Autor: alejandrofrango.com

  • BIRDS CHIRPING

    Creo que ya me acostumbré a ver aparecer en los subtítulos de las series, la reiteración de lo que estoy oyendo o viendo. Es común ver llegar un auto importante que siempre es negro (Bentley, Porsche, Mercedes, BMW) al portón de una propiedad del mismo nivel del coche, en zona exclusiva con grandes árboles. Se escucha piar a los pájaros y aprece la escritura (Birds Chirping), por medio de un dispositivo electrónico, el conductor del auto abre el portón que se desliza hacia un costado y se lee (Gate opening) y así se suceden mínimas acciones que uno está viendo: “llave gira en cerradura de puerta de casa”, “música misteriosa”, “sonido intrigante en habitaciones superiores”, “grito desesperado”, “personaje recién llegado sube con pistola en mano”.

    Ahora, como dije, ya lo acepto, pero me he preguntado, ¿por qué hay que explicar con escritura lo que uno está viendo? ¿En qué podría diferir la comprensión, de no aparecer esa escritura? ¿Es acaso necesario que el espectador tenga sensación de LVR? ¿Recordarnos que más allá de la ficción, lo importante es LVR?

    Los que me siguen en este blog ya han percibido que suelo decir que mi problema es la REALIDAD, pero debo agregar que si bien en LVR mis acciones siempre tuvieron para mi una escritura aclaratoria; me explico, si de chico trepaba a la higuera del fondo de casa yo veía escrito “hombre escalando montaña, precipicio al costado”, pero si estaba en grupo, digamos explorando un túnel que desembocaba en la costa del Río de la Plata por donde íbamos a meternos; más allá de lo que estábamos haciendo; con sogas y linternas, la escritura decía “presos liderados por el capitán Morgan, escapan de la prisión y se aprestan a tomar el fuerte”. A veces yo era ese capitán, otras era el sargento y los demás me creían y también ellos tenían su escritura que yo creía “me han herido” o “nos siguen” o “se ve luz en la guardia, pero el centinela está cabeceando”. Después en los viajes por América, a dedo, viajando en la cabina del camión que nos llevaba, más allá de las conversaciones con el chofer, la escritura invisible solía decir “estamos por entrar en la selva, soldados armados nos vigilan desde la espesura”. Ya en viajes sucedidos en edad adulta, 12 días navegando el Amazonas, 15 días por el Himalaya, cabalgata por Mongolia, seis meses en India, las escrituras equivalentes a Birds Chirping desaparecieron por el nivel de equilibrio al que llegué entre la aventura imaginada y LVR. De ahí mi pregunta ¿Qué pasa en las series para tener que escribir lo que está sucediendo?

    Cuando los dirigentes globales de todos los tiempos hacedores de lo que se conoce como LA VIDA REAL (LVR): Reyes, Papas, Presidentes, Dictadores, Jueces, Ministros, Generales, Ídolos Populares la sostienen con sus dictámenes ¿los creen de verdad?, quiero decir no hay que estar loco de remate para sostener “El Estado soy Yo”, “La Madre de Dios intercede por nosotros ante el Señor”, “La solución es gasear a los judíos”, “Les doy una semana o los elimino del mapa”, “Los próximos 18 meses serán los mejores de la historia argentina en materia económica”. Digo me suena que los oímos tan sólo piar y la escritura dice “We Are the World”, “Esta es la Verdad”, “Lo logramos” en vez de decir “Birds Chirping”.

    Así como había un cierto delirio entre la La Vida Real y mi imaginación, que en última instancia era una afección personal intrascendente para el mundo; me parece que el Poder, que de por sí es patológico hoy adquiere formas peligrosas: Peter Thiele, fundador de Pay y Pal, de visita por dos meses en el país, es uno de los sostenedores de “La democracia es incompatible con la libertad”, concepto sostenido por Trump, Victor Orban, el Presidente Milei quien no para de afirmar con iracundia “No odiamos lo suficiente a los periodistas”. Tal vez las series con su Birds Chirping, nos están diciendo: lo que estás oyendo es pájaros piando, te quedó claro, no hay otra alternativa, no penses otra cosa: Elon Musk, Alec Karp y hasta el filósofo inglés Nick Land (1964), que se mudó a China para vivir en plenitud su “Aceleracionismo”, su Ilustración oscura, su visión única, rápida de la realidad que no admite más que una interpretación BIRDS CHIRPING.

  • NO ES MALESTAR, ES MAL POR ESTAR

    Le doy vueltas al asunto todos los días. ¿Falta de plata? Sí, eso influye, pero siempre he vivido con poca plata. ¿Falta de ganas? Jamás, me encanta estar vivo. ¿Depresión? No la conozco. ¿Falta de amor? No, elegí ser soltero. ¿Falta de amigos? No, cuento con la compañía de varios a los que amo y me siento querido por ellos y otros no tan cercanos pero queribles. ¿Falta de creatividad? En lo más mínimo, siempre genero proyectos que llevo a la práctica. Entonces ¿qué carajo me está pasando? Hace 3 años y 6 meses que no salgo del país y si tengo un dogma en la vida, es la sentencia griega “Viajar es indispensable, vivir no lo es” y esto es lo que me tiene mal, como encarcelado: es MAL por ESTAR. Tengo alma de gitano, de nómade, necesito moverme, cambiar de panorama. Eso de anclarse, de quedarse es lo que me enferma. Comencé a viajar a los 15 años y el cruzar una frontera, entrar en otra cultura, sentir otros olores, comer otras cosas, hablar en otro idioma, ser negro entre los blancos, ser blanco entre los negros, atreverse a ser otro, el judío errante, la libertad, la exploración, lo relativo de todo, el comprobar que siendo quien uno es , pude haber sido otro, el “no creermela nunca”, eso es lo que me hace estar vivo.

