Categoría: Opiniones

  • EL CAPITÁN COOK Y LA TORTUGA

    El señor James Cook (padre) y su esposa Grace Pace cuando tuvieron su segundo hijo, de los ocho que tendrían, no pudieron imaginar que ese 27 de octubre de 1728, en Marton, Cleveland, Yorkshire, estaban dando a luz a uno de los navegantes de la Royal Navy, que sería uno de los más importantes del mundo. James Cook y Grace Pace habitaban una casa de adobe, con piso de tierra, que era lo usual, para un jornalero de una importante propiedad rural; digamosló en “argentino” era un puestero de estancia en nuestro país.

    Ese niño rozagante y de llanto chillón moriría en 50 años en una extraña y lejana bahía de nombre Kealakekua, en Hawai, lanceado y apedreado por individuos aún más extraños. También James Cook padre pensó que esta criatura sería una carga para su ya dura pobreza. A los pocos años de vida el dueño del campo, vio en el hijo de su jornalero a un niño inteligente y curioso y pagó su educación y así el futuro Capitán James Cook aprendió a leer, escribir y contar, comenzando a caminar una senda diferente a la de la pobreza generalizada del siglo XVIII.

    De adolescente, James Cook dejó su pueblo y partió hacia el puerto de Whitby, lugar de salida del carbón de la zona y se embarca como grumete en la ruta desde New Castle a Londres. En los puertos Cook no buscaba los pubs de cervezas agrias y putas baratas y se iba a las bibliotecas a leer libros de astronomía, geometría y navegación. A los 27 años ya está al comando de los pesados barcos carboníferos, pero se da cuenta que el progreso y la deseada gloria sólo serían posibles en la Royal Navy y no en la Marina Mercante y es así que deja el comando de un carguero, se alista como marinero raso que se ocupa en cepillar la cubierta de un barco de la Marina Real. Durante la Guerra de los Siete Años contra Francia, se halla en Canadá, ahí diseña el mapa de los bancos de arena del río San Lorenzo y de la costa de Terranova con tal perfección que llama la atención del Almirantazgo que lo asciende a Teniente y la Royal Society lo incorpora como miembro de la misma. En 1768, se le da la comandancia del Endeavour con la misión de dirigirse a los mares del Pacífico Sur para registrar el paso de Venus por el disco solar y se le entrega un sobre lacrado con la leyenda “Top Secret”, que sólo podría ser abierto, cuando la misión fuera cumplida. Al abrirlo se encontró con la oportunidad de su vida, tendría que seguir hacia el final de la tierra con el fin de descubrir la existencia de la fantasmal Terra Australis Incógnita o se terminaba de una vez por todas con esa sospecha que aguijoneaba a científicos y marinos por años, aunque selkmans y onas solían visitarla con asiduidad.

    Tres viajes que llevaron gran parte de su vida activa, recorriendo la Polinesia, Nueva Zelanda, Australia, donde ve por primera vez un animal desconocido que resultó ser el canguro, y da nombre a lo que hoy es Botany Bay, en honor a Joseph Banks, el botánico aristócrata que recogió e investigó desconocidas especies para Occidente; las islas Hawai, Tierra del Fuego, Islas Georgias y Sandwich del Sur, isla de Pascua, las costas de Alaska y la cercanía a la Antártida, a la que no llegó ya que a tan sólo 120 millas del mítico continente, la barrera de hielos que lo separaban de la misma le impidió el paso.

    Aventuras, peligros, motines a bordo, cruce del Círculo Polar Antártico por primera vez el 17 de enero de 1773, tierras vírgenes para el Occidente del Siglo XVIII, forman parte de su extensa experiencia. Me detengo ante el Reino de Tonga, donde él llega en 1777 y fiel a su entonces política de pacificación, que luego cambiará por una delirante, violenta y despótica actitud, que a la larga lo llevará a su muerte sangrienta. Pero entonces, en Tonga le regala al monarca una Astrochelys Radiata, es decir una gigante tortuga de Madagascar que sobrevivió al Capitán Cook, al monarca que la recibió, al Siglo XVIII, al XIX y a gran parte del XX, ya que va a morir en 1966 a los 189 años de edad; que fue conocida como Tu’lmalilia (Rey Malilia) considerada como “EL Jefe”, siendo atendida por cuidadores oficiales. Hoy Tonga es una monarquía parlamentaria, que rige a una población de unos 100.000 habitantes distribuidos en 177 islas que abarcan una superficie de 747 Km cuadrados (tres veces y media la superficie de CABA) con Nukualofa como capítal y Tupou VI (1959) como su Rey. Es un caso extraño donde la tortuga es más famosa que el Rey de Tonga.

    Es curioso esto de llamar “El Jefe” a un ser femenino. Se me ocurre, que Tonga, podría ser Tongo.

