Autor: alejandrofrango.com

  • DE mansiones a MANSIONES

    En los vastos caminos del Imperio Romano, cada 50 ó 60 kilómetros había “mansiones”, lugares de restauración de los hombres de a caballo, donde se descansaba un rato, se comía algún pan, tal vez un plato caliente y los caballos recobraban fuerzas, tomaban agua. Un lugar de paso, de conversación con otros viajeros; un hito de civilización en el vasto territorio.

    Algo parecido sucedió en el Imperio Inca, con capital en Cusco, Perú, en cuyos caminos cada tantos kilómetros había “tambos”, donde los caminantes y chasquis podían descansar, tomar agua, alguna torta de maíz y si se encontraban con otro caminante recibir información sobre el estado de la senda para llegar a Machu Picchu.

    En los Virreinatos españoles en América, estas instituciones se llamaron “postas”: hay una muy famosa en San José de Metán, Salta donde Manuel Belgrano, novato General se hace cargo del Ejército del Norte en 1812 y donde dos años después le entrega el mando de ese Ejército a San Martín y se confunden en un abrazo fraterno, eternizado en láminas escolares como “la posta de Yatasto”; aunque algunos sostienen que ese encuentro sucedió en la vecina posta de Algarrobos. Otra posta importante, aunque no tuvo nada de fraternal fue la de Barranca Yaco en la provincia de Córdoba donde Juan Facundo Quiroga fue asesinado el 16 de febrero de 1835, según se sospecha por orden de Juan Manuel de Rosas.

    En Gran Bretaña existían las “inns” donde las diligencias se detenían y cocheros y pasajeros descansaban, se bebían algunas pintas de cerveza, comían algún “pie” de carne y riñones y se cambiaban caballos. En la ruta de Londres hacia el oeste se hacía una parada en Stony Stratford, en Buckinghamshire donde había (aún están, aunque son hoteles) dos inns; una era la “Cock Inn” y la otra la “Cow Inn”. Los habitantes del pueblo, ávidos por saber quiénes eran los viajeros y qué noticias traían de la capital solían acercarse a charlar y los viajeros magnificaban las noticias, o simplemente inventaban historias lo que dio orígen a la expresión “A Cock & Bull Story” que significa una historia inventada pero vendida como verdadera.

    El tiempo ha pasado y esa palabra que mentaba mansiones de carreteras ha evolucionado hacia Mansiones con lo que se designa a una propiedad lujosa, grande, suntuosa, como las viejas casonas que hoy son sede de Embajadas y muy recientemente el nombre se aplica a grandes casas, de bastante mal gusto, por cierto que son la más desvergonzada exhibición de robo, lavado, narcotráfico, comportamiento mafioso, corrupción e impunidad como la “Mansión de Toviggino” o la “Mansión de Insaurralde”. Ayer sábado 15 los titulares del diario La Nación informan “Un fallo a la medida de Tapia y Toviggino: la causa pasa al juez que ellos querían” es decir los imputados deciden quién los juzga y no pasa nada, la vida sigue. Debajo de ese espanto: “El apriete barrabrava ahora sacude al plantel de Racing”. En el sector “Opinión” leo el artículo de Armando J. Ribas (h) “La Política blindada, origen de la Impunidad argentina”, que lleva por subtítulo “un sistema político cerrado bloquea la participación ciudadana; envicia el proceso electoral y consagra la perpetuidad de la llamada “casta” “. Uno no sabe si ponerse a llorar, maldecirlos o tomar los petates e irse lo más lejos posible a lugares donde sólo haya mansiones., porque aquí lo de “aniquilar a la casta” no es más que una “Cow & Bull Story” del que todos sabemos el final. Todo muy gris, como los días sin sol.

