabo le preguntó si era pariente del Tanque Neuman delantero de Chacarita a quien el cabo tenía por ídolo. Victor que no tenía ni idea, contestó es mi hermano y entonces entre salutaciones, deseos, gusto por codearse con famosos ,el cabo le dice “Acá tiene su libreta, Victor, Vaya tranquilo nomás y salúdeme calurosamente a su hermano”, sellándole la libreta de enrolamiento con el membrete “NO APTO”.

    En el siglo que va entre 1930 y 2026, estos tres argentinos cada uno a su manera, con su estilo, nos muestran que seguimos diciendo exactamente lo mismo que Rosas refiriéndose a la Constitución “ese cuadernito” o Manuel Adorni a sus obligaciones como sirviente público : “Aca la ley ni se acata ni se discute; me la paso por las pelotas. Fin”.

  • LLUVIA DE CORAJE Y REPUGNANCIA

    Amo los días de lluvia, son especiales para gozar la casa, para cocinar, para leer, para; como es el caso: escribir. Cuando va oscureciendo, ver alguna serie o película. Vi anoche, cerca de las 20 “Sisu” una exagerada fantasía sobre un “inmortal” de origen finlandés. El término “Sisu” es una palabra finlandesa de casi imposible traducción cuyo significado ronda la determinación, la tenacidad, el carácter, el coraje, la resistencia y la perseverancia ante la adversidad. Hace referencia a la capacidad mental de las personas para enfrentar desafíos y superar obstáculos a partir de la fortaleza interior. En fin una actitud ante la vida que me gusta tanto o más que la lluvia. Es la antítesis de la “victimización” que detesto con toda mi alma, al igual que la soberbia.

    La película transcurre en 1944, al final de la Segunda Guerra Mundial, en la zona desértica del norte de Finlandia. Los nazis son conscientes de que han perdido la guerra y Rusia pide a los finlandeses que persigan y acorralen a los nazis que puedan encontrar. Los nazis en su huída desean arrasar con cuanta ciudad o poblado encuentren a su paso. Un guerrero finlandés decide retirarse a la soledad, después de haber sido uno de los comandos más efectivos y corajudos como pronto se verá en las múltiples heridas y cicatrices en su cuerpo. Acompañado de un perro y un caballo se dedica a la búsqueda de oro, al que encuentra después de intensas jornadas de trabajo. Es un yacimiento importante, al punto que llena las alforjas y emprende el camino a la ciudad con la idea de cambiarlo por dinero. En su periplo se topa con militares alemanes nazis huyendo, que van ahorcando campesinos, quemando sembrados y destruyendo cuanto edificio encuentran. Soberbios criminales, sin un mínimo gesto de humanidad, los nazis provocan a nuestro héroe, intentan matarle al perro y cuando uno está a punto de matar al solitario, un oficial ordena dejarlo “ya que en los próximos kilómetros va a una muerte segura” porque han minado todo el camino. Los nazis continúan con su derrotero. Llevan en su huída a un grupo de mujeres de las que abusan con idéntica prepotencia como lo hacen con la civilización. El “inmortal” es una leyenda, es la encarnación del concepto “Sisu” y de manera exagerada, al extremo de lo grotesco, sobrevive a múltiples heridas de bala, ahorcamientos, torturas, caminos minados. “Sisu” es esa voluntad que contagia, que no puede no ser inmortal y se presenta como la figura arquetípica de los países escandinavos, que son los más civilizados que he visitado.

    Aquí sigue lloviendo, sigo leyendo, sigo escribiendo. ¿Qué sucedió en nuestra sociedad? Lo de siempre: inflación, algo que no se sabe si es justicia o soberbia leguleya, corrupción, pobreza, calles inundadas, ajuste eterno, desesperanza, arrogancia parlanchina de funcionarios. Reunión de la AmCham Summit 2026 donde con el desparpajo y la arrogancia de los sirvientes públicos que supimos conseguir, el Ministro de Salud se queja de que el Pami cuenta con más de 1.000.000 de afiliados de más de 80 años y más de 6.000 que superan los 100 años de edad y ello es una sobrecarga para la institución. ¿Qué hacemos entonces Heil von Lugones Scheize? ¿Por qué mejor no averiguamos cuanto nos cuestan los miles de burócratas y parásitos de las administraciones nacionales, provinciales y municipales. Lugones, ya tuvimos a uno en la década del 30, el de “Ya es la hora de la Espada”, su hijo fue Jefe de Policía que persiguió a su propio padre y ahora el Doctor más REPUGNANTE que la inflación, que le repugna al Presidente. Así nos va y nos seguirá yendo.

  • ¿ ?

    El problema no es el mundo; tampoco el país:el problema sos vos (me digo).

