Autor: alejandrofrango.com

  • LEER FILOSOFÍA (III)

    4. Walter Benjamin (1892 – 1940) y un recorrido desde Berlín a Port Bou de 48 años, que para mi, al menos va siempre asociado, a Antonio Machado (1875 – 1939) por la corta distancia entre los dos finales, Sevilla – Collure, en el caso del poeta; ambas muertes provocadas por cuestiones de demencia política por Hitler y Franco respectivamente. Ambos huyen de las dictaduras que gobernaron sus países, Machado escapando de la Guerra Civil, termina cruzando a Francia a pie un día de fuerte lluvia que junto a su debilitado corazón le provoca una pulmonía que resultó fatal. Benjamín huyendo de los nazis sale de Francia en tren hacia España para tomar un barco hacia Estados Unidos, va munido de dos cápsulas de cianuro, y cuando entra un inspector de boletos, su corta vista y sus miedos le hacen ver a un oficial de la gestapo y sin dudarlo se toma los comprimidos y pone punto final a su vida. La obra de Benjamin es vasta y variada, pero tiene la particularidad de referirse a temas, que uno podría entender como tangenciales a la filosofía, en gran medida continuando la línea Nietzsche. No es casual que Diana Sperling haya escrito su “Filosofía para Armar” sobre Nietzsche, Benjamin y otros outsiders, ni que Mariana Dimópulos haya escrito “Carrusel Bejamin,” ni que el propio Benjamin haya estructurado gran parte de su obra en lo que en un tiempo se nombraba como “Idee” y que luego fue sustituido por Denkbilder “Imágenes del pensamiento” o “Imágenes que piensan”, algo considerado por varios como “miniaturas modernistas” donde se conjugan el fragmento, el aforismo, y hasta la cartelería como lo dice en “Gasolinera” con que inaugura su “Calle de dirección única”:”Para ser significativa la eficacia literaria sólo puede surgir del riguroso intercambio entre acción y escritura; ha de plasmar en folletos, opúsculos, artículos periodísticos y carteles, las modestas formas que corresponden mejor a su influencia en comunidades activas que el pretencioso gesto universal del libro. Sólo este lenguaje instantáneo se muestra activamente a la altura del momento.” Si esto es década del 30, pensemos en adaptar la forma del pensamiento al Tweet, al whatsapp, al blog, o si se quiere ya que los extremos se tocan más dialécticamente al primer filósofo que les nombré, el de Éfesos, Heráclito. Pero hay que pensarlo.

    Muy suscintamente y sin siquiera agotarlos una lista de sus artículos, de sus Denkbilder. Aquí van: Sala de desayuno, Reloj regulador, Guantes, Ministerio del Interior, Bandera, ¡Alemanes, bebed cerveza alemana!, Juguetes, Cervecería (son tan sólo unos títulos de los 50 que componen “Calle de Sentido Único” que es un libro de 90 páginas, Algo similar sucede con “Historias desde la Soledad”, el ya citado “Denkbilder”, “Iluminaciones”, “Diario de Moscú” y lo que Editorial SUR publicó como “Ensayos Escogidos” se asemejan más a lo que reconocemos como libro de filosofía. Tengo sobre mi escritorio el “Libro de los Pasajes”, editado por Rolf Tiedemann y publicado por Akai, Madrid, que es un bloque de 1100 páginas. Obra que aún no he leído, pero que fue mencionada por primera vez por Adorno en 1950, despertando todo tipo de comentarios y rumores. Obra que Benjamin dejó incompleta pero en la que estuvo trabajando entre 1927 y 1940 y del que en 1935 se publicó un resumen: “París, capital del siglo XX”, que ocupa las primeras 60 páginas del volumen y luego al estilo “Denkbilder” notas sobre Pasajes, Moda, El Coleccionista, Las calles de París, Espejos, Marx, Daumier, La Bolsa, La Comuna, Ociosidad y un largo etcétera. Como decía Wittgenstein de lo que no se sabe (en este caso no se ha leído) lo mejor es callar. Callaré entonces; pero haré un pequeño comentario sobre “Desembalo mi biblioteca” (Un discurso sobre el arte de coleccionar”) que es de 1930 y otro comentario sobre “Recuerdos de Viaje” que es de finales de 1920 ¿por qué mi elección?, pues porque vivo rodeado de libros, hay unos cuantos miles en casa , y porque soy coleccionista no de libros; de ellos soy lector, pero si de jarras de pingüino y fundador y director del Museo Virtual de la Jarra de Pingüino;y porque desde los 15 años viajo y hay cientos de miles de kilómetros en las plantas de mis pies y en mi cerebro o espíritu o “whatever you want to call the experience of having been there”, en mi caso en 68 países visitados.