  • LABRYS

    No tengo dudas, el término “laberinto” cobró en mi, familiaridad y después conciencia leyendo a Jorge Luis Borges. Más allá de los dos poemas de “Elogio de la Sombra” (1969): “Laberinto” y “El Laberinto”; en prosa está su magnífico “La Casa de Asterión” que aparece en “El Aleph” de 1949. En “Atlas” de 1984 aparece otra narración con el título “El Laberinto”, que parte de “Este es el laberinto de Creta…” al que luego en un crescendo va incoporandole información. “Este es el laberinto de Creta cuyo centro fue el minotauro…” hasta terminar en “Este es el laberinto de Creta cuyo centro fue el Minotauro que Dante imaginó como un toro con cabeza de hombre y en cuya red de piedra se perdieron tantas generaciones como María Kodama y yo nos perdimos en aquella mañana y seguimos perdidos en el tiempo, ese otro laberinto”. Con el que más me identifico es con el Epílogo al “El Hacedor” de 1960 donde declara “Un hombre se propone la tarea de dibujar el mundo. A lo largo de los años puebla un espacio con imágenes de provincias, de reinos, de montañas, de bahías, de naves, de islas, de peces, de habitaciones, de instrumentos, de astros, de caballos y de personas. Poco antes de morir, descubre que ese paciente laberinto de líneas traza la imagen de su cara” Magnífica síntesis en la que cada tanto pienso cuando apoyado en la ventanilla de un tren, veo la noche y a lo lejos una luz, o al cruzar un puente escucho el correr de un río en el que nunca me bañaré e imagino que voy completando mi rostro de viajero incansable.

    Recientemente he descubierto un laberinto de laberintos literarios en un trabajo de la antropóloga canadiense Penélope Reed Doob que con un verso de la Eneida de Virgilio (70 – 19 AC), otro de Badio Ascensio (1458 – 1535) y otro de Nicholas Trevet (1258 – 1328) construye el siguiente laberinto “He aquí el duro trabajo que exige esa casa, y su inextricable extravío”. “La casa de que cuesta salir.” “En la que cuesta entrar”.

    En Borges, el narrador no es Teseo, sino el Minotauro. El Minotauro que Borges llama ASTERIÓN, basándose en Apolodoro:Biblioteca, III; I tiene cara de toro y cuerpo de hombre y él se pregunta pensando en quien lo liberará si cuando llegue, ese redentor será como él o tendría cara de hombre y cuerpo de toro. El Minotauro se entregará, al final, pasivamente, le dirá, incrédulo, Teseo a Ariadna.

    Danielewski hace otra lectura: está convencido que el Rey Minos construye el laberinto para ocultar a su hijo nacido deforme, “ya que tenía cabeza de toro y cuerpo de hombre; en otras palabras era un hombre con la cara deforme”. (La Casa de Hojas, Cap IX, pag 110, Duomo Ediciones, Barcelona 2025).

    Sospecho que Danielewski llegó a esa conclusión leyendo “La Casa de Asterión ” de Borges.

  • LECTURA DE DÍAS NUBLADOS

    Hace años que un libro no me tiene atrapado como”Casa de Hojas” de Mark Z. Danielewski: un collage de erudición y suspenso, con el terror agazapado al borde de un misterioso túnel. Sólo experimenté una voracidad de lectura similar con James Joyce y Thomas Pynchon, pero estos dos genios venían precedidos de comentarios, historias, leyendas; si se me permite decirlo de esta manera: heredé la pasión por ellos. Danielewski apareció en mi horizonte el lunes pasado y me metió en la casa de Ash Tree Lane y junto a sus personajes ya estoy en la cuarta exploración de la escalera caracol, que vaya a saber uno a donde conduce y toda esa aventura en una habitación que no existía en la casa de Will, Karen y sus hijos de 8 y 5 años a la que se llega por un aún más misterioso pasillo, mientras un viejo que ha muerto nos hace recorrer historias que se cruzan desde la helada Australia a los pies del Everest y a la desenfrenada vida sexual de Tambor y los delirios de la droga.

