Autor: alejandrofrango.com

  • 27.304

    Es el número de una ley, que se conoce como “ley del arrepentido” que peremite reducir la pena a personas que participaron de un delito, siempre que proporcionen información que ayude en la investigación de crímenes como el tráfico, la trata de personas, corrupción de menores, pornografía infantil, secuestro extorsivo, privación de la libertad, contrabando, asociación ilícita, sobornos, dádivas, dar a fondos públicos un destino distinto al indicado, enriquecimiento ilícito, prevaricato. Queda expresamente aclarado que esta ley no se aplicará a delitos de lesa humanidad.

    No soy abogado; y en mi caso particular; debo decir que tampoco lo quise ser, ya que al terminar el colegio secundario hice el ingreso a Derecho y luego en el tercer año de la carrera cambié por Filosofía. Derecho no me gustó, me aburría con ganas. Ni códigos, ni leyes, ni la jurisprudencia eran lo mío. Tampoco, lo formal de los abogados me gustaba; exceso de “Doctor” por aquí, “Doctor” por allá. Tenía la impresión que los profesores, y hasta los estudiantes no tenían dudas, o que aplicaban el rigor de la ley en el trato de todos los temas, aun hablando de rugby, futbol o chicas, dictaminaban, cada aseveración me parecía una sentencia inapelable. Seguramente esto no es así, pero ya entonces me parecía que el mundo es nuestra representación, leía a Schopenhauer y a Nietzsche y me dije, por qué no estudiar cómo hemos pensado, más que como debemos legalmente comportarnos. Hubo un hecho que terminó de decidirme: recuerdo que en una clase de Civil III (Contratos), el profesor, un “Doctor” importante, comentó que cuando uno se recibe y se enfrenta a su primer cliente, piensa en hacer justicia; con los años cada vez que que un cliente se contacta con uno; decía el “Doctor”; se piensa de inmediato en el fajo de dólares que nos aportará. Fue muy festejado por los estudiantes. Salí a fumar un cigarrillo, me quedé sentado en las escalinatas de acceso al edificio de Figueroa Alcorta, mirando pasar los autos. Al rato me volví para ingresar y leí el frontispicio del regio edificio “Facultad de Derecho y Ciencias Sociales”. En mi representación siempre había leído “Facultad de Justicia”, asi´de “idealista” era yo a los 20, 21 años.

    Me inscribí en Filosofía y me gradué dos semanas antes del golpe militar que mañana se recuerda como para mantener viva la memoria de que algo semejante no vuelva a suceder nunca más.

    La Facultad de Filosofía no tenía entonces el edificio de la de Derecho. Su ubicación en la ciudad estaba repartida en tres vetustos edificios en Independencia y Rioja, 25 de Mayo 217 y el viejo Hospital de Clínicas respectivamente, no se escuchaba “Doctor” como una muletilla de presentación aunque un alto porcentaje de los profesores lo era y muchos de ellos en prestigiosas Universidades de Alemania, Francia, España, Italia y Estados Unidos. Las clases me parecieron una maravilla, dictadas por profesores, no por abogados dando clases. Me devoré “La República” y “El Fedón” de Platón en pocos días y ya le entraba a la “Ética Nicomaquea” de Aristóteles; estaba feliz, eso era lo que me gustaba; entendí también que con ese giro académico quedaba explícito que jamás tendría una casa en San Isidro con jardín y pileta mirando al río de la Plata que tanto amo. Vivo, sí en San Isidro en una sencilla casa centenaria con chimenea, gran biblioteca,profundo silencio a pesar de su centralidad en la ciudad y rodeado de tres centenares de bellas jarras de pingüino donde soy feliz. Supe también que nadie me llamaría “Doctor”.

    Todo esto venía a cuento de esa ley del arrepentido debido a una entrevista radial que le hicieron a Ernesto Clarens, financista de Néstor Kirchner que “lavaba unos 300.000 dólares por semana”. En la entrevista se lo notaba tranquilo al delicuente arrepentido colaborador, daba la sensación de un sabio oriental narrando los hechos casi como si fuera una película. Este arrepentido, es abogado, es decir “Doctor”.