    Nací en Recoleta, Anchorena 1872, viví los dos primerops años en Barrancas de Belgrano, calle Echeverría al 1600; 28 años en La Lucila, Bouchard 621; los años 1978 y 1979 en 78 Onslow Gdns. South Kengsington, London; los años 1980 y 81 en Saussine, Lussan, Gard, France; 1982 y 83 en La Lucila, Ada Elflein y Moreno y desde 1984 en 3 domicilios en San Isidro a no más de cuatro cuadras entre uno y otro. Desde 1999 en la casa que habito en la calle Rivadavia a dos cuadras de la estación San Isidro . Entre finales de los 90 y 2020 viajé mucho. Uno se mueve y el único domicilio definitivo es el cementerio Resquiescat in Pace, Rest in Peace, Descansa en Paz. Bien el viaje es hacerle “FUCK YOU” a esa eternidad de no hacer nada, a ese final, a ese silencio eterno. He estado en culturas que creen en la re encarnación, pero ¿de qué me sirve ser el sembrador en un arrozal en un valle del Himalaya en 1537, y re encarnar en el Duque de Kent en 1899, para re encarnar en la prostituta de Falkland Road en Mumbai en 2030 y comenzar cada vez sin recordar quién he sido? Todo mi respeto a quienes eso creen, yo no, yo creo que nos nacen, nos etiquetan con nombre, apellido, clase social, cultura (aquí todas las arvejas, este es el paquetito de yerba Porongatí, estos son los Fernández) y después “descansa en paz For Ever). No me gusta, pero así es la REALIDAD, es que ese es el problema, es mi problema: la REALIDAD. Nadie estudia Filosofía si está satisfecho con la realidad. Si estás satisfecho con la “realidad” sos abogado, te dedicás a la política y hacés turismo.

    Viajar es aventura, es permitirse ver y verse desde otra posición. Viajar no es ir a Aruba cinco días con tu esposa, ponerse una guayabera (hasta el nombre me irrita), tomar vodka con pajita desde un coco verde, sacarte una selfie y si sos funcionario público pagando el viaje con dinero del erario Nac & Pop o Liberal Libertario. Viajar es entender que uno es quien ha querido ser pero sabiendo que uno pudo haber sido esa señora obesa y alemana que va a comprar queso a la rotisería de Leipzig, o ese chofer yemenita que maneja un Yellow Cab por las calles de New York, o ese chico que acaba de pasar en silla de ruedas que sueña con ser Messi y en ello va la empatía con la humanidad.

    Amo la vida, detesto la muerte y me rompe las pelotas la REALIDAD. Además acabo de cumplir 78, me quedan 31 años de vida y no estoy viajando. ¿Cómo sé que me quedan 31 años? Viajá Campeón y vos también podras saber cuántos te quedan. Pero viajá, salite de vos.

  • ¿CHECKMATE O SHAH MAT?

    En una época me gustó jugar al ajedrez con un amigo, lo hacíamos con unas piezas y un tablero que heredé de mi abuelo. Las piezas son unas bellas tallas en madera que descansan en uno de los estantes de la biblioteca. Ayer, ordenando y limpiando los libros, abrí la caja y coloqué las blancas en un imaginario tablero. Pasé luego a la limpieza de algunas de las 295 jarras de pingüino que colecciono y que han dado origen al Museo Virtual de la Jarra de Pingüino inaugurado hace ya cuatro años.

    ¿Por qué no? Dispuse 8 Pulgarcitos enfrentados a los peones, las torres fueron Davides, caballos y alfiles fueron Guliverinos y la pareja real se formó con Lesbos como reina y el rey fue Wasabi, ambos son Goliates, la cuarta categoría de nuestros pingüinos. Moví una blanca, un Pulgarcito avanzó, corrí luego un David a caballo y ahí lo dejé.

    Sobre el imaginario campo de batalla, los pingüinos se veían muy elegantes. Me imaginé a algún árabe, persa o hindú mirando con estupor a estos bellos animalitos de cerámica y porcelana tan ajenos al Oriente donde se originó el ajedrez. En la India me informaron que se lo conoce con el nombre de “Chatranga”, y que las piezas remiten a cuerpos militares: carros, elefantes, caballería, infantería y que su origen se remonta al siglo VI. En Persia (Irán) se llamó “Chatrang o Shatrang” y no les cabe ninguna duda que es una creación de ellos. Situación negada por gente de Arabia que se adjudican su invención y juego al que llaman “Al Shatranj” que derivó después de sus siglos en España en “Axedress” hasta el actual ajedrez.

    Así como imaginé una batalla con mis pingüinos, me pregunté ¿a qué ajedrez están jugando Estados Unidos, Irán,Líbano, Israel? En algún momento alguien gritará Jaque Mate, que en persa es Shah Mat (el rey está atrapado, o muerto) y que en inglés es Checkmate.

    Hay un excelente poema de Borges con el nombre de “Ajedrez” de 1964 del cual copio alguno de sus versos que creo explican de una manera ejemplar el juego, la guerra, si es que en algo difieren.

    En el Oriente se encendió esta guerra

    Cuyo anfiteatro es hoy toda la tierra.

    Como el otro, este juego es infinito.

    Dios mueve al jugador, y este, la pieza.

    ¿Qué dios detrás de Dios la trama empieza

    De polvo y tiempo y sueño y agonías?