    Cada tanto, hago lo que hace todo el mundo: voy al supermercado, preparo clases, cocino, escucho algo de radio, que me vuelve a la realidad. Miro por la ventana y la grisura, la llovizna que no cesa, no incitan a salir. Recibo llamados de amigos, también de clientes que solicitan un presupuesto para 300 jarras de pingüino. Arreglo para visitar una casa a estrenar que pienso es ideal para hacer físico nuestro Museo Virtual, precisamente de esas jarras. Todo está por verse: ¿es eso lo que quiero, o ante un panorama incierto sería más inteligente partir de viaje en tren por el Caúcaso?

    No recuerdo a Buenos Aires con tantos días sin sol y noto que está calando hondo en la gente. Todo en orden pero quiero copiar un texto colocado como largo epígrafe al Capítulo VI del libro mencionado. El epígrafe es de un antropólogo estadounidense de nombre Ernest Becker (1924 – 1974) que de una manera brillante sintetiza esa pregunta que constantemente me hago “What the hell are we doing here”? y que dice:”[Los animales] carecen de identidad simbólica y de la conciencia de uno mismo que la acompaña. Se limitan a moverse y a actuar de forma refleja tal como les dictan sus instintos. Si hacen una pausa, se trata únicamente de una pausa física: por dentro son anónimos, y ni siquiera sus caras tienen nombre. Viven en un mundo sin tiempo, que late, por así decirlo, en un estado de existencia mudo. […] Los animales están libres del conocimiento de la muerte, que es reflexivo y conceptual. Viven y desaparecen con la misma inconsciencia, unos pocos minutos de miedo, unos segundos de angustia, y todo se acaba. Pero vivir una vida entera con la premonición de la muerte visitándolo a uno en sueños y hasta en los días más soleados; eso es algo muy distinto”.

  • SER UN PAÍS NORMAL

    Se escucha “Si fuéramos un país normal”, “En cualquier país normal”, “En los países normales”. Parecería que existe un consenso de que formamos parte de un país no normal. Pero esto no lo dicen los habitantes de la Isla de Pascua, de Albania, de Wyoming o de Lussan sobre nosotros; sino que es nuestra manera de hablar de nuestro país: la República Argentina. Lo que sucede es que un país es una construcción cultural, que implica un pasado común, una conciencia histórica y (al menos en democracias parlamentarias) un disenso y un acuerdo. Un país tiene territorio, pero no se agota en él, un país son fundamentalmente sus habitantes que conforman una nación que se rige por leyes que deben cumplirse y a partir de ese momento uno deja de ser un mero habitante y se transforma en ciudadano con derechos y con obligaciones. ¿Qué, en verdad, queremos decir cuando declaramos muy sueltos de lengua “en un país normal”, dando por sentado que no lo somos? El país somos nosotros y en consecuencia la mayoría debemos ser anormales, según esa aseveración. Tácitamente entendemos que Suiza, Estados Unidos, Alemania, Japón, Italia, España (para dar unos ejemplos) son “normales”. A ver con el mayor de los respetos Suiza declara la neutralidad durante las dos brutales guerras europeas; le pasan las bombas por la cabeza y los suizos ¿qué, comen chocolates, miran sus Rolex y fingen demencia?; Estados Unidos, hace medio siglo tenía coches de tren para negros y otros para blancos; en los cines asientos de un color y de otro. Alemania durante unos cuantos años se dedicaba a meter en un horno de gas a personas por ser judíos, gitanos u homosexuales. Japón, muy ordenado tiene un Emperador de ¿qué imperio?, los ciudadanos ponen un aviso en el diario ofreciendo 100 yenes para que hasta cinco personas vengan a festejar su cumpleaños ya que no sabe hacerse de amigos. Italia y España llenaron barcos de ciudadanos para que emigraran a América porque no podían ofrecerles un futuro. En fin no quiero seguir buscando ejemplos porque no creo en eso de ser normal o anormal como país. Tenemos serios y graves problemas, quitarle 13 ceros a la moneda en 50 años es un grave problema, tener la cantidad de villas miseria que tenemos es un enorme problema, vivir cada cuatro u ocho años de políticas exteriores, económicas y educativas diametralmente opuestas es un problema, la impunidad es un cancer terminal. En fin si no somos un país normal, estamos diciendo que cada uno de nosotros, nuestros hijos, nuestros padres, los que fueron nuestros maestros tenemos una tara mental. Veo problemas no 47 millones de pelotudos y conchudas. En fin es mi humilde opinión, espero que nadie se moleste por tratarlos de normales, con dificultades, como todo el mundo, en todos los tiempos.

