Me suelo preguntar ¿qué fue lo que hizo que China pasara de vivir en la Edad Media, a ser la potencia que compite con los Estados Unidos de igual a igual, en tan sólo 40 años? Fue el abandono de la Revolución Permanente y el “colectivismo” expresado en el librito rojo de Mao: una suerte de catecismo ateo. Este giro fue impulsado por Deng Xiaoping (1904 – 1997) que infundió a su pueblo su pragmatismo y convirtió a los ciudadanos en libres y prósperos.
Deng fue un pragmático extremo, solía decir “¿qué K RA JO importa si el gato es blanco o negro?, lo que buscamos es que elimine a las ratas.
Nosotros; es decir vos, yo, todos los argentinos estamos conformados dogmáticamente: esto nos viene de muy lejos conquista española y administración burocrática, catolicismo intransigente, anarquía, búsqueda de hombres autoritarios como Juan Manuel de Rosas, durante los primeros 22 años fundantes del país, que luego imitarían Yrigoyen, Perón, el militarismo, el matrimonio Kirchner y ahora el libertario Milei que copia las peores formas K,(tal vez no sea una casualidad que las iniciales de la hermana y Secretaria General de la Presidencia sean K.M. (Kirchner Milei). Ese autoritarismo explícito de la ex Presidente y actual presidiaria (no puede dejar el “presi”) expresado en “A Dios solamente hay que temerle y bueno un poco a mi también”, “Soy yo pelotudo, yo, yo, yo, yo Pelotudos” y ese otro autoritarismo: egocéntrico infantil del actual Presidente con rasgos mesiánicos y sus colosales colosos bendecidos por las fuerzas del cielo.
Deng Xiaoping se opuso a Mao y fue desterrado al campo, donde pasó tres años, meditando y luego viajando por Europa y Japón, que le hizo cobrar conciencia del retraso y pobreza de su patria. Trabaja para abrir su país y establecer relaciones diplomáticas con los Estados Unidos y el 1 de enero de 1979 hace una visita de estado a ese país y se coloca un sombrero de cowboy en Texas y se entrevista con el Presidente James Carter. Se da cuenta de la importancia de la educación; abre entonces las universidades a todo el mundo; se presentan a rendir examen de ingreso casi 6.000.000 de individuos entre 18 y 35 años y sólo entra el 5%. Ese mismo año viaja a la bahía de Shenzhen desde cuya costa se ve Hong Kong donde 700.000 chinos jóvenes quieren ir a trabajar y estudiar, consiguiéndolo sólo un total de 140.000, muchos se ahogaron al intentar cruzar a nado hacia la costa cercana. Deng abre ese viejo y abandonado puerto de pescadores que era Shenzhen y el 31 de enero de 1979 se firma el primer plan de negocios con empresas extranjeras; el funcionario que gobernaba entonces toda la provincia de Guangdong donde esta el puerto era el padre del actual mandatario de China, Xi Xi Ping.
Deng envió a miles de jóvenes a estudiar en el exterior, 200.000 lo hicieron a los Estados Unidos, de donde regresaron con ideas nuevas y abrieron pymes y emprendimientos y en 40 años Shenzhen se transformó en un Silicon Valley Chino, la ciudad es la tercera más poblada del país con 17.000.000 de habitantes, que son parte de los 400.000.000 millones que hoy forman la clase media del país (es un número superior a todos los habitantes de Estados Unidos y 10 veces la población argentina) (Recomiendo leer, en este blog el artículo del 7 de octubre de 2026 titulado “¿Por Casualidad?”
Vivimos tiempos de cambios vertiginosos: hoy se gobierna con DATOS, no con palabras vacías. Hoy los DATOS son el equivalente al vapor de la primera etapa de la revolución industrial, a la electricidad de la segunda etapa, a la digitalización de los años 90, hoy la IA son DATOS.
El liberalismo debe despertar las energías agobiadas por el cáncer que tuvo nuestro país con el peronismo: hoy no sirven esas diatribas de insultos y gritos contra el populismo peronista transformado en diarrea estival infantil por el kirchnerismo. DATOS, no Insultos, EDUCACIÓN, no casta. LIBERTAD, no es ajuste eterno, LIBERTAD no es DOGMATISMO. Decía Deng “¿De qué vale producir si nadie consume?”

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