  • TOMANDO EL TÉ CON TEODORO ADORNO Y MARÍA AURELIA BISUTTI

    5’oclock tea, una tradición los domingos en la casa de la niñez, una vez en Harrods en Londres otras en Liberty también en Londres, a cualquier hora durante los 6 meses que estuve entre Sri Lanka, India y Nepal en 1980. Hoy y por circunstancias que paso a relatar, el té es con Teodoro Adorno (1903 – 1969) filósofo, Escuela de Frankfurt y María Aurelia Bisutti (1930 – 2010) actriz argentina, muy bella, muy dulce, quien durante 1956 y 1957 a las 17 hrs. por Canal 7, blanco y negro fue mi primer y último teleteatro al regreso del colegio mientras tomaba el té, que era café con leche, vainillas o tostadas con manteca y miel.

    A raíz de una invitación a participar en un taller donde se trabaja sobre el tema “El Ensayo”, junté sobre el escritorio los 7 tomos de la edición de Flammarion de “Les Essais” de Michel de Montaigne (1533 – 1592) con introducción, notas, glosario e índice de H. Motheau y D. Jouaust cuya primera edición es de 1886 – 1889 con reimpresiones en 1922, que es una belleza por el papel, la encuadernación en cuero, los bordes dorados y que cada tanto leo y comparo con la edición de Cátedra en 3 tomos, edición de María Dolores Picazo y excelente traducción de Almudena Montojo, Madrid 2005, que es en la que subrayo, anoto y dibujo, y que también es excelente y uno ve como evolucionó la edición en estos 100 años: son dos mundos, se nota la democratización de la cultura: es más bella la francesa (digamos es más aristocrática, más de biblioteca), la española es más de acarreo, (de aula universitaria). Digamos que la edición francesa es oral (la leo), la española es corporal (la trabajo). Pues a gozar el cuerpo.

    También sobre el escritorio “Complete Essays” de Francis Bacon (1561 – 1626) de Dover Publications, Inc. Mineola, New York, con Introducción y notas de Oliphant Smeaton, 2008 que es en tipografía la reproducción de la edición de 1936 que copia a la de 1906 donde están los 58 ensayos y acompaño con una selección en español de Taurus Buenos Aires 2013, que bajo el título “De la sabiduría Egoísta”que es el ensayo XXIII “Of Wisdom for a Man’s Self” es un austero y bello ejemplar. También sobre el escritorio “Mínima Moralia” de Theodor Adorno y “Ensayismo” de Brian Dillon (1969); entonces falta la actriz María Aurelia Bisutti.

    Me explico, con todo ese material sobre el escritorio, comienzo releyendo a Brian Dillon, ya que trata precisamente sobre el “ensayo” que para muchos no es un género narrativo y para algunos no es siquiera una forma, sino un juego que crea sus propias reglas. Lo primero que observo es que tanto Montaigne como Bacon comienzan los respectivos ensayos con el típico (De, Des) (no todos), el francés y (Of) el inglés (todos) y Dillon con (Sobre),(About) (todos).

    Me levanto, me preparo un café, vuelvo al escritorio, tomo “Minima Moralia”, leo el índice, me detengo en el número 40 “Hablar siempre, pensar nunca”, me detuve porque me pareció algo muy argentino: palabras, palabras, palabras, words, words, words, mots, mots, mots y me acordé de “Argentinos a las cosas” de Ortega y Gasset y como estoy charloteando demasiado, voy a las cosas: Leo en Adorno “Desde que con la ayuda del cine, las soap operas y la Horney… ” todo bien, pero ¿qué es “la Horney”? porque con minúscula es exitado sexualmente o caliente (que es lo que provocaba María Aurelia Bisutti en la pantalla a mis 8 años), aunque ¿lo sabía entonces?, no pero si, como suele suceder a los 8 años o a mis 8 años, pero ¿”la Horney”.? Entonces IA y responde “Karen Horney (1885 – 1952), psicoanalista que a diferencia de Freud, pone el acento sobre lo cultural y no tanto sobre el individuo, queriendo hacerlo más adaptativo a la sociedad estadounidense; lo que enoja a Adorno porque cree que aliena al individuo en una sociedad que le produce malestar (a Adorno) en vez de liberar al individuo. *[Aquí interrumpo porque al escribir “produce malestar escribí (a Adorni)”, que es el Jefe de Gabinete que está por todas partes y asi como Adorno me produce placer Adorni me produce asco y vergüenza porque yo soy un liberal y él un grasa y ladrón y ejemplo supremo de palabras, palabras, palabras sin connotación alguna con la ética. Y mi tesis en la Facultad fue “Ética y Política en el Liberalismo”. También se me ocurre que el apellido Adorni al ser italiano, idioma en el cual la “i” es indicador de plural es decir “gnoccho y gnocchi” Adorno y Adorni (10.000 Adorni no hacen ni un Adorno)*] Me estoy dando cuenta que es verdad que el “ensayo” es un juego. Pues a seguir jugando entonces. Sigo con Adorno (¿es que Adorno es de origen italiano?); conozco el significado de “soap opera” viene de los radioteatros y luego teleteatros de 1930 , 40 y 50, son esos dramas de pareja o familiares que se daban a la tarde en Estados Unidos y como eran oídos (radio) y vistos (tele) por amas de casa, empezaron a ser auspiciados por empresas que vendían jabones, detergentes, artículos de limpieza y aquí es cuando invito a María Aurelia Bisutti que viene acompañada por Fernando Heredia (que en realidad se llamaba Enrique Alonso 1923 – 2018) y era la pareja para el “Teleteatro para la Hora del Té), a las 5 o’clock de lunes a viernes.