  • ALGUIEN NOS ROBÓ EL SOL

    En general los argentinos sabemos quienes nos han robado, hay una larga lista de funcionarios públicos, ex Presidentes, ex Ministros, Senadores, Diputados. Presidentes como Illia y Alfonsín hace tiempo que no se ven. Aclaro que no soy radical. Toda la vida me he definido como un liberal. Viví, estudié y trabajé en Gran Bretaña; Londres es mi preferida entre las cientos de ciudades que conozco. Durante los dos años (1978 /79) que alquilé un departamento en 78 Onslow Gardens, South Ken, la pasé bárbaro. Llegué a contar 21 días seguidos nublados, de lluvia y de nieve en la Navidad del 78 y días siguientes.. Este invierno Buenos Aires, que siempre tuvo inviernos fríos con sol, este año, el sol no aparece. Allá en Londres me encantaba acá no. Mi teoría es que lo nublado y la lluvia son parte de la esencia de Londres; es la música de la ciudad, es lo que uno espera, y entonces la chimenea, el whiskey, los paraguas de la tienda Smith, las librerías, los parques verdes, el cognac, los chocolates, brillan, cantan y lo ponen a uno feliz. Comer un asado en Londres no es lo mismo que comerlo en Buenos Aires, parte de la esencia de nuestra bella ciudad es parrilla, olor a quebracho, pan tostado, gran Malbec, frío, cielo celeste y sol y eso a uno lo pone feliz. Pero este invierno no hay sol, tampoco hay plata, hay menos asados, el cielo celeste no aparece y nos siguen robando, peor aún reina la impunidad como gran soberana de esta bendita tierra. Quiero ver el sol, quiero jueces activos, quiero funcionarios presos; no brilla el sol, tampoco la decencia: estoy empezando a percibir malestar al caminar las calles, al subir al tren: sigue nublado, oscuro y sin sol.

  • BENDITA LAUCHA QUE ME DISTE “CASA DE HOJAS”

    Paso por la librería a saludar, charlamos. Me llama la atención el lomo de un libro en poisición vertical (al igual que deben colocarse las botellas de vino). El lomo de ese libro muestra pequeños cuadros como si fueran diapositivas enmarcadas , o fotogramas elegidos por un montajista. ¿Qué libro es ese?, pregunto “Casa de Hojas” el de Mark Danielewski, lo más avanzado en literatura experimental. Jamás había escuchado su nombre, ni su novela, ni su trayectoria, nunca lo había escuchado antes. Lo pedí, busqué el índice, imaginé que por la cantidad de hojas sería caro. Me lo regalaron, porque son generosos, porque he dejado parte de mi hoy inexistente fortuna que ha financiado los estudios de las hijas del librero, sus viajes a Brasil y más de una renovación de automóvil, y porque yo soy muy simpático, pero además porque un borde insignificante del libro había sido roído por una lauchita hambrienta en la editorial y no se podía vender.

    Llegué a casa, el autor es Mark Z. Danielewski nacido en New York (of all places) el 5 de marzo de 1966, que estudió literatura inglesa en Yale, latín y arte cinematográfico en la Universidad del Sur de California. “Casa de Hojas” es su primera novela publicada en el 2000, previamente había publicado en Holanda “La Espada de los 50 años”, en 2006, aparece su segunda novela “Only Revolutions” y entre 2015 y 2019 viene publicando “The Familiar” una saga en 5 volúmenes pero ya ha escrito los siguientes que suman 10. Me vi en Youtube una entrevista donde habla de Bolaño, de Joyce, de su deslumbramiento por Homero, de post modernidad, de que quiere un lector érgico, es decir que se esfuerce, que sea cómplice, habló de su neologismo “signicónico” fusión de texto con imagen de manera simultánea en la página y en un momento dice “THIS COSMIC CHAOS” que me pareció un homenaje a Homero, a los griegos, al Finnegans Wake, a Pynchon, a Vonnegut, a David Foster Wallace, a Bolaño y estoy sintiendo la alegría del descubrimiento que sentí por primera vez al leer el “Ulises” y “Gravity’s Rainbow” que hace tiempo que no experimentaba en literatura. Los dejo por hoy, está oscureciendo y quiero seguir leyendo porque paré aqui :”…la cuestión de si, con la llegada de la tecnología digital, la imagen ha perdido o no su otrora posesión de la verdad” y recién voy por la página 3 de 709 que tiene el libro. Una maravilla, gran descubrimiento, gracias LAUCHITA QUERIDA.