  • CONCEPTOS EN PUGNA

    Cuatro ideas discordantes entre si, son hoy el tema que me ocupa, paso a enunciarlas por pares; aquí el primer par: “Haz lo que yo digo y no lo que yo hago” y “No se nos recordará por lo que decimos, sino por lo que hemos hecho”. El segundo par es: “La necesidad tiene cara de hereje” y “La necesidad es la madre de la invención”.

    Como todos los dichos de uso común, su origen es impreciso, se lo suele atribuir al filósofo estoico Séneca (5 AC – 65 DC) quien solía promover el desapego a lo material pero vivía con lujos en la corte de Nerón. Es un ejemplo de actitudes hipócritas y muy propio de los que hablan desde un estrado, atril o púlpito, ya sea material o figurado cargado de sentencias dogmáticas o ejemplarizadoras y tras cartón, son incapaces de resistirse a tentaciones o deseos que se pueden entender, aunque no aplaudir, si previamente se exaltado lo opuesto como virtud a seguir. Los ejemplos en ámbitos políticos y religiosos abundan: “El que depositó dólares, retirará dólares”. “No tengo pruebas, no tengo dudas; Nisman se suicidó”. “En el atentado a la Amia murieron judíos, pero también murieron muchos argentinos”. “El liberalismo es el respeto irrestricto a la opinión del otro, pero el 95 % de los periodistas son corruptos, chorros, ensobrados y algunos basura”. “Mi vida privada está financiada con mi dinero obtenido después de años de trabajo y no tiene conección alguna con mi ingreso en la función pública”. “Nuestro reino no es de este mundo” dicho desde una de las 5250 propiedades vaticanas en Italia y otros paises.

    Esta sentencia pone el acento en el DECIR (supuestamente la corrección) y no en el HACER (supuestamente lo incorrecto) o al menos la imposibilidad que las palabras coincidan con los hechos, pero desde el inicio mismo del DECIR, casi como dando por hecho el incumplimiento de la palabra.

    Su par en discordia: “No se nos recordará por lo que decimos, sino por lo que hemos hecho”, versión más elaborada del popular “a las palabras se las lleva el viento”. El otro día el Rey Carlos III, en el Congreso de los Estados Unidos mencionó a Abraham Lincoln pronunciándolas como ejemplo de la acción y no de la mera promesa. Nosotros recordamos con honor al Sargento Cabral por lo que hizo, denostamos al General Galtieri por lo que dijo en relación a lo irracional que hizo.

    Pasemos al segundo par “La necesidad tiene cara de hereje”, desconozco si obedece a algún pensador o es la expresión de un saber popular, pero siempre la he escuchado en boca de sacerdotes católicos y de peronistas: los primeros suelen decirla como advertencia a que ante un apremio económico, muchos pueden llegar a abandonar el rebaño y se incorporen a ideologías de izquierda y ateas o a otras iglesias . El peronismo en cambio……, bueno por lo mismo, también tiene una estructura verticalista y 20 verdades; el cristianismo en cambio sólo 10 mandamientos.

    “La necesidad, como impulso para la invención”, la creatividad, la generación de ideas como solución a los problemas y no el lamento. Ha sido siempre lo que ha movido al mundo germano anglo sajón y pongo como ejemplo en primer lugar a Carlomagno, Emperador del Sacro Imperio Romano Germánico quien tuvo enormes dificultades para aprender a escribir; pudo haberse escudado diciendo “Yo estoy para conducir, que escriban los amanuenses, soy hombre de espada no de pluma”, sin embargo lo hizo llamar a Alcuino de York, quien con paciencia hizo que el Emperador aprendiera a escribir. En segundo lugar, y ya en el siglo XX Frank Zappa llama a su banda “The Mothers of Invention” (1964). Es bueno recordar que hay una versión muy argentina que no responde al espíritu de lo que estoy diciendo y es el clásico “si no lo sé lo invento” cuya expresión “filosófica” sería el Chantismo.

    Shakespeare, siempre Shakespeare “To be, or not tobe”; en el SER habitan estos valores: sinceridad, honestidad, coraje, esfuerzo, humildad frente al éxito, templanza frente al derrotado. En el NO SER abundan estos adjetivos: mentiroso, tramposo, miedoso, vago, fanfarrón, crueldad con el derrotado. Es un desafío, ojalá sea una meta a alcanzar. Yo (plagado de errores) aprendo observando y escuchando a los niños, también pidiendo disculpas y rectificando conductas, y me sé un cabrón.

  • DE PASEO SIN CELULAR

    Salí de casa a las 13 para llegar a la apertura de la Feria del Libro a las 14 horas, y llegué justo cuando abrían. Es la Feria número 50, había ido a la primera en 1976 y también a la segunda y entonces no había celulares y quise hacerlo de esa manera. Como para no tener interferencias. Debe ser la Feria octava o décima a la que voy, y creo que no volveré a ir, por más que me encanta que exista y deseo que festejen la número 100.

