Autor: alejandrofrango.com

  • FELICITACIONES

    Felicitaciones al campeón Mundial de Futbol 2026, la selección del Reino de España, por el excelente juego que nos mostraron. Gracias al subcampeón por el esfuerzo y las varias alegrías que nos dieron. Desde 1930 hemos sido campeones tres veces y subcampeones cuatro veces. Excelente performance y vamos por la **** en 2030.

    Debo decir que no me gustaron los llantos. Soy de los que creen que las emociones son parte de nosotros, pero la parte no es el todo y creo que la selección como el resto del país es excesiva emoción y poca racionalidad. Ser peronista es un sentimiento, dicen; en realidad, desde mi punto de vista es un populismo con fuertes connotaciones fascistas. “Las Malvinas” es un conjunto de emociones y la derrota de la selección de Inglaterra por parte de la selección argentina se celebró como una reivindicación guerrera; pienso que Las Malvinas son un asentamiento británico, que geopolíticamente representan el umbral más cercano a la Antártida, continente que será el futuro territorio a ser conquistado próximamente; tan sólo observen los rompehielos de las potencias, nosotros continuamos con el histórico Irizar. Y lo del otro día con el equipo inglés fue tan sólo un partido de futbol que ganamos y celebré, a pesar de mi amor por Inglaterra, los ingleses y la bellísima ciudad de Londres. En fin, las emociones son parte de todos los animales superiores, cualquiera que tenga un perro, un caballo sabe la expresión de los mismos ante quien lo alimenta, lo abriga, lo pasea, lo cuida, le habla y uno suele decir “está hablando”, ese ladrido, ese relincho, esa pata razgando la tierra o esa cola moviéndose está diciendo, (uno sabe qué).

    No me gustó la manera cómo jugamos esta final, nuestra impotencia se demostró en un “fair play” que, como se suele decir, brilló por su ausencia. No se suplen con agresiones las falencias en los pases, los inexistentes tiros al arco.

    Me agradó, en cambio, la manera en que los hinchas de los campeones salieron del estadio, felices, no intensamente exaltados como solemos hacerlo nosotros. El día anterior al encuentro Times Sq. era todo Argentina; España no hizo algo similar estando en el mismo lugar. Los españoles dan la sensación de estar felices; si hubiéramos salido campeones, habría sido un acontecimiento épico, en fin no me parece, pero bueno reconozco que ante tantos años de frustraciones: 80 años de peronismo, crueles administraciones militares, genocidios perpetrados, 15 ceros quitados a la moneda nacional en 50 años, cantidad insoportable de impunidad y tolerancia y hasta indiferencia ante el exhibicionismo de los corruptos, en fin, pasan los años y la República Argentina sigue siendo una Eterna Potencia y la realidad está compuesta de Actualidad no de Potencialidad.

    Ayer vi un documental sobre los trenes más lujosos del mundo. Sólo viajé en dos de los diez exhibidos : el Venice Simplon Orient Express en 1981 y el Vancouver Toronto en 2011 y lo hice en la versión standard, no en la lujosa. Tuvimos la quinta red ferroviaria más extensa del mundo, la construyeron los ingleses ¡Horror, nos están robando la Pampa!, hay que nacionalizarlos: Perón lo hizo. “Ramal que para, ramal que cierra”, Menem lo hizo, o habrá sido la presión de Moyano para que el transporte se hiciera en camión, Moyano, ex yerno de Chiqui Tapia, rodeado de jueces y hasta del viceministro de justicia mirando el mundial. ¡Vamos Argentina!

    En 1970 llegabas en tren a Mar del Plata en “4 horas y un ratito”, en 2026 en 10 ó 12 horas. Cuando estuve en India durante 6 meses en 1980 tomé docenas de trenes que también habían sido construídos por los ingleses. Se viajaba en coches viejos y atestados de pasajeros.Tengo fotos donde se me ve viajando en el techo del vagón. Hoy en India tienen el tren de lujo Maharahas Express. Vuelvo a felicitar a la selección española y mi sincero aplauso a Scalloni, Messi y el resto.

  • 3.10 TO YUMA

    El sábado pasado fue un día, que la gente denomina “destemplado”: cielo gris, amenaza de lluvia, no frío, pero sí húmedo, yo los llamo días “híbridos”, lo que los argentinos llamamos “ni chicha ni limonada”. Me gusta el cielo gris, me gusta el frío, me encanta la lluvia, en fin fue climatológicamente hablando “híbrido”. Productivamente muy bueno, subí el artículo “Los innumerables fines del mundo”, que ahora me doy cuenta tendría que haber escrito “finales” y no como escribí “fines”, ya que por un lado fin/fines puede ser confundido con objetivos, propósitos y parecería ser que el mundo no tiene objetivo o propósito o sentido alguno y por otra parte “finales” hubiera sido más efectivo por lo que está transcurriendo mundialmente, estamos en los finales de la copa mundial de futbol. El objetivo, propósito o sentido se lo damos nosotros. Me pregunto ¿es verdaderamente así?