  • RELATIVIDAD DE LAS DISTANCIAS

    Heráclito (600 AC) mi admirado Heráclito, recostado en las colinas de Éfesos solía cruzarse de piernas, apuntaba su pie al sol, cerraba un ojo y escribía en su tablilla “El tamaño del sol, es el de un pie humano” (Fragmento 3). En círculos académicos se discute si se trataba del pie derecho o del izquierdo.

    En el colegio había que tomar distancia en una formación, que consistía en extender el brazo y apoyar la punta de los dedos en el hombro del chico que estaba delante de uno. También había que ponerse firme. Hacer la venia, no, eso vino más tarde.

    Las distancias más alejadas de casa (San Isidro) en donde estuve fueron Beijin (China) 19.500 km, Ulaam Bathor (Mongolia) 18.300 km, Katmandú (Nepal) 16.500 km, Cabo Cormorín (extremo sur de India) 16.000 km, Anchorage, Alaska (Estados Unidos), Cabo Norte (Noruega), Moscú (Rusia), Dubai (EAU), Maldivas todos destinos distantes de San Isidro entre 14.000 y 13.500 km. El vuelo más largo fue Buenos Aires, escala de 5 horas en París, Beijin, Ulaam Bathor, total 35 horas. Pensar que la Artemis II superó los 400.000 km, más de 20 veces la distancia Buenos Aires Beijin.

    La distancia cultural más extrema fueron los 2 días en el campamento de los pastores de renos en Tsaagannuur, Mongolia, en sus carpas en la taiga helada, tomano leche de reno y pan, mirándonos sin decir palabra. Ahí juré que jamás me vería haciendo nada. Vengo cumpliendo.

    La mayor distancia al progreso que experimenté fue la semana entre el 24 de marzo y el 1 de abril de 1976. Aquí Videla, en Estados Unidos Jobs y la fundación de Apple. El 24 de marzo dio origen a “la gloriosa recuperación de Malvinas” Oh my God!, el 1 de abril permitió que Apple hoy esté valuada en 620.000 millones de dólares. El BCRA, en un solo día compró 457 millones de dólares, ¡Vamos Argentina todavía, Seguí comprando Campeón!

    Las mayores distancias afectivas que he visto: Hace unos días en Comodoro Rivadavia la absurda , dolorosa, aberrante y vergonzante muerte de Ángel López de 4 años, un espanto. Unos días antes en San Cristóbal, Provincia de Santa Fé un chico de 15 años matando de un escopetazo a un compañero de 13, el horror. Hace poco en una fiesta, se encuentra un amigo mío con su ex y en una aparte él me dice “No sé como pude tener tres hijos con ella”, al rato en otro aparte, ella me dice “No sé como pude estar casada con él”. La verdad que yo tampoco; pero bueno ustedes ya me conocen, yo soy un tipo muy raro: soltero empedernido, pobre como un franciscano, pero conocedor de 68 países (con guita viaja cualquiera, sin ella: pocos), lector de 6000 libros, el mayor coleccionista de jarras de pingüino del mundo, orgulloso “abuelo” de Valentín, Benjamín, Felicitas y Fermín invitados al mundo por las queridas Guadalupe, Catalina y Camila, muy cabrón, cada día más y debo decir que en el colegio cuando había que tomar distancia, nunca extendí el brazo hacia el hombro de otro. Bueno en algo hay que ser el primero: el number ONE.

  • ESPEJISMOS

    El sol que nace en la República Oriental del Uruguay y que al llegar al horizonte del Río de la Plata se nacionaliza argentino, hoy a las 7.13 am se veía desde el muelle de Pacheco estallando en tono naranja estilo vestimenta astronautas Artemis II, reflejado en 6 edificios de lo que se ve, desde aquí, de la ciudad de Buenos Aires de color oro; tan intenso era que de pronto, me pareció estar viendo el perfil de Dubai, con el exhuberante dorado árabe, que intenta emular, el habitante transitorio del salón Oval de la Casa Blanca.

    Este dorado oriental (lo digo ahora por el Uruguay) se veía en un edificio a la altura de Nuñez, en otro en el bajo Belgrano, en dos de Retiro y en dos de Puerto Madero y de pronto aquí, en el muelle a las 7.13 am, de este sábado de otoño, tengo por unos instantes la ilusión de estar en una Argentina donde el PBI anual por habitante es de U$S 50.000 y no de los famélicos 12.000 U$S que supimos conseguir, la inflación ronda el 1,5 % anual, el analfabetismo es del 0,01 %, el desempleo es 0, la jubilación mínima es de U$S 1.500, el salario inicial del trabajo menos calificado es de U$S 1.000, los docentes por 12 horas semanales cobran U$S 1.600, la mortalidad infantil es de 0,03 anual y el Presidente de la Nación inaugura el MUSEO DE LA VERGÜENZA, donde se exhiben maquetas y películas de las antiguas “villas miseria” que abundaron en el país por más de 80 años. Se lee en carteles de acceso a algunas salas “POBREZA NUNCA MÁS”, “SI LOS POBRES SON BIENVENIDOS EN EL REINO DEL SEÑOR, ALLÁ ÉL; NO LO SON EN ESTA SOCIEDAD”, “EDUCACIÓN Y TRABAJO =GRAN NACIÓN”, “NUNCA FUE POSIBLE QUE UN CAMELLO PASASE POR EL OJO DE UNA AGUJA”.