    En casa habían comprado la tele en 1955, era un mueble que aún conservo con televisión, radio y tocadisco, lo que se llamaba un combinado marca Sylvania importado de Estados Unidos, a mi hermana y a mí nos encantaba la lucesita roja que indicaba que el aparato estaba enchufado. Voy a la IA y me entero que Bisutti murió a punto de cumplir los 80 en un geriátrico y que tuvo un intento de suicidio por un estado de depresión, ya que “estar sin trabajo mata” dice en una entrevista. En ese tocadisco yo escuche mi primer 33 rp, era “Put your head on my shoulder” de Paul Anka en 1959 cuando salió y por supuesto era la cabeza de Bisutti la apoyada en mi hombro ya de 10 años de edad y quinto grado primaria. Pero vuelvo a Adorno, y me voy dando cuenta que el “ensayo ” es como un tablero de ajedréz donde las piezas tienen movimientos distintos según su identidad y también según Dillon que citando a Jean Starobinski dice que “essayer” verbo francés que se remonta al siglo XII, proviene de la raíz latina “exagium” que significa balanza y agrega que “intentar” deriva de “exagiare” que significa pesar y concluye que “ensayar” es valorar, pero (“también ha significado, históricamente, un florecimiento, un preámbulo y un ejemplo. También el pecho o la pechuga de un ciervo”). Adorno, mientras tanto sigue indignado con la Horney porque ella termina justificando los comportamientos individuales como un comportamiento social que le ocurre a la mayoría y entonces en vez de asumir la labor del autoconocimiento todo termina subsumido en un irresponsable “bueno nos pasa a todos”. Y voy a tereminar diciendo que la primera imagen que vi en el televisor en septiembre de 1955, cuando yo estaba en primero superior fue la de un cowboy montado sobre un caballo en dos patas (claro la tele venía de Estados Unidos) y la siguiente fue en el noticiero donde una mano mostraba unas moneditas de 5, 10 y 20 centavos, una caja fuerte desvencijada (violada) y una voz en off que decía acompañada de una música tétrica “Así han quedado las arcas del Estado después de la huída del tirano”, recuerdo que entonces busqué mi alcancía ,y yo un chico de 7 años, tenía más plata que la República Argentina. Algo no me cerraba.

    Conclusión 1: “Entre 1832 y 1836, seis millones y medio de acres fueron cedidos sólo a 122 personas y 10 personas recibieron más de 133.000 acres” (ver “Un País al margen de la Ley”, de Carlos Nino, Cap II, pag 59 y ss.). El peronismo en todas sus versiones (Perón, Menem, Néstor, Cristina, Alberto 1945 – 2023), y ahora el Jefe de Gabinete 2026 de La Libertad Avanza, todos con las manos sucias. La conclusión es Borges (nuestro Shakespeare) “Robar dineros públicos NUNCA NUNCA NUNCA ha sido considerado un crimen en la Patria”).

    Conclusión 2: María Aurelia Bisutti me hizo los cuernos con Adorno.

  • ALIAS, USUARIO, CÓDIGO, CLAVE, NO SOY UN ROBOT

    Billy “The Kid”, “Cara Cortada”, “Dicky Tricky”, “El Petiso Orejudo”, “Pepita la pistolera”; hubo un tiempo en que los “alias” se asociaban a criminales, asesinos, ladrones de bancos, estafadores; hoy, en cambio, la atildada y eficiente Ofelia González de Bianchi, Directora de la escuela número 8, el Presidente de cualquier Corte Suprema, la monjita tesorera del Colegio Inmaculada Santísima Concepción, vos, yo, cualquiera tiene un alias; es más DEBE tenerlo, so pena de ser declarado inexistente.

    Si tenés 28.000 pesos nacionales argentinos en una cuenta bancaria, necesitás una clave que asegure que vos sos quien decís ser, y por las dudas, sin repetir y sin soplar y poniéndote firme, repetila, no sea cosa que no te haya quedado claro quien sos de aquí en más para tu banco amigo y para que no te confundas con las otras claves para la compañía de seguro, el garaje, el Arca, la entrada a tu casa, la pertenencia al supermercado amigo que te aumenta los precios por más que la inflación está contenida.

    Los códigos solían ser de honor, o implicaban confianza en un sentir común, o en secretos a veces dolorosos, muchas otras amorosos, los había deportivos, de lealtades y códigos Civiles, Comerciales, Procesales y otros Internacionales; hoy son requeridos por cuanta burocracia se le ocurra al inútil burócrata de turno revestido de poder para imponerte el acceso a cualquier cosa un código alfanumérico, cuyas letras y sobre todo los números no se deben repetir y de éstos últimos recordá que nunca puede ser la raíz cuadrada del impar que has colocado antes de la “z “y jamás después de la “ñ” y menos aún de su versión “Ñ”. Tendrás que repetirlo para que no te confundas porque la institución amiga que te lo exige NO cree que seas un pelotudo, sino que vos sos falible, la institución amiga jamás.

    No olvides que sos “Usuario” y para ello es necesario un nombre porque sabés, hay muchos Carlos y Marías y Juanes Cruces y Glorias y Elizabetes (de éstas demasiadas: Isabelita, Cristina Elisabet, Karina Elizabeth) y entonces la institución amiga te propone Sin 5$ duros, que por supuesto podes cambiar cuando tengas ganas o más guita que esa miseria que has depositado.