    En 1927, Walter Benjamin vive en París con su esposa Dora Pollak con quien se casó en 1917 y con su hijo Stefan de 9 años. En 1930 se divorcia y escribe “Desembalando mi Biblioteca”, ya que tuvo que dejar la casa familiar y nos dice que desembala su biblioteca, pero que “todavía no la envuelve el silencioso tedio del orden”, nos dará un panorama del arte de coleccionar donde se amalgaman “pasión y caos”, donde se produce un juego dialéctico entre el desorden de una biblioteca y el orden de un catálogo y nos explica su fascinación de “encerrar lo individual en el círculo encantado que lo paraliza, mientras recorre todavía el escalofrío de la adquisición”, el placer del coleccionista manipulando los objetos, sentir que hay un juego entre senilidad y resurrección al darle nueva vida al objeto adquirido y juega con la pregunta que nos suelen formular ante una nutrida biblioteca, en este caso cuenta que Anatole France responde por la suya “no, no he leído ni la décima parte ¿o usted tal vez come todos los días en su vajilla de Sévres?” Narra luego acontecimientos en la adquisición en subastas, cómo conseguir un menor precio, cuando hay que callar, cuando ofertar y la felicidad del coleccionista al poseer lo buscado.

    Como coleccionista de las jarras de pingüino, comparto el sentido de darle vida a objetos encontrados en casas de antigüedades, ferias, lugares escondidos. El descifrar el sello gastado, la comparación con otros ejemplares, el darles un sentido de pertenencia, el limpiarlos, ubicarlos con otros ejemplares del mismo tipo y en mi caso particular no es sólo el viejo y arrumbado pingüino (la senilidad de la que habla Benjamin) y su resurrección, lavado, secado, lustrado, etiquetado y clasificado, sino darle un nombre e inventarle una historia y colocarlo en el redil, es decir darle entidad nominal: sos el número 291, sos de cerámica, estás fileteado por César Chávez, tu capacidad es de 750 cl, perteneces a los Guliverinos y te bautizo como “El Colo”, y te presento a 290 “Porteñita”, también Guliverina, fileteada por el mismo artista y esperamos Pulgarcitos.

    En cuanto a los viajes, Benjamin ha sido un viajero, y su misma muerte ocurre en un viaje que no alcanzó a completar. De esos viajes ha dejado testimonios en varios de sus escritos; está “El Diario de Moscú” donde estuvo un año, en “Denkbilder” va a dedicarle artículos a Nápoles, Moscú, Weimar, París, Marsella, San Giminiano, el Mar del Norte, Ibiza . en “Calle de Sentido Único” va a comentar sobre Atrani en el golfo de Salerno, La fachada de Versalles, el Castillo de Heidelberg, el Alcazar de Sevilla, la Catedral de Marsella, la de Friburgo, la de San Basilio en Moscú, el Baptisterio de Florencia.

    Comenta Mariana Dimópulos en “Carrusel Benjamin” que a principios del siglo XX el filósofo deberá adaptarse y “aceptar el espacio del “feuilletón “y las condiciones de lo ensayístico, quedando curiosamente en contacto con lo cotidiano. Para esto debe construir una escritura que desatienda los requerimientos de la universitaria, aunque no el rigor del pensamiento. Ernst Bloch, lo llamó “pensar fabulando”. Y no sólo por la imaginación únicamente, sino por la dimensión y la condición de su objeto: lo pequeño.”

    Concluyo : 1. ¿habrá que adaptar la filosofía al Tik Tok? y 2. En Filosofía( II )hablando de Nietzsche les comenté que casi estaba obligado a escribir “El Anticristo” debido a la inmersión que tenía de abuelos y padres pastores protestantes. De la misma manera el padre de Benjamín era un coleccionista, un anticuario y marchand de arte. Sigamos pensando, aún seguimos siendo mamíferos bípedos implumes, racionales.

  • OJALÁ QUE LLUEVA CAFÉ EN EL CAMPO

    Tengo una rutina que comenzó a mediados de la pandemia, esa rutina es una disciplina que cumplo con rigurosidad que consiste en levantarme unos minutos antes de las 6 am, tomar una taza de café y salir en bicicleta bordeando la costa del río entre San Isidro y Olivos (ida y vuelta son 10km y tardo 50 minutos en ejecutarla). Hay veces, con un gran amanecer, que me demoro en el muelle de la calle Pacheco y me quedo mirando el despertar de la ciudad de Buenos Aires y entonces el recorrido dura 90 minutos; hay veces que compito conmigo y el record que tengo es de 44 minutos. Los días de lluvia se suspende la travesía, pero resulta que este verano no admite lluvias. Sólo ha llovido 7 veces en San Isidro, y una de ellas fue tan lastimosamente escueta, que salí a pedalear. Al regresar, ducha, desayuno (café, 2 huevos revueltos, alguna fruta), lectura de diario sábado y domingo. Compu, corrección (por lo general 3 copias y a la cuarta subida al blog del artículo). Tengo el tercer borrador de “LEER FILOSOFÍA III”, pero hoy Llueve Café en el Campo y cuando llueve no salgo a cumplir con la rutina. Como cualquiera que esté despierto a esta hora (son las 8.12 am) puede comprobar que hay un buen sol y un cielo celeste de fondo, pero mi cuerpo, mi mente, mi piel, todo mi yo está necesitando lluvia; adoro la lluvia, me encanta el sonido de la lluvia, los cielos grises, los veranos de Londres son los que amo (no existen); llamo a la lluvia “música líquida”, denunciaría a los pronosticadores radiales o televisivos cuando dictaminan “día horrible en Buenos Aires, lluvias intensas, tormentas y más lluvias para mañana” ¿por qué horribles?, son días para mí bellísimos. Bien hoy llueve tan torrencialmente, que decidí no salir a andar en bicicleta. Me gusta gozar las cosas que hago y hoy quería gozar, quedarme en casa a leer y a escribir, que es lo que estoy haciendo. Ver llover intensamente. Mañana subiré Filosofía III, pero también quería reflexionar sobre esta columna, me encanta escribirla, y protesto porque sólo tengo un fiel lector y agudo observador diario y dos o tres amigos que me siguen sin que yo tenga que recordarles que “lean el artículo de hoy que les puede interesar”. Como me conozco, sé que un día me cansaré y dejaré de escribir, como pasa siempre con las actividades que emprendo, soy hombre de múltiples intereses, a veces demasiados, soy lo opuesto a “quien mucho abarca poco aprieta” y a mí parece que me cuesta apretar o me es imposible no abarcar, bueno uno tiene que hacerse responsable de quien ha querido ser o no a podido dejar de ser. Mi más ferviente lector, ese que sé que me lee todos los días ayer mencionó que en Filosofía II yo escribí hablando de Nietzsche, que “nace en el ceno de una familia protestante” HORROR, eso sí que es Horrible, no que llueva, debo confesar que cometo errores de ortografía, creo que pocos, algunos son más bien de distracciones o de ansiedades más que de ignorancia, cuando tengo dudas voy al Diccionario de Uso del Español de María de Moliner o a Google, en general a los dos, sobre un mismo término, pero hay veces que me encanta hacer alguna trampa para ver como leen los “casi nadie” que me leen y con toda la mala intención escribí “Ceno” cuando debería haber escrito “Seno”. sólo uno lo observó, me lo señaló pero además me dijo “Sé que lo hacés a propósito para ver si tenés lectores” (también sospeché que lo dijo para alagarme y que en verdad creyó que fue un error y no una trampita). Un caballero además de fiel lector. Mañana Walter Benjamin y si da también Ludwig Wittgenstein. Y Hesperemos ke yueva Carajo.

