Autor: alejandrofrango.com

  • BLUE VELVET

    Ayer vi en Mubi la película de David Lynch (1946 – 2025) “Blue Velvet” de 1986, que había visto cuando se estrenó. Jamás olvidé esa oreja entreverada en los yuyos del descampado, que las hormigas devoraban como un filet mignon. Tampoco la escena donde se muestra la casita con cerco de madera rodeada por flores rojas y amarillas, con música alegre y la autobomba con el bombero y el perro en el estribo como protegiendo la seguridad del barrio.

    Inmediatamente después el señor Beaumot regando el césped, y el estrangulamiento de la manguera, un espejo de lo que le está sucediendo a las arterias de quien rega, la caída al piso, la hospitalización.

    Ese accidente cardiovascular es tan sólo el inicio de la contracara de la bucólica primera escena. Lo que vendrá secuestro de un niño, violencia, sometimiento, corrupción policial, chantaje, drogas, sadismo de parte de Frank (Denis Hopper 1936 -2010) sobre Dorothy Vallens ( Isabella Rossellini 1952). Todo esto entreverado con el enamoramiento juvenil entre Jeffrey Beaumont (Kyle Mac Lachlan 1959) y Sandy Williams (Laura Dern 1967). Han pasado 40 años el mundo ya no es el mismo, algunos como Hopper y Lynch se han muerto, y todos los demás pasamos estos años por un sinnumero de acontecimientos. Uno de ellos: el tiempo.

    La película tiene un happy end, familiero, pleno de amor entre Jeffrey y Sandy, los corruptos muertos, Dorothy recupera a su hijito y hasta un petirrojo se posa en la cornisa de la cocina de la feliz pareja. Vuelve a repetirse la casita, el cerco, las flores y el bombero protector.

    Todo muy naive, hoy sería imposible soportar un final así. Gobernaba la Argentina Raúl Alfonsín que junto al Presidente de Brasil José Sarney conciliaban intereses en el Mercosur. Javier Milei acaba de regresar de Brasil donde fue a apoyar la candidatura de Bolsonaro y trató de corrupto ladrón al Presidente da Silva. Donald Trump en la comida con la prensa acreditada en la Casa Blanca les arrojó a los comensales, previos insultos una gorrita con la leyenda “Trump 2028” para un tercer mandato no permitido por la Constitución. Leo un artículo de Perez Reverte, titulado “Esas Ratas que aplauden o callan”: “En España, la política ha dejado de ser cuestión de ideas para convertirse en cuestión de nómina, coche oficial, puerta giratoria o buscavidas a lo Zapatero, a lo Rato, a lo Cristóbal Montoro, un negocio como otro cualquiera, pero más fácil porque se hace con dinero ajeno: el de los impuestos que pagan otros”. Leo “Ignorancia y Felicidad : sobre el deseo de no saber” de Mark Lilla de donde copio estos conceptos: “Sócrates finge no saber, al igual que los pastores crían a sus ovejas sólo para sacrificarlas, los gobernantes gobiernan a sus súbditos para desplumarlos”; y este otro “Hoy nadie entiende cómo funciona el mundo”.

    Sin duda no funciona como hace 40 años, aunque pensándolo un poco Sócrates caminaba por Atenas hace unos 2300 años.

  • RETRATO INCOMPLETO DE UN BURÓCRATA LOCAL

    Me gusta tomar mate, es un rito que realizo alrededor de las 6 am, después salgo a hacer los 10 km en bici. Regreso en una hora, ducha, café negro huevos revueltos (2) con 3 ó 4 galletas. Al trabajo. Mi mate es antiguo, es un enlozado azul con asa, el típico de los guardabarreras y el agua que vierto sobre la yerba sale de una pava de aluminio. Simple, modesto, como corresponde a quien toma mate desde la adolescencia. Después están los nuevos materos, siempre bienvenidos. Además en próximo viaje a San Antonio de Areco compraré un mate moderno de esos de boca ancha y virola de plata de los artistas plateros de la zona.

    Escritorio, bandera argentina al costado, repisa o mesita con foto de la esposa y los hijos. A sus espaldas retrato de personaje histórico. Sobre el escritorio, papeles, lap top, termo con nombre que termina en “ley” del cual verterá el agua al mate de boca ancha y virola de plata que chupa y chupa, porque a los burócratas les gusta chupar.

    Si el burócrata local es Nac & Pop, el retrato a sus espaldas podrá ser de Rosas, Perón, Eva, Néstor o la Presidiaria. Sobre el escritorio el termo que termina en “ley”.