    Si vas al supermercado amigo, el cual te ofrecerá siempre que te asocies a la fidelidad al mismo, una serie de puntos que sumados darán un puntaje que habilitará un descuento del 5% después de haberte aumentado el precio un 15%, recordá que vos no sólo vas a comprar, también te invitan a participar: vos te servís, vos abrís la imposible bolsita transparente que siempre está pegada, vos te manchás con la papa negra y vos te mojas con el líquido que se cuela de la bandejita de presa de pollo, vos pesas tu producto y no te confundas el dibujo de la berenjena violeta con el de la berenjena blanca y con el de la berenjena jaspeada porque todas tienen precios distintos y el descuento en berenjenas hoy aplica a las jaspeadas y si protestás viene “seguridad” y el supermercado amigo cuando se enoja es muy malo y te puede sacar a patadas en el culo porque si el Ministro de Economía lo puede hacer con los que no opinan como él, también el supermercado amigo lo puede hacer con vos, por más que esgrimas tu condición de comprador colaborador. ¡Ah! y por favor no pierdas el celular ya que en él está toda tu vida. El celular es más importante que todo lo demás: tu pareja, tus hijos, la llave de tu casa, tus amigos, tu conciencia, la fidelidad que te debés a vos mismo, tu sensualidad, tus pensamientos, tu sexualidad: el celular es DIOS y este artículo, doy fe, lo escribí yo que no soy un robot y tampoco quiero ser amigo de nadie más que los amigos que ya tengo, bueno, les dejo mi alias elso.duro.rete.

  • LO QUE ESTÁ PASANDO MIENTRAS PASA LA GENTE

    Me detengo ante la luz roja del semáforo. El rojo es indicador de peligro: el banderín en la playa, las serpientes venenosas, los matafuegos, las luces intermitentes en los cruces ferroviarios, el paño rojo del torero que se llama “muleta”. En fin la sangre.

    La luz roja es indicadora para los conductores: “Si usted continúa puede poner en peligro la vida de un transeúnte” o “Señor conductor le estamos avisando que cualquiera de esos peatones puede ser un loco asesino y en un momento puede sacar un arma y dispararle”. Este semáforo tiene una duración explícita de 72 segundos; es lento y da para pensar. Cruzan viejos, jóvenes, de ambos sexos, chicos de colegio privado, señora con bastón y cojeando, gordito corriendo, señor pelado y panzón, matrimonio, abuela de 80, hija de 60, nieta de 30 charlando, más escolares, estos de escuela pública primaria, un hombre disfrazado de payaso, chica con casco y bicicleta, un chico “Rapi”. AMARILLO, suena en la radio “No More I Love You’s”, canta Annie Lennox, que tanto cantábamos, enamorados, rumbo a Rye, rumbo a Cornwall, rumbo a Oxford con Pam Steel; pongo primera, “somos mucha gente”, pero no es sólo esta cantidad que cruza esta calle o cualquier otra de la ciudad, es todo lo que sucede, la cantidad de acontecimientos: los hechos, VERDE, los juegos, los trabajos, los estudios, las familias, la Navidad, las vacaciones, las universidades, lo leído, la memoria. Lo que sucede visible, audible y palpable y los mundos invisibles que también cruzan la calle.

    Llego a destino y descargo las cajas que fui a buscar, guardo el auto en la cochera y me encuentro con gente y charlo con uno y saludo con la mano a otro y entro en casa y me pongo a leer a Samanta Schweblin que me gusta mucho y que acaba de ganar 1.000.000 de Euros, ¡Bastante!, por su libro de cuentos “El Buen Mal” y me encantó uno de ellos “El Ojo en la Garganta” y mientras lo leo me acuerdo de aquella perdida estación de YPF ACA en Confluencia, en la Patagonia, los seis que viajábamos y que acurrucados esa fría noche a la espera de algún vehículo que nos llevara hasta Bariloche ya que íbamos a una casa en el Lago Moreno chico, detrás del Llao – Llao.

    “El silencio que lo llama cada noche se le queda pegado a lo largo del día, y no puede dejar de pensar en Morris. En él y en las tres islas de surtidores de la estación de servicio de General Acha, las mangueras colgadas de los soportes, las luces nocturnas de esa YPF de la interminable ruta pampeana”. A medida que transcurre el relato, en un momento se mencionan unos carteles que señalan frente a hierros y chapas retorcidos “El apellido de las familias que los conducían, figura abajo, en blanco sobre una chapa azul, con el número de víctimas fatales en rojo y una advertencia: NO SE QUEDE DORMIDO”. Todo fluye en el cuento y van pasando los años; pasan 15 y luego otros 20 y otros 17 después y acontece la vida y vuelvo a pensar en la cantidad de gente que cruza las calles y en todos los pensamientos que van cruzando junto a ellos. Y de pronto me imagino que un señor que cruza en un sentido y una señora en sentido contrario, y en ese cruce los pensamientos de él se van a la cabeza de ella y viceversa y cuando cada uno llega a sus respectivas casas, la esposa que lo recibe, piensa que tal vez su querido marido se está poniendo viejo y tal vez esté por contraer Alzheimer porque está dele hablar del gato enfermo que dejó en la veterinaria y lo cierto es que nunca en su vida tuvieron gatos porque él es alérgico a todo pelo felino y en la otra casa, el marido piensa que su mujer algo raro ha fumado ya que protesta porque Tito, el mecánico, no le colocó los amortiguadores y el auto no va a estar listo para ir el sábado a la quinta en Pilar, cuando ya hizo casi dos años que lo vendieron para economizar gastos.

    Mientras mi cabeza va remixando estas experiencias, me acuerdo de una serie que vi hace mucho “A Murder at the End of the World”, dirigida por Brit Marling que comienza con esa maravillosa escena en New York lloviendo y una persona con buzo rojo con capucha y auriculares escuchando “This is the End” por Jim Morrison. El personaje encapuchado entra en un local donde en letras de neón se lee BOOKS, abre la puerta, es una acogedora librería, se quita los auriculares, nos quedamos sin música y resulta que al descubrirse es la bella Emma Corrin en el papel de Darby Hart, que llega a presentar su libro “The Silver Doe”sobre crímenes seriales que va a dar origen a un thriller estupendo que continuará en el fin del mundo que no es Ushuaia sino una región aislada de la aislada Islandia.