    No encontré en esta edición stands de España, Francia, Inglaterra y Estados Unidos, donde siempre me proveía de libros que no encontraba en Buenos Aires; soy un gran lector y visito la libreria casi todos los días y la verdad que para ver una suerte de supermercado del libro donde veo lo mismo que en la acogedora y bella librería a la vuelta de casa, en fin. Había stands de Brasil, Paraguay, Uruguay, Perú, Italia, Ucrania, Unión Europea, y Comunidad de Galicia. Demás está decir que no leo el gallego, ni el ucraniano ni el portugués ni el italiano, y el de la Unión Europea no tenía más de 12 títulos. Fui con la intención de encontrar cuatro libros que no encuentro en librerías: “El Tirano” de Stephen Greenblatt, “La Fábrica de Absoluto” de Karen Capec, “Vanishing Point” de David Markson o su traducción “Punto de Fuga” y “EL Mal Absoluto” de Pietro Citati, no encontré ninguno así que vamos a lo que hay que hacer hoy: Internet.

    Debo sí decir en cambio que en los pasillos del fondo, los “puestitos” encontré una Editorial casera cuyo nombre es ARTEFACTO creada por Fernando Marín y compré tres libros pequeños, bellamente editados “Borges X Nolan”; Laberinto Cinematográfico, Ensayo de Rafael Pontes Velasco, “El Cañon” un cuento de Philip Dick, y “GÜOR: MUSEOS Y RESTITUCIONES”, que no tengo la menor idea de qué se trata, pero es de Fernando Marín, el creador de la editorial. Fue lo mejor de la Feria. Me gustaron los stands de las provincias: Córdoba, Santa Fé, Cuyo, Entre Ríos son los que visité. Me gustó “El Laberinto de Borges”, entré en él y me quedé escuchando a Borges hablando de sus laberintos, de la perplejidad de la posibilidad que el Universo tenga un centro y de no ser así, tal vez estemos perdidos.

    El Prospecto de la Feria “Feriódico” con el subtítulo “La Feria siempre es un Planazo” me hizo acordar a las Mesazas de Mirtha Legrand auspiciadas por Torasso; yo en la Feria me pegué un Embolazo.

    El Feriódico en la contratapa tiene una sección “Querida Feria” donde escriben escritores, al único que he leído es a Federico Jeanmaire y a quien conozco personalmente y es una gran persona (no voy a decir Tipazo ni Escritorazo), y dice algo que comparto: “En 1991 publiqué la novela “Miguel” en Anagrama y el editor me pidió que firmara libros en la Feria. Firmé dos en una hora. Enfrente lo tenía a Luis Aguilé, un cantante español que había sacado un libro, la cola era infinita. Creo que nunca me sentí más solo que esa tarde”. Ahora sí me pongo a leer lo comprado en esta bella editorial artesanal.

  • LA “I A” VINO PARA QUEDARSE

    Era inconcebible en el Imperio Romano que una extraña, oscura y débil doctrina semita de una alejada colonia se impusiera a sus poderosos Dioses. A 2000 años de esos tiempos, las 44 hectáreas que en el centro de Roma, ocupa el Estado Vaticano parecen haber demostrado lo contrario. Creo que lo que hacemos con energía, con lógica, con organización suele permanecer.

    Volar fue siempre una falencia y un deseo para el ser humano, hoy el único volador que une la enorme distancia entre Buenos Aires y Ulam Bathor a una velocidad imposible para cualquier ave de la naturaleza, es el avión.

    Por siglos el poeta se inspiró en la luna para generar versos que sirvieron para enamorar. En 1969 un hombre dejó su huella en la superficie lunar, y hace días Artemis II nos mostró la tierra como si fuera un cuarto creciente.

    Es verdad nada humano es inocente y así como el cristianismo civilizó, también fue vehículo de opresión, muerte, tortura, destrucción de culturas ancestrales y asesinatos de individuos brillantes y contestarios. Con el avión podemos pasear, comerciar, enlazar culturas, disfrutar y también podemos transportar bombas atómicas y arrojarlas sobre ciudades.

    Hoy me puse a imaginar perversamente el argumento para un cuento, o si se quiere el argumento de un cuento perverso, que no escribiré porque la realidad ya lo escribió. La idea de mi cuento era la de un personaje, un científico -pensé en un biólogo o químico- brillante, un poco loco, y resentido porque un colega que le robó una teoría que podría llevarlo a la obtención del Premio Nobel, fue efectivamente nominado para tal galardón y entonces mi científico que vive en una aldea alejada de la civilización, decide cambiar la fórmula con mínimos detalles y obtiene un arma letal que podría no sólo destruir al científico ladrón, sino a toda la población de Suecia, donde se entrega el premio y a gran parte de Escandinavia y aún a zonas del norte de Europa.

