Autor: alejandrofrango.com

  • EL MAGNATE

    Me llama la atención como el periodismo mundial se refiere al Presidente de los Estados Unidos de Norteamérica: suelen aparecer títulos como “El magnate rechazó, o ratificó, o declaró ” y un largo etcétera que da cuenta hasta de sus mínimos movimientos. En su propio país la prensa también se refiere a él como “Tycoon”, o “Real Estate Tycoon”, o “Business Mogul”, o “Billonaire”. Terminología que solía aplicarse a personajes como Onassis, Patiño, Paul Getty, Pablo Escobar, el Sultán de Brunei, la familia Saudí de Arabia. No lo había escuchado para presidentes.

    Me pregunto cómo se podría llamar a los presidentes de países constantemente endeudados: ¿”El Mendicante”, “El Pobrete”, “El Manguero”, “El Magnate del país eternamente endeudado”?

    ¿Qué es ser un Magnate?, es una persona de gran poder o influencia, usualmente con una inmensa fortuna amasada en el sector empresarial o industrial. La palabra viene del latín “Magnas”, gran hombre. “Tycoon” viene del japonés Taikun, que significa un gran señor o comandante supremo.

    ¿Hubo algún presidente argentino a quien pudimos haber llamado “el Magnate”?

    Juan Manuel de Rosas, (aunque no fue presidente, pero dirigió el país) era un poderoso empresario rural; también lo fue Justo José de Urquiza, su rival y vencedor. Marcelo T. de Alvear era un hombre de fortuna familiar. Carlos Menem, era un hombre de fortuna cuyo origen desconozco. Los Kirchner, amasaron una gran fortuna, según su contador, arrepentido y preso, Victor Manzanares acumularon de manera “non sancta” 10.000 millones de U$S, que para gobierno nacional y popular y estudio abogadil de Río Gallegos es toda una hazaña. Mauricio Macri, recuerdo que en una entrevista decía que una vez su padre, industrial que llegó desde su Italia natal con 200 U$S, lo envió a Estados Unidos a cobrar la venta de una propiedad que compró el Magnate Trump y recibió un cheque de 520.000.000 U$S.

    En su origen latino “Magnas” es un gran hombre y en su origen japonés “Taikun” es el equivalente al hombre de grandeza o un comandante supremo, no necesariamente debe ser millonario. Domingo Faustino Sarmiento fue un gran hombre, José de San Martín y Manuel Belgrano fueron grandes señores y comandantes supremos, ninguno de ellos fue hombre de fortuna personal o familiar.

    “Money, money, money, makes the world go round” cantaba Liza Minelli en “Cabaret”. Hay veces que tengo la sensación que el mundo se parece a un gran Cabaret que funciona en el Titanic, dirigiéndose a toda velocidad hacia un enorme iceberg, pero a mi se me ocurren tantas estupideces.

    ¿Qué es el valor? ¿Es, acaso una propiedad del objeto? Mas bien parece ser un juicio sobre el objeto basado en el deseo de poseerlo. Ya que en estas latitudes el Presidente ha puesto de moda a la Escuela Austríaca, fundada por Carl Menger en 1871 con sus “Principios de Economía” y sus continuadores Ludwig von Mises y Friederich Hayek veamos qué dicen sobre el valor de un bien: “El valor no depende de los costos de producción sino de la utilidad que cada uno le asigna”.

    Me pregunto, lo que llamamos “Viveza criolla” ¿es un valor?, y de serlo ¿es lo que nos ha hecho llegar al lugar en donde estamos? Me hago otra pregunta ¿El Presidente actual y su hermana que carecen de fortuna familiar o personal, al dejar el gobierno volverán a dar charlas sobre economía (él) y a la pastelería (ella)? Ya les dije se me ocurre cada estupidez.

  • ¿POR QUÉ ME MOLESTA TANTO LA PALABRA ARGENTO/A?

    Me resulta difícil explicar por qué rechazo a ciertas personas con tan sólo estar con ellas unos minutos o aún; de tratarse de personas públicas; con tan sólo ver su imagen. También me cuesta explicar por qué me “enamoro” de otras con tan sólo conversar unos minutos o por el mero hecho de verlos. Siempre termino en ese lugar común “es una cuestión de piel”; sigo rechazando, sin embargo, lo que algunos dicen al respecto “seguramente es producto de vidas anteriores”. Lo cierto es que casi nunca, esa primera impresión se contradice con los hechos posteriores.

    Me sucede lo mismo con alguna palabra; siempre digo “remera”, tenga la prenda cuello o no; lo cierto es que “chomba” me produce rechazo; tan sólo por haberla escrito me empezó a picar el testículo izquierdo. Me pasa también con algunas oraciones: si alguien dice: “Tomar mate es una costumbre nacional”, me siento identificado, con lo dicho. Si otro dice: “El asado con amigos es popular” (o lo era), comparto plenamente el concepto. Ahora si escucho: “El pensamiento nacional y popular”, la urticaria generalizada es tan tóxica como quedar encerrado en un ascensor atascado con Cristina Elisabet, Massa, Firmenich, Isabelita, Grabois y López Rega.