  • LEER FILOSOFÍA II

    3. A Nietzsche lo leo y releo porque es el filósofo que enCARNA la filosofía “no profesional”, es decir la vital. Nace en 1844 en el ceno de una familia de pastores, su padre y abuelos paternos y maternos fuero pastores protestantes, párrocos, es decir sermoneaban, esto lo digo como un dato, porque creo que estaba cercado y agobiado de cristianismo, en esa pequeña comunidad de Röcken, en Turingia, que desde 1815 formaba parte de Prusia. Germano, prusiano, cristiano estaba casi obligado a escribir “El Anticristo” cuyo subtítulo es “Maldición sobre el cristianismo”. Necesitaba como el perro que sale del agua, sacudirse con violencia y arrojar sermones, misales, crucufijos, altares, velas, padre, madre, abuelos lo más lejos posibles y arrastrarse por el pasto y la tierra para sentir. A los 5 años quedó huérfano de padre. “Discípulo de Dioniso, sátiro antes que santo”. “¿Se me ha comprendido, Dioiniso contra el Crucificado?”.

    Va a morir Friedrich Nietzsche en 1900, pero desde el 3 de enero de 1889 va a estar totalmente ido, enfermo, tullido, como si hubiera implosionado y casi como si hubiera sabido, durante un mes, desde el día de su cumpleaños número 44, el 15 de octubre de 1888 “decidí contarme mi vida”, lo hace soberbio, con desparpajo, insolente en un escrito que llevará por título las palabras de Poncio Pilatos al entregar a Jesús al juicio popular “Ecce Homo” (He aquí al Hombre), haced lo que queráis con él. Ese libro que será el último que escriba, lleva como subtítulo “Como se llega a ser lo que se es”, tiene un prólogo donde afirma “me parece indispensable decir quien soy yo”, “hoy he sepultado mi año 44…y así me cuento mi vida a mi mismo” y los parágrafos que siguen son ; ¿Por qué soy tan sabio? ¿Por qué soy tan inteligente? ¿Por qué escribo tan buenos libros?. Siempre me han hecho pensar en Walt Whitman (1819 – 1892) y su “Canto a mi mismo” de 1855 “Yo me celebro y me canto” (Canto 1), “Se borran el pasado y el presente, pues ya los he colmado y vaciado, ahora me dispongo a cumplir mi papel en el futuro, tú que me escuchas allá arriba” (Canto 51). Nietrzsche dice “Este libro pertenece a los menos; tal vez todavía no viva ninguno de ellos”. “Sólo el pasado mañana me pertenece, algunos nacen de manera póstuma”. Siempre me han hecho recordar a Caspar Friedrich (1774 – 1840) y su Caminante en la Cumbre sobre un Mar de Nubes, cada vez que leo “Hay que haberse ejercitado en vivir sobre las cumbres de las montañas -en ver debajo de si toda esa miserable charlatanería de la política y del egoísmo de los pueblos” con que Nietzsche comienza “El Anticristo”.

    “Ecce Homo” es por lejos, la mejor introducción a la lectura de Nietzsche, es al mismo tiempo un índice de toda su obra y , creo, que también es la manera en que quiso que lo leyéramos. Así van pasando “El Nacimiento de la Tragedia” de 1872, “Las Consideraciones Intespestivas” escritas entre 1873 y 1876, “Humano, demasiado Humano”, “Aurora”, “La Gaya Ciencia”, “Así habló Zaratustra”, “Más allá del Bien y del Mal”, “El Crepúsculo de los Ídolos “, “El Caso Wagner”; post mortem aparecerán “El Anticristo” (1895), “Ecce Homo” (1908).