    Yo, en cambio, no me arrepentí de la decisión tomada en 1971, cuando dejé derecho para estudiar Filosofía, que sigo leyendo a diario con el mismo entusiasmo de aquellas primeras lecturas.

  • WORDS,WORDS,WORDS

    El 1 de marzo de 2026 el Presidente de la Nación al inaugurar las sesiones ordinarias del Congreso Nacional escribió en los libros de honor de ambas cámaras, con esa letra enorme y el movimiento nervioso que lo caracterizan “VOLVAMOS A LOS VALORES DE OCCIDENTE: LA FILOSOFÍA GRIEGA, EL DERECHO ROMANO, LOS ESTOICOS Y LOS VALORES JUDEO CRISTIANOS”.

    Se lo veía flanqueado por la Vice Presidenta con quien no se habla a un lado, y por “El Jefe” (su inseparable hermana) y el Presidente de la Cámara de Diputados por el otro. Ya esa imagen no tenía nada que ver con lo que acababa de escribir y pre anunciaba la apertura de las sesiones; ahora sí; más desagradablemente ordinarias, en gestos, vocabulario, participación de hinchadas, más propias de una tribuna popular del peor espectáculo futbolero, que yo haya visto.

    No creo que el Presidente de la Nación sea lector de Filosofía, tampoco me parece que sea versado en Derecho, en cuanto a los valores judeo – cristianos (amor, templanza, caridad, humildad, perdón, búsqueda de la verdad, arrepentimiento) no viene demostrando que formen parte de su ADN, que a todas luces está formado por iracundia, venganza, rencor, resentimiento, hipocresía y mentiras. Quise dejar para el final el estoicismo, del que hablé en los artículos del 11 y del 12 de febrero de 2026 donde le dedico unos párrafos a los más grandes representantes de esa actitud ante la vida, Séneca, Epicteto y Marco Aurelio. Me voy a detener en éste último nacido en 121, Emperador de Roma desde 161 hasta su muerte en 180. Nos dejó sus “Meditaciones” en 12 libros (leáse Capítulos), a él le gustaba referirse a ellas como “Iconos” y explicaba que eran “Toxitanus” es decir “Cosas para mi mismo”.

    Le recomiendo al Presidente de la Nación la lectura del Libro II del que le copio un párrafo: “El alma del hombre se deshonra, sobre todo, cuando, en lo que de ella depende, se convierte en pústula y en algo parecido a una excrecencia del mundo. Porque enojarse con algún suceso de los que se presentan es una separación de las naturalezas de cada uno de los restantes seres. En segundo lugar, se deshonra también, cuando siente aversión a cualquier persona o se comporta hostilmente, con intención de dañarla, como es el caso de las naturalezas de los que montan en cólera. En tercer lugar, se deshonra, cuando sucumbe al placer o al pesar. En cuarto lugar, cuando es hipócrita, y hace o dice algo con ficción o contra la verdad. En quinto lugar, cuando se desentiende de una actividad o impulso que le es propio, sin perseguir ningún objetivo, sino que al azar e inconsecuentemente se aplica a cualquier tarea, siendo así que, incluso las más insignificantes actividades deberían llevarse a cabo referidas a un fin. Y el fin de los seres racionales es obedecer la razón y la ley de la ciudad y constitución más venerable.” Libro II, 16.

    Es cierto judeo – cristianos, hay que como Shylock han llegado a la celebridad por exigir una Libra de carne como pago de una deuda, o sea digamos, que como filósofo liberal que soy no lo volveré a votar.