    Si el burócrata local es liberal libertario, seguramente el retrato a sus espaldas sera el de San Martín o Belgrano. El termo sobre el escritorio será ese cuyo nombre termina en “ley.”

    Si el burócrata local es un advenedizo al liberalismo, del cual ignora todo: la línea de pensamiento que va de Hobbes, a Locke, a Adam Smith, jamás se acercó a Descartes, a Kant, a Rousseau, a Voltaire, no comprende los conceptos de “Libertad, Igualdad, Fraternidad” y lo único que le interesa es chupar, lo más probable es que el retrato a sus espaldas sea el de Milei y a su lado el de Karina. Sobre el escritorio el termo cuyo nombre termina en “ley”.

    Chupan y chupan y no dejan de chupar, la única ley que los une es la del termo terminado en “ley.” Es más es la única ley a la que son adictos.

    Los detesto, que quede claro, no al mate, ya dije que compraré uno igual, el agua seguirá siendo la de mi pava. El termo debe ser excelente. Los que dan asco son ellos los que chupan y chupan y no paran de chupar. Asco dan.

    Jamás he tenido un amigo político, por la sencilla razón que no tienen amigos, tienen intereses y quienes se les acercan, sólo buscan acomodarse y regodearse anunciando que “hoy almuerzo con”.

    Si están aburridos de chupar. “A comerla”, como dice Francella.

  • ¿ES QUE NOS ESTAMOS OLVIDANDO DE UN ASPECTO DE LA HUMANIDAD?

    La economía, la guerra Estados Unidos – Irán – Israel, Rusia – Ucrania, China Estados Unidos y la IA, Silicon Valley, Mundial de Futbol y los miles de millones que mueve, Chat GPT, Fondo Monetario Internacional, Alarma por posible “autonomía de la IA”. Individuos con poder como Trump, Putin, Xi, Ministros de Economía, Políticos de todo el mundo, El Estado Vaticano. Mundo Virtual.

    Hay veces que siento por un lado la necesidad y por el otro me siento un boludo con lo que quiero expresar, porque no sé cómo formularlo debido a lo alejado que estamos de lo que quiero decir. Me parece que nos estamos olvidando del aspecto ESPIRITUAL de la especie humana. Me resulta muy difícil explicar lo de la espiritualidad, ya que se mezcla con alma, con curas, con monjas, con religiones, con profetas, gurúes, sermones. La espiritualidad no tiene nada que ver con religión, que es constitutiva esencial del PODER.

    Siempre recuerdo cuando hace 2600 años Heráclito deja los atributos del mando y se va a vivir a una choza en las colinas de Éfesos. Salvando las enormes distancias entre el mundo griego de 600 AC y la actitud de un hombre que se sentía no demasiado cómodo en su sociedad; salvando las enormísimas distancias entre Heráclito y mi intrascendente persona, tengo la sensación que tanto en aquellos tiempos como hoy, pensar, sentir y espiritualidad no tienen nada que hacer con los motivos que mueven a las sociedades. Cada vez que estoy con un niño de 1 a 10 años, creo que eso que llamamos “inocencia”, “gracia”, “ternura” se acerca a lo que confusamente denomino ESPIRITUALIDAD. Sé lo complejo que es ser fiel a uno mismo y también me doy cuenta de que no estoy siendo claro, preciso y tal vez ni siquiera lógico con lo que acabo de escribir, pero en, esa nubosidad que me invade tengo necesidad de expresarlo, siento que en el mundo que hacemos, la amabilidad, la sonrisa, la actitud, la manera de movernos, de relacionarnos, de comprar, de vender, de estudiar, de trabajar y hasta de hablar está plena de hipocresía, en fin, como les dije, siento que algo nos falta; tal vez sólo se lo puede encontrar en las colinas, en soledad y en una choza. Me surge aquello de “Mirad los lirios del campo, con el despojamiento que viven”, pero claro otra vez la Biblia; quizás no quede otro camino, más que seguir las huellas de Heráclito. O tal vez sea más sencillo, y todo esto, al único que le preocupa es a mí, y nadie ni nada me impide ir a refugiarme a la choza en la montaña y dejar que los otros hagan lo suyo: negocios, política, diplomacia, plata y cada tanto una guerra por aquí y una bomba atómica por allá.