    Si escucho que alguien dice soy un individuo de pensamiento y conducta liberal pienso en Londres, Edimburgo, Oxford, Cambridge, Locke, Hobbes, Smith, Shakespeare. Si en cambio escucho vociferar: “Nosotros los liberales libertarios”, se me presenta la imagen de Adorni, Karina Elizabeth, Lemoine y oigo el sorprendente giro verbal del Ministro Caputo: “Dan ganas de sacarlos a patadas en el culo”, o “¿sobresueldo? Por favor ¿qué pregunta es esa? Por Dios”.

    Supongo que “argento/a” me suena a “tano” en vez de italiano, a “yanqui” en vez de estadounidense; me explico si escucho “gallego” por español, “franchute” por francés, “turco” por árabe o “ruso” por judío siento que es una voz argentina con la que puedo identificarme aunque no la use mucho, ya que estoy convencido que no es peyorativa; es como “La Concha de la Lora”, o “Jarra de Pingüino”, una entrañable y única manera de decir y de beber vino entre nosotros.

    Italia y los italianos son sinónimo de fineza, diseño, elegancia. Ver a los italianos caminar por la calles de Florencia con trajes y sobretodos de un corte perfecto, y corbatas al tono, observar a las italianas con esas cabezas de escultura sobre esos zapatos de cuero que parecen guantes de tan suaves, pasear por Roma, las comidas, los paisajes y la música de su idioma son el refinamiento renacentista en su máxima expresión. “Tano”, empobrece, no está a la altura de la fineza.

    Estados Unidos, es sinónimo de grandeza, de atreverse, de haberle gritado al mundo de finales del 1700 que las monarquías absolutas de derecho divino eran un vergonzante lastre de un pasado a erradicar y se atrevieron a refundar la democracia y en tan sólo 100 años de vida edificaron una nación próspera, abierta, competitiva, hemos aprendido de las ejemplares maestras estadounidenses que Sarmiento desplegó por el país, hemos gozado con su cine, sus jeans, sus zapatillas, su jazz, sus coches, su literatura, sus iPhones, su New York City, sus Parques Nacionales, la costa oeste, la académica Boston, aplaudido sus logros deportivos, gozado la lectura del New York Times y las excelentes revistas Time y The New Yorker, saboreado sus hamburguesas y hasta hemos “fotocopiado” su Constitución, con algunos agregados (ahora sí) “argentos”, ejemplo: El Preámbulo de la de ellos dice “Nos, el pueblo…”, el nuestro “Nos, los representantes del pueblo…(y ya metimos a la “casta”), el de ellos finaliza: “…we ordain and establish this Constitution for…”. El nuestro termina: ” … ordenamos, DECRETAMOS, y establecemos esta Constitución para…” y ahí los representanrtes (la casta) DECRETA, es decir subraya que es insuficiente la autoridad que establece y es por tanto necesario el Autócrata que DECRETA, (Por esto nunca nuestro país comprenderá lo que significa ser LIBERAL) GRASAS. “Yanqui”, me suena a Trump, GRASA, as well.

    Argento/a me suena a charlatán, chanta, improvisado, gritón, egocéntrico, quilombo. En fin argento/a son para mi dos mesas, alrededor de una de ellas veo mujeres y hombres vestidos con chombas estampadas con las caras de Perón y Chávez vociferando sobre el Movimiento Nacional y Popular contra el Imperialismo Yanqui haciendo la “V” y cebando mate desde un termo Stanley a un mate grande con virola de plata al lado de sus iPhones 17 Pro. GRASAS. En la otra mesa veo mujeres y hombres vestidos con chombas estampadas con las caras de Adorni y Trump vociferando sobre el Cambio Cultural contra el Periodismo Golpista, elevando los pulgares, cebando mate desde un termo Stanley a un mate grande con virola de plata al lado de sus iPhones 17 Pro. GRASAS.

    Demás está decir que lo único que comparto es el mate que estoy tomando a las 6 am mientras amanece en San Isidro, en nuestro maravilloso país que genera argentinas y argentinos que como yo toman mate, pero yo que soy “mersa” lo hago cebando desde una pava a un jarrito azul enlozado con asa, el de los guardabarreras, escribiendo esto que nadie lee y con el iPhone XI que compré en Edimburgo en 2019. Si ofendí a alguno pido disculpas, pero si ofendí a los de las mesas enfrentadas, me siento tan feliz como cuando me abracé con Gary (estadounidense) y con Pierre (francés) en el Himalaya a 3900 metros mirando el reflejo del sol en el Everest, cosas que ustedes GRASAS, jamás podrán comprender.

  • EL BANDIDO, EL PIRATA, LOS CHORROS Y EL CUCO

    ¿Es que es mera casualidad que coincidan nombres de la jerga del hampa con el comportamiento de los funcionarios públicos? O ¿Es que los funcionarios son tan sádicos que eligen esos nombres como para hacer ostentación ante el ciudadano común que hicieren lo que hicieran, ellos están fuera del alcance de la ley? O ¿Es que el PODER marea de tal forma, que les hace perder la noción de realidad? O ¿Es que la política es una, o tal vez no una, sino LA MAFIA?

    Martín Insaurralde, peronista, ex Intendente de Lomas de Zamora, elige para su periplo de corrupta ordinariez y mal gusto, un barco con el nombre con el que se identifica “EL BANDIDO”.