  • NUBE DE PALABRAS (II)

    Las palabras que en mi opinión definen a César Aira son INVENCIÓN CONSTANTE, NO PARAR JAMÁS, IMAGINACIÓN, PASIÓN POR LA ESCRITURA, CREACIÓN DE LA MÁS LÚCIDA METÁFORA DE LA HISTORIA ARGENTINA: EL VESTIDO ROSA,la llanura, los indios y un largo etcétera creativo.

    Afirmar que por el sólo hecho de que alguien haya nacido en un paraje llamado El Pensamiento, está condenado a pensar con lógica, con pasión y a tener la destreza de comunicarlo con claridad, es ridículo, salvo que se trate de César Aira nacido precisamente en El Pensamiento, localidad de Coronel Pringles en 1949.

    Afirmar que por el mero hecho de que la palabra “argentino”, sea anagrama de “ignorante” eso nos hace a los 47.000.000 de argentinos ignorantes de las riquezas naturales del país, nos hace ignorantes para transformar esas riquezas en desarrollo cultural para incrementarlas, gozarlas, distribuirlas con equidad, nos hace ignorantes para transformarlas en ganancias para invertirlas en educación, desarrollo industrial, red caminera, trenes de altísima velocidad es un absurdo como lo muestra la realidad que supimos alcanzar en estos 200 años de historia nacional.

    César Aira es una literatura en sí mismo. Ha publicado más de 100 obras de las que hasta ahora leí 65, lo releo, lo recomiendo. Me fascina su compromiso con la escritura, no con el “show literario”. Me gusta su enlace con la tradición que comienza, hasta donde sé con “Las Ovejas” 1970, “Moreira” 1972, “Ema, la Cautiva” 1978, “Cecil Taylor”, 1981, “El Vestido Rosa” 1982, “La Liebre” 1987 que podríamos llamarlo el lazo con la llanura, los indios, el malón, los gauchos y el eterno girar, girar, girar, girar, girar, girar y volver a girar sin movernos un centímetro de donde estamos porque así funciona la ETERNA CALESITA ARGENTINA. ” Las Ovejas”, esa genial obra de Aira termina re escribiendo con mínimas actualizaciones temporales y guiños personales, la exposición sobre el Idealismo de “Nueva Refutación del Tiempo” de Jorge Luis Borges, pero con humor irreverente, porque así ha de ser el humor donde Berkeley es la oveja Moussy, Cathy es Schopenhauer, Kitty es David Hume y Dorothy es Spiller; “Principles of Human Knowledge” es El Pensamiento y otras beldades similares. Pero además, y no es menor con respecto a las disyuntivas que cada tanto se presentan en literatura ¿cómo escribir después de Borges?, ¿cómo escribir después de lo que se conoce como la vanguardia Libertella, Gusmán, Lamborghini? En el primer problema Aira tiende un puente con Borges con ese final a toda orquesta de “Las Ovejas”, Manuel Puig, en cambio, lo ignora. En el segundo dilema, Saer y Piglia retornan al relato clásico de ficción, Aira , en cambio,se va para la invención en otro guiño, esta vez hacia Arlt.

  • NUBE DE PALABRAS

    Me gustan las nubes; todas: las nubes de la infancia al amanecer en Chapadmalal, cuando la epidemia de polio prolongó las vacaciones de verano hasta el mes de abril. Las nubes románticas de la adolescencia. Las nubes oscuras de tormenta que hacen del día una noche plena de misterios. Las nubes del atardecer viajando en tren por la Patagonia. Las nubes del verano en el Midi con olor a lavanda y la imagen del zorro perdiéndose entre la “garrigue”. Las nubes de Inglaterra. Las nubes de otoño en Buenos Aires. Las nubes desde el avión. Las nubes al amanecer desde el muelle de Pacheco en San Isidro. La expresión “viven en una Nube de Pedos” referida a todos los políticos argentinos de cualquier signo y en cualquier función, de ambos sexos y de cualquier edad, viven en ella todas, todos y todes. Las “nubes de palabras” empleadas por las Agencias Encuestadoras.