    El cuento que tanto me gustó termina así:”No te preocupes papá, hemos sido felices, al principio, es suficiente. Todo va a estar bien papá. Y como no me contesta, como nunca me ha contestado, yo meto el dedo por ese agujero que es como un ojo, y lo toco por dentro. Toco por dentro a mi padre, y lo dejo ir” Y aquí, acaba de empezar a llover como llueve en New York y en Islandia y sobre el escritorio caen gotas rojas y me doy cuenta que estoy llorando sangre.

  • EL MAN

    Creo que nunca sabré su nombre, tal vez no tenga uno, o él quizás sea varios, o todo lo que me dijo sobre él no era cierto; en cambio todo lo que dijo sobre mí ha venido cumpliéndose con exactitud. Cada vez que acontece lo por él pronosticado, recuerdo la circunstancia en que me lo dijo muy vivamente, como si estuviera conversando con él en las escalinatas de Benarés, frente al Ganges allá en 1980.

    “Just call me The Hombre”, así fue como me lo dijo. “Joseph”, escuché que lo llamaban por las calles, otras veces respondía al llamado de “Mijail”, para todos era “Baba” y para mí fue y será siempre El Man. Lo encontré en India, precisamente en Benarés, ciudad habitada hace más de 2000 años, superpoblada, ruidosa, centro de peregrinación religiosa, lugar de cremaciones, olores extraños, también nauseabundos, cremación de cuerpos, que muchas veces tan sólo chamuscados flotan en sus aguas, que para ellos son sagradas, música de cítaras y tambores que vienen de otros tiempos, docenas de vacas negras flacas y con cornamenta, algún elefante, profesionales de la lástima, insectos, monos, calor del infierno, confluencia de la vida y de la muerte: esencia de la India. El Man era delgado, pero con una fuerza admirable: lo he visto llevar un tronco de grandes dimensiones sobre la cabeza en un equilibrio impecable; no muy alto, El Man debe medir no más de 1,70 m, de piel marrón verdoso, como una aceituna en maceración, como la mayoría de los indios. Una vez me dijo que había nacido en El Cairo, otras en Trincomalee, otras en Bangalore y otras en Paysandú. Cuando lo conocí, no le daba más de 50 años, me dijo que había nacido en 1899, con lo cual era un hombre de 81 al momento de vernos por primera vez, por supuesto pensé que era una broma; hoy, en cambio, estoy convencido que debe estar cumpliendo sus primeros 127 años. Nos vimos tan sólo durante una semana, después yo seguí mi camino, él, el suyo. Un día me tomó las manos y leyó una escritura incomprensible para mí. Lo primero que me dijo fue “veo que hace 6 meses que no tenés un encuentro sexual” (sexual encounter, así lo dijo) y me pegó fuerte, era como si hubiera entrado en mí con total desparpajo, “no te inquietes, ya volverán las ganas, veo que en Katmandú encontrarás a alguien”; como en verdad sucedió como todo lo que leyó en las incomprensibles líneas de mis manos. La verdad si uno no es capaz de leerse a sí mismo ¿de qué somos capaces? “Te enamorarás, casarte jamás, sos uno de los tantos gozadores de la soledad”. “En dos años estarás regresando por mar a tú país, tendrás un apasionado romance en la travesía, tú país entrará y perderá una guerra contra Gran Bretaña y morirá tú padre”. “No veo hijos, pero cuidarás a 3 niñas que con el tiempo te darán nietos. Libros, siempre leerás y muchas veces sin comprender lo que te están diciendo, hasta mucho después de haberlo leído, y entonces, recién, escribirás. Pero jamás te preocupes, así sos vos, todo en tú vida tiene un tiempo distinto al de la mayoría de tus contemporáneos. Serás un maestro ejemplar y muy querido por tus estudiantes, pero jamás te la creas, sé modesto y no alardees de tus éxitos. Excelente salud, un susto pasados los 75 años, la rápida recuperación asombrará a los médicos. Veo aves que no vuelan, imágenes o estampas u objetos de cerámica de aves no voladoras y un hombre mucho más joven que te acompañará hasta el final. Pasarás momentos difíciles, que te parecerán inmerecidos; pero no olvides que todo es un aprendizaje, está en vos sacar beneficios de algo que en principio no lo es. Hacés y harás un culto de la amistad. Siempre te ha costado y te costará vencer la inercia, son tus tiempos respetálos. Tú memoria es tan sensual que a una avanzada edad sentirás con la ingenuidad del infante, reaccionarás como un adolescente rebelde, pero sabrás retractarte como un adulto sabio y sin culpa, suele pasarle a algunos, serás implacable con la hipocresía, situación que te generará algunos rechazos, aunque si hay nobleza del otro lado te reconocerán y hasta comprenderán tus exabruptos. No te olvides que monstruos de la talla de Calígula, Stalin y Hitler entre los 0 y 10 años de edad fueron una maravilla, como todos los seres humanos. A partir de la adolescencia van apareciendo las monstruosas deformaciones que supimos formar. Jamás te preocupes por lo económico, tendrás momentos difíciles, algunos muy complicados, al final de tus 70 años, súbitamente acumularás el dinero suficiente como para vivir más de 30 años en esplendor y aún con lujos que jamás ostentarás por lo pudoroso que serás siempre en mostrar tu intimidad.”