    Digo que no escribiré el cuento porque hoy leí una nota en el diario La Nación, que reproduce un artículo del New York Times donde se lee:”Una noche del verano pasado, el Doctor David Relman sintió un escalofrío frente a su computadora cuando un chatbot de IA le explicó como planear una masacre. Esa noche, en su oficina, el chatbot detalló como modificar un patógeno conocido para hacerlo resistente a tratamientos. Peor aún, describió con detalle como liberar el “supermicrobio”, señalando una vulnerabilidad en un sistema de transporte público”.

    Estimo no estar equivocado al decir que alguno de los agentes de “IA”: Gemini de Google, Claude de Anthropic, Chat GPT de Open AI entre otros podrían hacer estragos, máxime cuando un Presidente como Donald Trump cambió la denominación de Ministerio de Defensa, por Ministerio de Guerra. Los monos con navajas están empoderados como para hacernos volver a tener que salir semidesnudos de oscuras cavernas como nuestros antepasados.

  • CONFUSIÓN LITERARIA O LITERALMENTE: CONFUNDIDOS

    El libro del ensayista Luigi Amara (México 1971) “La Liberación de la Mosca” (2016) donde se pueden leer 16 ensayos interesantes, comienza con un epígrafe de Nathaniel Hawthorne (1804 – 1864) que dice: ” En la aparente confusión de nuestro mundo misterioso, los individuos se ajustan con tanta perfección a un sistema, y los sistemas unos a otros y a un todo, que basta apartarse un sólo momento de él para que cualquier hombre se exponga al riesgo pavoroso de perder su lugar para siempre”. Obviamente la cita es del relato “Wakefield”, y ella Melisa White (dueña del libro), mi profesora de literatura inglesa, irlandesa y norteamericana, lo sabe mejor que yo, pero, sin embargo, ella, Miss White, escribió “Bartleby”, luego puso una “X” y: “I’ve made a mistake. It is from Wakefield, but well we were considering “confussion”; on the other hand they (Hawthorne and Herman Melville (1819 – 1891) were very good friends and they would have enjoyed my confussion, besides who’s who in this fucking world?”. Al principio me preocupé ya que Melisa White está a punto de cumplir 94 años y supuse que había comenzado a transitar los avatares de la senectud, pero su rápída corrección, su humor, su sarcasmo inteligente de toda la vida, y creo que hace 60 años que la conozco y la consulto, me aseguraron que Melisa White sigue estando en cabal dominio de su lucidez.

    Soy de los que cree que las ganas, el entusiasmo, la pasión, son condición necesaria pero no suficiente para la concreción de un hecho. Pero esa confusión de Melisa me hizo pensar en lo siguiente ¿Y si toda mi vida fuese una confusión? ¿Y si los demás estuvieran en lo cierto? ¿Y si lo lógico hubiera sido casarse a los 30, tener 2 ó 3 hijos, separarse a los 50 re casarse con una mujer 20 años menor y volver a tener otro hijo al filo de los 60? ¿Es que habría que haber transcurrido la “normalidad” promocionada por el sistema?

    Al igual que Melisa White puse una “X” y me dije: “Uno tiene que ser fiel a su “confusión”, uno no puede dejar de ser quien es: los van Gogh seguirán cortándose la oreja, volverán a aparecer Calígulas, Borgias y Maduros y por suerte las Melisas Whites y todos los maravillosos “confundidos” que a veces nos confundimos y le damos un lugar a la duda; cosa que no hacen ni harán los pilares del sistema, de cualquier sistema; ¿Es que hay varios?

  • 1 de MAY0 y 1 de MAYO

    Están las Fiestas Mayas, que conmemoran la semana de mayo que culmina con la Revolución del día 25, eso en cuanto a celebraciones colectivas nacionales y está el 1 de Mayo que es el día internacional del trabajo y después están “mis” 1 de Mayo. Uno es el de 1978 día en que aterricé en Gran Bretaña por primera vez, que para mí era el lugar donde quería estar y donde desde el primer día me sentí “at home”, y comenzó mi amor incondicional por London y comencé a acuñar mi slogan “It has to be British, to be good”, no bien salí a la superficie de la estación del subterráneo en South Kensington que me recibió con una maravillosa lluvia, y en mi vida todo lo que comienza con lluvia es un éxito. El otro 1 de Mayo fue el de 1979 que fue el día que se inauguró la Jubilee Line y el día que conocí a mi primera novia inglesa, y que por supuesto también llovía. De eso hace hoy 48 y 47 años respectivamente. Reinaba Queen Elizabeth II, en honor a quien, se había inaugurado la mencionada línea del subte por su jubileo de 1977, su hijo Charles de 29 años, era el Príncipe de Gales y lo sería por muchos años, hasta convertirse en Charles III, el mundo no escuchaba celulares por las calles, los Rolling Stones eran muy jóvenes y yo había pagado por el boleto del subte desde Heathrow a South Ken,90 peniques.