    Una “nube de palabras” es esa representación visual de datos de una encuesta donde se destacan por el tamaño de las letras, la opción señalada como la más elegida.

    Imaginemos dos preguntas: A) ¿Cuales son las palabras más usadas POR los políticos? YO, HERENCIA RECIBIDA, CORRUPCIÓN DEL GOBIERNO ANTERIOR, patria, pueblo, los pobres, pueblo trabajador, “Que Dios y la Patria me lo demanden (tocándose el huevo izquierdo). B) ¿Cuales son las palabras más usadas por la gente SOBRE los políticos? CORRUPTOS, YO, MENTIROSOS, Nepotismo, Charlatanes.

    Hoy quiero hacer una NUBE DE LETRAS sobre uno de los cuatro escritores argentinos que leo y releo; ellos son Jorge Luis Borges (1899 – 1986), César Aira (1949), Samanta Schewblin (1978), Pablo Maurette (1979). Hoy BORGES, en los próximos días los otros tres.

    Las palabras que en mi opinión lo definen: BORGES, SHAKESPERARE, KAFKA, MADRE, ESPEJO, BIBLIOTECA, PALERMO, LABERINTO, TIGRES, LOS BORGES, BUENOS AIRES, BIOY, COMPADRITO, Tiempo, Reloj, Duelo, Cuchillo, Espadas, tango, el otro, el monstruo. Este es el mapa del escritor argentino que más leo y releo, suelo definirlo como “nuestro Shakespeare”, creo que ese mapa, también es el mapa del país así como Shakespeare es el mapa de la historia de Inglaterra.

    “Robar dineros públicos, nunca ha sido considerado un crimen en la patria”, esto lo dice Borges en su “Evaristo Carriego” (1930). Señores jueces está en ustedes considerarlo un crimen y condenarlo, señores jueces menos feria y más lectura de Borges.

  • LUZ DE OTOÑO

    No es sólo la luz, también es el sonido, la intensidad del sol, los colores, una brisa que no soplaba ayer, ni el día anterior, la cantidad de hojas que dejaron desnudo el árbol para abrigar las veredas y los adoquines. El movimiento urbano también es diferente; han comenzado las clases, ha terminado el verano. Las calles se han poblado de escolares, de voces, de gritos, de risas y de abrazos.

    Me pregunto, de tanto en tanto si poodría vivir en espacios sin variaciones estacionales; no sé, regiones heladas, o zonas desérticas, ciudades tropicales, supongo que me resultaría difícil. Es curioso, como individuo siempre me costó vencer la inercia, me han molestado los cambios, y sin embargo gozo con vivir en una ciudad donde cada tres meses cambia el decorado natural. Es verdad que si el cambio se repite en verano, otoño, invierno, primavera, termina siendo rutina. Los viajes siempre me permitieron el ejercicio de entrar en culturas diferentes, en climas extremos: los 56 grados centígrados de Jalgaon, en India, y los -12 en la tundra de Mongolia fueron ejemplos extremos de someterme a esos cambios.

    Creo haberlo comentado, en este blog; salgo todas las mañanas alrededor de las 6 a andar en bicicleta por la orilla del río entre San Isidro y Olivos, es un circuito de 10 km y tardo en recorrerlo entre 45 minutos y una hora. En esa rutina que sólo se suspende por frío intenso o lluvia, me encuentro con otros que corren, o caminan, o andan en bici o pasean el perro. Sé, muchas veces que estoy retrasado porque me crucé con la señora de buzo amarillo no en la esquina habitual, sino llegando al río, otras me digo, se habrá ido de vacaciones hace dos semanas que no lo veo. Con algunos cruzamos un saludo, alguna que otra palabra. Algunos, llegado el invierno, demoran las salidas o simplemente harán pilates o flexiones, en sus casas.