    Bien abrigado, porque a mí me gusta el frío porque me encanta el fuego de la chimenea, las comidas del invierno, dormir mullidamente y sin el amenazante mosquito y salir con bufanda, guantes y abrigos, es decir me encanta el frío pero no cagarme de frío. Ocupé gran parte del día en estudiar a la familia florentina de los Medici, por dos razones por Catalina de Médice (1519 – 1589) casada con Enrique II de Francia, me interesaba su influencia en el refinamiento en la cocina y la mesa francesa, pero además porque el fundador de la dinastía política Cósimo (o Cosme) de Medice (1389 -1464) que fue el primero de la familia en gobernar la República de Florencia y porque con él se consolida política, económica y metafísicamente lo que hemos llamado “la modernidad”. Políticamente, en tanto que ocupan el gobierno que tradicionalmente estaba a cargo de una oligarquía conocida como “los gordos” liderados por los Albizzi y los Medici de origen campesino, luego prósperos comerciantes y ya con su padre Giovanni di Averardo (1360 – 1429) importante banquero y usurero (tarea considerada ésta última pecado mortal por la iglesia), pero que hábilmente consigue eludir inventando el tipo de cambio que es uno de los aportes económicos de la modernidad donde el capitalismo se consolida en el poder y el arte en propaganda y metafísicamente porque con los Medice el hombre pasa de ser siervo de Dios a buscador de Dios. (Abro aquí un paréntesis, Silvina Bullrich en “Los Burgueses” dice algo muy interesante “La Argentina es el único país donde la burguesía surge de la clase terrateniente y no al revés como ha sucedido en en el mundo) y vaya como ejemplo esta familia florentina, campesinos, comerciantes, banqueros, gobernantes, dos Medici: Catalina casada con el rey francés Enrique II y madre de los reyes franceses Francisco II, Carlos IX y Enrique III y Maria de Medice (1575 – 1642) segunda esposa de Enrique IV y madre de Luis XIII.

    A Cósimo, gran promotor de pintores, arquitectos, fundador de la Academia Platónica, patrocinador de filósofos hebreos, musulmanes y cristiamos, maestros del hermetismo, la alquimia y la cábala, padre de Piero de Medice (1421 – 1469) quien engendró a Lorenzo “El Magnífico”(1449 – 1492). Pra consolidar el poder la casa Medice aportó a la Iglesia de Roma dos Papas, León X (Giovanni Lorenzo de Medice) (1475 – 1521) que muy moderno expresó “Me han dado el papado, pues a gozarlo” y Clemente VII (Giulio di Giuliano de Medice) (1478 – 1534).

    Seguí leyendo, hice una pausa para almorzar, leí el diario y entonces los lugares de los poderosos Medice fueron ocupados por Donald Trump, Gianni Infantino, Chiqui Tapia, Lionel Scalloni, Lionel Messi, Javier Milei y su La Jefe, Las Malvinas, la Justicia argentina y todos estos individuos que como aquellos renacentistas son hiper ricos, y generan redes de intereses a veces santas otras no tanto y muchas veces criminales y delincuenciales. Me llamaron de Londres y de New York, recibí a una compradora de jarras de pingüinos, volví a los Medice y ya oscurecido el día vi que Netflix ofrecia “3.10 to Yuma”, un western que me encantó cuando lo vi por primera vez a los 12 ó 13 años en el cine York en blanco y negro, película estrenada en 1957 dirigida por Delmer Daves con Glenn Ford y Van Helfin y su remake de 2007 de James Mangold con Russell Crowe y Christian Bale que es la versión que por segunda vez vi ayer y me volvió a encantar y que en mi fantasía me hubiera gustado que Ludwig Wittgenstein la hubiera visto en Londres, él que tanto amaba los westerns. La película, además de los escenarios típicos del “far west”, presenta el ancestral conflicto; muy marcado en los Estados Unidos; entre padre e hijo que se resuelve con la muerte del padre (no simbólica, en este caso) sino concreta, el padre, denostado al principio por su hijo de 14 años, se siente orgulloso de la acción de su padre, por haber defendido con su vida, la ley, las instituciones; muere en brazos del hijo, que tomará su lugar. Se va el tren con el malvado criminal que sube al coche del tren de las 3.10, aunque queda claro que éste eludirá la cárcel; en fin, el bien y el mal THE END.