    Se ha presentado una denuncia por gastos de la empresa Nucleoeléctrica Argentina SA con la tarjeta corporativa de la empresa estatal en el boliche “EL PIRATA” de Madrid en octubre 2025; imagino que fueron con la motosierra a cortarle la pata de palo al pirata; lo extraño del caso es que en vez de cobrar, pagaron la suma de U$S 765. Es raro que un funcionario pague; bueno lo hicieron con el importe de dos jubilaciones mínimas.

    El Jefe de Gabinete de Ministros, Adorni, libertario, soberbio, arrogante y ordinario habla de su pileta alimentada por dos “CHORROS” de agua.

    En la época de Cristina Elisabet se decía en su entorno “A la Doctora (¿?) no se le hacen preguntas, a ella se la escucha”, le tenían miedo, no era KUKA, era el CUCO.

    En los tiempos que corren a Karina Elizabeth Milei se le atribuye aquello de “Los diputados y senadores, primero levantan la mano y recién después leen el contenido de lo que han votado”. Los ministros, secretarios y partidarios se acercan a ella como si fuera el CUCO.También le temen;y se sabe el miedo paraliza o engendra lame CUCOS.

    A riesgo de ser considerado un ciudadano que esgrime teorías conspirativas, estoy empezando a sospechar que hay un sistema para que la CALESITA ARGENTINA funcione y es un mecanismo que consiste en “Yo, outsider, hago el ajuste que el peronismo no puede hacer por ideología, estoy cuatro años me forro bien y les libro la posta y ustedes hacen lo que vienen haciendo desde 1945 y después… y después… y después; al final hay que darle la razón a Demian Reidel quien señaló que el problema de la Argentina es que está llena de argentinos. Por si no lo recuerdan, es el ex Presidente de Nucleoeléctrica Argentina SA.

  • TRÍPTICO HUMANO

    Acabo de leer “Güor: Museos y Restituciones” de Fernando Marín en una bella edición de Editorial ARTEFECTO, creada por el propio Marín. El libro es pequeño, tan sólo 24 páginas de un contenido tan interesante como bella es la edición. Comienzo por “: Museos y Restitución” y sigo con “Güor:”. El autor nos da una visión de un museo que me está haciendo pensar; entre otras cosas porque soy el Director del Museo Virtual de la Jarra de Pingüino. Marín nos dice:”Para la civilización occidental del siglo XIX y principios del XX, coleccionar, clasificar y estudiar objetos como método fue importante para “salvar” aquello que se consideraba vestigio de culturas primitivas, procedentes de un mundo lejano, extinto o a punto de desaparecer”. Lo en vías de desaparición es el aborígen de estas tierras, que en tiempos de la Campaña del Desierto, aportó restos óseos de antiguos y valientes caciques o jefes de dinastías tan antiguas como la tierra donde nacieron y donde deseaban ser sepultados. El libro nos cuenta la historia de Panghitruz Güor, conocido en el campo bonaerense como Mariano Rosas, jefe Ranquel cuyo nombre quería decir “Zorro cazador de pumas” que fue llevado prisionero y dejado al cuidado de Juan Manuel de Rosas en 1834 y que en 1845 se fuga del cautiverio y regresa a Leuvucó donde morirá de viruela en 1877. Recibirá sepultura con el ceremonial apropiado a su jerarquía. En 1879, bajo el imperativo de llenar vitrinas de salas de exhibición para hacernos partícipes del “pasado compartido” es desenterrado y su cráneo llega a La Plata para engrosar la colección del Museo de Ciencias Naturales de la ciudad. La comunidad Ranquel y los descendientes directos de Güor reclaman los restos para ser enterrados en su tierra y con la liturgia propia de su pueblo. Hecho que recién se hizo posible en 2001.

    Al leer esta conmovedora historia volví a las palabras finales de un poema de Fray Marcos Donati con el que Marín comienza el libro, donde se lee que Dios jamás lo perdonará por haber “civilizado” al indio. Al mismo tiempo me acordé de “Antígona” de Sófocles (496 -406 AC) en cuya tragedia también hay un reclamo que deviene en desobediencia al Rey Creonte de Tebas que le prohibe a Antígona enterrar a su hermano Polinices a quien Creonte ha declarado traidor. Antígona desobedece la ley civil para cumplir con la tradición y la ley divina y ello desencadena una interminable tragedia humana.

    Esta asociación me llevó a Leopoldo Marechal (1900 – 1970) de quien vi en el Teatro San Martín “Antígona Vélez” que es la recreación de la tragedia griega en tierras de La Pampa, en la estancia “La Postrera” donde se vuelve a tratar el problema entre el derecho humano y la ley del Estado.

    Este bello libro “Güor” me permitió trazar una sutil cadena de Derechos Humanos comenzados 400 años antes de Cristo, seguidos en 1951, cuando se publica “Antígona Vélez” y se replica en el bello libro de Marín en 2025. Vi, entonces, como si fuera un tren, donde cada uno de los coches que componían el convoy llevaban anónimos ciudadanos del siglo V AC hasta ciudadanos del siglo XXI luchando exactamente por lo mismo: el inalienable derecho del individuo a ser quien quiere ser contra viento y marea. Por supuesto que la ley está por encima de todos, es el precio por vivir en sociedad, pero hay un ámbito donde el Estado: ya sea que esté representado por Rey, Presidente, Parlamento no puede jamás invadir: nuestra libertad de conciencia.