    Entre los habituales hay un señor mayor, que camina con cierta dificultad, en los últimos tiempos lo vi apoyándose en un bastón, siempre acompañado de Sammy, un Setter inglés. Hace varias semanas que no me lo cruzaba. Hoy al regresar para casa, sacaban un ataúd del edificio en donde vive, lo subieron a uno de esos coches grises, había autos alrededor. El aullido de Sammy, lo decía todo.

    El otoño no sólo deja pelados a los árboles, ni ilumina mi biblioteca de manera diferente, ni demora el amanecer, ni acorta las tardes, también, ha dejado a Sammy sin su amigo. No sólo nosotros lloramos, para tenerlo en cuenta.

  • BLURBS

    “Say Hello to the good buys”, propaganda de los Free Shops de Heathrow y Gatwick, Londres, en los coches del subte en 1978.

    “Perrier, le champagne des eaux minérales”, afiche publicitario en París en 1979.

    “Sapere Aude”, consigna de la Ilustración divulgada por Kant.

    “Un viaje que nunca olvidarás” Titanic.

    “Siganmé, no los voy a defraudar” Cartel de no vidente en estación Retiro, década del 90. (Estos dos últimos los acabo de inventar).

    BLURB, es un término acuñado por el escritor, crítico de arte y humorista estadounidense Frank Gelett Burgess (1866 – 1951) en 1907 para referirse a los párrafos publicitarios que promocionan un libro, es decir lo que leemos en las contratapas, solapas o cubiertas de los libros y que por extensión se aplica a carteles publicitarios, paquetería, envases o cualquier otro medio de propagación de una idea.

    El Blurb es una de las tareas del Redactor Publicitario (el “Publisher” en inglés). A partir de mediados del siglo XVIII los libros se convierten en un producto de la industria editorial y entran en el mercado y los Blurbs son parte de la estrategia de ventas. Han tenido grandes cultores como el escritor T. S. Eliot (1888 – 1965) que fue Publisher de Faber & Faber y que siempre decía que la escritura para promocionar un libro, le resultaba una tarea ardua y compleja ya que había que mantener el equilibrio entre ser elogioso y crítico. Hay escritores que colaboran con el editor en la confección de los Blurbs y se sienten a gusto con ellos como Stephen King y detractores absolutos como J.D. Salinger que los detestaba a tal punto de incluir en el contrato con la editorial una claúsula que establecía que en la tapa de sus libros sólo podía aparecer su nombre y el título de la obra.

    Esto de los slogans de venta, (los Blurbs) siempre ronda la tenue línea entre verdad y mentira, el sutil equilibrio entre la corrección y la exageración. Se me ocurre que el mejor ejemplo literario para explicarlo es el relato muy corto (casi un Blurb) de David Foster Wallace (1962 -2008) “Historia Radicalmente Concentrada de la era Postindustrial” cuyo argumento es:(resumo) En una reunión social un hombre le presenta una mujer a otro hombre, éste quiere caerle bien y le dice algo agradable, que la mujer festeja con risa exagerada para congraciarse con él. Luego cada uno sube a su auto y se va a su casa con la vista fija en el camino. Al presentador ninguno de los dos le caía demasiado bien, pero le encantaba quedar bien con todo el mundo. Foster Wallace termina el relato así :”Después de todo nunca se sabe, ¿Verdad que no?,¿Verdad que no?, ¿Verdad?”.

    Hay un libro excelente de Louise Willder (1972) editado por “gris tormenta”, titulado “Cien Palabras a un Desconocido” que da cuenta de esta desafiante tarea de ser escritor de Blurbs, vaya como ejemplo la tapa del mismo: “Un ensayo sobre el arte del elogio, la escritura de blurbs y otros textos persuasivos o engañosos que se usan para presentar y vender libros”.

    Los dejo y me pongo a pensar Blurbs para conseguir lectores que lean y critiquen mis artículos de este blog.