    Cuando digo “filosofía vital”, digo espíritus libres; dice Nietzsche “cosas humanas, demasiado humanas, no ideales”. En Nietzsche siempre encontré mi voz, lo que sabía en la adolescencia; que la moral, la religión, Dios, el más allá eran pura monserga ordenadora, pero no lo sabía decir o peor aún había algo que me impedía decirlo, lo encontré al estudiar filosofía en él: “Detesto el tipo “los buenos”, “los benévolos”, “los benéficos”. Exigir como hace la moral, que todo se convierta en “hombre bueno, animal de rebaño, ojiazul, benévolo, alma bella o como desea el señor Herbert Spencer altruista, eso significa castrar a la humanidad”.

    En “Ecce Homo”, que creo es el mejor umbral para entrar en el Zaratustra encontré por fin un maestro, alguien, que se opone con fuerza, con vitalidad y grita “Los hombres buenos no dicen nunca la verdad”.

  • LEER FILOSOIFÍA (I)

    Leo filosofía, me da placer, recuerdo lo que dice Platón en La República VII. 523 b – 525 b, “Hay dos tipos de cosas en el mundo: las que mantienen inactivo al pensamiento, o le dan únicamente el pretexto de una aparente actividad y las que hacen pensar”. Las primeras son aquellas que nos hacen decir esto es un dedo, una manzana, una casa. Las otras ya no se refieren a objetos reconocibles, sino cosas que incitan, signos que conducen hacia o que agreden, o al menos perturban; Platón obviamente dice “signos re-encontrados”. Pensar es pues, interpretar, es traducir. Me gusta eso, me da placer el tratar de entender.

    Tengo mi propia filosofía; es simple ¿qué hacer en este tiempo de 100 años, con el que en el mejor de los casos, contamos? Disfrutar sin molestar ni agredir a nadie ni a nada de lo que existe en la naturaleza, viajar, conocer todas las realidades posibles y leer, ver como han pensado los que nos precedieron.

    Admiro a los filósofos, siempre me pareció que si te gusta el estudio, la filosofía, es de todas las disciplinas, la superior, por su rigor, por su búsqueda continua, porque no te invita a hacer plata, ni a buscar un lugar de poder en la polis, porque no es destructiva de la pregunta fundamental ¿qué estamos haciendo aquí? Los filósofos que leo y releo son por orden de aparición en el mundo:

    1. Heráclito, el de Éfesos, unos 500 años antes de la era cristiana.
    2. Arthur Schopenhauer (1788 – 1860).
    3. Friedrich Nietzsche (1844 – 1900)
    4. Walter Benjamin (1892 – 1940)
    5. Ludwig Wittgenstein (1889 – 1951)
    6. Peter Sloterdijk (1947)
    7. Pascal Quignard. (1948)

    En sucesivas entregas les iré contando por qué los leo, por más que a veces discrepo con aspectos de sus opiniones, pero me parecen personas que han pensado y hacen pensar.