    Permítaseme aclarar que las 300 piezas que componen el Museo Virtual de la Jarra de Pingüino, no han sido vulneradas en su libertad y que por lo contrario buscan ser reconocidas y dignificadas como parte de la identidad de los argentinos y esperan con ansiedad poder habitar un Museo Físico para ser admiradas por el público.

  • EL CAPITÁN COOK Y LA TORTUGA

    El señor James Cook (padre) y su esposa Grace Pace cuando tuvieron su segundo hijo, de los ocho que tendrían, no pudieron imaginar que ese 27 de octubre de 1728, en Marton, Cleveland, Yorkshire, estaban dando a luz a uno de los navegantes de la Royal Navy, que sería uno de los más importantes del mundo. James Cook y Grace Pace habitaban una casa de adobe, con piso de tierra, que era lo usual, para un jornalero de una importante propiedad rural; digamosló en “argentino” era un puestero de estancia en nuestro país.

    Ese niño rozagante y de llanto chillón moriría en 50 años en una extraña y lejana bahía de nombre Kealakekua, en Hawai, lanceado y apedreado por individuos aún más extraños. También James Cook padre pensó que esta criatura sería una carga para su ya dura pobreza. A los pocos años de vida el dueño del campo, vio en el hijo de su jornalero a un niño inteligente y curioso y pagó su educación y así el futuro Capitán James Cook aprendió a leer, escribir y contar, comenzando a caminar una senda diferente a la de la pobreza generalizada del siglo XVIII.

    De adolescente, James Cook dejó su pueblo y partió hacia el puerto de Whitby, lugar de salida del carbón de la zona y se embarca como grumete en la ruta desde New Castle a Londres. En los puertos Cook no buscaba los pubs de cervezas agrias y putas baratas y se iba a las bibliotecas a leer libros de astronomía, geometría y navegación. A los 27 años ya está al comando de los pesados barcos carboníferos, pero se da cuenta que el progreso y la deseada gloria sólo serían posibles en la Royal Navy y no en la Marina Mercante y es así que deja el comando de un carguero, se alista como marinero raso que se ocupa en cepillar la cubierta de un barco de la Marina Real. Durante la Guerra de los Siete Años contra Francia, se halla en Canadá, ahí diseña el mapa de los bancos de arena del río San Lorenzo y de la costa de Terranova con tal perfección que llama la atención del Almirantazgo que lo asciende a Teniente y la Royal Society lo incorpora como miembro de la misma. En 1768, se le da la comandancia del Endeavour con la misión de dirigirse a los mares del Pacífico Sur para registrar el paso de Venus por el disco solar y se le entrega un sobre lacrado con la leyenda “Top Secret”, que sólo podría ser abierto, cuando la misión fuera cumplida. Al abrirlo se encontró con la oportunidad de su vida, tendría que seguir hacia el final de la tierra con el fin de descubrir la existencia de la fantasmal Terra Australis Incógnita o se terminaba de una vez por todas con esa sospecha que aguijoneaba a científicos y marinos por años, aunque selkmans y onas solían visitarla con asiduidad.

    Tres viajes que llevaron gran parte de su vida activa, recorriendo la Polinesia, Nueva Zelanda, Australia, donde ve por primera vez un animal desconocido que resultó ser el canguro, y da nombre a lo que hoy es Botany Bay, en honor a Joseph Banks, el botánico aristócrata que recogió e investigó desconocidas especies para Occidente; las islas Hawai, Tierra del Fuego, Islas Georgias y Sandwich del Sur, isla de Pascua, las costas de Alaska y la cercanía a la Antártida, a la que no llegó ya que a tan sólo 120 millas del mítico continente, la barrera de hielos que lo separaban de la misma le impidió el paso.

    Aventuras, peligros, motines a bordo, cruce del Círculo Polar Antártico por primera vez el 17 de enero de 1773, tierras vírgenes para el Occidente del Siglo XVIII, forman parte de su extensa experiencia. Me detengo ante el Reino de Tonga, donde él llega en 1777 y fiel a su entonces política de pacificación, que luego cambiará por una delirante, violenta y despótica actitud, que a la larga lo llevará a su muerte sangrienta. Pero entonces, en Tonga le regala al monarca una Astrochelys Radiata, es decir una gigante tortuga de Madagascar que sobrevivió al Capitán Cook, al monarca que la recibió, al Siglo XVIII, al XIX y a gran parte del XX, ya que va a morir en 1966 a los 189 años de edad; que fue conocida como Tu’lmalilia (Rey Malilia) considerada como “EL Jefe”, siendo atendida por cuidadores oficiales. Hoy Tonga es una monarquía parlamentaria, que rige a una población de unos 100.000 habitantes distribuidos en 177 islas que abarcan una superficie de 747 Km cuadrados (tres veces y media la superficie de CABA) con Nukualofa como capítal y Tupou VI (1959) como su Rey. Es un caso extraño donde la tortuga es más famosa que el Rey de Tonga.

    Es curioso esto de llamar “El Jefe” a un ser femenino. Se me ocurre, que Tonga, podría ser Tongo.