    El Man vio los grandes hitos que hasta ahora han venido siendo mi vida. Los recién ennumerados comentarios es lo que recuerdo de lo que me dijo, claro hay más pero me lo reservo, por ahora. Creo que de los más de 8.000.000.000 de seres humanos, la inmensa mayoría come, defeca y se reproduce, por generación debe haber alrededor de 100 individuos que transforman para bien el mundo. Aclaro no ser uno de ellos, y he recibido muchos críticas por mi opinión, pero soy más generoso que Borges, que considera que “Hay en la tierra, y hubo siempre 36 hombres rectos cuya misión es justificar el mundo ante Dios. Son los Lamed Wufniks. No se conocen entre sí y son muy pobres. Si un hombre llega al conocimiento de que es un Lamed Wufnik muere inmediatamente y hay otro, acaso en otra región del planeta, que toma su lugar. Constituyen, sin sospecharlo, los secretos pilares del universo. si no fuera por ellos, Dios aniquilaría al genero humano. Son nuestros salvadores y no lo saben” (Libro de los Seres Imaginarios).(Nuestro pobre Individualismo).

  • EL RETORNO DE LOS DIOSES

    En 1960 Louis Pauwels (1920 – 1997) y Jacques Bergier (1912 – 1978) publican “Le Matin des Magiciens” traducido al español como “El Retorno de los Brujos” en 1961, best seller mundial, que dio origen a la revista “Planeta” con una cantidad de artículos sobre esoterismo. Lo leí, no me interesó a otra cosa, pero estuvo de moda un tiempo prolongado. En última instancia ficción que no pasó de eso. Observo ahora con preocupación un retorno ya no de los magos o de los brujos sino de los profetas que anuncian dioses, guerras santas, cruzadas, exterminio de civilizaciones, actitudes mesiánicas, entrevistas a humanoides. La Artemis II nos presenta la imagen de nuestro planeta desde el lado oscuro de la Luna y esa proyección nos muestra a nosotros viéndonos desde 400.000 km de distancia, lo cual es una inversión total de lo que hasta ahora ha sido:Ver la luna desde casa, no lo opuesto.

    El Presidente de la Nación apela como un mantra “a las fuerzas del cielo”. El Presidente de los Estados Unidos finge distracción cuando uno de sus obsecuentes lo parangona con Jesucristo y declara poco menos que se yergue en “Superman Global”. Israel, Irán, Líbano, Gaza, Yemen, culturas con profundas raíces religiosas milenarias en guerras sangrientas ponen en peligro al planeta. Celebraciones en homenaje a un Papa argentino y peronista invitando a “hacer lío” colman de público la Plaza de Mayo, con un cura DJ, portugués Guilherme Peixoto en un altar de consolas remixando temas de Queen y Bad Bunny con crucifijos de neón, imágenes de Francisco y León XIV dando sus mensajes en un novedoso intento marquetinero de volver a convocar a los jóvenes, y las viejas católicas chochas porque la iglesia se actualiza.

    Todo esto en un contexto local de malestar económico, alta inflación, corrupción fuera de control, guerras narcos y un mundo paraleo de Inteligencia Artificial que sospecho ya se está utilizando para que genere mayor dependencia, se piense menos, se sienta menos, se colabore menos, se gane más y ante preguntas ¿Que es la ética? una posible respuesta pueda ser: “antiguo concepto, que etimológicamente está relacionado con el término “carácter”, muy mezclado con la adscripción a un comportamiento social que implicaba acatamiento a principios por los cuales una determinada sociedad juzgaba un hecho como bueno o malo característico de la inteligenci natural IN que ya no tiene lugar en las sociedades presentes donde por fin reina la IA que nos ha liberado de semejantes preocupaciones que nos impedían gozar plenamente de lo que es nuestro mayor anhelo: la destrucción del prójimo, la conquista de territorios, el PODER, dejemos que las iglesias incorporen IA a sus liturgias, el pueblo temeroso de Dios es más docil a la obediencia y la IA será una máquina de hacer milagros. Cantemos Aleluya,Aleluya.

  • LOS LILIPUTIENSES

    En mi biblioteca tengo reservado un espacio para los minilibros: los liliputienses, en honor a los ínfimos habitantes de la isla en la que recala Gulliver. Esos habitantes no superaban los 15 centímetros de altura. Los míos son aún más pequeños; su altura máxima es 13 centímetros y son sólo 6 ejemplares por ahora.

    El más pequeño de ellos lleva por título “Sailing” y es un ejemplar sobre veleros con el sello Cube Book y es en verdad un cubo de 6 cm x 6 cm de 758 páginas de bellas fotos de veleros de editorial White Star Publishers radicada en Italia. Los autores son Valeria Manferto de Fabianis y Simone Perotti, el “cubo” está cocido con hilos de seda, de tapa dura y papel ilustración. No soy un hombre dedicado a la naútica, pero debo decir que la pequeña joya que es el libro, te incita a navegar. Todo italiano pero escrito en inglés.

    Le sigue en tamaño “Iceland” Small world de Sigurgeir Sigurjonsson, de Editorial Portfolio de 10 X 10 y 320 páginas. Publicado en 2012 y comprado en Reykjavik cuando visité la isla en 2013. Es tan bello el libro que ya varios amigos al verlo, visitaron Islandia y quedaron fascinados.

    El tercero lleva por título “Disculpe” de Jan Lotter Benavides de Editorial “Bom Dia, Boa Tarde, Boa Noite” que a pesar del nombre tan de Portugal está en Rosa- Luxemburg- Strasse 17, Berlin. La edición es una belleza, tapa de corcho, lomo de cuerina azul, señalador de tela, tamaño 11 x 8 cm, de 209 páginas y es “una compilación de sesenta y cinco historias y cuentos de vendedores ambulantes, grabados clandestinamente en colectivos de Bogotá y Medellín, Colombia entre los años 2013 y 2015 y publicado en 2017, comprado en Librería Falena de Chacarita que lamentablemente cerró el 3 de mayo de 2025. Muchos comercios cierran, pero el cierre de una librería es una amputación a la cultura.

