Me gusta tomar mate, es un rito que realizo alrededor de las 6 am, después salgo a hacer los 10 km en bici. Regreso en una hora, ducha, café negro huevos revueltos (2) con 3 ó 4 galletas. Al trabajo. Mi mate es antiguo, es un enlozado azul con asa, el típico de los guardabarreras y el agua que vierto sobre la yerba sale de una pava de aluminio. Simple, modesto, como corresponde a quien toma mate desde la adolescencia. Después están los nuevos materos, siempre bienvenidos. Además en próximo viaje a San Antonio de Areco compraré un mate moderno de esos de boca ancha y virola de plata de los artistas plateros de la zona.
Escritorio, bandera argentina al costado, repisa o mesita con foto de la esposa y los hijos. A sus espaldas retrato de personaje histórico. Sobre el escritorio, papeles, lap top, termo con nombre que termina en “ley” del cual verterá el agua al mate de boca ancha y virola de plata que chupa y chupa, porque a los burócratas les gusta chupar.
Si el burócrata local es Nac & Pop, el retrato a sus espaldas podrá ser de Rosas, Perón, Eva, Néstor o la Presidiaria. Sobre el escritorio el termo que termina en “ley”.
Si el burócrata local es liberal libertario, seguramente el retrato a sus espaldas sera el de San Martín o Belgrano. El termo sobre el escritorio será ese cuyo nombre termina en “ley.”
Si el burócrata local es un advenedizo al liberalismo, del cual ignora todo: la línea de pensamiento que va de Hobbes, a Locke, a Adam Smith, jamás se acercó a Descartes, a Kant, a Rousseau, a Voltaire, no comprende los conceptos de “Libertad, Igualdad, Fraternidad” y lo único que le interesa es chupar, lo más probable es que el retrato a sus espaldas sea el de Milei y a su lado el de Karina. Sobre el escritorio el termo cuyo nombre termina en “ley”.
Chupan y chupan y no dejan de chupar, la única ley que los une es la del termo terminado en “ley.” Es más es la única ley a la que son adictos.
Los detesto, que quede claro, no al mate, ya dije que compraré uno igual, el agua seguirá siendo la de mi pava. El termo debe ser excelente. Los que dan asco son ellos los que chupan y chupan y no paran de chupar. Asco dan.
Jamás he tenido un amigo político, por la sencilla razón que no tienen amigos, tienen intereses y quienes se les acercan, sólo buscan acomodarse y regodearse anunciando que “hoy almuerzo con”.
Si están aburridos de chupar. “A comerla”, como dice Francella.

Deja un comentario