    El domingo fue un día de estudio, cerré el capítulo de los Medice, con lo que quería y me dispuse, creo que como gran parte del país a ver la Final 2026 de la Copa del Mundo. Acabo de volver a casa después de un partido que me pareció a nivel futbolístico muy malo de nuestra parte, bien jugado por España que se convirtió en Campeón y en mi opinión debió habernos ganado 3 a 0 en vez de 1 a 0. Salimos segundos por cuarta vez desde 1930 y ganamos tres campeonatos en ese período. Bien, salir segundo entre 48 equipos no está mal, todos queríamos ganar, pero no se pudo. El llanto de Messi lo comprendo, el de Scalloni, por quien siento un aprecio y le estoy muy agradecido por la alegría, no me agradó demasiado. Se lucha, se gana, se pierde, no se llora: THE END.

  • LOS INNUMERABLES FINES DEL MUNDO

    Hay veces que uno escucha conversaciones al pasar, son como colgajos de palabras. Voy en la bici a la altura del Muelle de Pacheco, paso a dos señoras alrededor de 50 años y “…bueno, el Apocalipsis, el fin del mundo, profecías enton…” sigo mi pedaleada hacia el playón después de la calle Paraná hacia Olivos, donde está la mayoría de los pescadores y me bajo a observar una caña que se dobla demasiado y el pesacador tira, pero se nota que hay lucha de parte del todavía pez que se resiste a su triste condición de pescado. Gana el pescador y un soberbio ejemplar de dorado queda dando saltos en el cemento. La alegría del pescador que me dice “este debe ser de más de tres kilos”, lo felicito sigo pedaleando. Le llegó el fin del mundo, al que momentos antes nadaba con vigor por las plácidas y marrones aguas del estuario más grande del mundo, de unos 30.000 km2, donde podrían caber perfectamente los Países Bajos (que en realidad es uno solo: Holanda).

    Ya en casa me pongo a divagar: la verdad es que el fin del mundo ocurre a cada rato; aplasto con el dedo a una hormiga, de esas chiquitas, “fin del mundo hormiguita”, pienso en Machu Picchu, esa ciudadela maravillosa en los Andes, mojón del fin del mundo Inca, ¿o acaso tiene algo que ver el simpático verdulero boliviano de la calle Cosme Beccar con los incas? y las ruinas de Uxmal y Tikal en Yucatán, son el fin del mundo de la civilización Maya. Las ruinas de San Ignacio en Misiones o las estancias jesuíticas en la Chiquitanía, fin del mundo jesuítico, por más que los jesuítas existan. Hace poco un jesuita,fue Papa. El Rey Juan Carlos de Borbón (88 años) en exilio obligado en Dubai desde hace una década, fin del mundo. O acaso los griegos que recorren las calles de Atenas para ir trabajar en una oficina de seguros, ¿miran al Partenón?, ¿saben de qué se trata? Si claro que existe Grecia, pero no es “Grecia” y Egipto y Roma, y el Vaticano no tiene nada que ver con Jesús naciendo en el pesebre y 33 años después muriendo crucificado. Galileo fin de un mundo : “No somos el centro del universo”, desde 1492 en algún lugar de Galicia la pastora Rosario discute con la campesina Amparo, “que te digo que es redonda Amparito de Dios”, “Coño que no Rosarito, que es plana joder no ves la realidad”. El 6 de agosto de 1945 el Enola Gay sobrevolando Hiroshima, a las 8.45 de un día que acababa de ver la luz, le provocó el fin del mundo a 130.000 individuos de viejos japoneses, niños japoneses, japoneses honrados, japoneses tintoreros y a algún japonés hijo de puta y se les hizo de noche para siempre, el mismo número de argentinos a quienes se le acabó el mundo durante la pandemia de Covid de Alberto y Cristina, por no aceptar la vacuna del “imperialismo yanqui” y esperar la del “soviet”, que por supuesto no es yanqui pero sí imperialista o no ha habido fin de innumerables mundos para un montón de ucranianos. El genocidio de Alberto y Cristina aun sigue impune.

    Me pregunto que tiene que ver el París de la noche del 23 y el amanecer del 24 de agosto de 1572, donde al menos 10000 hugonotes fueron degollados, violados y torturados en nombre del dios verdadero con el París de Mbappé, Brigitte Macron y la Perrier bien helada en verano. Los mundos terminan a cada instante, no digo que algún día no termine nuestro planeta, pero eso de las profecías del milenio, el Apocalípsis, en fin. El día que nos toque morir, ese es el fin del mundo, sí claro que la gente seguirá tomando yogurt descremado, y otro se recibirá de arquitecto y otra habrá tenido su primera relación sexual y será el fin de la virginidad, y yo seré enterrado y pondrán en la lápida “Totalmente en contra de mi voluntad” y mi nombre.