    1. A Heráclito lo aprecio por el amor que siento por el río, en mi caso por el Río de la Plata, al que voy todos los días, y si bien es cierto que no es el río de montaña donde no nos bañamos dos veces en el mismo, debido a lo correntoso de su caudal; el Río de la Plata que parece, o le pareció a Solís “un mar dulce”, es a veces un plácido lago suizo, otras un mar embravecido, a veces un tenue oleaje, otras cuando huye al Uruguay nos deja un inmenso vacío barroso. Heráclito me deslumbró por haber observado, meditado y anotado que la realidad es dialéctica. Dialéctica es el cambio entre contrarios. Me gusta su forma de pensar expresada en fragmentos. Me gusta por su desprecio de lo material, habiendo sido basileus (jefe de la tribu) abandona los símbolos del poder y parte a la montaña donde vive de manera muy humilde. Me encanta su inocencia que es su libertad. Su fragmentario pensamiento nos ha llegado a través de los autores que lo han citado y por los que lo conocemos. Han sido ordenados y suman 129, más algunos otros considerados falsos o dudosos, les copio algunos como para tentarlos a estudiarlo: el número 48, “El arco (bios), tiene nombre de vida pero obra de muerte”, que es una magnífica síntesis de lo que es la dialéctica. 54, “La armonía oculta es superior a la manifiesta”. 60, “El camino hacia arriba y hacia abajo es uno solo y el mismo”. 70, “Las opiniones de los hombres son juegos de niños”. 101, “Me he investigado a mi mismo”. 113,”Común a todos es la inteligencia”. 116, “A todos los hombres les está concedido conocerse a sí mismos y ser sabios”. El placer de leer, pensar y acordar o discrepar con alguien que estuvo aquí hace 2500 años me parece tan maravilloso como bañarse desnudo en Colva Beach, Goa en noche de luna llena, comer en Burj Al Arab frente a una enorme pecera en donde se pavonea un tiburón o descorrer la frazada y meterte en la cama mirando como nieva desde una habitación de The Mermaid Inn, en Rye que data de 1420.
    2. A Arthur Schopenhauer, lo admiro por su fuerza, por su constancia, porque habiendo compartido la misma Universidad que Hegel, la cátedra de éste último era multitudinaria y en sus clases no había más que dos o tres estudiantes. Gozo cada vez que leo “El Mundo como Voluntad y Representaciíon”, en cuyo prólogo a la primera edición de 1819 dice: “El único sistema filosófico cuyo conocimiento es imprescindible para comprender mi obra es, pues, la filosofía de Kant. Más todavía es mejor preparación el conocimiento de la filosofía platónica. Y si a más de esto, el lector estuviera iniciado en la sabiduría de los Vedas, cuyo secreto nos han revelado los Uspanischadas, estaría perfectamente capacitado para entender cuanto he de decirle”. Es tal vez aún más interesante leer el Prólogo a la segunda edición de 1844: “Ya en el prólogo de mi primera edición declaré, y lo repito aquí, que mi filosofía procede de la kantiana…” y un poco más adelante hace una furibunda crítica a Hegel, “Pero, ¿cómo podrían ser capaces de penetrar el profundo sentido de las investigaciones de Kant los que ya en su juventud han sido perturbados por los abusos de Hegel? Se han habituado a tomar los más vacíos juegos de palabras por filosofía, los más pobres sofismas por pensamientos ingeniosos y las más insulsas extravagancias por dialéctica, y sus cerebros han sido desorganizados por la asimilación de endiablados juegos de palabras en las cuales en vano se materializa el espíritu por descubrir un sentido…” Y al final una dura crítica a los profesores de filosofía que quieren vivir de ella y no para ella y hacerla crecer. Me gusta Schopenhauer porque gozo enormemente sus “Parerga y Paralipómena” siendo Parerga: opúsculos, cosa accesoria o apéndice y Paralipómena: apéndices o suplementos es decir Aforismos, o lo dejado a un lado u omitido, donde hay temas excelentes y otros deplorables. Creo que para los que recién se inicien en el estudio de la filosofía sus “Fragmentos sobre la Historia de la Filosofía” son una recomendable introducción a la misma, va desde los presocráticos hasta Kant y observaciones sobre su propio filosofar y sobre la filosofía de la Universidad. En cambio, y aquí tengo mi mayor repulsa, es en sus “Escritos Menores”, en el capítulo 27 “Sobre las Mujeres”, me resulta deplorable. Lejos estoy de querer hacerme el psicólogo; para eso existen los profesionales; pero no veo otra razón más que el malestar que profesó por su madre con quien rompe relaciones en 1814 porque los aforismos de este capítulo que van desde el número 362 al 371 son de un desprecio, de una ignorancia y de un machismo que degrada su excelente manera de pensar. Tan sólo voy a citar algunos ya que pegan duro, mal y me duelen: el 362 cita a Schiller y a Byron donde se exalta lo biológico de la mujer a dar vida, y concluye que ese es el “punto de vista correcto en relación con el valor de las mujeres”. 363, “Ya la vista de la figura femenina enseña que la mujer no está destinada a grandes trabajos intelectuales ni corporales.” 364, “Las mujeres son aptas como cuidadoras y educadoras de nuestra primera niñez precisamente porque ellas mismas son infantiles, necias y poco perspicaces; en suma son niñas grandes durante toda su vida”. Agrega luego que las mujeres son teatrales, manejan el arte del disimulo. 367, “Dado que en el fondo las mujeres existen exclusivamente para la propagación de la especie y su misión se agota en eso, viven más en la especie que en los individuos…” 369,”Sólo el intelecto masculino ofuscado por el impulso sexual podía llamar bello a un sexo de baja estatura, hombros estrechos, anchas caderas y piernas cortas: en aquel impulso se encuentra toda su belleza”. 371,”En el Indostán ninguna mujer es jamás independiente sino que todas están bajo la vigilancia del padre, del esposo, del hermano o del hijo…El hecho de que las viudas se quemen junto con el cadáver del marido, es por supuesto, indignante, pero también es indignante, que el patrimonio que el marido adquirió…se lo gasten después con sus galanes”. DEPLORABLE TODO. Schopenhauer fue soltero toda su vida, yo también, pero fue mi madre quien me enseñó mis primeras lecciones de filosofía, tuve maestras y profesoras brillantes y fueron excelentes profesionales y mis amores con la mayoría de las mujeres que estuve me enseñaron a ver el mundo desde otro ángulo distinto al mío; la verdad es que me cuesta creer que las mujeres del siglo XIX fueran tan diferentes a las que he conocido y conozco, mi hermana y mis tres sobrinas han parido, criado y educado a sus hijos y todas han estudiado carreras universitarias y trabajan y tienen actitudes que agregan valores a la vida. Honestamente estos aforismos son más propios de un vestuario masculino donde después del partido se hacen comentarios de este tipo, que de un brillante pensador como fue Arthur Schopenhauer; en fin, doloroso, pero lo seguiré leyendo y parafraseando a Aristóteles diré “Amo a Platón, pero más amo a la verdad”. Bueno, basta por hoy, seguiremos mañana con Nietzsche.