  • SIGLO XVI EN EL SIGLO XXI

    Entre octubre de 1480 en Vicenza y el 7 de agosto de 1547 en Nápoles transcurrió la vida del tercer hijo del Conde di Thiene y de la Condesa Da Porto, Gaetano di Thiene, es decir San Cayetano desde que el Papa Clemente X en 1671 lo proclama santo. Por eso el 7 de agosto mucha gente necesitada se acerca al santuario de Liniers porque el hijo del conde y la condesa es el patrono del pan y del trabajo, y hacen unas colas desde ls noche anterior muertos de frío para pedir lo que el santo patrocina: “pan y trabajo”. Está muy bien, la gente tiene derecho a hacer lo que quiera, yo, que debo ser medio pelotudo, creo que el pan se compra en la panadería y el trabajo se hace y si no hay, se crea. Leo en el diario que la homilía del Arzobispo de Buenos Aires, Monseñor García Cuerva trató sobre la dignidad del trabajo, los pobres, la riqueza, la desigualdad: en fin la tradicional Doctrina Social de la Iglesia. Luego, sigo con mi trabajo que consiste en escribir, pensar y dar clases que es más o menos el trabajo de las personas que estudiamos filosofía desde el origen de esta disciplina allá por el Siglo VI AC, donde había pobres, ricos y algunos ricos como Heráclito, que era jefe (basileus / rey) de su pueblo, que decide que el dinero no conduce a ningún lugar de interés para él y se va a la montaña y se pone a escribir y después de 2.500 años leo sus fragmentos, se los presento a los estudiantes, y nos permite pensar juntos y ser mejores personas, en cambio a Teodorakis, que era el más rico monopolista de aceite de oliva, contemporáneo de Heráclito, no lo recuerda nadie, no dejó más que ánforas de arcilla con la inscripción de su nombre, llenas de aceite y les dejó un dinero a sus deudos.

    Estaba buscando material para un artículo sobre la alimentación en tiempos de William Shakespeare (1564 – 1616), es decir Gran Bretaña siglos XVI Y XVII, y encontré lo que sigue: “El mundo de Shakespeare – muy parecido al nuestro en términos económicos- donde los ricos eran cada vez más ricos y los pobres cada vez más pobres. Mientras un gran número de vagabundos provenientes del campo llegaban a las ciudades sólo para transformarse en individuos en situación de calle, mendigando por comida, mientras los ricos comenzaban a saborear el gusto por el azafrán y otras especias, alcauciles, espárragos, damascos, duraznos, manzanas y nueces importadas del Continente y el Oriente”, (textual del comentario del libro “Fooles and Fricasses”, editado por M.A. Canton, University of Washington Press, 1999, que traduje de la revista “Gastronómica”, verano 2001).

    En la Grecia antigua, en la Roma pre cristiana, y luego en la cristiana, en toda la Edad Media (Siglos V a XV), en la Europa de la Revolución Industrial, durante las dos Guerras Mundiales, en los 68 países que recorrí, en la Cuba de la Revolución Permanente, en la Rusia y la China Comunistas, en Estados Unidos y en un vasto etcétera que recorre toda la historia y toda la geografía habrá ricos y habrá pobres mientras existamos.