    En los Estados Unidos, un hombre llamado Donald J. Trump que en junio del 78 cumpliría 32 años, se dedicaba al negocio inmobiliario. También en junio de ese año la Selección Argentina ganaría en Buenos Aires la primera medalla por haber obtenido el título de Campeón Mundial de Futbol que yo festejé con 5 ó 6 argentinos comiendo pizza y tomando cerveza en un departamento de Cadoggan Gdns. mientras afuera llovía y Videla, Massera y Agosti ardían de nacionalismo. Yo no. Estabamos lejos de imaginar que 4 años más adelante nos estaríamos matando por las Malvinas, en el Atlántico Sur.

    Es verdad que todo cambia. Pero todo queda en la memoria, porque sin memoria no hay futuro. El señor Donald J. Trump es hoy el Presidente número 47 de los Estados Unidos y en junio cumplirá 80 años, Charles de III es Rey de Inglaterra y tiene 77 años y yo que acabo de cumplir 78 y sigo escribiendo en las bitácoras como lo hacía cuando vivía en 78 Onslow Gdns, South Kensington, sigo en la computadora la visita de estado del Rey Charles III a los Estados Unidos, con el fin de calmar un tanto las tensiones entre UK y USA por diferencias en cuanto a la guerra de Irán, la controvertida posición del Presidente Trump con respecto a Europa, Ucrania, la OTAN, las opiniones descalificadoras de Trump con respecto al Primer Ministro Keir Starmer (1962) y la amenaza en retirar el apoyo norteamericano a la posición del Reino Unido con respecto a la soberanía sobre Malvinas, de persistir en esa actitud, lo cual agrega un ingrediente nacional a esta historia, ya que exalta el nacionalismo argentino y dada la relación del Presidente Milei con Donald Trump, le da un tono entre curioso, inquietante y calesitero.

    El Rey está por ir a la reunión con ambas cámaras parlamentarias a dar su discurso y Donald Trump al despedirlo en la Casa Blanca, le dice que tiene muchas ganas de ir a escucharlo personalmente, pero le han advertido que por protocolo, no es recomendable que el Presidente sea protagonista en un acto que es de incumbencia del Poder Legislativo, y obviamente no fue.

    El Rey comienza su brillante discurso afirmando que los lazos que unen a ambas naciones son múltiples y sólidos por la cantidad de cosas que tienen en común, salvo una que Oscar Wilde apunto: la lengua. Cosa que hizo reir al auditorio, que aplaudió de pie. Esa brillante afirmación del Rey es el prólogo a lo que dirá luego para mostrar de qué lado está. Donald Trump tiene un discurso recalcitrante contra la comunidad LGTB y Oscar Wilde está en prisión por amor a un hombre. Con ese comienzo, hablará luego de Ucrania invadida, de la alianza inquebrantable de la OTAN y dirá de Starmer “Como dice Mi Primer Ministro”, hablará del cuidado del medio ambiente, hace inteligentes bromas cuando menciona que su abuelo en quinta generación George III y George Washington en su disputa de “no taxation without representation” que será la consigna de la Revolución de 1776 se puede entender como “A Tale of two Georges” como podría haber escrito Charles Dickens. Les recuerda a los norteamericanos que los lazos que los unen son mucho más antiguos que los próximos 250 años de Independencia a celebrarse el próximo 4 de julio (“ayer nomás como decimos en UK”) y se remontan a 4 siglos.

    En la cena de gala, vuelve el Rey a recordarle al Presidente que si Estados Unidos no los hubiera auxiliado en la Segunda Guerra Mundial, los británicos hoy hablarían alemán y si los ingleses no los hubieran ayudado contra los franceses, “Hoy señor Presidente usted estaría hablando en francés”, y termina regalándole una campana de bronce del submarino de 1944 HMS Trump, diciéndole que la haga sonar si necesitan ayuda. Con humor, con la elegancia y la sapiencia de 2000 años de historia, el Rey tomó partido por “Su Ministro y por Europa”. Envidiable.

    ¡Qué distinto, al comportamiento de nuestro Presidente que asiste con todo su gabinete y la insepainsoprtable hermanita, como un barrabrava a un palco del Congreso Nacional, metiendo presión en el Legislativo para defender al indefendible Jefe de Gabinete!

    Una última celebración del mes de mayo, el próximo nueve festejamos con orgullo los cuatro años de la creacion del Museo Virtiual de la Jarra de Pingüino (MVJP).