    Sigo en la bicicleta hasta Olivos y a mi regreso 7.39 am nuevamente en el muelle de Pacheco, el sol ya totalmente argentino no refleja en los cristales de los edificios que muestran su color gris. Llego a casa 7.55 am, recojo el diario que viene sábados y domingos. Voy leyendo la portada mientras entro la bici “Artemis II”, “Inflación en CABA 3% en marzo”, “El BCRA compró en un sólo día 457 millones de U$S (Y yo que pensé que lo iban a cerrar), “Agite en la interna del gobierno por la AFA”. “El informe Adorni no iría al Congreso”, “La muerte de Ángel, un caso que expone el drama de la infancia vulnerable”. Ducha, café, huevos revueltos, jugo de pomelos. Tengo sobre el escritorio las dos novelas y tres libros de cuentos de Samanta Schweblin (1978), sólo me faltan leer los dos últimos cuentos de “El Buen Mal” con el que acaba de ganar 1.000.000 de Euros otorgados por el premio Donoso. APLAUDO DE PIE. Comienzo luego a re leer toda la obra.

    La literatura sana, la realidad argentina enferma en la narración Nac & Pop, Radical, Macrista, Zurda y también en la Liberal Libertaria. ¿Qué queda? A ustedes no lo sé; a mi, la FICCIÓN que es la única verdad, no la realidad, estimado Aristóteles.

  • PIANO MAN POR PHONE MAN

    La leyenda de Adán postula a un primer humano sin ombligo; si hoy tuviéramos que hablar de un nuevo Adán; representativo de la era en que vivimos, nos sería muy dificil encontrar a alguien sin estar sujeto (¿preso?) por el cordón umbilical a su celular. Salgo todos los días en primavera y verano a las 6 am en bicicleta y recorro la costa del Río de la Plata; un trayecto de 10 kilómetros entre los partidos de San Isidro y Vicente López. En otoño e invierno salgo un poco más tarde y sólo interrumpo esta rutina cuando llueve. Más allá del ejercicio que considero saludable físicamente, es también bueno para la felicidad: silencio, sólo pájaros, algún gallo, cantor, el movimiento de las olas cuando sopla el viento que agita además la profusa vegetación costera. El duelo entre la luna que se oculta y el sol que asoma en el fondo y que a mi me da siempre la sensación que aparece en la costa uruguaya. Las luces de la ciudad de Buenos Aires, desde el muelle de Pacheco, el despegar de los aviones desde Aeroparque y las luces delanteras que iluminan la ruta aerea; desde las profundidades del Delta los enormes cargueros rumbo al mar. Ya pasando la calle Paraná, la cantidad de pescadores que compiten con los que tiran sus líneas desde el muelle que acabo de nombrar.

    Me impresiona la cantidad de gente que mira la pantalla de su celular,en vez de gozar de la naturaleza. Estimo que han de ser gente muy importante ya que no paran de estar conectados: los que caminan, los que corren, los que pasean al perro, los que van en bici y los que pescan. O tal vez sea simple adicción, la imposibilidad de no entender el mundo sin mirar la pantallita.

    Billy Joel en su composición musical “Piano Man” tenía un verso que me encantó desde la primera vez que los escuché: describía a un solitario apoyado en la barra de un bar “Making love to his tonic & gin” y yo veía a un solitario meditando frente a un inagotable y demorado vaso que se volvía a llenar, hasta que el bar tender apagaba las luces, cerraba y el solitario se metía en el lento amanecer de la ciudad. Hoy ese verso habría que cambiarlo por “Making love to his I Phone & Samsung”, como lírica me agrada más la de Joel y como actitud prefiero un baño de naturaleza en el silencio del amanecer. Después, si claro, llego a casa me ducho, café huevos revueltos, jugo de pomelo, y leo los mensajes.