    No sé como habrá seguido la conversación de las señoras cincuentenarias, pero hay veces que hay como una sensación de final, de Apocalipsis, de cambio de paradigma, de decadencia, de temor a que la IA nos supere y se rebele y seamos esclavizados, miren yo lo pienso de esta manera (acabo de ponerle punto final a dos hormiguitas más, a una la llamé Alberto y a la otra Cristina, y esa que iba en busca del pan es De Vido, perdón ha dejado de ser), lo pienso así: seguramente nuestro universo de discurso está acabando, pero me gusta pensar que comenzamos a habitar otro nivel de conciencia, evolucionamos, dejamos de ser nacionalistas, la tecnología nos acerca a ser Humanidad, dejamos de ser ciudadanos de un país determinado.

    El mundo de Isabel I reina de inglaterra contemporánea de Shakespeare ya no existe y en poco tiempo más el mundo de Isabel II habrá terminado, no habrá terminado Gran Bretaña y Shakespeare allá como Borges aquí como Goethe en Alemania, como Joyce en Irlanda como Heráclito en Grecia seguirán vivos, porque son la memoria que nos hace saber de dónde venimos y si ponemos atención hacia donde vamos. Y a esa hormiguita también la aplasto y era Jessica Wanda Judith, sí se terminó. Y mañana vamos por la ****.

  • CARA Y CECA

    En estos casi cuatro años (se cumplen en octubre) que no viajo al exterior debido a cierta anemia en mis ingresos y a un proyecto que no termina de consolidarse económicamente, cuya responsabilidad asumo. Compenso esa parte fundamental de mi vida que suelo sintetizar en “Viajar es indispensable, vivir no lo es”; explorando varios programas en You Tube que me llevan desde los 25 lugares de la Argentina que desafían a la geografía, a la naturaleza de Nueva Zelanda, a los castillos de Gran Bretaña e Irlanda, a los misterios del Caúcaso, a los caminos más peligrosos del mundo, a las casas construidas en los lugares más increíbles, al impenetrable Darién con sus 300 kilómetros de selvas, pantanos, serpientes venenosas, arañas y ranas de mil colores. Todo una maravilla que compone este minúsculo planeta en un infinito universo donde 8.300.000.000 de personas entre quienes estamos vos que estás leyendo y yo que escribo y ambos somos conscientes de nuestra insignificancia, que intentamos compensar haciendo lo que cada uno hace.

    Veo en pantalla muchos de los lugares en los que he vivido o por los que he tenido experiencias inolvidables. No soy hombre de pasado, no tengo nada de melancólico, una de las razones por las que no me gusta el tango, soy de presente y de futuro, soy adicto al “carpe diem” y llevo una mochila que no pesa porque está plena de memoria y vivencias y vacía de postergaciones porque hice siempre lo que quise hacer, a pesar de mis equivocaciones y errores sin preocuparme por la previsión, el seguro de vida y todos esos anclajes que súbitamente una bala perdida, un reguetón de las capas tectónicas que hizo bailar a Venezuela, una erección no lograda de Putin que intenta compensar invadiendo Ucrania, un complejo de inferioridad de Trump que suple llenando de dorado el Salón Oval convencido de que todo lo que brilla es oro, un imperceptible virus que se le escapó al mono que fue mordido por un loro al que un mosquito le clavó el aguijón en su lengua parlanchina, destruyen en unos segundos. Es decir mis materias pendientes son mis proyectos, no guardo ensoñaciones que jamás alcanzan el plano de lo “real”.

    Si embargo tengo un viaje suspendido provocado por no sé que ineficiencias de no sé que asunto en la ciudad de Wuhan en la República Popular de China que me canceló en mayo de 2020 el viaje Buenos Aires, Roma, Nápoles, Isla de Malta, San Petersburgo, tren Transiberiano, Moscú, Vladivostok, Japón, Hong Kong, Roma, Buenos Aires.

    Después está en carpeta el Golden Eagle desde Almaty en Kazajistán, pasando por Jiva, Bujará y Samarcanda en Uzbekistán, Nukus que es la capital de la República Autónoma de Karakalpakistán donde está el Museo Savitsky conocido como el Louvre del Desiereto. Este ferrocarril recorre los viejos caminos de Alejandro Magno, Marco Polo y Genghis Kan, el camino de la memoria, la recuperación del tiempo perdido.

    Claro también está la ceca, ya sabemos, lo de siempre, la pobreza, la ignorancia, el miedo, la superstición, las mezquindades políticas. Lo que acontece desde que inventamos el mundo que tenemos.