  • CIRCUITO DE COMIDA Y PICOTEO

    Durante los años de bonanza he empleado mi tiempo en estudiar, en viajar y en comer en buenos restaurantes, algunos memorables, ya que siempre he gozado el arte del buen comer y mejor beber que durante muchos años denominé “Gastrosofía”; es decir la sabiduría del estómago.

    Cuando digo comida hablo de almuerzos o comidas a la noche. Cuando digo “picoteo” hablo de calidad deliciosa pero para comer parado, o sentado a una barra o simplemente para llevar a casa o aún, por lo irresistible para picotear por el camino.

    He gozado, para mí, los mejores desayunos de mi vida en el regio Hotel Llao – Llao de Bariloche. Esos desayunos son espléndidos en calidad, variedad, servicio, ambiente y panorama visual. Si se me permite: el mejor del mundo que conozco.

    “Aramburu”, en Recoleta; “Don Julio”, en Palermo, “Garabato”, en Nuñez, “Il Materello”, en La Boca, “Kaupé”, en Ushuaia, espléndidos, cada uno en su estilo, tanto en lo que cocinan y en el como te lo traen a la mesa.

    Me ha gustado comer en “The Mermaid”, en Rye, South Sussex , Gran Bretaña; en “Enoteca Pinchiori”, en Florencia; en “La Tour d’Argent”, en París, en “Armani”, en el edificio más alto del mundo en Dubai; en “The Courtyard”, en Beijin, frente a la Ciudad Prohibida donde comí un ojo de bife argentino acompañado de un Malbec de Catena Zapata inolvidables; en el “Rainbow Room”, en el piso 65 del Rockefeller Center en New York. Hay muchos más, los nombrados son los que más he gozado por sus productos, presentación, sabor, servicio, ambiente y vista panorámica en varios de ellos.

    En tiempos de retracción económica, como los que vivimos, no hay que desesperar, hay que ser creativo, esforzarse más y buscar soluciones. En el párrafo siguiente va el mapa de lo que llamo el “picoteo”.

    1. Los bizcochitos de queso de la panadería “la Argentina” (no llegan a casa).
    2. Las media lunas de grasa de la panadería “La Nueva Reina”.
    3. Las media lunas de manteca de La Mantequería.
    4. Las empanadas fritas de carne cortada de “La Vaca”.
    5. El pancho de “Coquito”
    6. Las empanaditas de carne y de pollo y curry de “Jacinto”.Todos estos en el mapa barrial de San Isidro, donde vivo.
    7. En San Telmo adoro la porción de pizza con fainá de “Pirilo” (1932) de parado en 4 metros cuadrados una porción gruesa de mozzarella, bien grasosa y sabrosa con un fainá inolvidable. Me encanta picotear las excelentes tapas de “Sagardi”. En la Boca, la fugazetta de Banchero, sus creadores (1932)es un deleite y en Nuñez las Pizzas de Kaliz son un don de los dioses.

      Almuerzo y como mucho en casa, y en casa de cocineros amigos, son tiempos duros para un hedonista, pero estoy haciendo todo para volver a las pistas internacionales, nacionales, provinciales y municipales y de ser posible habrá que ir a comer al lado oscuro de la luna o agarrar la escopeta y salir a cazar liebres, perdices, copetonas, o en su defecto corruptos, que es una especie que no está en peligro de extinción y que son los que provocaron estos tiempos duros.
  • FRESCOBALDI

    Como todas las mañanas pasadas las 6 salgo a hacer el recorrido en bicicleta bordeando el Río de la Plata desde casa hasta Olivos y regreso. Veo la salida del sol que aparece desde el Uruguay antes de nacionalizarse argentino a la altura de la calle Paraná donde se concentra la mayor cantidad de pescadores, con alguno de los cuales cambiamos saludos. Hoy uno de ellos frotándose las manos me dijo “frescobaldi amigo”. Cada vez que digo o me dicen “frescobaldi”, me voy mentalmente a Palermo, Sicilia a comienzos del invierno 1981, 12 del mediodía, gris y fresco. Tengo un viaje en bus de varios kilómetros: Palermo, Messina, Catania, Siracusa y Noto, son 428 kilómetros, voy a visitar a una amiga inglesa, que es cocinera con la que luego recorreremos todas esas ciudades comiendo y bebiendo. Vengo de Roma con el recuerdo muy fresco de la Fontana dei quattro Fiumi (de los cuatro ríos) en Piazza Navona que homenajea al Nilo, al Ganges, al Danubio y al Río de la Plata, del genial Lorenzo Bernini en 1651 y del Campo di Fiori donde uno de mis ídolos, Giordano Bruno (1548 – 1600) fuera quemado vivo por la Santa (¿?) Inquisición. Luego visité Nápoles donde Bruno había nacido.