  • LA REALIDAD: UN “COMO SI”

    Tradicionalmente en una casa en los suburbios de la ciudad de Buenos Aires; tanto en el norte, el sur y el oeste; las ventanas eran como un agujero de una cerradura donde se podia espiar el exterior. Cada agujero (ventana) tenía además cortinas de voile y otras de tela más gruesa y oscura, terciopelo o jacquard. También había persianas. Las casas de ladrillo, techo de tejas españolas, francesas o de pizarras rojas o negras en distintos estilos parecían querer decir, que existía una privacidad familiar; como protegida del “infierno” exterior. Obviamente esto no era siempre así; también había “infiernos” caseros, pero reservados al secreto familiar: los trapos sucios se quedaban dentro de la casa. Los escándalos sucedían en parejas de la farándula o personajes excesivamente ricos, conocidos por el gran público sólo por aparecer en revistas o diarios. O pasaban en Hollywood o París.

    La arquitectura actual de un contundente cemento y enormes ventanales, es casi una invitación a mirar adentro. Hoy el escándalo es un recurso para hacerse notar, casi un regodeo deseado, un hito en la escalera a la fama.

    Se entiende que un bucólico espacio natural, digamos los lagos patagónicos, el mar, el estuario del río de la Plata, la Cordillera, un bosque quieran ser integrados a lo mullido de un sofá, a la biblioteca donde se estudia ya fuera como descanso visual o como un elemento de inspiración poético o como despertador natural permitiendo que el sol inunde la alcoba o la luna y las estrellas iluminen la escena. Digamos esos ventanales invitan a la naturaleza a participar. En pleno barrio suburbano o barrio cerrado en lote no costero de lago natural o creado, donde se ve la calle y poco más no parece ser más que una moda. Me pregunto si esta mostración, no es una imitación del efecto TV (te veo, mirame, te miro). Hay un efecto pantalla o pecera donde uno ve,donde somos espectadores permanentes de todo lo que sucede. Pantallas donde somos dibujitos animados. Pantallas de televisión cada vez más grandes, construyendo nuestra realidad,pantallas de la computadora, el celular, pantallas en el respaldo del asiento del avión, en el auto, GPS, Skype, Zoom, Meet. Todos fuimos a la boda del príncipe, todos al entierro del Papa, a la coronación del Rey, caminamos en la tormenta en la Antártida, buceamos en las oscuras profundidades de Mindanao, casi resbalamos en la ladera del Everest. Todo es un “como si” estuviéramos ahí.

    Un escritor da una charla, pero en la misma sala donde expone, los asistentes son espectadores de la pantalla gigante: vemos en ellas las arrugas, las gotitas de saliva que expele cada vez que pronuncia la erre. Los asistentes al reciente Mundial de Futbol, vieron más por las pantallas que lo que sucedía en el campo de juego. Es más real lo proyectado que lo palpable, el fantasma que el ser de carne y hueso. En la pantalla la calle por la que caminamos es más real, que nuestro caminar por la calle; en ella ya no vemos, vemos la pantalla. Estamos constituidos “como si”. La foto que sacamos es un click en la pantalla, no el enfoque con la cámara. Rey , Papa, Presidente, todos somos iguales. La verdad nada nuevo, el poder siempre ha sido manejar apariencias, hoy nos dieron el poder a todos, lo tenemos en la pantalla, en el “como si”, la realidad siempre transcurre en otra parte y se nos escapa por eso esta sensación de vacío que nos colma siempre ha necesitado de algo más: antes de dioses ahora de una selfie.

  • DE LA PELOTA EN EL SUELO A LAS PELOTAS POR EL SUELO

    Desde el 11 de junio al 19 de julio hubo futbol, futbol y más futbol. Vi todos los partidos de la selección argentina por televisión en casa de mi hermana y vi Inglaterra Noruega y Francia España, y vi en mi teléfono Inglaterra Francia, acerté los ganadores de los 3 encuentros, pero no el resultado del último. Pronostiqué que la final sería España Argentina, aunque no el resultado y tampoco me gustó la forma en que nuestra selección jugó. A pesar de cumplir con todas mis cábalas. El silencio de cementerio al regresar a casa me dejó un vacío triste.

    En el estrado de entrega de medallas Infantino, Trump y Chiqui Tapia, es gente que no me agrada, es un rechazo de piel. Infantino me resulta un adulón del poder. El Presidente Trump un arrogante con ínfulas de Emperador y Tapia un cuestionado dirigente con fuertes sospechas cuasi mafiosas.