    En estos cuatro años de falta de kilómetros, hubo millas de lecturas, ya es hora de volver al sistema métrico decimal y que la moneda que está en el aire caiga otra vez en “cara”.

  • EL VA Y VEN DE LA PELOTA

    Semi robo el título de un pequeño libro de Fernando del Paso (1935 – 2018) “El va y ven de las Malvinas” que son sus artículos sobre la guerra entre Argentina y Gran Bretaña para la revista “Proceso” de México fechadas entre el 5 de abril y el 7 de junio de 1982. Traigo este texto porque de una extraña y sutil manera, en el encuentro en Atlanta entre Inglaterra y Argentina del pasado 15 de julio, esa guerra estuvo presente de distintas maneras.

    Primero en el programa “Prime Minister’s Question Time” donde el renunciante Primer Ministro Laborista Keir Starmer, se despidió de la Cámara de los Comunes con mucho jolgorio, agradecimientos, homenajes y ese condimento de “British Humor”que no deja de decir lo que hay que decir, pero con “gentleness”, sin exabruptos muy “Argentine Style” de parte de la líder conservadora de la oposición Kemi Badenoch y de otros partidos más pequeños después de dos años de duras confrontaciones. Al finalizar Starmer señaló que esa tarde a partir de las 20 (hora de Londres) tenía un encuentro impostergable frente al televisor para ver el partido de futbol Argentina Inglaterra y que no le importaba el resultado “con tal que ganemos”, de lo cual no tenía duda alguna.

    En entrevistas a hinchas argentinos en Atlanta, pero también en distintas ciudades de nuestro país, surgían insultos y diatribas con referencia a los “invasores”, “piratas” y otras lindezas por el estilo. Las autoridades responsables de la seguridad del estadio reforzaron la cantidad de policías y controles para cuidar el evento al que consideraban el “más conflictivo del torneo”. Conflictividad muy bien soslayada por Lionel Scalloni que con firmeza le bajó el tono a la confrontación recalcando que “sólo es un partido de futbol, no le busquen otra cosa” y fue ejemplar el saludo con abrazo con el técnico de Inglaterra Thomas Tuchel, antes del inicio del encuentro.

    Sí, efectivamente las Malvinas han dejado una herida que se abre ante la mínima confrontación entre los dos países y creo que eso seguirá hasta que nos pongamos de acuerdo en dejar de llamarlas Malvinas y Falklands y comencemos a llamarlas Falkinas, como un renovado comienzo a una suerte de administración compartida por un tiempo de transición hasta el reconocimiento de la soberanía argentina sobre las islas; algo similar a lo que ocurrió con Hong Kong.

    Las dos asistencias de Messi a sus compañeros Enzo Fernández y Lautaro Martínez que terminaron ese va y ven de la pelota que rebotaba en los postes, era atajada o desviada al corner y por fin pusieron las cosas en su lugar con pierna y cabeza dejando en claro que el 2 a 1 era lo justo en ese vibrante partido.

    Creo que la geografía, la historia, no así los métodos “Galterianos” son el 2 a 1 que nos merecemos y nos comprometemos a respetar las propiedades, la religión, la lengua y hábitos de los isleños, asegurando la inmunidad del Consulado Británico a instalarse en las islas sin pago de alquiler alguno durante los primeros 10 años y donde flameará la “Union JacK” junto al nombre “Islas Falkinas”. Ven como los “argies” imitamos las buenas enseñanzas británicas.

    En fin ese es mi deseo y vamos por la ****.

    “It has to be British to be good; but it could be better if it is Argentine”.

  • GESCHICHTSMÜDE

    Ayer “Just Walking”, antes de ayer “Bon Jour”, hoy “Cansado de la Historia”, que es lo que dice la palabra alemana del título. Me encanta ese concepto, tiene esa peculiaridad alemana de enlazar ideas en una sola palabra, que hace de su idioma algo con la filosofía a flor de piel. Esa idea, se asimila a un cierto hartazgo que me produce la vida política argentina -y no digo ni la Argentina, ni los argentinos-, digo el comportamiento de la clase política. En muchos artículos que publico en este blog, ese “Cansancio Histórico” lo vengo manifestando en críticas al Peronismo (siempre), al Kirchnerismo (siempre y con ira y asco), al Mileísmo, cuya idea liberal comparto, pero me irritan los métodos “K” y la creación de un cuco expresado en ese “temor reverencial” a Karina, otra “K”. La quinta condena a De Vido por el caso Skanska, a 22 años del hecho de corrupción y el señor libre y gozando de su vida bucólica en su granjita ornitológica. El ex intendente de Lomas de Zamora de gran festejo entre habano y espumante y la cosa no para.

