La sede del Poder Ejecutivo Nacional, como todo argentino sabe (¿sabe?) está en una de las cabeceras de la Plaza de Mayo; la nombramos por su color “La Casa Rosada” (The Pink House), así como “The White House” (La Casa Blanca) es la sede del Poder Ejecutivo estadounidense en Washington DC.
A mi la Casa Rosada no me gusta; hablo del edificio, no de la institución. Esa estructura no simétrica de un color que no “machea” con nada a su alrededor, me parece fea. Fue el antiguo fuerte de la ciudad, lo cual habla de defensa, de posibles ataques: un fuerte tiene que ver con pelea, con enfrentamiento. En tren de elegir un edificio para el Poder Ejecutivo Nacional, el Palacio Pizzurno (Ministerio de Educación) sobre Rodriguez Peña, o el Palacio Paz sobre Avenida Santa Fé, frente a Plaza San Martín me agradan más. O directamente, la Quinta de Olivos: amplios jardines, privacidad, seguridad, ahorro en el traslado presidencial, ausencia de balcones que invitan a discursos turbamulteros. Dejaría la Casa Rosada como Museo Político Nacional. El Presidente de los Estados Unidos vive y trabaja en el mismo edificio, y les ha ido bastante bien.
Otro hito de nuestra ciudad que tampoco me gusta es la avenida General Paz, cada vez que la transito tengo sensación de frontera entre capital y provincia, es decir no me parece que una sino que separa, además me parece fea, es como ver la espalda de la ciudad y la espalda de la provincia. Me parece lenta, chica, insegura. En vez de puente que invita a la unión me parece límite que marca separación. Además un General con el nombre Paz, suena a banquero con apellido Ruina, o a institución para no videntes en Bella Vista.Tampoco me refiero al General José María Paz, cuyas Memorias he estudiado y gozado.
Partido de La Matanza, nuevamente aclaro, me refiero al nombre, no a la población que la habita. Pienso en niños de jardín y primaria:”Chicos vivimos en La Matanza” les explica la maestra para situarlos en el lugar en donde viven. Nombre deprimente desde el origen, que por otra parte es impreciso, se habla de una batalla entre Pedro de Mendoza y los querandíes en 1536, algunos afirman que se trató de otro enfrentamiento entre españoles y aborígenes, pero durante la segunda fundación con Juan de Garay a la cabeza y el historiador Enrique de Gandía habla de matanza de ganado.
En fin, fuerte defensivo, frontera que divide, muerte masiva. Son nombres, pero marcan, indican, predisponen. Para que se comprenda; no me hubiera gustado nacer en una ciudad con el nombre de Tirana, capital de Albania, prefiero el nombre Buenos Aires, la Paz, Florencia , Belho Horizonte.

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