  • LOS NO LUGARES

    En 1992 el antropólogo Marc Auge (1935 – 2023) publica “Los no Lugares: una antropología de la sobremodernidad”, libro que me aburrió, es más hoy lo busqué en la biblioteca y no lo encontré(es muy raro que pierda un libro), pero algo ha de querer decir. Lo que recuerdo es que destaca que las autopistas, las habitaciones de hoteles, los aeropuertos y el supermercado son no lugares, es decir espacios funcionales, de tránsito, carentes de identidad, por los que pasamos como para ir a otro lado, lugares híbridos, sólo necesarios pero carentes de trascendencia. En fin nunca lo entendí demasiado; digo una calle de Londres, Buenos Aires o Berlín en 1910 podría ser también una calle de paso, intrascendente, o acaso no se podría decir lo mismo de un gran mercado en la Edad Media, una posada donde un viajero pernoctó una noche en Edimburgo en 1698, podría ser el equivalente de ese ignoto hotel donde me hospedé por el sólo hecho de descansar en un pueblo de India cuyo nombre no recuerdo. Y ya que estamos “En un lugar de la Mancha de cuyo nombre no quiero acordarme… no es acaso un No Lugar.

    A mi me parece que una vidriera de una tienda importante puede ser un No Lugar, no es ni el interior del comercio, ni la calle, “per se” carece de importancia, lo importante es lo que exhibe y sobre todo cómo lo exhibe, y ese es el trabajo de los vidrieristas, que salvo que uno los vea haciendo su trabajo y aún así desconocemos su nombre. Una frontera podría ser otro No Lugar, recuerdo que la primera que crucé fue en el norte La Quiaca – Villazón. La Quiaca me pareció Argenbol y del otro lado, Villazón, parecía Bolitina, no creo que el nacionalismo pueda tener muchos adeptos en esos No Lugares, porque en su diferir son iguales. Se me ocurre un confesionario como otro no lugar, al menos para el pecador, no para el cura (bueno también son pecadores), digo para el que siente culpa y espera ser redimido y aliviado, un confesionario es un No Lugar, pienso que para el sacerdote es todo lo contrario , supongo que ha de ser el lugar donde más poderoso ha de sentirse, su tarea es otorgar una penitencia a un arrepentido, el cura, en cambio, se va con un secreto íntimo, tiene a hombres arrodillados frente a él y a mujeres a su lado, si bien mediante una ventana tejida, donde a lo sumo huele lapiz labial o mal aliento, y alguna fantasía que seguramente tendrá que confesar, o no.

    Si se me permite la moneda argentina, es El No Lugar Económico; entre 1970 y 1992, le hemos quitado 13 ceros: En 1970 pesos ley 18.188 pasamos de 100 Pesos moneda nacional a 1 Peso ley (2 ceros); en 1983 pasamos al Peso argentino, 10.000 Pesos ley 1 Peso argentino (4 ceros); en 1985 el Peso argentino se hizo Austral y 1000 argentinos pasaron a ser 1 Austral (3 ceros) y en 1992 llegó el Peso convertible 10.000 Australes 1 peso (4 ceros)) y así llegamos a los 13 ceros en 22 años. No se si Marc Auge estaría de acuerdo, pero si definimos moneda, como el común denominador de los bienes puestos en el comercio, con este tipo de falta de identidad es no sólo lógico sino hasta saludable inclinarse por el dolar y lo más importante es que hace de nuestra economía un No Lugar. Por otro lado el nuestro debe ser el país con el mayor número de millonarios, es más sólo es un país de millonarios y de multimillonarios, estimo que la mayoría de los argentinos tiene 725 dólares que es un 1.000.000 de pesos (si ya sé que hay gente que duerme en la vía pública, también en San Francisco, New York, Londres y París). Podríamos difundir este slogan “Argentina el país donde todos son millonarios con un 40 % de pobres”, esto sí que sería el OXÍMORON NACIONAL Y POPULAR.

    Para terminar, acaso nuestras vidas no son un No Lugar, estamos de paso muchachos, o en 100 años alguien se acordará de Adorni, o de vos o de mi. En cambio de Heráclito seguimos hablando.

    Bueno suficiente por hoy, me voy a leer a Philip Dick que me lleva a otros lugares.

  • CONCEPTOS EN PUGNA

    Cuatro ideas discordantes entre si, son hoy el tema que me ocupa, paso a enunciarlas por pares; aquí el primer par: “Haz lo que yo digo y no lo que yo hago” y “No se nos recordará por lo que decimos, sino por lo que hemos hecho”. El segundo par es: “La necesidad tiene cara de hereje” y “La necesidad es la madre de la invención”.