  • CLIFTON, SAN ISIDRO

    Todos los días en el circuito de 10 km en bicicleta, entre las 6 y 7 am cruzo Libertador por Roque Saenz Peña en dirección al río y a los pocos metros sobre la mano izquierda, miro y no puedo no pensar en Bristol. Hay una casa muy British Style con el nombre de Clifton. Clifton es un bello barrio de casas eduardianas, estilo los Crescent de Bath, próximo a la ciudad de Bristol. Clifton está sobre el río Bristol Avon y tiene el famoso Bristol Suspension Bridge (puente colgante) construido a mediados del siglo XIX por el ingeniero Isambard Kingdom Brunel (1806 – 1859). Ingeniero muy destacado que junto a su padre, también ingeniero construyen el primer tunel subfluvial que cruza el Támesis. Muy prolífico y creativo Brunel construye el que en su momento fue el barco más grande del mundo de 98 metros de eslora, el primero con casco de hierro propulsado por hélice que fue botado en Bristol en 1843 con el nombre de SS Great Britain, considerado por todos como el primer barco moderno, construido con metal y no madera, impulsado por hélice y no por ruedas de paletas. Hizo su viaje inaugural en 1845 entre Liverpool y New York. En 1886 el Great Britain transportaba carbón desde Gales a San Francisco, sufrió un incendio y luego una tormenta que hicieron que recalara en Las Malvinas, los daños fueron considerados irreparables y quedó abandonado y encallado en Sparrow Cove y se lo utilizó como depósito de carbón desde 1937 en que fue comprado por la omnipresente Falkland Islands Co. hasta que en 1970 fue rescatado y llevado a Bristol donde hoy es un museo visitado por todos los curiosos en tecnología naval.

    Sigo pedaleando, ya veo en la esquina de Rivera Indarte, el maravilloso Río de la Plata, que todos los días lo homenajea a Heráclito, ya que cambia constantemente. Paso por la Quinta Bosque Alegre que fue propiedad de Juan Martín de Pueyrredón y mientras va amaneciendo lentamente, vuelvo a pensar en Clifton (ya no en la localidad de Bristol, sino en la casa sobre Roque Saénz Peña),¿por qué tiene ese nombre?¿cuándo fue construida? y voy imaginando, tal vez un inglés relacionado con los ferrocarriles destinado a Buenos Aires, la casa debe haber sido construida a finales de 1930 o principios de 1940, la familia que la habitó era de Bristol, después me digo hay que investigar y al rato me digo hay que imaginar, y pienso en una historia de amor con un crimen en Clifton y la huída a la Argentina del asesino, al rato me distraigo por una comadreja que se cruza en mi trayectoria, y al rato me digo que al llegar a casa tengo que escribir algo sobre esta casa Clifton, y munido de la Illustrated Guide to Britain de la Automobile Association, que fue mi guía para explorar Gran Bretaña durante los dos años que viví en Londres en 1978 y 1979 cuando no había celulares, ni Google, ni Chat GPT, ni el barco de guerra más grande del mundo hoy; el Gerald Ford de 337 metros de eslora; del que despegan 75 avioners con bombas; no existía, y gobernaba Gran Bretaña Margaret Thatcher y reinaba Queen Elizabeth II y no había habido la Guerra de las Malvinas, y yo aun no había ido a la India, y el mundo no estaba como parece estar hoy al borde del “clif-tun” que en inglés antiguo es de donde deriva Clifton que es un asentamiento cerca de un acantilado peligroso, no en el caso de la población de Bristol, sino en el caso del mundo entero, como lo está hoy y como creo que lo estuvo siempre y hay veces que creo que el famoso Big Bang no fue uno sino que fueron dos, el primero indicó el final de lo que había y después el segundo que dio inicio al que hoy habitamos, y que ya lleva desde la aparición del Homo sapiens unos 200.000 años. Y esto es lo que subo hoy al blog y dejo para mañana el que tenía en borrador, sobre los Filósofos que más leo, porque Clifton me provocó esto tal como el Big Bang provocó esto que supimos conseguir que por un lado me encanta y por el otro me parece una cagada absurda reiterativa e indigna.

  • DAVOS, 1907 – DAVOS, 2026

    Deben haber pasado ya unos 40 años desde que leí “La Montaña Mágica” que Thomas Mann (1875 – 1955) publicó en 1924. Cada año cuando se reune el FEM (Foro Económico Mundial) y el periodismo anuncia la inauguración del mismo, lejos estoy de pensar en economía, mi asociación, va siempre para el lado de sanatorio, enfermos, guerra. Cuando anuncian que el Presidente Trump, el Presidente Milei, el Presidente Macron, el Canciller Merz, Zelenski, Carney, Petro, van der Leyden, Giorgieva y varios miles más de dirigentes mundiales, reunidos bajo el lema “El Espiritu del Diálogo”, me doy cuenta lo equivocado que estuve, confundí a estas eminencias, verdaderos ejemplos de espiritualidad dialoguista del Davos 2026, con los personajes enfermos del Sanatorio del Davos ficcional de 1907. Cuando Hans Castrop, el ingeniero alemán llega al Sanatorio en los Alpes suizos a 1600 metros de altura para visitar a su primo Joachim que está tuberculoso y se queda 7 años, conmovido por el silencio, la paz y la espiritualidad que reinan en el lugar, me digo que tienen razón los que dicen que la Realidad imita a la Ficción, e imagino que los 3000 participantes del Davos 2026 se conmoverán por el silencio, la paz y la espiritualidad reinante.

    Cuando Hans Castrop deja Davos 1907, en 1913, se va a las trincheras de la Primera Gurra Mundial que dejó 10.000.000 de muertos. Si estoy convencido la REALIDAD copia a la FICCIÓN.