    Una reciente encuesta ampliamente difundida preguntaba “Los argentinos ¿nos identificamos con Messi o Maradona? La respuesta 60% con Maradona, 40% con Messi y si preguntamos ¿Perón o Borges? ¿ Menem o Alfonsín? ¿Tapia o Favaloro? Eso es “Cansancio Histórico”. Somos Maradona, Perón, Menem, Tapia. Espero que Scalloni, Messi sean el ejemplo a seguir, de lo contrario, alguna vez vamos a tener que hacer uso de otro concepto alemán “PANZER DIVISIONEN”.

  • JUST WALKING

    Ciudad excitante, a falta de mejor palabra. Camino y camino y es a veces Sebald y “Los Anillos de Saturno” que vienen a mi memoria, otras es George Steiner y su “La Idea de Europa”donde el sólo hecho de caminar la tierra es uno de sus cinco axiomas para definir a Europa. Pero como voy a hablar de New York, dejo los otros para que ustedes los descubran, aunque se los nombro: los cafés, las calles con nombres y no con números,el saberse descendientes tanto de Atenas como de Jerusalén, la sensación de que un día Europa, como Roma, en su momento, perecerá. Pero cuando la excitación por estar en New York, más me conmueve, es cuando me siento como el bárbaro Droctulft a las puertas de Ravena del relato “Historia del Guerrero y de la Cautiva” de Jorge L. Borges. Es decir cuando algo me deslumbra y asombra. Cosas muy sencillas: Camino por Lexington Ave., rumbo a las calles 92 y 93 donde está “Kitchen, Arts and Letters”, pero antes de llegar a la librería especializada en gastrosofía, entro en “Papiro”, un pequeño local, negocio antiguo, grandes marcos de madera oscura ciñen la vidriada puerta de entrada: es una papelería artística; es decir, hacen de los cuadernos, libretas y anotadores bellas y sencillas piezas de arte; la señora propietaria es italo norteamericana y de pronto uno está en Florencia. Compro una bella bitácora.

    Vuelvo a mi tarea; paso frente a una vidriera que lleva el nombre de “Canyne Style” que obviamente está dedicada a los perros; esos mamíferos inspiradores de los líbérrimos filósofos griegos, de quien Diógenes es emblema ejemplar. En la vidriera hay perros de papel, de cartón, de paño, rellenos vaya un a saber de qué, y en ese mundo de ladridos mudos e inexistentes pulgas; el único ser con vida que duerme una siesta envdiable es un mullido, gris y bien nutrido gato a un cascabel ceñido.

    Me llevo siempre a Buenos Aires, imágenes de esta ciudad de constantes celebraciones y homenajes a la libertad y a la filosofía liberal que la hizo grande. Por momentos me vienen las palabras de Borges, cuando dijo que al estar escribiendo “La Muerte y la Brújula”, Triste-le-Roy y la Rue de Toulon, sus amigos le dijeron que por fin había dado con la esencia de lo porteño que tanto había buscado en vano. Pero por momentos New York me lleva a Roberto Arlt y a su “La Calle Corrientes no cambiará su espíritu con el ensanche” y en otros rincones de la caminata lo veo a Leopold Bloom vagabundeando por Dublin.

    Salgo temprano a la mañana de los suburbios de New York, tomo el tren en Morristown (algo así como Tigre Retiro) hasta Penn Station y como todos los que viajan en ese tren suburbano (el New Jersey Transit) voy a cumplir con mis obligaciones, que son las obligaciones del filósofo: caminar y pensar, es decir vagar sin objetivo alguno más que lo dicho, permitir que los pensamientos fluyan. Voy a la ciudad a caminarla, así como lo hice en Londres los dos años que viví en ella, así como lo hago en San Isidro y en Buenos Aires. Recorro sus barrios, leo en un café o tirado en el pasto de Central Park o en Washington Sq., cruzo el Brooklyn Bridge, regreso a comer en Fanelli Cafe en Mercer y Prince, hago compras de libros, tomo una cerveza en el Meat and Packing District, vuelvo a cruzar el río a Williamsbourgh, regreso a Manhattan.

    Hago todo como si estuviera cumpliendo con las tareas cotidianas de un ciudadano, pero en verdad vago, paseo, me dejo ir, hay veces que me pierdo, entro en la Universidad de New York, voy al Moma, vuelvo a Morristown desde Penn Station, agotado, como todos los oficinistas, pero no tengo oficina; estoy como no estando, como no tomándome en serio las actividades. La vida como un teatro, como decía Kafka. What else? como dice George Clooney y se toma un café.