  • MALESTAR

    Estoy creando situaciones que me generan dependencia y no me agrada. Estoy revisando conductas mias con relación a los otros y me parece que en ese balance no percibo progreso; me refiero a una actitud, a una predisposición, a un cierto malestar. Creo que en ello influye mi educación paterna, que fue de una rectitud casi “prusiana”, nada que ver con crueldad, pero sí con rigor. Esa educación me formó, forjó mi voluntad, me enseñó a ser perseverante y dio resultados positivos, me hizo un individuo confiable desde la puntualidad, que para mi es sagrada; hasta el cumplimiento de la palabra comprometida que es casi un dogma, me dio seguridad en mi mismo. Pero constato que formo parte de una sociedad que no comparte esos valores. Estoy más educado para vivir en un mundo sajón, que en uno sudamericano; y es aquí donde radica el mayor malestar, que cada tanto aflora. Hay en este aspecto algo que me distancia del otro y que me va aislando. Siento como que me cansé de la comunidad a la que pertenezco. Me agotó el tener que esperar; el cumplir y no encontrar eco en el otro. En la sociedad política, en lo institucional sucede lo mismo. Hay en estos momentos un affaire de corrupción (el caso $ Libra y el uso de aviones oficiales para fines particulares), una ex Presidenta condenada como jefa de una asociación ilícita, otro ex Presidente envuelto en desfalcos al estado, además de golpeador de su mujer; y lo peor es que la preocupación de parte de los involucrados es que se haya descubierto, que haya salido a la luz, no el hecho delictivo; ya lo decía Borges “robar dineros públicos nunca ha sido considerado un crimen en la patria; la cosa pública no significa “de todos” sino de “nadie”. “El peor agravio para un argentino es haber sido escarnecido en público”. Creo que esto no tiene solución, es constitutivo. Es el ADN nacional, popular, de centro, de izquierda, de derecha. Borges lo decía en 1930.

    Veo para mí, dos caminos: el exiliio, para el que ya estoy grande o la montaña.

    Este malestar personal – nacional se ve agravado por lo que además ocurre en el mundo. Más allá de las teorías de los expertos, los analistas de política internacional, los académicos especializados en historia militar; la sensación que tengo, es por un lado aterradora, por lo que implica una guerra que parece ser global; por otro abrumadora y aburridamente reiterativa, da la impresión que el maestro Heráclito tiene razón a 2500 años de haberlo dicho “Pólemos, es el padre de todas las cosas y el rey de todas, y a unos los revela dioses, a los otros hombres, a los unos hace libres, a los otros esclavos” (fragmento 53). En tercer lugar, me inquieta la subsistencia de la magia, de la superstición, de lo primitivo que no muere y me remito al ejemplo puesto por los “expertos en política internacional” quienes dan como posible desencadenante de una guerra global, al enfrentamiento entre Estados Unidos y China por la soberanía de Taiwan, que China considera territorio nacional y Estados Unidos, asiste y protege como país independiente y estiman que el año 2027 podría ser el elegido por ser el año del centenario del EPL (Ejército Popular de Liberación Chino). Recordemos que las Olimpíadas de 2008 en China comenzaron el 8/8/08 a las 8.08 am ya que el 888 es un número mágico para los chinos pues indica, buena suerte, prosperidad y riqueza y entonces me pregunto si realmente hemos crecido o si seguimos siendo los mismos monos que hemos cambiado la clásica navaja por armas nucleares. ¿Estamos en verdad expuestos, de uno y otro lado, a que una guerra se inicie caprichosamente por el vuelo de una mariposa, una procesión de hormigas, o una mala performance sexual de cualquiera de los líderes de esos países? Mi respuesta es sí y rezar no es la solución, también es parte de la magia.