  • QUIERO SER NADADOR, NO SALVAVIDAS

    Que la vida es movimiento y que todo es un cambio permanente, está muy claro. Entre el 13 y 15 de febrero de 2026 se reunió en Munich, Alemania, Europa la así llamada Conferencia de Seguridad para abordar temas que les preocupan a los europeos desde que Trump asumió el poder por segunda vez y decidió soltarle la mano a Europa. El Canciller alemán Friedrich Merz (1955) señaló que el nombre elegido para el encuentro por los europeos “Bajo Destrucción” o “En Proceso de destrucción” debería ser cambiado porque “el orden” ya no está en destrucción, sino destruido, es decir no existe, duró 80 años desde 1945 a 2025 y citó al filósofo Peter Sloterdijk (1947 “Europa acaba de regresar de unas largas vacaciones de la historia mundial”.

    En Europa se habla de guerra desde que Rusia entró, atacó y sigue tirando bombas sobre Ucrania, los presupuestos militares han aumentado fuertemente, la gente común lo rumorea y si bien todavía no hay temor, hay algo así como cuando las hormigas se apuran a juntar hojitas y salen en tandem a proveerse y llevarlas al hormiguero. Argentina, Australia y Nueva Zelanda son países mencionados como lugares posibles de tener que emigrar. El 28 de febrero después de interminables discusiones y dilaciones se firma el acuerdo UE Mercosur como para tener el supermercado preparado. Vaca Muerta, reservas vírgenes de tierras raras, litio y gas, se preparan a recibir inversiones; avanza la construcción de puertos en la Patagonia. Historia repetida, algo parecido sucedió durante la II Guerra Mundial, donde mientras ellos se peleaban nosotros proveíamos comida. Esto de ser salvavidas y no nadador me molesta, esto de que un politico cite a Sloterdijk que en 1981 en ocasión de los 200 años de la publicación de Crítica de la Razón Pura por Imanuel Kant en 1781, publique “Crítica de la Razón Cínica”, me provoca envidia ya que no creo haber escuchado a ningún Presidente argentino, no digo estudiar, ni siquiera leer sino tan sólo saber de su existencia o citar a algún filósofo argentino. ¿Es que lo hay? o ¿para nosotros la filosofía se acaba en recitar mal o bien a algún filósofo?

    Nadar, no ser salvavidas, es hora ya.

  • LA CONCHA DE LA LORA

    Expresión prostibularia, grosera y típicamente argentina.

    Así calificaría la inauguración del 144 período ordinario de sesiones del Congreso Nacional.

    Hay un pequeño libro de Martín Heidegger (1889 – 1976) titulado “Holzwege” que fue traducido al castellano como “Sendas Perdidas”, donde el filósofo declara que “el lenguaje es la casa del ser” y erige al poeta como “el guardián del lenguaje”. La manera en que hablamos es mucho más identificatoria de nosotros que el mero Documento Nacional de Identidad. En el lenguaje que usamos expresamos quienes somos, cual es nuestra educación, a qué clase social pertenecemos. El lenguaje que usamos dice muchas cosas sobre múltiples temas, pero fundamentalmente dice quienes somos. El lenguaje es la manera que tenemos de dirigirnos al otro.

    Después de más de 80 años, el peronisto en sus variopintos lenguajes (liderazgo fascista de Perón, populismo resentido de Eva Duarte, secuestros y asesinatos de López Rega, secuestros y asesinatos “revolucionarios” de Montoneros, cretinismo hipócrita cleptocrático de los Kirchner, bebuchadas genocidas de Fernández y un largo cortejo de “luchadores por los oprimidos” que por lo general ha terminado en robo de dineros públicos depositados en paraísos fiscales) ha limado el juicio crítico de generaciones que siguen como rebaño domesticado a su pastor a quien han jurado lealtad.

    El liberalismo empodera al individuo independiente para que compita, discuta, trabaje, se asocie, transite y viva con la consigna del “derecho irrestricto del otro a ser diferente”.

    Voy a dar un ejemplo muy simple; lo tiene como protagonista al Primer Ministro de la Reina Victoria, Benjamín Disraeli (1804 – 1881). Se encontraba Disraeli discutiendo con vehemencia con un opositor, el que en un momento se violenta, se descontrola y le arroja el contenido de la copa en que bebía al rostro del Primer Ministro, que sin inmutarse saca su pañuelo de seda, se limpia la cara y mirándolo desafiante le dice, “caballero esto ha sido una digresión, espero ahora su argumento”.

    El lenguje, al igual que la mesa dan la medida de la cultura de un pueblo. Igualarnos a los que saquearon el país no nos dignifica y transforma al Congreso Nacional en una tribuna de futbol o en un prostíbulo donde ante la queja de un cliente que compara los servicios recibidos con los ofrecidos por el burdel de Madame Laure, la franchuta, desencadena una gritería que finaliza con “y si no te gusta lo que ofrecemos andate a la Concha de la Lora”.

    La democracia es hasta ahora la más elevada instancia de la civilización. Lo que yo vi el 1 de marzo fue de gallinero o de prostíbulo. Y para los que argumentan que a los peronistas hay que hablarles como lo hizo el Presidente Milei, ya que es el único lenguaje que comprenden, les retruco con: confiscación de lo robado ya.