  • BON JOUR

    Día de Francia. Día de la libertad, día de la igualdad, día de la fraternidad. Día en que además se juega una de las semifinales del Mundial de Futbol número 23, entre España, monarquía constitucional con un Borbón en el trono y precisamente la Republique Francaise. Día de confrontación, día de competencia, día de la toma de la Bastilla, fortaleza medieval donde además de cárcel para castigar a los subversivos contra la Corona, había un depósito de pólvora y armas que fue saqueado para combatir a las fuerzas reales de Luis XVI.

    Triunfo de la Ilustración, de la luz sobre una Edad Moderna que concluye, para dar paso a la Edad Contemporánea y terminar con las monarquías absolutas por derecho divino, un resabio medieval que venía siendo cuestionado desde que René Descartes declarara “pienso luego existo”. Desde que Kant expresara “Sapere Aude” (Atrévete a Pensar) y los Enciclopedistas, más Voltaire (1694 – 1778), Rousseau (1712 – 1778) y Montesquieu (1689 – 1755) terminaran de delinear el mundo nuevo que hoy habitamos.

    Imitando a la Revolución Norteamericana de 1776, las monarquías serán Constitucionales, proceso que es la culminación de lo sembrado por Thomas Hobbes (1588 – 1679) donde hay una cesión absoluta de derechos en una suerte de contrato social, que luego John Locke (1632 – 1701) morigerará dando un paso más hacia el Estado Liberal, donde el pacto no cede al estado los derechos naturales del individuo (vida, libertad y propiedad).

    Esa rebelión del tercer estado (el pueblo llano) contra la alianza entre el primero y el segundo estados (clero y nobleza) que estalla en la Asamblea General copada totalmente por el pueblo que se declara soberano dando nacimiento a la Primera República Francesa, que sufrirá varios avatares hasta su consolidación. De ahí en más términos como ciudadano, nación, contrato social, voluntad general, derechos humanos, reemplazarán a súbdito, reino, absolutismo, privilegios.

    Bon Jour et mercie La France por todo esto, por lo contemporáneo, por los vinos, por los quesos por el surgimiento de esa institución emblema de la burguesía: el Restaurant, espontánea creación de Monsieur Boulanger, que escribió en la pizarra de su comercio de caldos “Hombres de estómagos fatigados, venid a mí que yo os restauraré”, seguramente sin saber las cosecuencias que provocaría la palabra elegida.

    Feliz día nacional y si nos llegamos a encontrar en el partido final del Mundial 2026 elegimos la parte del verdugo, dejándoles a ustedes, ser Luis XVI.

  • ¿QUÉ Y PARA QUÉ DE LA FILOSOFÍA?

    Cada vez que un chico de entre 12 y 17 años me hace esta pregunta, que hoy lleva por título este artículo, suelo recurrir a esa historia que una vez me contaron en la fortaleza de Fatehpur Sikri que fue capital del Imperio Mogol, construída por el emperador Akbar alrededor de 1580, en el estado de Uttar Pradesh, distante unos 40 Km de Agra, India. Era una noche de luna llena, estábamos comiendo, sentados sobre una alfombra, en el desierto y fumando de un narguile y mientras gozábamos del reflejo de la luna sobre el techo de calaíta o turquesa tan particular de una de las casas del palacio, alguien contó la historia que yo utilizo para responder. Aquí va:

    Maestro ¿Qué es la filosofía?

    Buscar un gato negro en un cuarto oscuro.

    Maestro ¿Qué es la mística?

    Buscar un gato negro que no existe en un cuarto oscuro.

    Maestro ¿Qué es la religión?

    Buscar un gato negro que no existe en un cuarto oscuro donde hay otro que dice “Yo lo tengo”.

    Preguntar para qué sirve la filosofía es casi como preguntar ¿para qué sirve la vida? Te la dieron, no la pediste, GOZALA, como mucho la tenés por 100 años, después la eternidad del silencio y luego el polvo y el olvido. La vida es una maravilla, la filosofía, el arte, la lectura y los viajes también. De acumular dinero, poder y fama de eso no sé nada y poco me interesa.

    Filosofar es preguntarse ¿qué es esto que estoy haciendo en el mundo? El chico que pregunta ya está siendo un filósofo, sépalo o no filosofar es haberse hecho esa pregunta y querer saber qué responieron todos los que nos precedieron en el 900 AC en Grecia y todo a lo largo de la historia hasta hoy.

    La vida está y es lo que sabemos que es, lo que nos ocurre todos los días y lo que no queremos que nos ocurra jamás, como la guerra en Ucrania, los terremotos en Venezuela, la Inquisición, el comunismo, los parásitos que dicen representarnos, la enfermedad, la injusticia.