  • NO HAY DIOS Y MARÍA ES SU MADRE

    (David Markson “La Soledad del Lector”)

    En Primrose Hill, Camden, Londres hay una calle Fitzroy Road, y en esa calle hay una casa con el número 23 y en su frente uno de los clásicos círculos celestes, donde se homenajea a alguna personalidad que vivió en ella; en este caso el poeta irlandés William Butler Yeats (1865 – 1939), también alquiló esa casa, después de su separación de Ted Hughes, la poeta Sylvia Plath (Boston 1932 – esa casa 1963), pero no hay círculo celeste con su nombre. Sylvia Plath se suicidó, cerrando toda la casa y abriendo la llave de gas, digamos que se gaseó, escuché que dejó el desayuno preparado para sus hijos Frieda y Nicholas (que estimo no estarían en la casa), esto ocurrió el 11 de febrero de 1963, en una helada mañana de un crudo invierno londinense que a ellos nada les gusta y a mi me encanta (nunca estuvo en mi suicidarme, pero de hacerlo sería en un oprobioso verano porteño con sol insolente, humedad, mosquitos, cucarachas y toda esa parafernalia nacional y pegajosa que me harta). Más allá de su depresión, parece ser que el desencadenante de tal acto fue la infidelidad de Ted Hughes con Assia Wevill. Siempre me ha inquietado el suicidio, estimo que la desesperación ha de ser atroz, no se le deba encontrar sentido a nada, la soledad debe tener la extensión del océano.

    Sandor Marai (1900 – 1989), el escritor húngaro se suicida a los 89, dijo algo así como “bueno ya es suficiente”; David Hume (1711 – 1776), que jamás pudo haberse suicidado; era un “Bon Vivant”, soltero, gozador de comidas y bebidas, escribió, sin embargo sobre el suicidio, pero sin drama y se desprende de su lectura (al menos es lo que yo concluyo) No me dí la vida, me la dieron, fui parte de un proyecto ajeno, pero me muero el día que yo decido, les queda claro. Otro que hasta me pareció gracioso (si este adjetivo vale en relación a la muerte) es Robert Burton (1577 – 1640) académico de Oxford y autor de “Anatomía de la Melancolía”, que tanto le gustaba a Borges. Parece que Burton sufría de melancolía (era algo así como un tanguero británico) desde pequeño y según se dice había predicho el día de su muerte mediante la astrología, para el 25 de enero de 1640, por eso es que David Markson especula que pudo haberse suicidado ese día. Yo no predije nada sobre mi muerte, porque yo no predigo, yo constato y sé que voy a morir el 21 de septiembre de 2057 a las 10.40 am, ahora si a las 6 am del 22 de septiembre sigo aquí, ni loco me suicido: Dom Perignon, jamón de Jabugo, helado de pistacho y chocolate amargo y a celebrar mi error. Sexo, no creo porque voy a tener 109 años, pero tal vez ya han inventado la “Poronguis Erectis Eterna”. En fin no hay Dios y María es su Madre, todo es posible.

    Un tiempo después el 23 de marzo de 1969, se suicida Assia Wevill que había nacido en Berlín en 1927 de la misma manera que Sylvia Plath, gaseándose pero además junto a su hija de 4 años, Shura, que había tenido con Ted Hughes. El hijo de Sylvia y Ted, Nicholas, se ahorca en su casa de Alaska a los 47 años. Para terminar, Ted Hughes (1930 – 1998) se murió de cáncer de colon. El resto de la humanidad sigue viva, por ahora.

  • LANGOSTINOS Y BERENJENAS

    Entre Quignard y Sloterdijk, entre Jarras de Pingüinos y amigos del exterior que llegaron todos juntos, cada tanto un poco de cocina. Hoy langostinos al wok con arroz, muy simple, sabroso. Frescos los bichos de mar, aceite de oliva, cucharada sopera de manteca, diente de ajo, leve rayadura de jengibre. Arroz blanco.

    ¿Y las berenjenas dónde las ponés? No ahí no. Es para otra comida, lo que sucede es que para mi, que no soy cocinero, cocinar, además de la obvia necesidad alimentaria, es siempre algo placentero, es algo que lo tomo como un recreo, todos los días para mi y también para amigos. Mi cocina es simple, sana, sabrosa, (SSS). A las berenjenas las vacío, en un bol mezclo carne picada (si puede ser de cordero mejor), arroz, pimienta negra, manteca, todo bien trabajado con manos limpias. Relleno las berenjenas, las cocino al vapor. Vegetal, cereal, carne. Así las cocinaban mis abuelos, mis padres, mi hermana, yo y hasta mi socio en Pingüinos las hace muy bien.