  • SANGRE, BESOS Y LÁGRIMAS

    Ayer mi opinión sobre las reuniones masivas, fue clara y contundente. Suelo decir que más de tres personas son una turbamulta y que una reunión que dura más de lo que dura una buena comida (alrededor de tres horas), es agobiante. Sin embargo ayer Camila cumplió 37 y su hijo Valentín 12 una semana antes y entonces Happy Birthday, reunión familiar de 14 personas que son un poco más de 3 y 5 horas de asado, charla y torta más 2 horas de viaje al extremo sur de la ciudad, no sólo no me molestaron en absoluto, sino que la pasé muy bien. 14 personas son cuatro turbamultas y media en edades de 1, 1, 3, 10, 1 2, 14, 37, 40, 40, 43, 43, 49, 76, 77 años.

    El día había comenzado a las 6 am con el clásico ejercicio de los 10 km en bici, comprobando que ya se acabó el verano., Café, ducha, lectura del diario “Guerra abierta entre Pakistán y Afganistán” “Posible Ataque de EE.UU. a Irán” Foto del portaviones más grande del mundo, una máquina letal de 100.000 toneladas, 75 aviones, 5000 tripulantes, reactor nuclear, 337 metros de eslora (largo), 78 metros de manga (ancho), 12,5 metros de calado, 30 nudos (55km por hora) de velocidad, de nombre Gerald Ford movido desde la isla de Creta a las costas de Israel (griegos, judios, persas, Emperador Romano: Trump)¿cambió algo en 4000 años de historia?

    Al regreso me entero que Trump, ejecutó la posibilidad y mató al lider político religioso de Irán Ali Kamenei (1939 – 2026) en el poder desde 1981 como presidente y desde 1989 sucediendo al ayatola Komeini que ví asumir el poder en 1979, cuando yo vivía en el caserío de Saussine, en el Gard. Como para balancear terminé mirando una comedia romántica de 2003 con Diane Keaton que acaba de morir en octubre pasado a los 79 y Jack Nicholson que está con Alzeimer y que en un mes cumple 89, y Keneau Reeves que ya tiene 61, y la muy comedia y muy romántica película de Nancy Reeves que no es pariente de Keneau que se llama “Alguien tiene que ceder” y que después de la liviandad del film, y que si uno ve el panorama de la realidad mundial parece un elemento pasatista, como la otra cara de la moneda, pero debo decir que ese beso final de esos actores increíbles en el Pont Neuf, donde no bien llegado a París tuve una de esas pasiones amorosas que siempre duran poco en mi vida y el hecho de la edad de las chicas y sus hijos y que el que tiene 77 soy yo, me emocionaron de una forma que no me suele pasar, y que el tiempo y la vida corren como el Sena y que a las lágrimas de Nicholson les agregué alguna más.

  • LA PINTURA QUE MÁS AMO

    Caspar David Friedrich (1774 – 1840) la pintó en 1818, le puso Der Wanderer über der Nebelmeer, algo así como The Wanderer above the Mists, algo así como El Caminante sobre un mar de Nubes que durante mucho tiempo, en tamaño de postal tuve pegada en “Así habló Zaratustra” de Friedrich Nietzsche. Mi predilección por esta pintura es porque interpreta mi más profundo sentir; si bien es cierto que soy sociable, me gusta conversar, compartir comidas, festejar, viajar, estoy convencido que cada uno de nosotros hace un camino solitario por senderos de piedras duras y precipicios peligrosos y al llegar, a lo que uno piensa que ya está, se da cuenta que frente a uno hay una inmensidad que jamás conocerá. Hay veces que pienso que uno está sobre el escenario de un teatro y habla con entusiasmo sobre algo, y ahí en la oscuridad de la platea uno supone que lo escuchan y luego de una hora y media de expresión, se encienden las luces, el teatro siempre estuvo vacío y el encargado del salón nos grita desde el fondo “En cinco cerramos”. Más allá de que esté hablando de mí, y que esto sea parte de mi carácter, o de un momento muy particular de mi vida, creo que refleja a toda la humanidad, y acepto que digan que no es así, sin embargo es una convicción que tengo y ni siquiera deseo discutirlo.

    Cuando durante 15 días, en compañía de un amigo caminamos en Nepal por senderos del Himalaya, hasta 3000 metros, en ciertos recodos, frente a un abismo, al atardecer, en la noche de luna plena que iluminaba el Everest, siempre estaba pensando en ese solitario caminante, cuyo rostro no vemos (porque no se puede pintar el rostro de toda la humanidad) erguido, apoyado en su bastón mirando el imposible infinito. Volví a pensar en él cuando con otro amigo atravesamos la Pampa de Achala y la niebla se quedó con todo y no permitía que nos viéramos. Creo ser un gozador de la vida, soy erótico en un 90% y creo tener sólo un 10% de tanático, pero siempre tengo presente al caminante de Friedrich. Soy uno de los que huye de las aglomeraciones, canchas de futbol, Plazas de Mayo, festejos masivos, playas aglomeradas, festivales musicales; esa anónima masa, ese magma humano vociferante me provoca rechazo, Navidades, Carnavales, toda esa suerte de “obligación” no obligada me resulta insoportable: me da siempre la sensación de estar huyendo de la tela de Friedrich, hacia adelante, hacia el vacío, hacia ese profundo abismo petreo.