Siempre me pareció más correcto, más realista decir “I was born” (fui nacido, me nacieron), que decir “nací”. No nacemos por generación espontánea. También da la impresión que uno muere donde la muerte lo encuentra, aunque hay veces que uno elige el lugar donde afincarse, vivir, trabajar y un día morir. Ahora bien, haciendo una lista (seguramente incompleta) de individuos que nos representan (a los argentinos), me parece que ha sido mucha la gente que se muere fuera del país y no sólo por propia voluntad sino por exilios, a veces deseados y otras por razones políticas, económicas, culturales. Veamos la lista por orden de desaparición.
Mariano Moreno (1778 – 1811), en viaje a Gran Bretaña.
Bernardino Rivadavia (1780 – 1845), en Cádiz, España.
Florencio Varela (1808 – 1848), en Montevideo, Uruguay.
José de San Martín (1778 – 1850), en Boulogne sur Mer, Francia.
Esteban Echeverría (1805 – 1851), en Montevideo, Uruguay.
Carlos M. de Alvear (1789 – 1852), en New York, Estados Unidos.
Juan M. de Rosas (1793 – 1877), en Southampton, Gran Bretaña.
Juan B. Alberdi (1810 – 1884), en París, Francia.
Domingo F. Sarmiento (1811 – 1888), en Asunción, Paraguay.
Lucio V. Mansilla (1831 – 1913), en París, Francia.
William H. Hudson (1841 – 1922), en Londres, Gran Bretaña.
Carlos Gardel (1890 – 1935), en Medellín, Colombia.
Ernesto “Che” Guevara (1928 – 1967), en La Higuera, Bolivia.
Julio Cortázar (1914 – 1984), en París, Francia.
Jorge L. Borges (1899 – 1986), en Ginebra, Suiza.
Raúl Damonte (Copi),(1939 – 1987), en París, Francia.
Manuel Puig (1932 – 1990), en Cuernavaca, México.
Héctor Bianciotti (1930 – 2012), en París, Francia.
Antonio Seguí (1934 – 2022) en Bs. As., enterrado en París, Francia.
Sergio Chejfec (1956 – 2022), en New York, Estados Unidos.
Julio Le Parc (1928 -2026), en París, Francia.
Unos cuantos ¿no? Tal vez demasiados.
Debo decir, sin embargo, que Robert Bontine Cunningham Graham (1852 – 1936) siendo escocés, sabiéndose pronto a morir y enamorado de la pampa y de los caballos argentinos, decidió venir a morir al Plaza Hotel de Buenos Aires.
Juan Domingo Perón (1895 – 1974) también vino a morir a Buenos Aires, después de varios años de exilio.
Me caben algunas preguntas: a) si fuera posible “nacerse”, ¿habrías elegido hacerlo?, b)si pudieras ver la vida que tendrás al nacer, ésta en la que estás ahora, ¿la habrías elegido?, c) y si te hubiera tocado ser Tupac Amaru (descuartizado), o Samuel Izcovitch (gaseado con toda su familia en Auschwitz) o Adolf Hitler (asesino serial), o Elon Musk (recontramultimillonario) ¿hubieras elegido venir y ser alguno de ellos?
Have a good day. Carpe Diem.

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