    Como todos los dichos de uso común, su origen es impreciso, se lo suele atribuir al filósofo estoico Séneca (5 AC – 65 DC) quien solía promover el desapego a lo material pero vivía con lujos en la corte de Nerón. Es un ejemplo de actitudes hipócritas y muy propio de los que hablan desde un estrado, atril o púlpito, ya sea material o figurado cargado de sentencias dogmáticas o ejemplarizadoras y tras cartón, son incapaces de resistirse a tentaciones o deseos que se pueden entender, aunque no aplaudir, si previamente se exaltado lo opuesto como virtud a seguir. Los ejemplos en ámbitos políticos y religiosos abundan: “El que depositó dólares, retirará dólares”. “No tengo pruebas, no tengo dudas; Nisman se suicidó”. “En el atentado a la Amia murieron judíos, pero también murieron muchos argentinos”. “El liberalismo es el respeto irrestricto a la opinión del otro, pero el 95 % de los periodistas son corruptos, chorros, ensobrados y algunos basura”. “Mi vida privada está financiada con mi dinero obtenido después de años de trabajo y no tiene conección alguna con mi ingreso en la función pública”. “Nuestro reino no es de este mundo” dicho desde una de las 5250 propiedades vaticanas en Italia y otros paises.

    Esta sentencia pone el acento en el DECIR (supuestamente la corrección) y no en el HACER (supuestamente lo incorrecto) o al menos la imposibilidad que las palabras coincidan con los hechos, pero desde el inicio mismo del DECIR, casi como dando por hecho el incumplimiento de la palabra.

    Su par en discordia: “No se nos recordará por lo que decimos, sino por lo que hemos hecho”, versión más elaborada del popular “a las palabras se las lleva el viento”. El otro día el Rey Carlos III, en el Congreso de los Estados Unidos mencionó a Abraham Lincoln pronunciándolas como ejemplo de la acción y no de la mera promesa. Nosotros recordamos con honor al Sargento Cabral por lo que hizo, denostamos al General Galtieri por lo que dijo en relación a lo irracional que hizo.

    Pasemos al segundo par “La necesidad tiene cara de hereje”, desconozco si obedece a algún pensador o es la expresión de un saber popular, pero siempre la he escuchado en boca de sacerdotes católicos y de peronistas: los primeros suelen decirla como advertencia a que ante un apremio económico, muchos pueden llegar a abandonar el rebaño y se incorporen a ideologías de izquierda y ateas o a otras iglesias . El peronismo en cambio……, bueno por lo mismo, también tiene una estructura verticalista y 20 verdades; el cristianismo en cambio sólo 10 mandamientos.

    “La necesidad, como impulso para la invención”, la creatividad, la generación de ideas como solución a los problemas y no el lamento. Ha sido siempre lo que ha movido al mundo germano anglo sajón y pongo como ejemplo en primer lugar a Carlomagno, Emperador del Sacro Imperio Romano Germánico quien tuvo enormes dificultades para aprender a escribir; pudo haberse escudado diciendo “Yo estoy para conducir, que escriban los amanuenses, soy hombre de espada no de pluma”, sin embargo lo hizo llamar a Alcuino de York, quien con paciencia hizo que el Emperador aprendiera a escribir. En segundo lugar, y ya en el siglo XX Frank Zappa llama a su banda “The Mothers of Invention” (1964). Es bueno recordar que hay una versión muy argentina que no responde al espíritu de lo que estoy diciendo y es el clásico “si no lo sé lo invento” cuya expresión “filosófica” sería el Chantismo.

    Shakespeare, siempre Shakespeare “To be, or not tobe”; en el SER habitan estos valores: sinceridad, honestidad, coraje, esfuerzo, humildad frente al éxito, templanza frente al derrotado. En el NO SER abundan estos adjetivos: mentiroso, tramposo, miedoso, vago, fanfarrón, crueldad con el derrotado. Es un desafío, ojalá sea una meta a alcanzar. Yo (plagado de errores) aprendo observando y escuchando a los niños, también pidiendo disculpas y rectificando conductas, y me sé un cabrón.

  • DE PASEO SIN CELULAR

    Salí de casa a las 13 para llegar a la apertura de la Feria del Libro a las 14 horas, y llegué justo cuando abrían. Es la Feria número 50, había ido a la primera en 1976 y también a la segunda y entonces no había celulares y quise hacerlo de esa manera. Como para no tener interferencias. Debe ser la Feria octava o décima a la que voy, y creo que no volveré a ir, por más que me encanta que exista y deseo que festejen la número 100.

    No encontré en esta edición stands de España, Francia, Inglaterra y Estados Unidos, donde siempre me proveía de libros que no encontraba en Buenos Aires; soy un gran lector y visito la libreria casi todos los días y la verdad que para ver una suerte de supermercado del libro donde veo lo mismo que en la acogedora y bella librería a la vuelta de casa, en fin. Había stands de Brasil, Paraguay, Uruguay, Perú, Italia, Ucrania, Unión Europea, y Comunidad de Galicia. Demás está decir que no leo el gallego, ni el ucraniano ni el portugués ni el italiano, y el de la Unión Europea no tenía más de 12 títulos. Fui con la intención de encontrar cuatro libros que no encuentro en librerías: “El Tirano” de Stephen Greenblatt, “La Fábrica de Absoluto” de Karen Capec, “Vanishing Point” de David Markson o su traducción “Punto de Fuga” y “EL Mal Absoluto” de Pietro Citati, no encontré ninguno así que vamos a lo que hay que hacer hoy: Internet.