    No me gustaron los llantos y mucho menos lo que vino después; toda esa seguidilla de teorías conspirativas, de que la Argentina es un país racista, sionista, aliado a Israel y odiador de Palestina. Que si la bandera de Malvinas, de que hay un arreglo primero para que sí y luego para que no. Es futbol y como en la vida a veces se gana y otras se pierde. El problema es que los dirigentes de ese multimillonario negocio son de la misma estirpe y calidad humana que los mafiosos que en 2015 fueron arrestados por la policía suiza a pedido del Departamento de Justicia de los Estados Unidos en el Hotel Baur au Lac de Zurich y se llevaron a 7 de sus máximos dirigentes por lavado, fraude y crimen organizado. En febrero de 2016 Gianni Infantino es elegido presidente de la FIFA, después de haber estado de secretario general de UEFA. La misma escuela, el mismo circo, idéntico tipo de calidad humana, me recuerdan al Papa León X (Giovanni Lorenzo de Medice 1475 -1521):”Me han dado el Papado a gozarlo”. Han pasado 500 años, la misma mierda sigue dirigiendo el mundo. Apestan, pero se rien y nosotros aplaudimos.

  • EL MAPA DE LA MESA

    Hay un poeta, periodista y bohemio francés llamado Emile Goudeau (1849 – 1906) que en su libro “París que consume” da la siguiente definición de la “carte”: “Es un diccionario de la mesa, dividido en secciones”.

    No es un accidente que en francés, tanto “mapa” como “menú” se designen con la misma palabra “La Carte”. El mapa nos facilita la visión total del territorio, nos lo hace captable con tan sólo mirarlo, nos presenta una inmensidad en pocos centímetros de una pantalla o papel. Nos señala al territorio como tentador, apetecible, apoderable, conquistable. Tal vez este haya sido el posible origen del mapa que es también válido para el menú (la carte) que un cocinero nos presenta para ubicarnos, tentarnos, abrir nuestro apetito y conquistarnos como clientes para su restaurant.

    Invento bélico imperialista (el mapa), donde el invadido pierde; parece en cambio que el menú fuera su contrapartida: gano con tú invasión. Te abro las puertas para que entres y comas y bebas todo lo que quieras: aquí tenés la carta, transitá su geografía.

    Después de haber conquistado el poder, la burguesía marcó su territorio como todo grupo triunfante; privilegió sus lugares santos y ocultó sus espacios no deseados. Situó cárceles, cuarteles y manicomios en los suburbios. El centro fue ubicado alrededor de la plaza pública con su burgués de hierro, cobre, o mármol, de ser militar montado, de ser civil con libro o ley en mano, mirando al templo, al banco y cercano a los mejores restaurantes, donde el servicio será no en mesa colectiva, sino individual/familiar (el hombre libre, el “self made man”), donde te servirán en un determinado horario el almuerzo y en otro la comida de la noche (el tiempo es oro para el burgués), el mozo te ofrecerá el menú, el mapa “la carte”: no hay nada peor para un recién llegado que estar desorientado; cada plato vendrá con su precio y al elegirlo estarás firmando un contrato: son los andariveles por los que andarás moviéndote, burgués recién llegado después de la Revolución que ha marcado tu triunfo con la consigna de Libertad, Igualdad, Fraternidad.

    La palabra “menú” aparece por primera vez en Francia a principios del 1700, deriva de Minor o Minutus, para indicar la sucesión de acontecimientos de una fiesta. Era común desde antiguo, en los palacios, tener clavado en un poste, columna o marco de puerta, un papiro anunciando que es lo que iba a ser servido. Es recién a finales del siglo XIX que se hacen conocidos por todos y no sólo por los nobles debido al auge de los restaurantes que habían comenzado con aquella inscripción en una pizarra en la puerta del local de ventas de caldos de un tal Monsieur Boulanger que en 1765 anunciaba “Venid a mí, hombres de estómagos fatigados, que yo os restauraré”, dando origen a esa magnífica institución que ya en 1800 suma más de cien establecimientos en el centro de París.

    Los más simples presentan el “Plat du Jour” y tal vez alguna reciente creación del cocinero, a quien le agrada el nombre de “Cuisinier” el patrón de la cocina. Los más complejos, dan cuenta de ostentación de quien detenta el poder (el jefe: CHEF).

    Termino con dos ideas, una es de Iván Turguenev (1818 – 1883) “Hay dos genios gemelos: el genio del amor y el genio del hambre. Ambos tienen el mismo propósito: la vida no puede parar, la vida debe sustentarse y debe generar”. La segunda idea es la de un ignoto cocinero vietnamita “Después de 30 años de guerras y ocupaciones, nuestros hábitos gastronómicos son nuestro único signo tangible de que aún existimos como pueblo”.

  • FELICITACIONES

    Felicitaciones al campeón Mundial de Futbol 2026, la selección del Reino de España, por el excelente juego que nos mostraron. Gracias al subcampeón por el esfuerzo y las varias alegrías que nos dieron. Desde 1930 hemos sido campeones tres veces y subcampeones cuatro veces. Excelente performance y vamos por la **** en 2030.