    El cuarto liliputiense es de 12 x 8, se trata de “The Shakespeare Birthday Book” de Cotman House, publicado por Jarrold & son de Norwich, UK que es un calendario con citas de obras de Shakespeare en cada uno de los días del año, con páginas sin numeración, tapa dura de color bermellón furioso, con el escudo de los Shakespeare otorgado a su padre John en 1596 que cuenta con una lanza y un águila sosteniendo otra lanza y que no sé como llego a mis manos, ya que no lo compré, no tengo el hábito de robar libros, ni mujeres ajenas, ni ningún objeto que no me pertenezca; perdón a los 8 años robé una medialuna de manteca de la panadería, mi padre se enteró, me hizo abrir la alcancía sacar un billete de un peso y me llevó a pedir disculpas y pagar, me dió tanta vergüenza que nunca más robé. Ya que estoy en tren de confesar, detesto tanto a los políticos (a todos) que no tienen ningún reparo en robarnos y mentirnos en la cara, que tan sólo verlos me genera un asco visceral. Mi viejo estuvo muy bien, me enseñó decencia y aplaudiría y acompañaría mi colera, mi irracionalidad. La primer hoja tiene escrito en lápiz negro “de Julio y Ela Kraus Buenos Aires, Diciembre 28, 1977” que estimo indica propiedad y no dedicatoria.

    El quinto ejemplar es “Lokis” (El manuscrito del doctor Wittembach) de Prosper Mérimeë (1803 -1870) es de 13 x 8, tiene 126 páginas, es un clásico de la literatura fantástica donde se trata del hombre – oso y está editado por José J de Olañeta, Barcelona, 2012. Muy bella edición, me gustó más ella, que la novela.

    Cierra la mini biblioteca liliputense “Egmont” de Goethe (1749 – 1832), de 13 x 9, de 84 páginas, austera y elegante edición del Bibliographisches Institut in Leipozig und Wien, tragedia publicada en 1788, que fue musicalizada por Beethoven en 1810 y que no leí ya que no sé el alemán pero tampoco lo leí en ningún otro idioma. Está escrito con esa letra gótica tan particular que tienen los alemanes, que son gente tan particular. Como nosotros.

  • 47.000.000 DE HIJOS ÚNICOS

    Leer, volver a leer, cotejar, entretejer: la lectura enlaza el tejido social. Además de entretenernos, informarnos, enseñarnos, la lectura nos permite crear puentes, nos permite entender que pertenecemos a una tradición que no es otra cosa más que entregar lo que hemos recibido a quienes nos siguen. Quiero exponer los conceptos de tres escritores sobre “la cosa pública argentina”, es decir la “casa” que compartimos, pero que no sabemos gozar porque cada uno cree ser el único habitante de la misma, y entonces como dueño absoluto del espacio cada uno elabora sus propias reglas, es decir: “la ley soy YO”.

    En 1930, un joven Jorge Luis Borges (1899 – 1986) decía en “Evaristo Carriego” “El gaucho y el compadre son imaginados como rebeldes: el argentino a diferencia de los americanos del Norte y de casi todos los europeos, no se identifica con el Estado. Ello puede atribuirse al hecho general de que el Estado es una incocebible abstracción: lo cierto es que el argentino es un individuo, no un ciudadano. El estado es impersonal: el argentino sólo concibe una relación personal. Por eso para él, robar dineros públicos no es un crimen. Compruebo un hecho, no lo justifico o disculpo”.

    En 1990, Carlos Nino (1943 – 1993) en “Un País al Margen de la Ley” afirma: “Las normas hacen posible la integridad y la subsistencia de las sociedades” y a continuación cita a Max Weber “… el moderno capitalismo industrial racional necesita tanto de los medios técnicos de cálculo de trabajo, como de un derecho previsible y una administración guiada por reglas formales: sin esto es posible el capitalismo aventurero, comercial, especulador, y toda suerte de capitalismo político, pero es imposible la industria comercial privada con capital fijo y cálculo seguro”.

    Esto, expuesto por Nino es de vieja data, él mismo nos recuerda el episodio protagonizado por Hernán Cortés al recibir una Real Cédula contraria a sus intereses, en donde el “conquistador” “alzó sobre su cabeza la Real Cédula en signo de acatamiento, anunciando “Se acata, pero no se cumple”. En el Epílogo a su libro, Carlos Nino concluye “El lema argentino debería pasar a ser el opuesto al de los corregidores coloniales: “Aquí la ley se discute, pero se cumple”.

    En 2014, Andrés Neuman (1977) en “Una vez Argentina”, narra como su padre, Victor Neuman, se salvó del Servicio Militar Obligatorio en 1969, cuenta que estaba esperando el turno para la revisación médica, con la esperanza de que sus pies planos le permitiesen “safar”. Mientras aguardaba, “alguien preguntó si podía fumar. El cabo levantó la vista, exhaló una bocanada de humo y contestó señalando la pared. Obvio que no, colimba ¿No ve el cartelito? ¿O no sabe leer?” Cabe agregar que Victor Neuman safó de la colimba por el hecho de que el cabo le preguntó si era pariente del Tanque Neuman delantero de Chacarita a quien el cabo tenía por ídolo. Victor que no tenía ni idea, contestó es mi hermano y entonces entre salutaciones, deseos, gusto por codearse con famosos ,el cabo le dice “Acá tiene su libreta, Victor, Vaya tranquilo nomás y salúdeme calurosamente a su hermano”, sellándole la libreta de enrolamiento con el membrete “NO APTO”.

    En el siglo que va entre 1930 y 2026, estos tres argentinos cada uno a su manera, con su estilo, nos muestran que seguimos diciendo exactamente lo mismo que Rosas refiriéndose a la Constitución “ese cuadernito” o Manuel Adorni a sus obligaciones como sirviente público : “Aca la ley ni se acata ni se discute; me la paso por las pelotas. Fin”.