    Está en nosotros que hemos edificado una estructura de poder donde el que llegó primero, el que gritó más fuerte, el que supó cercar esa llegada, el que se rodeó de custodios y seguidores y lo distinguimos con ciertos atributos : títulos, honores, corona, cetro, capa, escudos, anillos, banderas, descendencia de, cercanía a la divinidad, liturgias, jerarquías, músicas marciales, valentía, heroicidad, y así ha sido y eso nos constituye. Necesitamos eso, o nos paralizó el miedo, o aceptamos el juego dual de mando y obediencia, fortaleza y debilidad. Veamos, no me parece que estemos en condiciones de cambiar el chip que lleva siglos. Dejemos que la evolución genere pensadores que modifiquen el paradigma que nos ha regido. La otra es dejar de pedir “pan y trabajo” y exigir foie gras y champagne Cristal y una renta vitalicia; pero más allá del chascarrillo, tal vez sea bueno observar con atención los espacios más equilibrados que para mí son los países nórdicos (Dinamarca, Holanda, Suecia, Noruega, Finlandia, Islandia) donde si bien rige el mismo sistema, no admiten la impunidad. Ya que mencioné la tierra de Shakespeare, recordemos que el Príncipe Andrés, el preferido de la Reina ahora es Mr. Andrew Mounbatten Windsor y no hay más Royal Lodge, no es más HRH, “el que las hace las paga”.

    Las villas miseria argentinas son la pobreza de los siglos V a XV europeos. De paso, en las 44 Has del Estado Vaticano se respira riqueza, con lo cual no entrarán en el reino de los cielos, que siempre fue una ficción que entre otras cosas sostiene el sistema del cual San Cayetano, Luján y la visita del Papa, son parte.

    Amén.

  • EL MAR

    Prefiero el lago o el río al mar. La mayoría de la gente no comparte mi opinión, muchos otros sí, pero la mayoría; dicen; es la mitad más uno. Esa inmensidad, casi infinita que esconde tantos misterios bajo la superficie siempre inquieta. Por un lado me provoca cierto respeto, cercano al temor, que se transforma en algo que no llega a ser terror, pero siempre es amenaza, o un engaño; que 2/3 partes de la tierra sea agua y el planeta se llame tierra, ya se aleja de la verdad. También debo decir, para aquellos a los que les gusta inquirir en las razones personales de los que escribimos, que cuando yo tenía cinco años, a mi madre que era marplatense y gran nadadora, casi se la lleva el mar y no se ahogó porque con templanza se quedó flotando cuatro horas más allá de la rompiente impetuosa. En la India un enorme pez nos dio vuelta el frágil bote en el que pescábamos en noche sin luna y todo el tiempo que estuvimos en el agua los cuatro pensábamos que fuere quien fuere, volvería a atacarnos. En las Islas Galápagos, en Kicker Rock, haciendo snorkel, un Gran Tiburón Martillo se empezó a mover desde el fondo del mar y ascendió en mi dirección. Regresé de Europa después de cuatro años en barco desde Génova, quería habituarme a lo que encontraría. Todas las noches antes y después del baile salía solo a popa y me quedaba mirando la estela del barco, que era como un tajo en la oscuridad del Atlántico que para mí era como querer mirar adentro. Más allá de mis cuitas, el mar está habitado por seres que me resultan extraños: digamos, estoy acostumbrado a perros, gatos, caballos, vacas, ovejas, los animales del zoológico, los pájaros y habiendo viajado por el Amazonas, Alaska, India, Mongolia, Patagonia he visto serpientes (pitones, yararás, anacondas), osos, elefantes, tigres, camellos, variedad de monos, lagartos overos, cocodrilos, renos, cucarachas, ratas, arañas, gekos, murciélagos, mariposas, insectos raros, pero los habitantes del mundo marino me gustan calentitos en un plato, mirando el mar en un bar de la playa, tomando un Pinot gris chileno o un espumante francés.