    Debo decir que no me gustaron los llantos. Soy de los que creen que las emociones son parte de nosotros, pero la parte no es el todo y creo que la selección como el resto del país es excesiva emoción y poca racionalidad. Ser peronista es un sentimiento, dicen; en realidad, desde mi punto de vista es un populismo con fuertes connotaciones fascistas. “Las Malvinas” es un conjunto de emociones y la derrota de la selección de Inglaterra por parte de la selección argentina se celebró como una reivindicación guerrera; pienso que Las Malvinas son un asentamiento británico, que geopolíticamente representan el umbral más cercano a la Antártida, continente que será el futuro territorio a ser conquistado próximamente; tan sólo observen los rompehielos de las potencias, nosotros continuamos con el histórico Irizar. Y lo del otro día con el equipo inglés fue tan sólo un partido de futbol que ganamos y celebré, a pesar de mi amor por Inglaterra, los ingleses y la bellísima ciudad de Londres. En fin, las emociones son parte de todos los animales superiores, cualquiera que tenga un perro, un caballo sabe la expresión de los mismos ante quien lo alimenta, lo abriga, lo pasea, lo cuida, le habla y uno suele decir “está hablando”, ese ladrido, ese relincho, esa pata razgando la tierra o esa cola moviéndose está diciendo, (uno sabe qué).

    No me gustó la manera cómo jugamos esta final, nuestra impotencia se demostró en un “fair play” que, como se suele decir, brilló por su ausencia. No se suplen con agresiones las falencias en los pases, los inexistentes tiros al arco.

    Me agradó, en cambio, la manera en que los hinchas de los campeones salieron del estadio, felices, no intensamente exaltados como solemos hacerlo nosotros. El día anterior al encuentro Times Sq. era todo Argentina; España no hizo algo similar estando en el mismo lugar. Los españoles dan la sensación de estar felices; si hubiéramos salido campeones, habría sido un acontecimiento épico, en fin no me parece, pero bueno reconozco que ante tantos años de frustraciones: 80 años de peronismo, crueles administraciones militares, genocidios perpetrados, 15 ceros quitados a la moneda nacional en 50 años, cantidad insoportable de impunidad y tolerancia y hasta indiferencia ante el exhibicionismo de los corruptos, en fin, pasan los años y la República Argentina sigue siendo una Eterna Potencia y la realidad está compuesta de Actualidad no de Potencialidad.

    Ayer vi un documental sobre los trenes más lujosos del mundo. Sólo viajé en dos de los diez exhibidos : el Venice Simplon Orient Express en 1981 y el Vancouver Toronto en 2011 y lo hice en la versión standard, no en la lujosa. Tuvimos la quinta red ferroviaria más extensa del mundo, la construyeron los ingleses ¡Horror, nos están robando la Pampa!, hay que nacionalizarlos: Perón lo hizo. “Ramal que para, ramal que cierra”, Menem lo hizo, o habrá sido la presión de Moyano para que el transporte se hiciera en camión, Moyano, ex yerno de Chiqui Tapia, rodeado de jueces y hasta del viceministro de justicia mirando el mundial. ¡Vamos Argentina!

    En 1970 llegabas en tren a Mar del Plata en “4 horas y un ratito”, en 2026 en 10 ó 12 horas. Cuando estuve en India durante 6 meses en 1980 tomé docenas de trenes que también habían sido construídos por los ingleses. Se viajaba en coches viejos y atestados de pasajeros.Tengo fotos donde se me ve viajando en el techo del vagón. Hoy en India tienen el tren de lujo Maharahas Express. Vuelvo a felicitar a la selección española y mi sincero aplauso a Scalloni, Messi y el resto.

  • 3.10 TO YUMA

    El sábado pasado fue un día, que la gente denomina “destemplado”: cielo gris, amenaza de lluvia, no frío, pero sí húmedo, yo los llamo días “híbridos”, lo que los argentinos llamamos “ni chicha ni limonada”. Me gusta el cielo gris, me gusta el frío, me encanta la lluvia, en fin fue climatológicamente hablando “híbrido”. Productivamente muy bueno, subí el artículo “Los innumerables fines del mundo”, que ahora me doy cuenta tendría que haber escrito “finales” y no como escribí “fines”, ya que por un lado fin/fines puede ser confundido con objetivos, propósitos y parecería ser que el mundo no tiene objetivo o propósito o sentido alguno y por otra parte “finales” hubiera sido más efectivo por lo que está transcurriendo mundialmente, estamos en los finales de la copa mundial de futbol. El objetivo, propósito o sentido se lo damos nosotros. Me pregunto ¿es verdaderamente así?