    Como digo son las 12 del mediodía, tengo hambre, pero no tanto como para almorzar, pero como sé que me esperan casi 4 horas de viaje y sé que llegaré muerto de hambre ¿qué hacer?. Paso frente a pequeña verdulería, me atraen dos cajones con etiquetas de “Moño Azul”, manzanas de Río Negro. Entro, no hablo italiano pero nos entendemos, saludo, pido medio kilo de esas manzanas redondas, rojas, lustrosas, tentadoras. Las pesa y me dice “duemilacinquecento lire”. ¿Cómo? El kilo quattro mile y el medio 2500, “miracolo amici”, le digo. Me sonríe y vuelve a pesarlas “E’Vero, il signore inglese”, no argentino. “Mamma un argentino, la mia mamma conoce”, me pregunta a qué me dedico, le contesta que a la filosofía y a viajar y me felicita por haber amalgamado los valores espirituales y la viveza comercial y me invita a pasar a la trastienda y le grita con entusiasmo a su madre “Mamma, pastasciutta para un argentino”. Una gorda rosagante Mamma me sirve un plato de pasta casera al pomodoro, me dan abrazos y me regala las manzanas. Fue en ese momento que digo “Oggi, frescobaldi” y la buena señora me dice ¿Conoce a Girolamo?, que me transporto a una clase de música en el colegio secundario donde escuché ese nombre por primera vez y me contó que era un músico barroco (1583 – 1643) organista en San Pedro en Roma y luego en la corte de los Medici en Florencia. Dormí en parte del viaje, me sentía muy feliz y con la conciencia que todo había sido una situación muy argentina: avivada, simpatía, afecto, trampitas, la mamma, la pasta; en fin eso me recuerda siempre “frescobaldi”.

  • COLAPINTO O PINTA COLA

    Road Show, carisma, a un mes de cumplir 23 años, 500 ó 600.000 personas, demostrándole al mundo la necesidad que tenemos los argentinos de volver a tener una carrera de Fórmula 1 en el país; al menos esa es la conclusión que sacó el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires y practicamente todo el periodismo especializado y el no tanto también. Ídolo popular, actitud personal, soltura, “canchero argentino”, frescura, picardía, familia: novia, mamá, papá, y hasta abuela hacen al sueño de al menos los argentinos que gratuitamente u oblando tickets que oscilaban entre 80.000 y 180.000 pesos, para ver dos pasadas del ídolo necesario al volante de un auto de 2012, y una conduciendo una réplica del Flecha de Plata que tripuló Juan Manuel Fangio hace 72 años, con casco de época y bandera argentina, en una actuación que duró 5 horas. Sólo faltaba Juan Domingo Perón con su amplia sonrisa, su guayabera y la colocación de una corona de laureles.

    Entrevistas a gente que vino de Santa Cruz, de Tucumán, de Mendoza, y hasta de Perú y Bolivia. Las palabras más escuchadas: emoción, llanto por el olor, el rugido, el humo y los trompos: Argentina, un país de emociones emotivas emocionadas emoyi.

    El Road Test, fue un Street Test por Avenida del Libertador.

    No tengo nada contra Franco Colapinto que en 2024 a los 21 años llega a la grilla de tan sólo 22 corredores que compiten en la máxima categoría. Mérito y se lo felicita. No tengo nada contra él; pero en rigor de verdad, en las Universidades del mundo te hontran con un título Cum Laude cuando tú promedio ha sido sobresaliente. Te otorgan un Premio Nobel cuando tenés una trayectoria en alguna disciplina, no cuando publicas dos o tres papers, te aclama una multitud cuando salís Campeón Mundial.

    Lo del domingo me pareció el equivalente a “Buenos Aires, la Ciudad más linda del mundo”, “Hemos recuperado Las Malvinas”, “los argentinos somos derechos y humanos”, “San Martín, el santo de la espada y padre de la Patria”, “Todos somos peronistas”, “Doctor”.

    Me parece que primero hay que producir, realizar, ganar (tratándose de competencias) hacer goles, subir al podio; de lo contrario da la sensación de hacer una fiesta grandiosa para inaugurar la casa nueva cuando tan sólo se ha pagado la primera cuota del lote. Es gritar “Somos los más grandes del mundo” ocupando la octava superficie de territorio como nación, con una llanura grandiosa, todos los climas, pero con una eterna inflación, pobreza que avergüenza, villas miserias colmadas de chicos sin educación. Primero ganar después festejar: las ganas de que los hechos ocurran es condición necesaria pero no suficiente para que sucedan. Definirse como anarco capitalista dirigiendo un país donde el 50 % de los muchachos de 18 años y menos es pobre, requiere de un estado organizado para re educarlos, para incorporarlos competitivamente para la empresa privada. Apoyar a Colapinto está muy bien y se lo merece, crear un ídolo popular antes de haber ganado una carrera y con el siguiente historial en F1:

    VICTORIAS: 0

    PODIOS: 0

    POLES: 0

    VUELTA RÁPIDA: 0

    TÍTULOS: 0

    MEJOR PUESTO: 6to.

