COHERENTE INTERNACIÓN PAPAL

Los canales de televisión han mostrado la llegada del Papa León XIV al Hospital Gemelli, donde ha quedado internado para que le extirpen un nódulo en un pulmón que todos deseamos sea benigno y pueda retornar a sus tareas a la brevedad. Las imágenes muestran al Pontífice saludando desde el asiento trasero de una camioneta negra tal vez una Rover inglesa o una Territory americana, seguida por autos de seguridad. Es el vehículo lógico para Reyes, Presidentes, Primeros Ministros y por supuesto, para la jerarquía que ocupa y que desde que fuera cardenal sabía que podría un día ser consagrado Obispo de Roma, Jefe del Estado Vaticano, Jefe de la Iglesia Universal, Sucesor de Pedro y Representante de Dios en el planeta Tierra (que no es una representación cualquiera).

Más allá de los símbolos, que siempre implican algún grado de ficción propios de la jerarquía que se ocupa, algún tipo de vestimenta, movilidad, residencia y lenguaje, observo coherencia en este Pontífice que reside en el Palacio Vaticano y duerme, ora, y se higieniza en un departamento propio de un Monarca, que ha buscado ser y que una vez elegido ha aceptado.

El anterior Papa Francisco, jesuita, argentino y peronista con los mismos títulos, el mismo deseo y la libre aceptación del cargo, no dejó de salir nunca de la Villa 31 de Retiro y se movía en un Fiat 500L y dormía en una pequeña habitación con cama de una plaza y mesita de luz en la Casa Santa Marta. Incoherencia propia de todo peronista millonario, que siguen llenándose la boca con el movimiento obrero, los pobres, descamisados y habitantes de las villas, como lo hacían cuando a los 20 eran estudiantes. A los 50, 60 y 70 ya hace muchos años que son burguesía acomodada que vive en Recoleta, veranea en Miami o Punta del Este, deposita sus ahorros en bancos de New York, a la que sigue llamando Capital del Imperio y aún en paraísos fiscales “non sancto”. En fin, uno puede estar equivocado; suele pasarme; pero la coherencia es muy simple: consiste en aceptar que el camino que uno ha podido elegir(no todos han tenido esa posibilidad) exige compromisos con la elección, si deseaste ser rico y lo conseguiste con inteligencia y trabajo, si deseaste ser Rey, Papa, Presidente pues hay liturgias, funciones, vestimenta , maneras, ritos, boato y sobre todo lenguaje que hay que asumir. Voy a citar al Papa Borgia, que de santo no tenía nada “Me han dado el Papado, a Gozarlo”. León XIV es un hombre coherente. Francisco nunca se ubicó: si uno es Papa no convoca a hacer lío, bueno, ustedes me entienden.

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