    Bien abrigado, porque a mí me gusta el frío porque me encanta el fuego de la chimenea, las comidas del invierno, dormir mullidamente y sin el amenazante mosquito y salir con bufanda, guantes y abrigos, es decir me encanta el frío pero no cagarme de frío. Ocupé gran parte del día en estudiar a la familia florentina de los Medici, por dos razones por Catalina de Médice (1519 – 1589) casada con Enrique II de Francia, me interesaba su influencia en el refinamiento en la cocina y la mesa francesa, pero además porque el fundador de la dinastía política Cósimo (o Cosme) de Medice (1389 -1464) que fue el primero de la familia en gobernar la República de Florencia y porque con él se consolida política, económica y metafísicamente lo que hemos llamado “la modernidad”. Políticamente, en tanto que ocupan el gobierno que tradicionalmente estaba a cargo de una oligarquía conocida como “los gordos” liderados por los Albizzi y los Medici de origen campesino, luego prósperos comerciantes y ya con su padre Giovanni di Averardo (1360 – 1429) importante banquero y usurero (tarea considerada ésta última pecado mortal por la iglesia), pero que hábilmente consigue eludir inventando el tipo de cambio que es uno de los aportes económicos de la modernidad donde el capitalismo se consolida en el poder y el arte en propaganda y metafísicamente porque con los Medice el hombre pasa de ser siervo de Dios a buscador de Dios. (Abro aquí un paréntesis, Silvina Bullrich en “Los Burgueses” dice algo muy interesante “La Argentina es el único país donde la burguesía surge de la clase terrateniente y no al revés como ha sucedido en en el mundo) y vaya como ejemplo esta familia florentina, campesinos, comerciantes, banqueros, gobernantes, dos Medici: Catalina casada con el rey francés Enrique II y madre de los reyes franceses Francisco II, Carlos IX y Enrique III y Maria de Medice (1575 – 1642) segunda esposa de Enrique IV y madre de Luis XIII.

    A Cósimo, gran promotor de pintores, arquitectos, fundador de la Academia Platónica, patrocinador de filósofos hebreos, musulmanes y cristiamos, maestros del hermetismo, la alquimia y la cábala, padre de Piero de Medice (1421 – 1469) quien engendró a Lorenzo “El Magnífico”(1449 – 1492). Pra consolidar el poder la casa Medice aportó a la Iglesia de Roma dos Papas, León X (Giovanni Lorenzo de Medice) (1475 – 1521) que muy moderno expresó “Me han dado el papado, pues a gozarlo” y Clemente VII (Giulio di Giuliano de Medice) (1478 – 1534).

    Seguí leyendo, hice una pausa para almorzar, leí el diario y entonces los lugares de los poderosos Medice fueron ocupados por Donald Trump, Gianni Infantino, Chiqui Tapia, Lionel Scalloni, Lionel Messi, Javier Milei y su La Jefe, Las Malvinas, la Justicia argentina y todos estos individuos que como aquellos renacentistas son hiper ricos, y generan redes de intereses a veces santas otras no tanto y muchas veces criminales y delincuenciales. Me llamaron de Londres y de New York, recibí a una compradora de jarras de pingüinos, volví a los Medice y ya oscurecido el día vi que Netflix ofrecia “3.10 to Yuma”, un western que me encantó cuando lo vi por primera vez a los 12 ó 13 años en el cine York en blanco y negro, película estrenada en 1957 dirigida por Delmer Daves con Glenn Ford y Van Helfin y su remake de 2007 de James Mangold con Russell Crowe y Christian Bale que es la versión que por segunda vez vi ayer y me volvió a encantar y que en mi fantasía me hubiera gustado que Ludwig Wittgenstein la hubiera visto en Londres, él que tanto amaba los westerns. La película, además de los escenarios típicos del “far west”, presenta el ancestral conflicto; muy marcado en los Estados Unidos; entre padre e hijo que se resuelve con la muerte del padre (no simbólica, en este caso) sino concreta, el padre, denostado al principio por su hijo de 14 años, se siente orgulloso de la acción de su padre, por haber defendido con su vida, la ley, las instituciones; muere en brazos del hijo, que tomará su lugar. Se va el tren con el malvado criminal que sube al coche del tren de las 3.10, aunque queda claro que éste eludirá la cárcel; en fin, el bien y el mal THE END.