    Es “Hemos recuperado las Malvinas”, “Cristina Libre”, “Estamos condenados al éxito”.

  • NO ES MALESTAR, ES MAL POR ESTAR

    Le doy vueltas al asunto todos los días. ¿Falta de plata? Sí, eso influye, pero siempre he vivido con poca plata. ¿Falta de ganas? Jamás, me encanta estar vivo. ¿Depresión? No la conozco. ¿Falta de amor? No, elegí ser soltero. ¿Falta de amigos? No, cuento con la compañía de varios a los que amo y me siento querido por ellos y otros no tan cercanos pero queribles. ¿Falta de creatividad? En lo más mínimo, siempre genero proyectos que llevo a la práctica. Entonces ¿qué carajo me está pasando? Hace 3 años y 6 meses que no salgo del país y si tengo un dogma en la vida, es la sentencia griega “Viajar es indispensable, vivir no lo es” y esto es lo que me tiene mal, como encarcelado: es MAL por ESTAR. Tengo alma de gitano, de nómade, necesito moverme, cambiar de panorama. Eso de anclarse, de quedarse es lo que me enferma. Comencé a viajar a los 15 años y el cruzar una frontera, entrar en otra cultura, sentir otros olores, comer otras cosas, hablar en otro idioma, ser negro entre los blancos, ser blanco entre los negros, atreverse a ser otro, el judío errante, la libertad, la exploración, lo relativo de todo, el comprobar que siendo quien uno es , pude haber sido otro, el “no creermela nunca”, eso es lo que me hace estar vivo.

    Nací en Recoleta, Anchorena 1872, viví los dos primerops años en Barrancas de Belgrano, calle Echeverría al 1600; 28 años en La Lucila, Bouchard 621; los años 1978 y 1979 en 78 Onslow Gdns. South Kengsington, London; los años 1980 y 81 en Saussine, Lussan, Gard, France; 1982 y 83 en La Lucila, Ada Elflein y Moreno y desde 1984 en 3 domicilios en San Isidro a no más de cuatro cuadras entre uno y otro. Desde 1999 en la casa que habito en la calle Rivadavia a dos cuadras de la estación San Isidro . Entre finales de los 90 y 2020 viajé mucho. Uno se mueve y el único domicilio definitivo es el cementerio Resquiescat in Pace, Rest in Peace, Descansa en Paz. Bien el viaje es hacerle “FUCK YOU” a esa eternidad de no hacer nada, a ese final, a ese silencio eterno. He estado en culturas que creen en la re encarnación, pero ¿de qué me sirve ser el sembrador en un arrozal en un valle del Himalaya en 1537, y re encarnar en el Duque de Kent en 1899, para re encarnar en la prostituta de Falkland Road en Mumbai en 2030 y comenzar cada vez sin recordar quién he sido? Todo mi respeto a quienes eso creen, yo no, yo creo que nos nacen, nos etiquetan con nombre, apellido, clase social, cultura (aquí todas las arvejas, este es el paquetito de yerba Porongatí, estos son los Fernández) y después “descansa en paz For Ever). No me gusta, pero así es la REALIDAD, es que ese es el problema, es mi problema: la REALIDAD. Nadie estudia Filosofía si está satisfecho con la realidad. Si estás satisfecho con la “realidad” sos abogado, te dedicás a la política y hacés turismo.

    Viajar es aventura, es permitirse ver y verse desde otra posición. Viajar no es ir a Aruba cinco días con tu esposa, ponerse una guayabera (hasta el nombre me irrita), tomar vodka con pajita desde un coco verde, sacarte una selfie y si sos funcionario público pagando el viaje con dinero del erario Nac & Pop o Liberal Libertario. Viajar es entender que uno es quien ha querido ser pero sabiendo que uno pudo haber sido esa señora obesa y alemana que va a comprar queso a la rotisería de Leipzig, o ese chofer yemenita que maneja un Yellow Cab por las calles de New York, o ese chico que acaba de pasar en silla de ruedas que sueña con ser Messi y en ello va la empatía con la humanidad.

    Amo la vida, detesto la muerte y me rompe las pelotas la REALIDAD. Además acabo de cumplir 78, me quedan 31 años de vida y no estoy viajando. ¿Cómo sé que me quedan 31 años? Viajá Campeón y vos también podras saber cuántos te quedan. Pero viajá, salite de vos.