    Debo sí decir en cambio que en los pasillos del fondo, los “puestitos” encontré una Editorial casera cuyo nombre es ARTEFACTO creada por Fernando Marín y compré tres libros pequeños, bellamente editados “Borges X Nolan”; Laberinto Cinematográfico, Ensayo de Rafael Pontes Velasco, “El Cañon” un cuento de Philip Dick, y “GÜOR: MUSEOS Y RESTITUCIONES”, que no tengo la menor idea de qué se trata, pero es de Fernando Marín, el creador de la editorial. Fue lo mejor de la Feria. Me gustaron los stands de las provincias: Córdoba, Santa Fé, Cuyo, Entre Ríos son los que visité. Me gustó “El Laberinto de Borges”, entré en él y me quedé escuchando a Borges hablando de sus laberintos, de la perplejidad de la posibilidad que el Universo tenga un centro y de no ser así, tal vez estemos perdidos.

    El Prospecto de la Feria “Feriódico” con el subtítulo “La Feria siempre es un Planazo” me hizo acordar a las Mesazas de Mirtha Legrand auspiciadas por Torasso; yo en la Feria me pegué un Embolazo.

    El Feriódico en la contratapa tiene una sección “Querida Feria” donde escriben escritores, al único que he leído es a Federico Jeanmaire y a quien conozco personalmente y es una gran persona (no voy a decir Tipazo ni Escritorazo), y dice algo que comparto: “En 1991 publiqué la novela “Miguel” en Anagrama y el editor me pidió que firmara libros en la Feria. Firmé dos en una hora. Enfrente lo tenía a Luis Aguilé, un cantante español que había sacado un libro, la cola era infinita. Creo que nunca me sentí más solo que esa tarde”. Ahora sí me pongo a leer lo comprado en esta bella editorial artesanal.

  • EN LA GRATA COMPAÑÍA DE ANIMALES

    Soy un hombre urbano, y de urbes grandes. He vivido toda mi vida en la bella Buenos Aires y dos años en la bella Londres, pero dos años en el campo en una población donde yo fui el noveno habitante. Ni en Buenos Aires ni en Londres viví en el centro de las respectivas capitales, en la nuestra en La Lucila y en San Isidro a 25 kilómetros del centro, en Londres, en South Kensington, digamos Belgrano con respecto al centro porteño.

    La compañía animal fue precisamente en el sur de Francia, en Provence, departamento del Gard, municipio de Lussan, aldea Saussine, al pie del Mont Bouquet a 15 kilómetros de Uzes; primer ducado de Francia; a 30 kilómetros de Nimes; a 60 de Avignon, en una casa de 1826 donde en un tiempo se cultivaron gusanos de seda para proveer a las hilanderías de Lyon. En esa escasez humana hubo muchos compañeros animales “Moustache” un gato macho blanco y negro, muy bien plantado, su señora “La Negra” a los que incorporé un pequeñito que rescatamos al que llamamos “Enano Blanco” por su tamaño y color. Había también un perro lanudo del vecino, un pastor belga, buen custodio y ladrador y otro perro inexistente que dejo para el final. La casa era de piedra, con grandes galpones, enorme chimenea, terraza y una gran parte que estábamos reconstruyendo, la propiedad tenía un terreno de 1 ha, un pequeño camposanto con tres tumbas y dos enormes cipreses como marcando el límite entre los vivos y los muertos. Teníamos gallinas ponedoras de grandes y sustanciosos huevos, que un día fueron atacadas por un zorro ladino que cometió un genocidio, dejando un gallo herido y una gallina renga, de un lote de 40.

    Mi habitación daba a un recodo del camino de tierra que llevaba al Puech, un pueblo abandonado a menos de un kilómetro, sobre una loma. Por ese camino todos los días a las 6 de la mañana, pasaba el pastor con sus ovejas, una de las cuales, la oveja madrina hacía sonar su campana, que obviamente me despertaba.

    Golondrinas y Jabalíes eran visitantes ocasionales, las golondrinas anidaban en los gruesos listones que soportaban uno de los galpones y anunciaban la llegada de la primavera. Los jabalíes venían desde Alemania, cruzaban toda Francia y los que eludían a los ávidos cazadores, terminaban cazados en España. Una vez encontré a una cría caminando a sus anchas por la pequeña terraza donde comíamos en verano.

    Una familia encantadora, huyendo de París con sus dos hijos pequeños, se instaló fuera de nuestra aldea en la base del Mont Bouquet, donde compraron un antiguo establo que remodelaron con gusto exquisito y un día nos invitaron a almorzar y fue donde me encontré en un estante de su cocina con la primera jarra de pingüino, fuera de la Argentina, blanca, panzona, bella y gratamente sorprendido exclamé “Un Penguin Argentin!” y fui rápidamente corregido por el burgués campesino, que dijo conocer nuestra afición nacional de llenarlo de vino común para servirlo en cantinas, bodegones y parrillas, pero que debía informarme que eran de orígen francés y su uso se remontaba a 1860, por una cuestión de salubridad e higiene, que no voy a detallar en esta nota ya que le hemos dedicado un libro bellamente ilustrado con fotografías de Joaquín Martínez Herrera y texto de quien esto escribe, y al libro los remito. Sí en cambio voy a contar la historia del perro inexistente.