    Me he informado de algunas cosas; sé por ejemplo que las orcas (conocidas aquí como ballenas asesinas) son enormes individuos que forman familias y que se mueven en manada, sé que no tienen depredadores naturales y son conocidas por su astucia colectiva y además por algo que podríamos llamar diversidad cultural, por ejemplo las orcas de Noruega se alimentan de arenques, pero las de Nueva Zelanda de rayas y las de la costa patagónica de leones marinos, ¿o serán las mismas que viajan? y que al igual que yo que como empanadas y bifes de chorizo en San Isidro, langostas en Ecuador, Civet de Canard en París y lamb en Londres.

    Casi en las antípodas de las orcas está el Gran Tiburón Blanco, que es la perfección solitaria. Su astucia radica en cientos de ampollas de Lorenzini, que son electro receptores que les permiten percibir hasta el latido del corazón de su presa con exactitud y luego es apuntar y como si fuera una lanza o jabalina salta sobre la misma y en un instante la destroza con sus tres hileras de filosos dientes en forma de triángulos, y que sin necesidad de odontología cambia sus dientes, se sabe que en su vida puede llegar a cambiar 20.000 dientes. Es una bestia de gran tamaño, puede pesar entre 700 y 3000 kilos y medir entre 5 y 7 metros. Me gusta esto de cazador de perfección solitaria. También está el Gran Tiburón Martillo que a mi me asustó. Por otro lado está el Tiburón Ballena que es el pez más grande del planeta, que mide 12 metros y puede llegar a pesar entre 15.000 y 34.000 kilos, imponente verlo en cine, pero en el mar ha de ser aterrador, aunque está desarmado, carece de dientes o colmillos, no tiene veneno alguno, tan sólo abre su enorme boca y succiona; es una aspiradora que traga su alimento. Para que ustedes puedan comparar: la suma de los 72 senadores nacionales más los 257 diputados nacionales, da un total de 329 sujetos, digamos que cada uno pese 80 kilos hace un total de 26.320 kilos de succionadores insaciables de dinero público, autos con chofer, asesores, café, té, agua mineral, papel higiénico, billetes de avión y las malas lenguas dicen que hasta cocaína, pero esto yo no lo creo, ya que Candela Arizaga explicó que la droga era de ella y no del Doctor Facundo Moyano que sólo es adicto al Cachamai y al estudio de las leyes. Está también el Pulpo; un invertebrado que posee 500 millones de neuronas, 1/3 de las mismas situadas en los brazos (un ser humano tiene alrededor de 86.000 millones). EL Pulpo tiene 3 corazones, 2 de ellos branquiales que mueven la sangre a las branquias y 1 sistémico que bombea sangre al resto del cuerpo. La hembra es una madraza que puede llegar a estar incubando a sus crías hasta cuatro años y cuando estos están listos para soltarse, la madre muere extenuada. Debo decir además que los pulpos tienen sangre azul; no los reyes; ya que su sangre utiliuza hemocianina en base a cobre que le da azul y no el rojo de la hemoglobina en base a hierro. El Hipocampo o caballito de mar, del que existen 46 variedades y son los machos los que después del apareamiento quedan preñados. Recibe los huevos de la hembra, se le hincha el abdomen y luego va largándolos por la panza de a cientos. Lo mismo sucede al macho del pez llamado Dragón de Mar Foliado.

    Medusas, suerte de odaliscas, plenas de velos y misteriosas y bellas contorsiones. Carecen de cerebro, no tiene ojos, no necesitan pensar, hay muchas variedades, la que se acerca a la eternidad (¿a la divinidad?), la Turritopsis Dohrnii no muere sino que se transforma, es decir revierte su ciclo de vida cuando ya vieja y cansada se transforma en pólipo larval y vuelve a crecer, es lo que se llama la Transdiferenciación: envejecer y regresar a la juventud, en teoría se podría repetir sin fin, sin cerebro, sin corazón (en esto se parece a los diputados), la vencedora de la muerte.

    ¿Será acaso por todo esto que no me gusta el mar; años de lecturas filosóficas, varias vueltas al mundo de la superficie y ahí en el fondo del mar me encuentro con la inmortalidad y donde los machos quedan preñados? Miren ustedes mi ignorancia.