  • SUEÑO DE UNA NOCHE DE OTOÑO

    Sale una mujer joven, muy bella vestida estilo Belle Epoque con un largo foulard de seda que toca el suelo de la Pizzería Pirilo de Defensa 821, San Telmo, sube a un MG rojo, al volante James Joyce, arranca el auto y gira en Av. Independencia hacia 9 de Julio. La Avenida es una extraña mezcla de Buenos Aires y New York, ya que entre los clásicos edificios porteños distingo el local de la librería “Kitchen, Arts & Letters” en el 1435 de Lexington Av. y a los pocos metros Fanelli Café de Mercer y Prince en el Soho. Atiende la librería Marcel Proust y detrás de la barra de Fanelli está Ronald Reagan tirando una larger y se la ve a Margaret Thatcher con delantal de mesera llevando dos platos a una de las mesas. La bella mujer del MG saluda, el auto frena y al arrancar el foulard de la señora se enrosca en la rueda y la estrangula, se cae muerta y Joyce dice “Isadora is dead”.

    Al despertar me pregunto qué tendra que ver conmigo Isadora, cuya historia conocía por mi abuela que la había ido a ver bailar al teatro, pero cuyo apellido no recordaba. Pregunto a IA y sale la biografía de Isadora Duncan (1877 – 1927) que nació en San Francisco, California, el padre abandona a la familia siendo ella muy pequeña, se van a vivir a Chicago y a los 17 años se va a New York, parece que de chica estaba obsesionada con el mar y pasaba horas en la playa mirando el movimiento de las olas y bailaba a su ritmo. Estudia baile y parece que fue excelente. Mujer hiper independiente, pensaba que el matrimonio esclaviza y que ella no pertenece más que a sí misma. Habitó cuanta cama encontró poblada por mujer o varón desnudo, tuvo dos niños, una hija con el escenógrafo Gordon Craig a la que llamaron Dreider y un hijo de nombre Patrick con Paris Singer (millonario hijo de las máquinas de coser). Vivió en París y un día el chofer que llevaba a sus adorados hijos a Versailles, hizo una mala maniobra, el auto cayó al Sena y los niños de 5 y 3 años mueren ahogados en 1913 y los lloró el resto de su vida que entró en una decadencia de alcohol y drogas. Vino a Buenos Aires y fue por eso que mi abuela que la fue a ver bailar al teatro nos contó la historia, que parece que fue extraña ya que no fue muy aplaudida y la Duncan se acercó al borde del escenario y les gritó “Es que ustedes son unos negros”, cosa que irritó a mi abuela que exclamó en su narración “Tilinga Conchuda”, y se sonrojó al decirlo y a nosotros nos causó una enorme gracia, escuchando a nuestra abuela diciendo “conchuda”. La Duncan se va a Moscú en 1905, se emociona con el comunismo y la lucha de clases, y la revolución de 1917, se casa con Sergei Esenin, poeta, en 1922 que a los pocos años se suicida ahorcándose. Ella en 1927 al subir a un descapotable que no era un MG al volante del cual no estaba James Joyce sino Benoit Falchetto, y no era en San Telmo sino en Niza muere estrangulada por su largo foulard.

    Los sueños son lo que son, tienen su propia lógica, son entidades tan extrañas como nosotros, pero que Joyce, Proust, Isadora, mi abuela Ángela, la Pizzería Pirilo que cocina esa maravillosa pizza, ancha,”canchera”, grasosa con fainá y se come con un tinto de parado, Kitchen, Arts & Letters especialista en libros de cocina, gastrosofía y el buen yantar, y el café pub Fanelli con excelentes hamburguesas y una increible sopa de cebolla regenteado por Ronald Reagan y Margaret Thatcher estuvieran todos juntos ahí en mi cabeza me pareció muy raro, aunque últimamente las rarezas, al menos a mi, me superan, que el Presidente de la democracia más antigua de la modernidad haya apoyado al final de su primera presidencia ese asalto al Capitolio, haya sido reelegido, se crea Jesucristo, secuestre a un Presidente de mierda en Venezuela, proclame un ultimatum para hacer desaparecer a la civilización persa de más de 2500 años; y que aquí el Jefe de Gabinete de Ministros dando lecciones de moral al mismo tiempo que está robando dineros públicos, que un Ministro de Economía quiera “cagar a patadas en el culo a sus críticos” y que todo siga como si nada. En fin prefiero mirar la trayectoria de Artemis II, acompañado de The Dark Side of the Moon de Pink Floyd (1973) o deleitarme con La Vida Secreta de las Abejas un documental del National Geographic, narrada por el explorador Bertie Gregory, que trasmite pasión, ternura y verdad, mis lecturas, el silencio porque la realidad narrada por los políticos da ASCO, repugna y deseo y espero que un foulard gigante los ahorque a todos sin excepción, o mejor aún que una pitón como la que vi en Shri Lanka los asfixie y luego se los trague. Lo lamento por la pitón que tenga que engullir tanta mierda.