    No bien llegado a Saussine, me invitaron a comer los Chiesa, padre e hijo argentinos y me quedé con ellos dos años. Resultó que un día Don Nerón (el padre) y Norberto (el hijo) partieron a Londres por 15 días y quedé yo sólo en la inmensidad del campo, en el sonoro silencio de una inmensa casa de 1826 que albergaba fantasmas, chisporroteos del enorme hogar donde asabamos, pollos, cerdos, jabalíes y asados argentinos y que además era la calefacción en los crudos inviernos. Yo había llevado a arreglar la furgoneta Renault 4 al mecánico en Alés distante unos 25 kilómetros de casa y habíamos quedado que me la traería alrededor de las 7 de la tarde que en pleno invierno es noche cerrada, y que luego yo lo llevaría nuevamente a Alés. Llegó a las 9 de la noche mientras yo estaba comiendo, lo invité con vino, que aceptó con gusto y charlamos, yo, entonces con mi paupérrimo francés de tan sólo un mes de estar allí. Charla de “bueyes perdidos”, hasta que me hace la pregunta por cómo estaba el padre “Et le per de Chiesa, il va bien ?” Tan malo era mi francés entonces que yo traduje “per” por “perro”, que obviamente se dice “chien” y mi respuesta fue contundente y de terror. Le conté lo que había sucedido con el perro inexistente. Le dije “No, no va nada bien, atacaba a las gallinas y entonces para curarlo lo metimos en una bolsa de arpillera con un a gallina adentro, lo revoleamos varias veces por el aire que es la manera de curar a los “per” y quedó el pobre tan traumado que huyó y no lo vimos nunca más”.

    La cara de terror del mecánico y el silencio sepulcral que siguió a mi confusión, hizo que yo apurara la partida ya que no entendía el drástico cambio de conducta. Para colmo empezó a llover con una fuerza como no había visto antes en el Midi francés. A mitad camino, de pronto me dí cuenta y le pedí mil disculpas, le expliqué mi situacioón con el idioma y le dije que el “per” estaba en Londres paseando y que volvería pronto. Se puso muy contento, me dio un abrazo al despedirnos y me dijo, que por un momento pensó que los argentinos éramos un pueblo de salvajes que no nos bastaba hacer desaparecer gente en nuestro país sino que también lo hacíamos en Francia. El golpeteo de la lluvia sobre la chapa de la furgoneta me pareció un aplauso de la naturaleza a esta curiosa historia. Una recomendación final; no es conveniente invitarme a comer, suelo quedarme dos años.

  • LA “I A” VINO PARA QUEDARSE

    Era inconcebible en el Imperio Romano que una extraña, oscura y débil doctrina semita de una alejada colonia se impusiera a sus poderosos Dioses. A 2000 años de esos tiempos, las 44 hectáreas que en el centro de Roma, ocupa el Estado Vaticano parecen haber demostrado lo contrario. Creo que lo que hacemos con energía, con lógica, con organización suele permanecer.

    Volar fue siempre una falencia y un deseo para el ser humano, hoy el único volador que une la enorme distancia entre Buenos Aires y Ulam Bathor a una velocidad imposible para cualquier ave de la naturaleza, es el avión.

    Por siglos el poeta se inspiró en la luna para generar versos que sirvieron para enamorar. En 1969 un hombre dejó su huella en la superficie lunar, y hace días Artemis II nos mostró la tierra como si fuera un cuarto creciente.

    Es verdad nada humano es inocente y así como el cristianismo civilizó, también fue vehículo de opresión, muerte, tortura, destrucción de culturas ancestrales y asesinatos de individuos brillantes y contestarios. Con el avión podemos pasear, comerciar, enlazar culturas, disfrutar y también podemos transportar bombas atómicas y arrojarlas sobre ciudades.

    Hoy me puse a imaginar perversamente el argumento para un cuento, o si se quiere el argumento de un cuento perverso, que no escribiré porque la realidad ya lo escribió. La idea de mi cuento era la de un personaje, un científico -pensé en un biólogo o químico- brillante, un poco loco, y resentido porque un colega que le robó una teoría que podría llevarlo a la obtención del Premio Nobel, fue efectivamente nominado para tal galardón y entonces mi científico que vive en una aldea alejada de la civilización, decide cambiar la fórmula con mínimos detalles y obtiene un arma letal que podría no sólo destruir al científico ladrón, sino a toda la población de Suecia, donde se entrega el premio y a gran parte de Escandinavia y aún a zonas del norte de Europa.

    Digo que no escribiré el cuento porque hoy leí una nota en el diario La Nación, que reproduce un artículo del New York Times donde se lee:”Una noche del verano pasado, el Doctor David Relman sintió un escalofrío frente a su computadora cuando un chatbot de IA le explicó como planear una masacre. Esa noche, en su oficina, el chatbot detalló como modificar un patógeno conocido para hacerlo resistente a tratamientos. Peor aún, describió con detalle como liberar el “supermicrobio”, señalando una vulnerabilidad en un sistema de transporte público”.

    Estimo no estar equivocado al decir que alguno de los agentes de “IA”: Gemini de Google, Claude de Anthropic, Chat GPT de Open AI entre otros podrían hacer estragos, máxime cuando un Presidente como Donald Trump cambió la denominación de Ministerio de Defensa, por Ministerio de Guerra. Los monos con navajas están empoderados como para hacernos volver a tener que salir semidesnudos de oscuras cavernas como nuestros antepasados.