    Es verdad que cocinar hizo al hombre, y al calor del fuego y alrededor de la mesa, nos comenzamos a narrar y escuchar historias y nos hicimos humanos: Cocinar, Compartir, Comer, Conversar, Complotar contra el estado, contra el obispo, algo así se decía en Francia. También esta mañana me interesó un artículo de Pablo Gerchunoff, en “La Nación” A 50 años del golpe (1976 – 2026) “La Política Económica de la Dictadura” y un copete de Antonio Gramsci “La historia enseña, pero no tiene alumnos”. Como profesor jamás usé la palabra “A – Lumnis” (Carente de luz, es decir boludo total) siempre preferí estudiantes. Opuesto a Gramsci, creo que en la Argentina, en materia económica lo único que hay es A -Lumnis, lo prueba el raconto de este medio siglo de espanto económico. Gerchunoff termina a toda orquesta afirmando que la dialéctica liberalismo – populismo es falaz y la que nos cabe es deflacionista – productivista y lo hace de la siguiente manera: “El Ministerio de Economía de la dictadura lanzó una publicidad para la televisión. Seis hombres están dentro de una caja transparente. El piso de la caja son los COSTOS, el techo el DOLAR. De pronto, el piso empieza a subir y aprieta a los hombres contra el techo. Los hombres piden “suban el dolar”; (se lo sube), pero el piso también sube y los hombres vuelven a estar apretados; la voz del ministerio encabezado por Martínez de Hoz dice “¿No será mejor bajar el piso?” Agrega Gerchunoff “Se me hace que esa publicidad la filmaron ayer”.

    La eterna CALESITA ARGENTINA, gira, gira y gira y está siempre en el mismo lugar, por eso cada tanto a cocinar, por ahora langostinos con jengibre, de seguir asi bagres con sal gruesa.

  • LA LIBERTAD TAMPOCO ES GRATIS

    No pretende este escrito ser una queja, sino un dato de la realidad, pero de la realidad más próxima, que es la vida de uno, que en este caso es la mia.

    Al apostar uno sabe que se gana o se pierde. Hasta mi retiro de las actividades laborales (Docencia y Turismo), la “Cigarra” con la que siempre me identifico no sólo cantaba, sino que me jactaba de mi elección. Si bien con el respeto que siempre he tenido por las elecciones de los otros, me costaba entender el comportamiento de las “Hormigas” trabajadoras, con su organización familiar y social, sus trabajos, obras sociales, hijos, previsión, orden burgués. Hasta que arribé súbitamente a los 75 años y un grito de atención: RETIRADO NO EXISTÍS más que para recuerdos y homenajes. Ambos, no son santos de mi devoción.

    De pronto el teatro en el que cantaba quedó vacío, me quedé sin auditorio, pero quería seguir cantando. Rápido en reflejos. Turismo fue reemplazado por Museo Virtual de Jarra de Pingüino; Docencia por este Blog. El Museo está requiriendo un espacio físico y el Blog de lectores. Convencido que uno no puede ser otro más que quien es, sigo cantando y moriré cantando como la “Cigarra”. Soy, sin embargo conciente de lo que Pierre Matthieu (1563 – 1621) dejó escrito en sus “Tablillas de la Vida y de la Muerte” en 1610:

    LA VIDA ES UNA MESA DONDE VEMOS JUGANDO

    A CUATRO JUGADORES. EL TIEMPO ESTÁ A LA CABECERA

    Y DICE “PASO”. EL AMOR APUESTA SU RESTO Y TIEMBLA

    EL HOMBRE PONE BUENA CARA Y LA MUERTE SE LLEVA TODO.