EL CAPITÁN COOK Y LA TORTUGA

El señor James Cook (padre) y su esposa Grace Pace cuando tuvieron su segundo hijo, de los ocho que tendrían, no pudieron imaginar que ese 27 de octubre de 1728, en Marton, Cleveland, Yorkshire, estaban dando a luz a uno de los navegantes de la Royal Navy, que sería uno de los más importantes del mundo. James Cook y Grace Pace habitaban una casa de adobe, con piso de tierra, que era lo usual, para un jornalero de una importante propiedad rural; digamosló en “argentino” era un puestero de estancia en nuestro país.

Ese niño rozagante y de llanto chillón moriría en 50 años en una extraña y lejana bahía de nombre Kealakekua, en Hawai, lanceado y apedreado por individuos aún más extraños. También James Cook padre pensó que esta criatura sería una carga para su ya dura pobreza. A los pocos años de vida el dueño del campo, vio en el hijo de su jornalero a un niño inteligente y curioso y pagó su educación y así el futuro Capitán James Cook aprendió a leer, escribir y contar, comenzando a caminar una senda diferente a la de la pobreza generalizada del siglo XVIII.

De adolescente, James Cook dejó su pueblo y partió hacia el puerto de Whitby, lugar de salida del carbón de la zona y se embarca como grumete en la ruta desde New Castle a Londres. En los puertos Cook no buscaba los pubs de cervezas agrias y putas baratas y se iba a las bibliotecas a leer libros de astronomía, geometría y navegación. A los 27 años ya está al comando de los pesados barcos carboníferos, pero se da cuenta que el progreso y la deseada gloria sólo serían posibles en la Royal Navy y no en la Marina Mercante y es así que deja el comando de un carguero, se alista como marinero raso que se ocupa en cepillar la cubierta de un barco de la Marina Real. Durante la Guerra de los Siete Años contra Francia, se halla en Canadá, ahí diseña el mapa de los bancos de arena del río San Lorenzo y de la costa de Terranova con tal perfección que llama la atención del Almirantazgo que lo asciende a Teniente y la Royal Society lo incorpora como miembro de la misma. En 1768, se le da la comandancia del Endeavour con la misión de dirigirse a los mares del Pacífico Sur para registrar el paso de Venus por el disco solar y se le entrega un sobre lacrado con la leyenda “Top Secret”, que sólo podría ser abierto, cuando la misión fuera cumplida. Al abrirlo se encontró con la oportunidad de su vida, tendría que seguir hacia el final de la tierra con el fin de descubrir la existencia de la fantasmal Terra Australis Incógnita o se terminaba de una vez por todas con esa sospecha que aguijoneaba a científicos y marinos por años, aunque selkmans y onas solían visitarla con asiduidad.

Tres viajes que llevaron gran parte de su vida activa, recorriendo la Polinesia, Nueva Zelanda, Australia, donde ve por primera vez un animal desconocido que resultó ser el canguro, y da nombre a lo que hoy es Botany Bay, en honor a Joseph Banks, el botánico aristócrata que recogió e investigó desconocidas especies para Occidente; las islas Hawai, Tierra del Fuego, Islas Georgias y Sandwich del Sur, isla de Pascua, las costas de Alaska y la cercanía a la Antártida, a la que no llegó ya que a tan sólo 120 millas del mítico continente, la barrera de hielos que lo separaban de la misma le impidió el paso.

Aventuras, peligros, motines a bordo, cruce del Círculo Polar Antártico por primera vez el 17 de enero de 1773, tierras vírgenes para el Occidente del Siglo XVIII, forman parte de su extensa experiencia. Me detengo ante el Reino de Tonga, donde él llega en 1777 y fiel a su entonces política de pacificación, que luego cambiará por una delirante, violenta y despótica actitud, que a la larga lo llevará a su muerte sangrienta. Pero entonces, en Tonga le regala al monarca una Astrochelys Radiata, es decir una gigante tortuga de Madagascar que sobrevivió al Capitán Cook, al monarca que la recibió, al Siglo XVIII, al XIX y a gran parte del XX, ya que va a morir en 1966 a los 189 años de edad; que fue conocida como Tu’lmalilia (Rey Malilia) considerada como “EL Jefe”, siendo atendida por cuidadores oficiales. Hoy Tonga es una monarquía parlamentaria, que rige a una población de unos 100.000 habitantes distribuidos en 177 islas que abarcan una superficie de 747 Km cuadrados (tres veces y media la superficie de CABA) con Nukualofa como capítal y Tupou VI (1959) como su Rey. Es un caso extraño donde la tortuga es más famosa que el Rey de Tonga.

Es curioso esto de llamar “El Jefe” a un ser femenino. Se me ocurre, que Tonga, podría ser Tongo.

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