    El domingo fue un día de estudio, cerré el capítulo de los Medice, con lo que quería y me dispuse, creo que como gran parte del país a ver la Final 2026 de la Copa del Mundo. Acabo de volver a casa después de un partido que me pareció a nivel futbolístico muy malo de nuestra parte, bien jugado por España que se convirtió en Campeón y en mi opinión debió habernos ganado 3 a 0 en vez de 1 a 0. Salimos segundos por cuarta vez desde 1930 y ganamos tres campeonatos en ese período. Bien, salir segundo entre 48 equipos no está mal, todos queríamos ganar, pero no se pudo. El llanto de Messi lo comprendo, el de Scalloni, por quien siento un aprecio y le estoy muy agradecido por la alegría, no me agradó demasiado. Se lucha, se gana, se pierde, no se llora: THE END.

  • LOS INNUMERABLES FINES DEL MUNDO

    Hay veces que uno escucha conversaciones al pasar, son como colgajos de palabras. Voy en la bici a la altura del Muelle de Pacheco, paso a dos señoras alrededor de 50 años y “…bueno, el Apocalipsis, el fin del mundo, profecías enton…” sigo mi pedaleada hacia el playón después de la calle Paraná hacia Olivos, donde está la mayoría de los pescadores y me bajo a observar una caña que se dobla demasiado y el pesacador tira, pero se nota que hay lucha de parte del todavía pez que se resiste a su triste condición de pescado. Gana el pescador y un soberbio ejemplar de dorado queda dando saltos en el cemento. La alegría del pescador que me dice “este debe ser de más de tres kilos”, lo felicito sigo pedaleando. Le llegó el fin del mundo, al que momentos antes nadaba con vigor por las plácidas y marrones aguas del estuario más grande del mundo, de unos 30.000 km2, donde podrían caber perfectamente los Países Bajos (que en realidad es uno solo: Holanda).

    Ya en casa me pongo a divagar: la verdad es que el fin del mundo ocurre a cada rato; aplasto con el dedo a una hormiga, de esas chiquitas, “fin del mundo hormiguita”, pienso en Machu Picchu, esa ciudadela maravillosa en los Andes, mojón del fin del mundo Inca, ¿o acaso tiene algo que ver el simpático verdulero boliviano de la calle Cosme Beccar con los incas? y las ruinas de Uxmal y Tikal en Yucatán, son el fin del mundo de la civilización Maya. Las ruinas de San Ignacio en Misiones o las estancias jesuíticas en la Chiquitanía, fin del mundo jesuítico, por más que los jesuítas existan. Hace poco un jesuita,fue Papa. El Rey Juan Carlos de Borbón (88 años) en exilio obligado en Dubai desde hace una década, fin del mundo. O acaso los griegos que recorren las calles de Atenas para ir trabajar en una oficina de seguros, ¿miran al Partenón?, ¿saben de qué se trata? Si claro que existe Grecia, pero no es “Grecia” y Egipto y Roma, y el Vaticano no tiene nada que ver con Jesús naciendo en el pesebre y 33 años después muriendo crucificado. Galileo fin de un mundo : “No somos el centro del universo”, desde 1492 en algún lugar de Galicia la pastora Rosario discute con la campesina Amparo, “que te digo que es redonda Amparito de Dios”, “Coño que no Rosarito, que es plana joder no ves la realidad”. El 6 de agosto de 1945 el Enola Gay sobrevolando Hiroshima, a las 8.45 de un día que acababa de ver la luz, le provocó el fin del mundo a 130.000 individuos de viejos japoneses, niños japoneses, japoneses honrados, japoneses tintoreros y a algún japonés hijo de puta y se les hizo de noche para siempre, el mismo número de argentinos a quienes se le acabó el mundo durante la pandemia de Covid de Alberto y Cristina, por no aceptar la vacuna del “imperialismo yanqui” y esperar la del “soviet”, que por supuesto no es yanqui pero sí imperialista o no ha habido fin de innumerables mundos para un montón de ucranianos. El genocidio de Alberto y Cristina aun sigue impune.

    Me pregunto que tiene que ver el París de la noche del 23 y el amanecer del 24 de agosto de 1572, donde al menos 10000 hugonotes fueron degollados, violados y torturados en nombre del dios verdadero con el París de Mbappé, Brigitte Macron y la Perrier bien helada en verano. Los mundos terminan a cada instante, no digo que algún día no termine nuestro planeta, pero eso de las profecías del milenio, el Apocalípsis, en fin. El día que nos toque morir, ese es el fin del mundo, sí claro que la gente seguirá tomando yogurt descremado, y otro se recibirá de arquitecto y otra habrá tenido su primera relación sexual y será el fin de la virginidad, y yo seré enterrado y pondrán en la lápida “Totalmente en contra de mi voluntad” y mi nombre.