    La filosofía como el arte, como los viajes son una constante pregunta donde todo es “un como si”. La vida como una gran obra de teatro cuyo argumento escribimos todos los días, diseñamos el decorado, dirigimos, actuamos y al final de la función a veces nos ovacionan y otras nos abuchean. La filosofía, la literatura, el arte y los viajes son distintas maneras de preguntar, no son una respuesta. No la hay.

    La acumulación de dinero, el poder, la fama, en cambio, sí son una respuesta. Creen tenerla.

    Distintas maneras del “Carpe Diem” El THE END es igual para todos. Vos elegís.

  • SECCIÓN DEPORTES

    Salvo alguna crónica sobre “Los Pumas”, la sección deportes del diario, nunca la leía. En 2022, el día que regresaba de Qatar la Selección Campeona yo venia en auto desde La Boca hacia San Isidro. En Paseo Colón e Independencia, la catarata de gente que se movía en dirección al bajo me impidió seguir: era una cantidad inmensa pero transmitía alegría. Sentí que algo había cambiado en mí: comprendí lo que es la fiesta colectiva, ahí leí que lo que estaba sucediendo no era una “turbamulta”,”una masa nacional y popular”, ahí entendí que los personajes más desagradables de la política nacional recibían el repudio de un pueblo que comenzaba a seguir su camino sin la conducción de un “Führer”, sino guiados por el fervor de un equipo, vi a Alberdi, Favaloro, Borges, Piazzola y a una cantidad inmensa de ignotos ciudadanos que trabaja, estudia, genera ideas constantemente, sin interés alguno de usar a la gente que los admira como escalón en la trepada al poder personal.

    En este Mundial de Futbol, leo todos los artículos del diario y veo los partidos del Mundial, cuando juega Argentina y algunos otros con una pasión que jamás el futbol había despertado en mí. ¿Pero es el futbol? o es ¿quién y cómo juegan al futbol? Creo que lo que miro y admiro es algo que lo trasciende. La Selección del Futbol dirigida por Lionel Scaloni y capitaneada por Lionel Messi, movida por un espíritu de cuerpo es lo que para mí refleja el espíritu de país que quiero.

    Juan Domingo Perón y Eva Duarte en el balcón de Plaza de Mayo, Galtieri hablando ante la misma Plaza colmada, Néstor y Cristina Kirchner con sus diatribas populistas mezquinas, Javier y Karina Milei con sus estertores grandilocuentes plenos de “Colosos”, “LA/El Jefe”, “El mejor gobierno de la historia”; toda esa Argentina fanfarrona, pedante, egocéntrica, hipócrita y para colmo mal hablada; esa miserabilidad que entre otras cosas me hizo dejar el país en 1978 para no asistir al nacionalismo vergonzante de Videla, Massera y Agosti saltando de alegría en la Cancha de River, mientras tiraban seres humanos al mar en defensa de la “sociedad Occidental y Cristiana”. Vi el Mundial 78 en Londres y daba asco el palco oficial.

    Siempre me he definido como liberal. Todos estos personajes: Perón y Eva, Galtieri y Cia., Néstor y Cristina, Cristina y Boudou, Cristina y Alberto, Videla y Cia., Milei y Karina son la antítesis de lo que es el liberalismo. Estos personajes son máquiunas de convertir a los ciudadanos en votantes, a la gente en masa, a los individuos en turbamulta.

    El liberalismo es una actitud ante la vida y la vida no se sólo “oferta y demanda”, eso es en el mejor de los casos “marketing”, que es un renglón de la filosofía liberal que entre otras cosas permitió que hoy no seamos analfabetos como nuestros tatarabuelos, que cambió el mundo de campesinos esclavizados por agricultores emprendedores, que engendró la Revolucion Norteamericana, y la Revolución Francesa y la Revolución Industrial, y la Prensa Libre, y la división de Poderes, el liberalismo que grita LIBERTAD, IGUALDAD, FRATERNIDAD y no la consigna vacía de “Síganmé no los voy a defraudar” que con variaciones es lo que proclaman estos personajes arriba mencionados.

    El espíritu de la Selección me devolvió la fé en nosotros, no lo hicieron ni Perón levantando los brazos, ni Eva Duarte llorando, ni Galtieri alardeando sobre Malvinas, ni Néstor increpando a la Prensa, ni Cristina vociferando sandeces sobre la Historia juzgándola, ni Alberto beboteando babosamente y boludeando a su mujer, ni Videla persignándose, ni la verborragia sobre la Escuela Austríaca, La Jefe y los besuqueos públicos con Fátima y Yuyito (para demostrar ¿qué?).

    Basta por hoy, la Selección encarna los valores a imitar; el staff politiquero la nación GRASA que detesto.

    Amo a Inglaterra, amo su liberalismo, pero el miercoles a GANAR y Vamos por la **** y el resto a CAGAR.