  • ESOS RINCONES QUE NO QUEREMOS VER

    Hay rincones, cajones, pequeños cuartos, el placard del fondo, el sótano, el altillo, garage, donde se acumulan útiles (inútiles), artículos de limpieza, diarios, papeles, trastos, cosas, “esto que no sé por qué lo guardo”. Ha pasado en todas mis casas, sé que a los otros también les sucede, recuerdo una cómoda en casa de mis abuelos, el mueble blanco o el altillo en casa de mis padres, los rincones de las casas de mis amigos.

    Sucede en las casas y edificios públicos y privados de todas las ciudades de todos los países. Cada tanto en un arranque de orden entro en ellos: miro, me espanto, rompo, tiro, despejo, me canso, cierro, apago y vuelvo a acumular. A veces la limpieza es interior porque también hay pensamientos, ideas, planes que por una u otra razón quedaron en la buhardilla de uno mismo.

    Cada tanto uno entra en esos recovecos del corazón.

    En la sociedad de la que soy parte, en ésta, en la nuestra donde comparto un pasado común con 47.000.000 de individuos de todas las edades, clases sociales, niveles de educación, religiones, profesiones, ideologías. Entro en ese desván común para desprenderme para siempre de un concepto que existe desde que nos declaramos una nación independiente: EL ESTADO SOY YO. Con el tiempo, a partir de 1853, nos constituimos como República Argentina, pero a lo largo de estos 173 años de vigencia de la misma, los que han dirigido el país cuando no la transgreden en el principio de igualdad ante la ley, le agregan el que exclama LA LEY DICE LO QUE YO DIGO QUE DICE: y esto oscila entre VIVA PERÓN CARAJO y VIVA LA LIBERTAD CARAJO, pero si lo que nos une es el CARAJO, tal vez la claridad institucional que busco en vano haya que ir a buscarla a otro país.

  • ANOCHECER DE UN DÍA AGITADO

    Ex ministro peronista de varias carteras, un burócrata inútil muy suelto de cuerpo dice “Todo lo que ha hecho el gobierno actual, nosotros tenemos que hacer lo contrario”. Gobernador de La Rioja, decadente vejestorio de un feudo atrasado cual juez supremo de la nación dictamina “El peronismo va a revisar todo, vamos a estatizar, vamos a confiscar”. Ex funcionaria de empresa de aguas consternada “Por la cacería represora contra el pueblo que defendía a la patria que no se vende y angustiada por las imágenes que la remiten al sangriento 2001, pareja del último ministro de economía del gobierno K, vampiro estable del staff de cualquier color y pelaje. Escándalo callejero de ex diputado peronista con mujer de 23 años por las calles de la ciudad. Manifestantes en contra de sesión en el Senado por una ley mal presentada, a los apurones y sin inteligencia ni criterio por burócrata inoperante del otro lado del espectro. Carteles malvineros, la patria prostituida y la soberanía amenazada, las remanidas consignas del decadente movimiento fascista fundado por Perón hace 80 años.

    Por suerte la realidad nos presenta siempre un polo dialéctico: bióloga de 25 años de nombre Pilar Ferrer, creadora de un gel a base de tejido placentario probado como eficiente medicina para deficiencias cardiovasculares. Estupendo joven de 22 años, tenor / contratenor, Martín Savi, que con su magnífica voz y alegría contagiosa alegró mi mañana. Día frío, destemplado y lluvioso, que siguió con encuentro semanal con dos grupos de cocineros, reposteros y administradores de dos prestigiosos restaurantes en edades entre 22 y 25 años con los que trabajo sobre el desarrollo de la cultura gastronómica. Almuerzo con amigo cocinero con quien emprendimos creativas tareas conjuntas. Este futuro es el camino, no la vetusta máquina del decadente sistema argentino que lo único que crea son parásitos, altamente corruptos y generadores de IMPUNIDAD (nuestro cáncer terminal). Así ha sido este intenso día que publicaré al Amanecer de un día esperanzador.