    No sé como habrá seguido la conversación de las señoras cincuentenarias, pero hay veces que hay como una sensación de final, de Apocalipsis, de cambio de paradigma, de decadencia, de temor a que la IA nos supere y se rebele y seamos esclavizados, miren yo lo pienso de esta manera (acabo de ponerle punto final a dos hormiguitas más, a una la llamé Alberto y a la otra Cristina, y esa que iba en busca del pan es De Vido, perdón ha dejado de ser), lo pienso así: seguramente nuestro universo de discurso está acabando, pero me gusta pensar que comenzamos a habitar otro nivel de conciencia, evolucionamos, dejamos de ser nacionalistas, la tecnología nos acerca a ser Humanidad, dejamos de ser ciudadanos de un país determinado.

    El mundo de Isabel I reina de inglaterra contemporánea de Shakespeare ya no existe y en poco tiempo más el mundo de Isabel II habrá terminado, no habrá terminado Gran Bretaña y Shakespeare allá como Borges aquí como Goethe en Alemania, como Joyce en Irlanda como Heráclito en Grecia seguirán vivos, porque son la memoria que nos hace saber de dónde venimos y si ponemos atención hacia donde vamos. Y a esa hormiguita también la aplasto y era Jessica Wanda Judith, sí se terminó. Y mañana vamos por la ****.

  • CARA Y CECA

    En estos casi cuatro años (se cumplen en octubre) que no viajo al exterior debido a cierta anemia en mis ingresos y a un proyecto que no termina de consolidarse económicamente, cuya responsabilidad asumo. Compenso esa parte fundamental de mi vida que suelo sintetizar en “Viajar es indispensable, vivir no lo es”; explorando varios programas en You Tube que me llevan desde los 25 lugares de la Argentina que desafían a la geografía, a la naturaleza de Nueva Zelanda, a los castillos de Gran Bretaña e Irlanda, a los misterios del Caúcaso, a los caminos más peligrosos del mundo, a las casas construidas en los lugares más increíbles, al impenetrable Darién con sus 300 kilómetros de selvas, pantanos, serpientes venenosas, arañas y ranas de mil colores. Todo una maravilla que compone este minúsculo planeta en un infinito universo donde 8.300.000.000 de personas entre quienes estamos vos que estás leyendo y yo que escribo y ambos somos conscientes de nuestra insignificancia, que intentamos compensar haciendo lo que cada uno hace.

    Veo en pantalla muchos de los lugares en los que he vivido o por los que he tenido experiencias inolvidables. No soy hombre de pasado, no tengo nada de melancólico, una de las razones por las que no me gusta el tango, soy de presente y de futuro, soy adicto al “carpe diem” y llevo una mochila que no pesa porque está plena de memoria y vivencias y vacía de postergaciones porque hice siempre lo que quise hacer, a pesar de mis equivocaciones y errores sin preocuparme por la previsión, el seguro de vida y todos esos anclajes que súbitamente una bala perdida, un reguetón de las capas tectónicas que hizo bailar a Venezuela, una erección no lograda de Putin que intenta compensar invadiendo Ucrania, un complejo de inferioridad de Trump que suple llenando de dorado el Salón Oval convencido de que todo lo que brilla es oro, un imperceptible virus que se le escapó al mono que fue mordido por un loro al que un mosquito le clavó el aguijón en su lengua parlanchina, destruyen en unos segundos. Es decir mis materias pendientes son mis proyectos, no guardo ensoñaciones que jamás alcanzan el plano de lo “real”.

    Si embargo tengo un viaje suspendido provocado por no sé que ineficiencias de no sé que asunto en la ciudad de Wuhan en la República Popular de China que me canceló en mayo de 2020 el viaje Buenos Aires, Roma, Nápoles, Isla de Malta, San Petersburgo, tren Transiberiano, Moscú, Vladivostok, Japón, Hong Kong, Roma, Buenos Aires.

    Después está en carpeta el Golden Eagle desde Almaty en Kazajistán, pasando por Jiva, Bujará y Samarcanda en Uzbekistán, Nukus que es la capital de la República Autónoma de Karakalpakistán donde está el Museo Savitsky conocido como el Louvre del Desiereto. Este ferrocarril recorre los viejos caminos de Alejandro Magno, Marco Polo y Genghis Kan, el camino de la memoria, la recuperación del tiempo perdido.

    Claro también está la ceca, ya sabemos, lo de siempre, la pobreza, la ignorancia, el miedo, la superstición, las mezquindades políticas. Lo que acontece desde que inventamos el mundo que tenemos.

    En estos cuatro años de falta de kilómetros, hubo millas de lecturas, ya es hora de volver al sistema métrico decimal y que la moneda que está en el aire caiga otra vez en “cara”.